¿Es acaso la locura un símbolo paradójico del sufrimiento?, y sí lo es, ¿qué trata de decirnos cuando se presenta en un ser con alma?, independientemente de la naturaleza de la criatura, la locura es un signo que comunica algo del individuo. El neurótico busca ordenar sus ideas obsesivas tratando de llegar a la perfección buscando ser feliz. El paranoide muestra como de manera exagerada aprendió que debe cuidarse del medio, y por tanto debe defenderse. El psicótico ha encontrado la forma de alterar su percepción de realidad personal a raíz de las múltiples contradicciones de la que fue víctima en vida. La depresión es un símbolo de frustración y sufrimiento que usualmente se da cuando alguien da mucho y no recibe de manera justa.
No se puede “no comunicar”, a pesar de que no se hable y es así como nuestro personaje en su mutismo comunicaba al mundo que era mejor no hablar de aquello que le dolía; que era mejor contener ese dolor y ese enojo en su interior a pesar de estar a punto de estallar.
Esta “contención” no era algo nuevo y usualmente nunca lo es para nadie. El estaba acostumbrado a no defenderse frente aquellos que amaba. Su patética madre no hacía otra cosa que recordarle lo imperfecto que era en el corto tiempo que lo tuvo a su lado, eso mismo lo hicieron las personas de los servicios sociales y también de manera paradójica su ex mujer. Todos le decían de múltiples formas como había salido “malo”, “dañado”, “podrido”, “estúpido”... Nunca bueno.
Es curioso que el Cuervo no haya podido decir muchas cosas, y más curioso era el hecho que no haya querido decirlas. Hay aspectos que nunca dijo a nadie, pero que le dolían de manera intensa en su corazón. Se tragaba sin masticar esos sentimientos de melancolía, injusticia y tristeza.
En su estado psicótico recordó algunas cosas que se había comido y que se le habían acumulado en el interior, y en especial escuchaba la voz de la que había amado.
“Eres un estúpido”, “este maldito hijo de &%$# con quien me la está jugando, con quien se está revolcando por ahí”, “es que usted es marica o qué”, “como permitió que pasara eso, usted si es mucho guevon” , “Mire señor, que usted sabe que por muy macho que sea yo aquí soy la que mando, así que no me venga a decir nada pedazo de ñero infeliz...”
Eran frases simples y sin embargo eran poderosas armas que lo destrozaban internamente.
No se puede negar que ella en oportunidades le decía cosas amorosas, sin embargo, el maltrato psicológico que salía de su boca era algo tan común en su relación que se había convertido en costumbre....
Pero él no veía eso, si bien se entristecía cuando escuchaba esa sarta de ofensas y en oportunidades protestaba, se había acostumbrado a ese trato.
Curiosamente, el Cuervo, nunca la ofendió, ni la trato con palabras soeces, el solo escuchaba y callaba. Lo que tenía que decir no lo decía, y es así como ese dolor se acumulaba en su interior y rápidamente lo olvidaba. En parte el quería creer que tenia la vida perfecta, que el ser vampiro era lo mejor que le había ocurrido y que tenía una mujer que lo queria... pero con todo lo ocurrido en su ignorancia no podía dejar de preguntarse... ¿en realidad lo amaba?.
Sí, ella se lo dijo en muchas oportunidades, “que lo quería”, “que lo amaba”, pero aun así sus palabras y acciones demostraban lo contrario. El darse cuenta de “eso” era muy doloroso, más cuando habías creído de manera inconsciente que esa relación nunca se terminaría, y adicionalmente cuando Su estima (o lo poco que le quedaba) estaba en ser su compañero.
Tras dormir y tomar la medicina por más de una semana había tenido un cambio, ya no miraba la pared ensimismado sino que lloraba abrazado a una almohada en la habitación. Ya hablaba, pero no mucho, justo lo necesario, lo que le permitió por primera vez desde que comenzó el tratamiento hablar con el Pelusas por teléfono. Sin embargo el sentía que las drogas no le habían hecho un favor, porque en vez de hacer ese dolor más llevadero, lo habían obligado a mirar de frente esa cruda realidad y darse cuenta que no estaba viviendo un sueño, que la fotografía no le hablaba y que ella se había alejado realmente de él.
Estaba solo.
Le entrego todo y se quedo seco, vacio. Su vida giraba en torno de ella, y ahora no giraba en torno a nada... Le dio mucho y no recibió nada. Estaba sumamente irritable.
- Señor Martin, debe tomarse el medicamento
El mira a la enfermera mal como un niño rabioso. No!, ábrase, no quiero...y murmura bajo “vieja /&/!”
La enfermera quien ya tiene experiencia en este tipo de situaciones solo le mira sin ofenderse y le dice. Usted sabe que tiene que tomarse el medicamento, si no se lo toma se lo harán tomar a la fuerza, y usted señor es muy inteligente para darse cuenta que le conviene.
Que dije que no quiero. Con un manotazo derrama la copa de sangre.
Que pasa acá?.- Dice una voz masculina quien evidentemente es la del psiquiatra.
El Cuervo mira al hombre con odio y le grita enfrentándolo. DEJEME EN PAZ... QUIERO ESTAR SOLO...NO ME JODAN!... NO ESTOY LOCO, DEJENME SALIR DE AQUÍ!
El psiquiatra no retrocede, lo mira de manera calmada pero con autoridad. Señor Martín nosotros no tenemos la culpa que esté sufriendo, así que no nos grite, esta acá para que le ayudemos. Lo mira por un minuto como analizando la situación. Puede salir de su habitación cuando guste, aquí nadie lo está reteniendo, pero debe tomar su medicación antes.
Jodase maldito piró! ... murmura el Cuervo de manera muy agresiva
El psiquiatra le hace una señal a la enfermera rápidamente esta le muestra otro vaso con medicina y vitae. El lo toma y lo pone al lado del brujah y cuando pareciera que él va a dar otro manotón para alejar el medicamento, el psiquiatra habla de manera firme. Se lo toma. El Cuervo queda paralizado por un segundo, y bebe posteriormente el contenido del vaso haciendo un gesto de asco. El médico se muestra complacido y le dice. No me gusta dominar su mente señor Martín, no es algo que acostumbre, pero si debo hacerlo para que mis pacientes mejoren lo hago.
El cuervo lo mira de manera amenazante, casi como instigándolo.
Mira a la enfermera y le dice Se que no ha querido realmente insultarnos, es que su alma siente mucha ira en estos momentos...y mira al paciente, usted sabe que nosotros no somos una amenaza, usted es inteligente para saber eso, no cultive odios innecesarios...
El hombre al que le habla hace un gesto extraño con su boca, y murmura algo parecido a “yo no soy inteligente” y se acuesta dando la espalda en su cama manoteando reflejo de su fracaso.
De repente un silencio embarga al médico que lo mira casi como sintiendo esa falta de autovaloración del hombre casi presintiendo como las lagrimas de este salen de su rostro. La depresión y la frustración van de la mano, por tal motivo un depresivo es un ser agresivo y autocompasivo que muchas veces no es muy agradable.
****
Se sentía atontado y tonto a la vez. Eso era lo que era: Un idiota; nunca fue otra cosa que eso. Había nacido como un fracasado, sin futuro... y seguía siendo un fracasado. Odiaba al psiquiatra por haberlo dominando, a él nadie lo dominaba, no señor, nadie!... bueno, solo... ella.
Un hilo constante y caudaloso de vitae sale por sus ojos. Quería morirse, quería realmente suicidarse, esperar el amanecer, volarse la cabeza con una escopeta, hacer algo para que esto termine... lo había intentado, pero nada le salía bien... era un idiota, un soberano ser sin cerebro...
¿Por qué?... ¿porqué lo hiciste?.... yo te amaba...
Un grito ahogado de su llanto se apaga en la almohada, mientras pensaba en ella pero esta vez sintiendo la injusticia que lo invadía. ¿Por qué?...
Una voz detrás de él le dice. A veces es bueno salir, hacer otras cosas para darle vacaciones a los pensamientos.
¿Qué momento ese hombre había aparecido detrás de él?... pensaba que se había ido. Aprieta la mano mientras se siente destruido.
Quiere hablar con migo ahora?. Dice el psiquiatra.
El Cuervo niega con la cabeza mientras trata de contener sus lágrimas.
Bueno, me gustaría que a la próxima me dijera algo sin que me insultara. Dice el hombre con una sonrisa. Recuerde que acá todos tienen dificultades, no tema en salir, no le de miedo hacer otras cosas distintas a estar triste...
Escucha como sale de la habitación e inmediatamente vuelve a romper en llanto. Porqué ese dolor no se va?... Maldición porque?.
En ese momento mira la foto de ella y lanza lejos con ira el portarretrato, rompiéndose el cristal del mismo. El lloriqueo constante sigue por un tiempo hasta que de repente para, dura unos minutos mirando un punto fijo del suelo se sienta lentamente al borde de la cama y se acerca al portarretrato y le recoge casi melancólico mirando los ojos de esa mujer a la que amaba. Perdón. Solo murmura entre dientes mientras pone la foto nuevamente en su lugar.
Mira la puerta por un momento, tenía hambre y un terrible dolor de cabeza, tal vez consiga sangre en algún sitio, podría atacar a una de las enfermeras, podría... no... no podía hacer eso. Niega con la cabeza solo como si estuviera respondiendo a algo. Se levanta apoyándose en la cama, pues esta mareado con la medicina. Bebedizo coscorrea de mierda. Murmura mientras se acerca a la puerta casi como si estuviera haciendo algo malo
Al abrirla ve un pasillo que nunca había visto, por lo menos de manera consciente. No había nadie por ahí, y de repente el terror lo invade y vuelve a cerrar la puerta dirigiéndose tres pasos hacia adentro. En ese momento se dio cuenta de una realidad. Estaba interno en un manicomio, y si alguien lo reconocía?...y si se llegaba a saber en Bogotá de su situación? ... no, eso no podía ser, sería su fin. Tenía miedo. Nadie podía enterarse, menos ella... saberlo solo provocaría que se le inflara mas el ego y que tuviera otra excusa para insultarlo.
Camino hacia el armario, saco unas gafas oscuras que tenia, se las puso y con miedo salió al pasillo caminando más lentamente de lo común, en un momento temió que se fuera a caer pero logro mantenerse en pie. No tuvo que caminar mucho para encontrarse con un salón mediano lleno de mesas , un Tv, algunos juegos y personas: hombres y mujeres caminando en el lugar, sentados o jugando entre ellos, era una imagen extraña pues algunas personas actuaban extraño. El sentía que estaba en el lugar equivocado y trataba de cubrirse para no ser reconocido. No quería hablar con nadie así que se hizo en una mesa alejada mirando la ventana. Una vez sentado se quedo quieto contemplando el mar, ese cumulo de agua negra que se movía al fondo. De repente sintió unos labios en su mejilla y una caricia infantil en la cabeza de alguien que le había traído una copa de vitae. Voltea su cara y ve a la responsable de eso. La enfermera que lo atendía le había dado un mimo tal vez como refuerzo al valor de salir de la habitación. Se quedo mirándola con los colores en el rostro por un momento y volvió a mirar por la ventana mientras en ese momento comienza cerca de él una discusión.
- Ya he dicho que quiero más seguridad, vi un homúnculo espiándome a la salida de mi habitación.
- Señor Victor, tranquilícese... Los homúnculos ya se fueron, está a salvo
El hombre que habla tiene cara de intelectual pelo largo amarrado en una colilla, y está siendo atendido por un enfermero.
Pero ya le dije que vi un homúnculo a la salida de la habitación. Dice furioso. Y no me mire como lo hacen los demás aprendices que esta es mi capilla y yo soy el regente!...
Los demás pacientes se miran unos a los otros, unos hacen una sonrisa de picardía mientras que otros parece no importarles lo que el otro diga.
- Callaos la boca vástago inferior- dice un hombre canoso con la mirada perdida y casi gritando mientras una enfermera se levanta a controlarlo – que aquí yo soy el que manda.
- Quien lo dice?...tú no eres nadie. Dice el “regente” con arrogancia
-Te atreves a preguntar quién soy?. En ese momento uno que está en una esquina se ríe. Yo soy Cain, tu padre, amo de todos....
- Si, como no. Dice el otro irónicamente. Y yo soy caperucita roja.
-¿alguien me llamo?. Dice una voz femenina.
- No Caterine... nadie te ha llamado...
- A bueno, pensé que alguien me llamaba dice la mujer que esta algo despeinada que camina por el lugar como si no se cansara.
El cuervo se queda paralizado con lo anterior, lo escucha todo como si fuera una novela mala, y mientras se toma la vitae que le habían traído se pregunta si no sería que él pelusas se había equivocado al traerlo a ese lugar, ó si en realidad, ese que estaba ahí era realmente Caín.
lunes, 28 de diciembre de 2009
viernes, 18 de diciembre de 2009
EN BUSQUEDA DE LA RAZON. 2 CAPITULO.
Los surcos de cemento pintados de blanco, no son nada atractivos cuando los miras por horas. La pared del lugar no se movía y tampoco quien la miraba. El cuarto es un espacio de 4 x 5 metros cuadrados, una cama cómoda y una ventana con un hermoso cielo estrellado pero que él no podía ver, en realidad en cierta forma no quería, solo estaba centrado en su dolor y en su agonía. En su cabeza en oportunidades escuchaba esa voz femenina una y otra vez. La foto convenientemente puesta en una esquina lo miraba y él en oportunidades solo se movía para besar los labios protegidos por el cristal del portarretratos.
Había llegado no hace mucho a la isla, ya había pasado la primera noche en el lugar y aunque era un lugar muy hermoso él no había salido ni por un instante de su habitación asignada.
La realidad era esa pared, eran esas voces que se repetían una y otra vez en la cabeza, eran esas imágenes imaginarias de una vida perfecta e ilusoria. Por unos momentos en eso de la despedida con el Pelusas se conecto por unos minutos a esa realidad tan dolorosa, sin embargo cuando este se hubo ido no paso mucho tiempo para que volviera a encerrarse dentro de sí.
Tenía hace 5 minutos un vaso pequeño con sangre a su lado que no había querido tomar.
Una enfermera le hablaba, y decía algo, sin embargo él no entendía lo que decía aunque estaba en español. Acerco ella el recipiente a su boca tocándole la espalda como si fuera un niño.
- Vamos es hora de tu medicina... vamos..
El Cuervo mira a la mujer por un segundo angustiado, como si fuera un perro perdido y vuelve a ocultar la cara mirando la pared. Pero esta insiste, no de manera violenta sino casi con dulzura. Pone en sus labios el borde del vaso y él toma del líquido que está dentro. La cantidad es pequeña, pero es la vitae más amarga que haya probado. Hace un signo de asco mientras trata de apartar a la mujer con su brazo, pero antes de que pudiera alejarla ella se levanta y dice.
- Ya está, vio que no era tan difícil.
Se había tragado esa cosa y si bien era vitae parecía estar contaminada. No pasa mucho tiempo cuando sus ojos comienzan a cerrarse y al hacerlo una gota de vitae se escurre por sus ojos. La misma enfermera le seca la lágrima con un papel de tocador y lo hala delicadamente hacia la cama.
- Señor Martin, a la cama... no quiero que se caiga. Y diciéndole al oído agrega. Hágame caso y vera que pronto se va a sentir mejor.
El hombre como un niño de tres años solo se deja llevar. Estaba en un estado de total indefensión, cualquiera, hasta sus más poderosos enemigos hubieran aprovechado este estado para matarlo o vincularlo, hasta un humano con no mucha técnica podría volverlo cenizas rápidamente. Pero afortunadamente estaba seguro, nadie le haría nada estaba ahí para descansar. Durmió profundamente, y aunque era de noche su cuerpo parecía exigir ese sueño, la droga comenzaba a surtir efecto.
****
Por primera vez desde hace poco más de un mes él Cuervo logra dormir como antes lo hacía. Su mente no quería descansar, pero la medicina lo obligaba hacerlo. Y de repente estaba nuevamente en su casa en su cuarto enorme con tapete beige, y paredes amarillo claro, con muebles de buena madera pintados de manera contrastante. Ella había escogido todo lo que estaba en la habitación. La pintura, los muebles, la decoración... todo. El Cuervo quería poner un cuadro luminoso- ordinario y ella no lo dejo. Solo él había escogido una parte de “su” cuarto que era un mueble donde guardaba sus armas de colección. El Cuervo había ganado algunas espadas y otras, como dagas y pistolas viejas las ponía en ese mueble y las limpiaba con frecuencia. Tenía la costumbre de limpiar las armas él mismo. No permitía que ningún criado las tocara, y en momentos de estrés le gustaba encerrarse a sacarle brillo a las dagas y espadas. Al fondo estaba un baño enorme con todos los lujos esperados para un traqueto.
Hay que anotar que el baño y el cuarto tenían una opulencia sin mucho estilo. No era armoniosa como aquellas familias ricas de cuna en donde la elegancia esta explicita. En este caso la riqueza y la opulencia estaban presentes de manera casi invasiva. Las lámparas con diamantes, Los inodoros de oro, los electrodomésticos enormes y uno que otro detalle que demostraba dinero.
El Cuervo en vida nunca pensó tener tanto y hoy, su fortuna era enorme, el negocio del narcotráfico le era tan rentable, que hasta en ciertos puntos no tenía que preocuparse de que la plata llegara. Si le decomisaban un cargamento entraban 10 a los Estados Unidos, y no solo a ese país. Siempre había un mortal que “creía” que dirigía el negocio, y al ser capturado el señuelo, llegaba otro en su remplazo. En el pasado nunca tuvo, ni soñó tener todo lo que tenia, y el fenómeno de “nuevo rico” nunca se le quito. Era un hombre de negocios que nunca fue a la universidad pero que si entendió desde muy joven que el mercado estaba en lo que la gente necesitaba; Sí las personas querían drogas, porque no vendérselas y a un buen precio.
Pero él en su sueño podía ver solo una cosa: la parte izquierda de la cama vacía. Esa cama que fue testigo de sendas manifestaciones de afecto y de encuentros sexuales, y que ahora yacía sola como abandonada por sus dueños.
A pesar de su naturaleza vampira, el Cuervo nunca dejo de tener relaciones sexuales. Era algo que en parte lo conectaba con su humanidad tan deteriorada por su oficio y por sus antecedentes. El a pesar de ser un delincuente, un asesino y un comerciante de drogas había conectado su humanidad al afecto. El no tenia sexo con su novia, él le hacía el amor a ella con una completa entrega. Amaba a aquellos que lo amaban y en oportunidades tendía ser muy generoso, aspecto que contrastaba con ese hombre frio de negocios y de cuidado a los que muchos temían. El Cuervo era un hombre que amaba, y que amaba demasiado. Solo por el Pelusas podía hacerse matar fácilmente, y por su mujer ... o la que había sido su mujer podía simplemente sacrificar su vida.
¿Valía la pena sacrificar su vida por una mujer que lo había abandonado por otro hombre?
“si lo valía”... Esa, una respuesta irracional sin duda alguna era la que le rondaba la cabeza. Tal vez abandonar ese ideal amoroso era también simbólicamente abandonar la poca humanidad que le quedaba.
En el sueño camino por el cuarto tras acariciar las sabanas de su cama y salió al pasillo que conectaba con las otras habitaciones en búsqueda de ella, pero a pesar de que la llamaba no la encontraba. Fue entonces que vio su sombra y la siguió corriendo, y justo cuando está a menos de nada para tocarla todo se pone oscuro y el siente como esas sombras lo alejan de ella.
Esos sueños se repetían una y otra vez...
****
Abre los ojos y siente inmediatamente una pesadez en la cabeza, como quien solo quiere dormir. Miro la foto de aquella y la toco levemente sonriendo. En su cabeza solo él podía escuchar cómo le daba los buenos días. Cerró los ojos tratando de sentir su olor, pero el mismo se había ido. Trato de levantarse de la cama pero sus movimientos eran lentos, era como si su cuerpo estuviera en contravía de la celeridad, cada vez más lento. Miro entonces la pared, trataba de sentarse frente a ella, y justo en ese momento un hombre que para él ya es conocido entra por la puerta.
Buenas noches señor Martin, como esta?
El cuervo trato de hacer un gesto vocal en respuesta pero no logro articular ningún sonido. El psiquiatra sonríe levemente.
-Veo que ya está mucho mejor. Dice el hombre al notar que por lo menos trato de conectarse con él. La misma enfermera entra en ese momento. ¿se ha tomado el medicamento?. Dice el médico a la mujer
-Sí señor, como usted estableció, aunque es un poco necio, me ha tocado paladearlo varias veces como un niño, a veces esta más centrado que otras, hoy está más lucido..
-Ya me di cuenta. Dice el hombre con una sonrisa mirando a su paciente. Señor Martín. En ese momento el cuervo mira alrededor como confundido. Está en la clínica.. lo recuerda?
El Cuervo mira confundido al hombre y muestra signos de ansiedad. Parecía que en ese momento lo había olvidado. En realidad llevaba 4 noches desde su ingreso, pero él no era muy consciente del tiempo ni del espacio donde se encontraba. En realidad el psiquiatra todas las noches le hacia esa visita pero solo hoy era capaz de verlo más claramente.
-Sigue llorando cuando duerme?. Pregunta a la enfermera.
-Sí... aunque las lagrimas ya no son tantas como el primer día .
Señor Martín. Vuelve a mirarlo al rostro. Soy el doctor Marcus Linus, me recuerda?. En ese momento le toca la mano como tratando de conectarse con él. El Cuervo llora en esos momentos y toca el rostro de la foto. El psiquiatra aprieta el brazo del cuervo y le dice de manera baja pero muy intima. Yo se que estas sufriendo, pero es mejor sacar ese sufrimiento que te está haciendo daño para que pueda recuperarse y seguir viviendo. Y en ese momento el Cuervo por fin lo mira a los ojos llorando. Su amigo el Pelusas llama todos los días y el quiere al igual que todos que usted se recupere, y para recuperarse lo primero que debemos tratar de hacer es comenzar a hablar. Su voz es clara pero empática. Porque si usted habla y me cuenta todo lo que le está sucediendo me es más fácil a mí ayudarlo. El Cuervo lo mira a los ojos y mueve la quijada de manera afirmativa. Bien, eso es bueno que me entienda.... para la próxima espero que me hable.
El doctor Linus es consciente que en estos casos no comienzan hablar de corrido hasta un tiempo después. Espera que su paciente gesticule algunas palabras o pequeñas frases, si lo hace será signo que está tratando de sacar ese dolor.
Hasta luego Martín. dice el psiquiatra dando media vuelta para salir de la habitación.
"Adiós.". Dice por primera vez el Cuervo de manera confusa.
El médico se devuelve levemente con una sonrisa. Estamos mejorando... siga así. Y sale de la habitación con una gran sonrisa mientras el Cuervo vuelve a mirar a la pared.
lunes, 16 de noviembre de 2009
EN BUSCA DE LA RAZON
Las luces de las estrellas parpadeaban bajo un cielo sin nubes haciendo un hermoso espectáculo nocturno. En el firmamento sin luna las estrellas titilantes y los planetas se veían claramente. Esto podía estar cerca al paraíso de un astrónomo, pero era posible que no hubiera ninguno cerca. El mar oscurecido desde el cielo mostraba olas salvajes que se interponían una sobre otra y que ocultaban el salvaje frenesí de la naturaleza acuática. A lo lejos se podía ver un conjunto de islas, unas más grandes que otras, ¿Cuántas?, a primera vista no se podía saber, en realidad eran cientos de ellas. Algunas podían verse habitadas otras se veían oscuras y casi impenetrables. El olor a sal marina húmeda en el ambiente era evidente, el agua era mayoría que la tierra y sin embargo aún así la tierra se mostraba imponente.
Una de las islas más alejadas, insignificante para muchos, albergaba dentro de si, un gran secreto, en realidad si se ve desde otra perspectiva albergaba “muchos secretos”.
¿Cómo podía una pequeña isla alejada de todo ser un cofre de secretos?
Pues bien, los secretos que resguardaba, no eran exactamente secretos gubernamentales, ni de la yihad, ni del inconnu, aunque en si estaban relacionados. Las verdades disimuladas no hacían parte de gran esfera del poder, en realidad hacían parte de la intimidad de muchos. Era un lugar que ocultaba verdades privadas y a su vez por consecuencia grandes secretos particulares.
No hay nada más trágico para un vástago hijo de Caín que caer en la desgracia particular y no poder comentarlo. No hay nada mas desgarrador que perder la razón y no contar con nadie a quien acudir cuando tus congéneres podrían al primer signo de debilidad matarte y enviarte al olvido. El poder y la locura no siempre van de la mano, y muchas veces la locura puede desmeritar el poder empujando al desprestigio y a la burla al enfermo.
Hay verdades que es mejor que se queden en la privacidad del refugio porque simplemente el hecho de darlas a conocer es un signo de debilidad.
La locura, el sufrimiento, el llanto, la desgracia y la obsesión muchas veces danzan con la cordura en un hilo límite con la razón. El motivo de la existencia siempre será una duda y el sufrimiento siempre estará presente.
****
Viendo las estrellas desde su gran ventana hay un hombre de cabello blanco y ojos claros sentado en lo que al parecer es una oficina amplia.
Es un espacio amplio pintado con colores claros. El espacio se puede dividir en dos partes, la primera parte un escritorio de fina madera con múltiples papeles ubicados de manera ordenada. Al fondo de este una pared con varios diplomas y títulos profesionales.
La segunda parte es una especie de sala cómoda con sillones mullidos de cuero. El espacio en si hace respirar algo de tranquilidad.
El especialista es un hombre que aparenta unos 45 años, sus ojos azules asi como el resto de su cara denota una total paz interior, sus labios delgados usualmente sonrientes en ese momento murmuran algo sin mucho sentido. Tal vez sea por aquella maña de mover los labios mientras lee mentalmente algún documento. Parece estar realmente concentrado hasta que el sonido de un teléfono a su lado suena.
- ¿Sí?
- Doctor, los señores P y C han llegado. Paciente por primera vez.
- Bien, por favor hazlos pasar y arregla uno de nuestros amoblados.
- Si Doctor.
El Doctor Linus entonces se levanta de su silla y cruza la gran oficina hacia la puerta la cual abre ágilmente. Espera parado a que lleguen sus pacientes con expectativa. Una de las reglas de la psiquiatría moderna es ver el estado en el que llegan los pacientes, desde ese momento comienza el diágnostico. Dos minutos más tarde entran lentamente dos hombres, uno de apariencia de unos 35- 38 años lleva a su lado de manera paternal uno aparentemente más joven con la mirada perdida y escondiendo algo de su chaqueta negra.
“Nuestro paciente”. Piensa el médico al verle la cara y al utilizar sus poderes y percibir “Dolor”.
- Vamos parce, vamos parcerito... ya vamos a llegar. Murmura el hombre quien lleva al mas joven y se acerca al especialista. Buenas noches dotor. En ese momento hace un gesto de ansiedad mientras mira de reojo a su amigo quien ni se inmuta frente a la presencia del desconocido.
- Sigan por favor, no se preocupe, sigan y tomen asiento.
El acompañante mira al mas joven preocupado y murmurando casi el mismo monólogo. “vamos parce, vamos”. El hombre se sienta con algo ayuda de su amigo y de manera rígida se acomoda balanceándose lentamente abrazando algo dentro de la chaqueta mientras mira al lado opuesto a donde están el pelusas y el doctor.
- No pude quitársela. Murmura bajo
- ¡Que cosa?. Dice el Doctor mirando al joven perdido.
- La foto, trate de escóndesela, pero fue más rápido que yo.
El médico lo mira por un segundo y comienza hablar dirigiéndose a ambos.
- Buenas noches, soy el Doctor Marcus Linus, soy psiquiatra y terapeuta, y además el dueño del centro, mi misión es ayudarles a superar las dificultades que tienen en estos momentos. El pelusas en ese momento mira a su amigo e inmediatamente comienza a llorar. No se preocupe llore, es bueno en estas circunstancias. Las palabras del médico suenan totalmente humanas y comprensivas. Me gustaría saber un poco sobre ambos para conocerlos.
- Yo, dice con voz temblorosa, pos a mi me dicen el Pelusas, y él lo mira a sabiendas que no va hablar es el Cuervo, verdad mi perro?... le dice mientras el Cuervo no responde nada.
- No se preocupes .. eh.. Señor Pelusas
- Dígame Pelusas Dotor... – responde empático
- Pelusas, no se preocupe, estoy seguro que él nos esta escuchando. Dice el médico acercándose al Cuervo y tratando de lograr algún contacto visual con él. Buenas noches señor Cuervo, soy el Doctor Linus , y quiero ayudarlo.
Una lágrima de sangre se resbala por la mejilla del Cuervo, mientras sigue balanceándose y abrazando a la foto.
- Podría comentarme como llego a ese estado.- dice el médico aun tratando de buscar encontrar la mirada del paciente.
- Pos dotor, el estaba bien hasta que la hembra que el tenia le termino y se fue con otro man, ese noche el pos se subió al último piso y trato de suicidarse.
- Como trato de hacerlo?
- Se amarro a un poste y quería esperar el amanecer, afortunadamente yo estaba por ahí y alcance a sacarlo, pero desde ese momento estaba como ido, gritando cosas sin sentido, fue un lio volverlo a meter al cuarto. Explica el pelusas.
- Que gritaba?
- Pues daba alaridos diciendo que la amaba que no lo dejara... y así estuvo todo el día dotor. Luego como que después mejoro un poco, pero luego por lo problemas empeoro más, dejo de hablar, y si viera como el man antes era de lo mas conversador, y pos de repente comenzó a llorar por el día, no dormía nada y si dejaba las sabanas bañadas de sangre, y se la pasa así. Señala la postura de su cuerpo. Sentado, mirando a las nadas y llorando, además de abrazar la foto de esa coscorrea. La vieja no ha ayudado nada, pos cuando él la llamaba ella lo insulta. El pelusas entonces se tapa los ojos evitando que se le salgan las lagrimas. El man no era así dotor, el era un bacán, ahora por la culpa de esa vieja el se enloqueció, yo trato de hablarle pero no me escucha, aunque en las realidades el mansito a mi es al único que hace caso. Se seca las lagrimas. Yo a lo bien que me lo quiero llevar para las Italias lejos de esa hembra.
Entonces el psiquiatra comienza hacer una serie de preguntas relacionadas con los antecedentes de Cuervo, clan, un poco de su historia, y profundiza en la relación sentimental con esa mujer. Se da cuenta de manera inmediata del bajo nivel cultural de su paciente y su amigo así como el contexto en donde se desenvuelven. Nota inmediatamente que de base parece existir una depresión por la pérdida de esta mujer, lo que es un evento tan traumático y doloroso logra sacar de la realidad al paciente. El diágnostico: Depresión psicótica.
- Señor Cuervo. Se acerca a él. Escúcheme, usted en estos momentos está en crisis, está muy triste y necesita ayuda. Mira al acompañante. El pelusas hizo bien en traerlo, el con eso lo ha ayudado mucho dado que yo si puedo ayudarlo. Lo mira fijamente. Hay que comenzar a curar su corazón, pero eso necesita tiempo y aquí podemos colaborarle. Mira al pelusas y vuelve a mirar al Cuervo. Usted se va a quedar en el centro un tiempo, nosotros lo cuidaremos, usted se portara juicioso y tomara las medicinas y asistirá a las terapias y vera que poco a poco usted va mejorar.
En el centro no existen clanes, sectas, ni nada de eso. Aquí no existen apellidos, así que todos acá lo van a llamar Martín, así es mejor pues nadie luego lo reconocerá. En esos momentos el Cuervo hace una cara extraña, lógicamente hace mucho tiempo nadie lo llamaba por su nombre real. No se pueden hacer daño entre ustedes, y debe tratar de controlarse... va a pasar como unas vacaciones, aquí lo vamos atender como usted se merece pero usted tendrá que poner de su parte. Se levanta llama por el cito fono. Por favor Grace, lleva al señor Martin para que se instale, y dentro de poco le pasare la fórmula para comenzar su tratamiento.
El Cuervo parece paralizado, como si no entendiera. Es así como de la misma forma como lo llevo al consultorio, el pelusas lo lleva a su habitación. Ya ahí le pasa la mano por encima del cabello como si fuera un niño.
Parce, escucho al dotor, a portarse bien... Yo solo quiero que buste se mejore y no llore tanto... luego cuando este mejor, nos vamos de viaje.. ¿si mi perro?.
Lo abraza, se levanta y sale de la habitación dejando al hombre solo y en ese momento dos lagrimas de sangre inundan sus ojos del hombre enfermo. De repente se levanta como si fuera un robot y camina rápidamente hacia el pelusas que esta a punto de salir del pasillo y lo abraza. “Nooooooo, no pelu, no me deje, no se valla, noooo”. Dice eso con mucha ansiedad. El pelusas un poco sorprendido vuelve a la habitación con él, y tras explicarle unas 17 veces que no iba abandonarlo, que lo llamaría todas las noches y que el necesitaba estar ahí para estar mejor sale del centro terapéutico con el corazón destrozado.
Una de las islas más alejadas, insignificante para muchos, albergaba dentro de si, un gran secreto, en realidad si se ve desde otra perspectiva albergaba “muchos secretos”.
¿Cómo podía una pequeña isla alejada de todo ser un cofre de secretos?
Pues bien, los secretos que resguardaba, no eran exactamente secretos gubernamentales, ni de la yihad, ni del inconnu, aunque en si estaban relacionados. Las verdades disimuladas no hacían parte de gran esfera del poder, en realidad hacían parte de la intimidad de muchos. Era un lugar que ocultaba verdades privadas y a su vez por consecuencia grandes secretos particulares.
No hay nada más trágico para un vástago hijo de Caín que caer en la desgracia particular y no poder comentarlo. No hay nada mas desgarrador que perder la razón y no contar con nadie a quien acudir cuando tus congéneres podrían al primer signo de debilidad matarte y enviarte al olvido. El poder y la locura no siempre van de la mano, y muchas veces la locura puede desmeritar el poder empujando al desprestigio y a la burla al enfermo.
Hay verdades que es mejor que se queden en la privacidad del refugio porque simplemente el hecho de darlas a conocer es un signo de debilidad.
La locura, el sufrimiento, el llanto, la desgracia y la obsesión muchas veces danzan con la cordura en un hilo límite con la razón. El motivo de la existencia siempre será una duda y el sufrimiento siempre estará presente.
****
Viendo las estrellas desde su gran ventana hay un hombre de cabello blanco y ojos claros sentado en lo que al parecer es una oficina amplia.
Es un espacio amplio pintado con colores claros. El espacio se puede dividir en dos partes, la primera parte un escritorio de fina madera con múltiples papeles ubicados de manera ordenada. Al fondo de este una pared con varios diplomas y títulos profesionales.
La segunda parte es una especie de sala cómoda con sillones mullidos de cuero. El espacio en si hace respirar algo de tranquilidad.
El especialista es un hombre que aparenta unos 45 años, sus ojos azules asi como el resto de su cara denota una total paz interior, sus labios delgados usualmente sonrientes en ese momento murmuran algo sin mucho sentido. Tal vez sea por aquella maña de mover los labios mientras lee mentalmente algún documento. Parece estar realmente concentrado hasta que el sonido de un teléfono a su lado suena.
- ¿Sí?
- Doctor, los señores P y C han llegado. Paciente por primera vez.
- Bien, por favor hazlos pasar y arregla uno de nuestros amoblados.
- Si Doctor.
El Doctor Linus entonces se levanta de su silla y cruza la gran oficina hacia la puerta la cual abre ágilmente. Espera parado a que lleguen sus pacientes con expectativa. Una de las reglas de la psiquiatría moderna es ver el estado en el que llegan los pacientes, desde ese momento comienza el diágnostico. Dos minutos más tarde entran lentamente dos hombres, uno de apariencia de unos 35- 38 años lleva a su lado de manera paternal uno aparentemente más joven con la mirada perdida y escondiendo algo de su chaqueta negra.
“Nuestro paciente”. Piensa el médico al verle la cara y al utilizar sus poderes y percibir “Dolor”.
- Vamos parce, vamos parcerito... ya vamos a llegar. Murmura el hombre quien lleva al mas joven y se acerca al especialista. Buenas noches dotor. En ese momento hace un gesto de ansiedad mientras mira de reojo a su amigo quien ni se inmuta frente a la presencia del desconocido.
- Sigan por favor, no se preocupe, sigan y tomen asiento.
El acompañante mira al mas joven preocupado y murmurando casi el mismo monólogo. “vamos parce, vamos”. El hombre se sienta con algo ayuda de su amigo y de manera rígida se acomoda balanceándose lentamente abrazando algo dentro de la chaqueta mientras mira al lado opuesto a donde están el pelusas y el doctor.
- No pude quitársela. Murmura bajo
- ¡Que cosa?. Dice el Doctor mirando al joven perdido.
- La foto, trate de escóndesela, pero fue más rápido que yo.
El médico lo mira por un segundo y comienza hablar dirigiéndose a ambos.
- Buenas noches, soy el Doctor Marcus Linus, soy psiquiatra y terapeuta, y además el dueño del centro, mi misión es ayudarles a superar las dificultades que tienen en estos momentos. El pelusas en ese momento mira a su amigo e inmediatamente comienza a llorar. No se preocupe llore, es bueno en estas circunstancias. Las palabras del médico suenan totalmente humanas y comprensivas. Me gustaría saber un poco sobre ambos para conocerlos.
- Yo, dice con voz temblorosa, pos a mi me dicen el Pelusas, y él lo mira a sabiendas que no va hablar es el Cuervo, verdad mi perro?... le dice mientras el Cuervo no responde nada.
- No se preocupes .. eh.. Señor Pelusas
- Dígame Pelusas Dotor... – responde empático
- Pelusas, no se preocupe, estoy seguro que él nos esta escuchando. Dice el médico acercándose al Cuervo y tratando de lograr algún contacto visual con él. Buenas noches señor Cuervo, soy el Doctor Linus , y quiero ayudarlo.
Una lágrima de sangre se resbala por la mejilla del Cuervo, mientras sigue balanceándose y abrazando a la foto.
- Podría comentarme como llego a ese estado.- dice el médico aun tratando de buscar encontrar la mirada del paciente.
- Pos dotor, el estaba bien hasta que la hembra que el tenia le termino y se fue con otro man, ese noche el pos se subió al último piso y trato de suicidarse.
- Como trato de hacerlo?
- Se amarro a un poste y quería esperar el amanecer, afortunadamente yo estaba por ahí y alcance a sacarlo, pero desde ese momento estaba como ido, gritando cosas sin sentido, fue un lio volverlo a meter al cuarto. Explica el pelusas.
- Que gritaba?
- Pues daba alaridos diciendo que la amaba que no lo dejara... y así estuvo todo el día dotor. Luego como que después mejoro un poco, pero luego por lo problemas empeoro más, dejo de hablar, y si viera como el man antes era de lo mas conversador, y pos de repente comenzó a llorar por el día, no dormía nada y si dejaba las sabanas bañadas de sangre, y se la pasa así. Señala la postura de su cuerpo. Sentado, mirando a las nadas y llorando, además de abrazar la foto de esa coscorrea. La vieja no ha ayudado nada, pos cuando él la llamaba ella lo insulta. El pelusas entonces se tapa los ojos evitando que se le salgan las lagrimas. El man no era así dotor, el era un bacán, ahora por la culpa de esa vieja el se enloqueció, yo trato de hablarle pero no me escucha, aunque en las realidades el mansito a mi es al único que hace caso. Se seca las lagrimas. Yo a lo bien que me lo quiero llevar para las Italias lejos de esa hembra.
Entonces el psiquiatra comienza hacer una serie de preguntas relacionadas con los antecedentes de Cuervo, clan, un poco de su historia, y profundiza en la relación sentimental con esa mujer. Se da cuenta de manera inmediata del bajo nivel cultural de su paciente y su amigo así como el contexto en donde se desenvuelven. Nota inmediatamente que de base parece existir una depresión por la pérdida de esta mujer, lo que es un evento tan traumático y doloroso logra sacar de la realidad al paciente. El diágnostico: Depresión psicótica.
- Señor Cuervo. Se acerca a él. Escúcheme, usted en estos momentos está en crisis, está muy triste y necesita ayuda. Mira al acompañante. El pelusas hizo bien en traerlo, el con eso lo ha ayudado mucho dado que yo si puedo ayudarlo. Lo mira fijamente. Hay que comenzar a curar su corazón, pero eso necesita tiempo y aquí podemos colaborarle. Mira al pelusas y vuelve a mirar al Cuervo. Usted se va a quedar en el centro un tiempo, nosotros lo cuidaremos, usted se portara juicioso y tomara las medicinas y asistirá a las terapias y vera que poco a poco usted va mejorar.
En el centro no existen clanes, sectas, ni nada de eso. Aquí no existen apellidos, así que todos acá lo van a llamar Martín, así es mejor pues nadie luego lo reconocerá. En esos momentos el Cuervo hace una cara extraña, lógicamente hace mucho tiempo nadie lo llamaba por su nombre real. No se pueden hacer daño entre ustedes, y debe tratar de controlarse... va a pasar como unas vacaciones, aquí lo vamos atender como usted se merece pero usted tendrá que poner de su parte. Se levanta llama por el cito fono. Por favor Grace, lleva al señor Martin para que se instale, y dentro de poco le pasare la fórmula para comenzar su tratamiento.
El Cuervo parece paralizado, como si no entendiera. Es así como de la misma forma como lo llevo al consultorio, el pelusas lo lleva a su habitación. Ya ahí le pasa la mano por encima del cabello como si fuera un niño.
Parce, escucho al dotor, a portarse bien... Yo solo quiero que buste se mejore y no llore tanto... luego cuando este mejor, nos vamos de viaje.. ¿si mi perro?.
Lo abraza, se levanta y sale de la habitación dejando al hombre solo y en ese momento dos lagrimas de sangre inundan sus ojos del hombre enfermo. De repente se levanta como si fuera un robot y camina rápidamente hacia el pelusas que esta a punto de salir del pasillo y lo abraza. “Nooooooo, no pelu, no me deje, no se valla, noooo”. Dice eso con mucha ansiedad. El pelusas un poco sorprendido vuelve a la habitación con él, y tras explicarle unas 17 veces que no iba abandonarlo, que lo llamaría todas las noches y que el necesitaba estar ahí para estar mejor sale del centro terapéutico con el corazón destrozado.
jueves, 12 de noviembre de 2009
AMOR Y SANGRE
Es difícil ver cuando tus lagrimas inundan los ojos, y más cuando están tintadas de sangre. Un vacio enorme en el pecho se movía y cada vez que lo hacia dolía enormemente. Una historia y varias imágenes pasaban por su cabeza una y otra vez a pesar de que a veces no quería pensar. Es curioso que un ser de naturaleza violenta a pesar de no ser el más humano se haya enganchado a una mujer de la forma como lo hizo. Es solo una pequeña muestra de lo que el amor, o algo parecido a eso puede hacer en un hombre falto de afecto desde la base. Era como un rio vacio con ansias de agua, que al encontrar una gotera pusiera todo su curso en las pocas gotas. Ese amor que él había sentido, se convirtió en una de varias adicciones que marcarían su vida. Muchos vampiros delincuentes pierden la capacidad de amar desde el inicio de su naturaleza, pero él tal vez por su juventud ó por la ansia interna de afecto se entrego a mares a esa emoción...
En realidad cuando ella llego a su vida él era casi un adolescente. Llego justo en el momento de su abrazo, y el enamoramiento ocurrió unos meses después de eso, donde una mujer con unos 200 años de antigüedad, seria y completamente madura, seduce a un joven confundido y sin experiencia en el amor dándole tres vueltas y poniéndolo a su merced.
No tenía otra opción que enamorarse... sin embargo ese “amor” fue lo más bello que él tuvo en su vida. Desde niño nadie lo quiso. Nunca fue bienvenido en su familia, su madre lo abandono, perdió a sus hermanos y con el único que había logrado un lazo afectivo era con el Pelusas... el ofrecimiento de cariño de esta mujer había sido lo “mejor” que el había tenido en su vida.
¿Cómo poder seguir sin esa energía que le invitaba a despertarte todas las noches?
Esa era la pregunta que él se hacia una y otra vez. No estaba mejorando, en realidad empeoraba. La noche en que todo termino, él perdió la conciencia de si. Recobraría la misma con los días siguientes pero nuevamente tras volverla a ver caía en picada su cordura.
Al principio la llamaba todas las noches rogándole, suplicándole que volviera con él. Sus llamadas eran como una ruego adolorido y constante que era respondido con vulgaridades y humillaciones. La mujer tal vez por desespero, y también en su rabia desmerito al Cuervo públicamente en el clan, y en ese sentido todos los miembros del mismo tomaron posturas diversas frente al conflicto dividiendo aun más al grupo. Lo que ha algunos más les molestaba era el “nuevo novio” pues nadie se imagino que se fuera a meter con un tremere.
Este nuevo hombre, era alguien muy distinto al Cuervo. Para ser más exactos era “todo lo contrario de lo que era él”. Un hombre culto, sumamente atractivo y carismático, que había viajado por el mundo y cuya inteligencia era reconocida. La mujer se vio seducida por algún extraño encanto fascinador que tenia este hombre a quien señalaba de “maravilloso” mientras que el Cuervo había sido bajado a la categoría de “un gran fastidio”.
La confusión reinaba la vida del brujah. Aunque aun lideraba el negocio, comenzó a faltar a las reuniones y a hundirse cada vez más en su dolor. Hasta que una noche dejo de salir de su cuarto. La cordura se había perdido poco a poco desde el intento de suicidio, y muchas veces era encontrado por su criado y por el Pelusas en una especie de trance donde pareciera no tener contacto con la realidad y donde el mutismo o la ausencia del habla era evidente. Cada vez que tenía algún contacto con Hanna, empeoraba, y cada día estaba peor.
Se acostaba siempre a la misma hora de la madrugada y tras pasar el día era encontrado bañado en sangre. La almohada y las sabanas de su cama estaban empapadas de vitae de sus lagrimas. Prácticamente amanecía hambriento y al punto del frenesí. Casi no dormía, y murmuraba cosas sin sentido en las esquinas haciendo un pequeño templo alrededor de la foto de su ex novia.
El pelusas moría internamente de dolor al ver como su amigo y sire se desintegraba mentalmente y estaba seguro que el Cuervo había enloquecido. Sin embargo este aspecto no podía publicarlo, solo era del conocimiento de William su fiel criado. Nadie podía enterarse, ni siquiera Hanna, seria una tragedia si eso pasase. “Tenía que alejarlo de ella”, tenía que hacer algo para que estuviera mejor. Fue entonces que por esos tiempos comenzó hablar con “el pilo” un contacto brujah que estaba en Italia distribuyendo la droga que el Cuervo vendía. Comenzó a planear un viaje a tierras lejanas solo para alejar al cuervo de “esa hembra” que tanto daño le había hecho.
Por otra parte las sabanas bañadas en sangre y las conductas extrañas iban en aumento. El dolor era evidente al observar el rostro del Cuervo quien se la pasaba horas en una esquina encerrado dentro de si.
Fue entonces que el pelusas recibe, de manera misteriosa, la información de un lugar de reposo especializado en vástagos con dificultades emocionales. La descripción decía que era un centro terapéutico que garantizaba la confidencialidad de los pacientes y que garantizaba un tratamiento integral a nivel de psiquiatría. El pelusas era un hombre ignorante, pero no tonto para darse cuenta que eso era lo que necesitaba el Cuervo. Aunque los costos eran elevados, él podía costearlos.
La noche siguiente, y de manera prudente contrato un avión privado para que los llevara en algún lugar apartado en el Caribe.
martes, 15 de septiembre de 2009
UN NUEVO RINCON! ... Trás la mudanza
Después de horas y horas de llevar cajas de un lugar a otro he terminado el traslado a este blog. La razón del traslado de la cuenta Vox a esta se da por varios motivos, pero la principal son los problemas que tengo en el blog de Vox para que las personas me dejen sus mensajes, y dado que este foro permite que personas externas, tengan o no cuenta gmail puedan darme su opinión ya sea en opiniones o en el Tag Board pues me pareció más conveniente y practico.
En el Blog Archive de la página se muestra la evolución de las 8 historias que he escrito hasta ahora para que los interesados y que no las han leído las mismas y se puedan orientar y contextualizar, pues algunas historias van evolucionando. Las personas que gusten de leer y que quieran seguirle el hilo a mis escritos me pueden escribir, o dejarme un mensaje y con mucho gusto los ingresare en el sistema para que les llegue la historia por mail; sin embargo recomiendo que sea leída directamente del blog, pues hay detalles como Negrillas y música que serian interesantes que observaran. Espero que este cambio sea de su agrado.
En el Blog Archive de la página se muestra la evolución de las 8 historias que he escrito hasta ahora para que los interesados y que no las han leído las mismas y se puedan orientar y contextualizar, pues algunas historias van evolucionando. Las personas que gusten de leer y que quieran seguirle el hilo a mis escritos me pueden escribir, o dejarme un mensaje y con mucho gusto los ingresare en el sistema para que les llegue la historia por mail; sin embargo recomiendo que sea leída directamente del blog, pues hay detalles como Negrillas y música que serian interesantes que observaran. Espero que este cambio sea de su agrado.
EL RUIDO DEL ALMA
La luz de la calle se observaba desde el edificio, las gotas de lluvia se almacenaban en el tejado de la casa de al frente. El edificio estaba en un sector elegante, cerca al Eliseo. El apartamento era amplio y tenia bonitos colores, los muebles combinaban con la pintura y existían variados detalles en las paredes y en las mesas. Era evidentemente el apartamento de una mujer. No era un apartamento gomelo, era un apartamento con estilo y criterio. Los hombres no viven en sitios tan bien cuidados. Una mujer miraba por la ventana algo pensativa la calle. Morena, con ojos oscuros y labios perfectos manipulaba su gran trenza con un tic nervioso. Hace algunos días había estado pensando en una situación que le causaba duda, y en realidad aunque ya había tomado una determinación tenía miedo de encararla. Habían sido tantos años, 22 de relación pero en si 18 de noviazgo legal. Todo el mundo lo sabía, el había sido por mucho el mejor amante que ella había tenido. En esa materia les iba perfectamente, no había queja, el se preocupaba de hacerla sentir bien, y muy pocas veces la había decepcionado. Todos los días se hablaban, cuando peleaban el le mandaba flores. Los martes siempre veían películas abrazados frente en la cama, lo malo era que él no entendía la mayor parte de lo que veían, y solo ponía atención si la película era de acción, los jueves y viernes, dependiendo de la circunstancia salían a bailar o entrenaban en el gimnasio de la casa brujah, ó la acompañaba a la peluquería .... así era todas las semanas y todo se había convertido en una odiosa rutina.
Últimamente le molestaba todo de él, su presencia, su olor y hasta su forma de hablar...
Ella sabía que él la amaba con locura, es más, nunca dudo de su amor a pesar de su postura coqueta con otras mujeres, sin embargo ella sentía que él no le era fiel, lo que básicamente causaban todas sus peleas. Le molestaba su ignorancia y su actitud ordinaria al extremo frente algunos aspectos. El cuervo no cambiaria, eso era seguro.
No sabía como de repente había aparecido este otro hombre que le movía el piso; ya habían aparecido otros antes con los que había tenido breves e insignificantes romances, pero este le había cautivado desde el primer momento a pesar de ser de otro clan. Había salido en secreto con él por más de un mes, y sabia que su novio no se había dado cuenta de este particular pues ... no era muy brillante que digamos.... era un tonto con plata, había que aceptarlo.
Sin embargo ya estaban existiendo muchas preguntas y por más estúpido que fuera él, la situación ya se estaba tornando muy evidente... así que era mejor terminar... y ella se conocía, sabía que ella no sabría decir las cosas bien para no herirlo... y las cosas evidentemente se iban a tornar feas, pero en ultimas ella ya no podía ocultarlo más.
****
Esa noche el Cuervo, un hombre alto y acuerpado con presencia ordinaria había amanecido de buen humor. Puso sus vallenatos a todo volumen y se miro al techo satisfecho. Sentía que ser vampiro había sido lo mejor que le había pasado en su existencia, pues en realidad nunca espero que un sujeto que hasta hace algunos años pedía limosna, vendía droga y robaba ahora viviera en una mansión enorme y lo tuviera “Todo”. Su vida era perfecta. Tenía mucho dinero, podía hacer con él lo que quisiera y además y lo más importante tenía una novia que lo amaba. Ella se había convertido en el eje de su vida. Se sentía tan afortunado de tenerla a pesar de ser una mujer difícil. Muchos no entendían como él se dejaba gritar y celar de la forma como ella lo hacía. En realidad ella era tan dominante. Muchos se burlaban de él pues para nadie era un secreto que ella era la que mandaba. La relación siempre estuvo llena de peleas, pero la cosa estaba mejorando, ella últimamente había cambiado ese carácter tan fuerte: llevaban 3 meses sin discutir.
Ella era amorosa y dedicada, sentía que hacia muchas cosas por el y se interesaba por su vida. Tenía muchas cosas buenas aunque las demás no las vieran... Ella era su hembra, la mujer de su vida.
Se levanto con ganas de molestar así que fue a la habitación del Pelusas quien vivía desde su abrazo. El se había convertido en prácticamente su sombra...
Su amigo no era el Brujah típico, es más era el brujah mas atípico que se podía encontrar. No era un hombre violento, y si bien ya había sufrido del mal genio de su clan, no parecía ser el típico gañan que tenía el cuervo como colaboradores. Era perezoso y pacifico. Los demás del clan no entendían como el Cuervo se mostrara tan tranquilo frente a su incompetencia. El Pelusas era una especie de “secretario” de su Sire.... llevaba recados, le manejaba una especie de agenda y adicionalmente, pues, “estaba ahí”... No exactamente haciendo mucho.
El reloj mostro las 10 de la noche y de repente el Cuervo recuerda “la fiesta de hoy”: se le había hecho tarde!. Era raro que Hanna no le hubiera llamado a recordar... básicamente se encontraría con ella en la fiesta.
Se despidió del Pelusas y salió tan rápido como pudo hacia su encuentro. Iba pensando en el escándalo que seguramente ella le iba hacer. Como siempre le diría que con quien estaba? Y se inventaría una novia imaginaria. El ya estaba acostumbrado a eso. Parqueo el carro y entro rápidamente a la reunión. Todos bailaban y tomaban. Había mucho escándalo y ella estaba con otras mujeres al fondo. Camino diligente hacia ella y la beso saludándola. “Apenas llegue, disculpa por llegar tarde”. Extrañamente ella solo le sonrió y no le dijo absolutamente nada. Nada!... el Cuervo no comprendía, era como si le hubieran cambiado a la hembrita. Se sentó a su lado y ella casi en toda la noche no le puso atención a pesar de que él le tomaba de la mano y le decía cosas al oído.
“Debe estar muy brava pa no hablarme” pensó un poco confuso. Se dedico a consentirle la mano y a mimarla. Su mano parecía como inerte. Permitía las caricias pero no le apretaba la mano.
- -"Monita, mi amor esta muy bravita con migo?, perdóneme mi amor es que se me hizo tarde, yo no había olvidado la fiesta"... le dijo justo cuando sus amigas se habían parado a bailar.
Hanna por primera vez en la noche lo miro a los ojos y le toco la mejilla y de sus labios solo salió un “ven por acá”
Salieron a la terraza donde había una mesa con sillas y un cenicero. Ella saco mientras se sentaban un cigarrillo de su cartera y le ofreció fuego.
- Amor. Le toma la mano. De veras que yo lo siento, perdóneme. ¿si?. Dice el Cuervo como si ella se tratara de su madre y el fuera un chiquillo con sus ojos iluminados.
Ella lo mira seria y le dice...
-Quería hablar con tigo. Lo mira a los ojos quedándose callada por 10 eternos segundos. Mire Cuervo voy a ser directa: Creo que debemos terminar.
El hombre hizo un gesto de no entender
- - Pero mi amor, no sea así, solo porque llegue tarde.
- -No es solo porque llegaste tarde. Dice en tono serio y algo agresivo.
- -Como así?
Ella lo mira nuevamente por unos segundos y se la suelta.
- -Es que a lo bien, yo ya no lo amo. Su voz es dura y despótica.
En ese momento el hombre sintió como el alma se cuarteaba y su vida se iba. No podía ser cierto... esto no puede estar ocurriendo. Dos lágrimas finas y largas salen de sus dos ojos. Hanna al ver eso sigue hablando bajándole un poco el tono gruñón, sabía que le estaba haciendo daño.
- -Las cosas entre los dos han cambiado Cuervo, yo siento que usted no va a ningún lado, y yo ya me canse.
El Cuervo quien estaba en total estado de shock trata de comprender lo que ella esta diciendo.
- -Estoy saliendo con otra persona... añade la mujer.
En ese momento la tristeza de convierte en ira.
- -COMO CARAJOS???.... NOOO LO QUE ME FALTABA, ME TABA CACHONEANDO?...
Ella no grita, pero solo el hecho que el la gritara la enfurece, lo mira horrible, de una manera amenazante y comienza hablar de manera defensiva.
- - Baje la voz- ordena- sabe que Cuervo, el problema es que usted es un hombre sin aspiraciones y sin cultura, un bruto!... Usted parece tener una almendra en el cerebro y piensa que si tiene mucho dinero ya usted sale adelante; pues no, sabe hay hombres que tienen esto- le señala la cabeza- un poco más desarrollado, y yo la realidad no quiero estar más con usted. Ya duramos mucho tiempo y ya está bueno, ya no lo amo.... ya es hora que tanto usted como yo salgamos con otras personas.
El hombre se pone las dos manos en la cara y comienza a llorar como un bebe y murmura entre sollozos “pero yo te amo, te amo mucho”. La mujer se le alcanzan a llorosear los ojos al ver al hombre así, mentalmente se da cuenta que le ha dicho las cosas como peor se las pudo decir.
- - Mire, yo no quiero lastimarlo más... usted me conoce. Cierra los ojos. Perdóneme, a lo bien, pero no puedo seguir con usted.
El cuervo se levanta con el interior destruido. En ese momento sintió como algo dentro de él se rompía, hasta podía escuchar como “eso” se cuartaba. Su vida se había acabado, estaba seguro de eso. La miro por última vez con sus ojos llenos de lagrimas y en esos momentos la música y las demás personas de la fiesta desaparecen. El tambaleante como un zombi, entra al auto y comienza a manejar por horas mientras las lágrimas salían de su rostro como una fuente. Si no fuera porque los vidrios de su camioneta eran polarizados estaría en problemas. Dentro de su cabeza algo comenzó a cambiar, todo parecía lejano... y el dolor, ese maldito dolor estaba ahí y crecía...
Inexplicablemente conduce hasta su casa, y en el lugar de parqueo estrella el auto. Se baja en silencio, se seca las lagrimas y va directamente sin saludar a nadie a un deposito que tiene en los pisos inferiores. Toma un rollo de cadenas gruesas y un candado de seguridad y sube automáticamente hacia el helipuerto. Ya allá, toma una silla la cual arrastra hacia un poste; acomoda de manera automática la cadena, y se sienta en la silla y se aprisiona el mismo en el poste. Con el candado se asegura que no pueda soltarse fácil no sin antes lanzar la llave del mismo lejos.
Amarrado mira el cielo lleno de lágrimas. Su mente solo estaba ella, y sus palabras que resonaban una y otra vez en su cabeza.
“el problema es que usted es un hombre sin aspiraciones y sin cultura”
“no quiero estar más con usted”
“yo ya no lo amo”
“ya no lo amo”
“no lo amo”
“no lo amo”.....
-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO grita de manera desesperada, yo si te amo... NOOOOOOOOOOO, No me dejes, nooooo... yo te amo... tu eres mi vida... mi amor... te amo... no me dejes...
Las lagrimas se comenzaron a acumular y el sentía que su pecho se iba a estallar, solo quería morirse, esperar que el sol saliera y que el dejara de existir. De que le servía tener tantas cosas si ella no lo amaba? : el no podía vivir sin ella, ella era todo...todo y siempre lo sería. Gracias a ella el era lo que era, y sin ella no era nada.
El grito llamo la atención de William, uno de sus criados quien sube rápidamente y ve a su amo en esa lamentable condición. Le hablaba “Señor, señor...” trato de zafar las cadenas pero era inútil, el definitivamente había hecho un buen trabajo. Mira el reloj: 10 minutos antes del amanecer. Esto era alarmante, si no hacía nada dentro de poco su señor moriría. Baja las escaleras y se dirige al cuarto del Pelusas quien estaba en piyama, cuando le dice rápidamente lo que está pasando, el hombre no le cree, pero lo confirma cuando al subir las escaleras encuentra a su mejor amigo bañado en lagrimas de sangre quien murmura una y otra vez de manera delirante “Yo si te amo, no me dejes, no me dejes”
- -Hermano reaccione!!... Parce, Que pasa?...
El reloj era un anuncio de que pronto amanecería, y el Cuervo seguía hablando cosas sin sentido mientras se aferraba a las cadenas.
- -Maldita sea!... Dice el Pelusas mientras saca de manera extraña una expresión de autoridad. William, hagamos una cosa, yo voy a tratar de romper esa cadena pero buste me ayuda a sacarlo de acá. Eso si haga fuerza porque el parcero es más fuerte que los dos.
De un momento a otro el Pelusas saca esa fuerza común en su clan pero que en él casi no se veía y rompe en dos las cadenas, ya con eso, el problema era otro: como sacar al cuervo del lugar de riesgo. El criado y el Pelusas comenzaron a arrastrarlo hacia la puerta mientras el se aferraba al poste diciendo una y otra vez la misma frase: “Yo te amo, no me dejes”
Tras cinco minutos de lucha logran por fin entrarlo a la casa y tras otros minutos logran que el ingrese a su cuarto. El pelusas se encerró en la habitación del Cuervo y le pidió a William que no contara nada de lo sucedido. Era peligroso si alguien se enteraba, eso era signo de debilidad, nadie debía enterarse. Lo abrazo como un padre a un niño pequeño mientras el Cuervo seguía llorando y murmurando cosas sin sentido. Solo hasta la otra noche fue que se entero del fin de la relación de 22 años del Cuervo con la mujer que más había amado en la vida.
Últimamente le molestaba todo de él, su presencia, su olor y hasta su forma de hablar...
Ella sabía que él la amaba con locura, es más, nunca dudo de su amor a pesar de su postura coqueta con otras mujeres, sin embargo ella sentía que él no le era fiel, lo que básicamente causaban todas sus peleas. Le molestaba su ignorancia y su actitud ordinaria al extremo frente algunos aspectos. El cuervo no cambiaria, eso era seguro.
No sabía como de repente había aparecido este otro hombre que le movía el piso; ya habían aparecido otros antes con los que había tenido breves e insignificantes romances, pero este le había cautivado desde el primer momento a pesar de ser de otro clan. Había salido en secreto con él por más de un mes, y sabia que su novio no se había dado cuenta de este particular pues ... no era muy brillante que digamos.... era un tonto con plata, había que aceptarlo.
Sin embargo ya estaban existiendo muchas preguntas y por más estúpido que fuera él, la situación ya se estaba tornando muy evidente... así que era mejor terminar... y ella se conocía, sabía que ella no sabría decir las cosas bien para no herirlo... y las cosas evidentemente se iban a tornar feas, pero en ultimas ella ya no podía ocultarlo más.
****
Esa noche el Cuervo, un hombre alto y acuerpado con presencia ordinaria había amanecido de buen humor. Puso sus vallenatos a todo volumen y se miro al techo satisfecho. Sentía que ser vampiro había sido lo mejor que le había pasado en su existencia, pues en realidad nunca espero que un sujeto que hasta hace algunos años pedía limosna, vendía droga y robaba ahora viviera en una mansión enorme y lo tuviera “Todo”. Su vida era perfecta. Tenía mucho dinero, podía hacer con él lo que quisiera y además y lo más importante tenía una novia que lo amaba. Ella se había convertido en el eje de su vida. Se sentía tan afortunado de tenerla a pesar de ser una mujer difícil. Muchos no entendían como él se dejaba gritar y celar de la forma como ella lo hacía. En realidad ella era tan dominante. Muchos se burlaban de él pues para nadie era un secreto que ella era la que mandaba. La relación siempre estuvo llena de peleas, pero la cosa estaba mejorando, ella últimamente había cambiado ese carácter tan fuerte: llevaban 3 meses sin discutir.
Ella era amorosa y dedicada, sentía que hacia muchas cosas por el y se interesaba por su vida. Tenía muchas cosas buenas aunque las demás no las vieran... Ella era su hembra, la mujer de su vida.
Se levanto con ganas de molestar así que fue a la habitación del Pelusas quien vivía desde su abrazo. El se había convertido en prácticamente su sombra...
Su amigo no era el Brujah típico, es más era el brujah mas atípico que se podía encontrar. No era un hombre violento, y si bien ya había sufrido del mal genio de su clan, no parecía ser el típico gañan que tenía el cuervo como colaboradores. Era perezoso y pacifico. Los demás del clan no entendían como el Cuervo se mostrara tan tranquilo frente a su incompetencia. El Pelusas era una especie de “secretario” de su Sire.... llevaba recados, le manejaba una especie de agenda y adicionalmente, pues, “estaba ahí”... No exactamente haciendo mucho.
El reloj mostro las 10 de la noche y de repente el Cuervo recuerda “la fiesta de hoy”: se le había hecho tarde!. Era raro que Hanna no le hubiera llamado a recordar... básicamente se encontraría con ella en la fiesta.
Se despidió del Pelusas y salió tan rápido como pudo hacia su encuentro. Iba pensando en el escándalo que seguramente ella le iba hacer. Como siempre le diría que con quien estaba? Y se inventaría una novia imaginaria. El ya estaba acostumbrado a eso. Parqueo el carro y entro rápidamente a la reunión. Todos bailaban y tomaban. Había mucho escándalo y ella estaba con otras mujeres al fondo. Camino diligente hacia ella y la beso saludándola. “Apenas llegue, disculpa por llegar tarde”. Extrañamente ella solo le sonrió y no le dijo absolutamente nada. Nada!... el Cuervo no comprendía, era como si le hubieran cambiado a la hembrita. Se sentó a su lado y ella casi en toda la noche no le puso atención a pesar de que él le tomaba de la mano y le decía cosas al oído.
“Debe estar muy brava pa no hablarme” pensó un poco confuso. Se dedico a consentirle la mano y a mimarla. Su mano parecía como inerte. Permitía las caricias pero no le apretaba la mano.
- -"Monita, mi amor esta muy bravita con migo?, perdóneme mi amor es que se me hizo tarde, yo no había olvidado la fiesta"... le dijo justo cuando sus amigas se habían parado a bailar.
Hanna por primera vez en la noche lo miro a los ojos y le toco la mejilla y de sus labios solo salió un “ven por acá”
Salieron a la terraza donde había una mesa con sillas y un cenicero. Ella saco mientras se sentaban un cigarrillo de su cartera y le ofreció fuego.
- Amor. Le toma la mano. De veras que yo lo siento, perdóneme. ¿si?. Dice el Cuervo como si ella se tratara de su madre y el fuera un chiquillo con sus ojos iluminados.
Ella lo mira seria y le dice...
-Quería hablar con tigo. Lo mira a los ojos quedándose callada por 10 eternos segundos. Mire Cuervo voy a ser directa: Creo que debemos terminar.
El hombre hizo un gesto de no entender
- - Pero mi amor, no sea así, solo porque llegue tarde.
- -No es solo porque llegaste tarde. Dice en tono serio y algo agresivo.
- -Como así?
Ella lo mira nuevamente por unos segundos y se la suelta.
- -Es que a lo bien, yo ya no lo amo. Su voz es dura y despótica.
En ese momento el hombre sintió como el alma se cuarteaba y su vida se iba. No podía ser cierto... esto no puede estar ocurriendo. Dos lágrimas finas y largas salen de sus dos ojos. Hanna al ver eso sigue hablando bajándole un poco el tono gruñón, sabía que le estaba haciendo daño.
- -Las cosas entre los dos han cambiado Cuervo, yo siento que usted no va a ningún lado, y yo ya me canse.
El Cuervo quien estaba en total estado de shock trata de comprender lo que ella esta diciendo.
- -Estoy saliendo con otra persona... añade la mujer.
En ese momento la tristeza de convierte en ira.
- -COMO CARAJOS???.... NOOO LO QUE ME FALTABA, ME TABA CACHONEANDO?...
Ella no grita, pero solo el hecho que el la gritara la enfurece, lo mira horrible, de una manera amenazante y comienza hablar de manera defensiva.
- - Baje la voz- ordena- sabe que Cuervo, el problema es que usted es un hombre sin aspiraciones y sin cultura, un bruto!... Usted parece tener una almendra en el cerebro y piensa que si tiene mucho dinero ya usted sale adelante; pues no, sabe hay hombres que tienen esto- le señala la cabeza- un poco más desarrollado, y yo la realidad no quiero estar más con usted. Ya duramos mucho tiempo y ya está bueno, ya no lo amo.... ya es hora que tanto usted como yo salgamos con otras personas.
El hombre se pone las dos manos en la cara y comienza a llorar como un bebe y murmura entre sollozos “pero yo te amo, te amo mucho”. La mujer se le alcanzan a llorosear los ojos al ver al hombre así, mentalmente se da cuenta que le ha dicho las cosas como peor se las pudo decir.
- - Mire, yo no quiero lastimarlo más... usted me conoce. Cierra los ojos. Perdóneme, a lo bien, pero no puedo seguir con usted.
El cuervo se levanta con el interior destruido. En ese momento sintió como algo dentro de él se rompía, hasta podía escuchar como “eso” se cuartaba. Su vida se había acabado, estaba seguro de eso. La miro por última vez con sus ojos llenos de lagrimas y en esos momentos la música y las demás personas de la fiesta desaparecen. El tambaleante como un zombi, entra al auto y comienza a manejar por horas mientras las lágrimas salían de su rostro como una fuente. Si no fuera porque los vidrios de su camioneta eran polarizados estaría en problemas. Dentro de su cabeza algo comenzó a cambiar, todo parecía lejano... y el dolor, ese maldito dolor estaba ahí y crecía...
Inexplicablemente conduce hasta su casa, y en el lugar de parqueo estrella el auto. Se baja en silencio, se seca las lagrimas y va directamente sin saludar a nadie a un deposito que tiene en los pisos inferiores. Toma un rollo de cadenas gruesas y un candado de seguridad y sube automáticamente hacia el helipuerto. Ya allá, toma una silla la cual arrastra hacia un poste; acomoda de manera automática la cadena, y se sienta en la silla y se aprisiona el mismo en el poste. Con el candado se asegura que no pueda soltarse fácil no sin antes lanzar la llave del mismo lejos.
Amarrado mira el cielo lleno de lágrimas. Su mente solo estaba ella, y sus palabras que resonaban una y otra vez en su cabeza.
“el problema es que usted es un hombre sin aspiraciones y sin cultura”
“no quiero estar más con usted”
“yo ya no lo amo”
“ya no lo amo”
“no lo amo”
“no lo amo”.....
-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO grita de manera desesperada, yo si te amo... NOOOOOOOOOOO, No me dejes, nooooo... yo te amo... tu eres mi vida... mi amor... te amo... no me dejes...
Las lagrimas se comenzaron a acumular y el sentía que su pecho se iba a estallar, solo quería morirse, esperar que el sol saliera y que el dejara de existir. De que le servía tener tantas cosas si ella no lo amaba? : el no podía vivir sin ella, ella era todo...todo y siempre lo sería. Gracias a ella el era lo que era, y sin ella no era nada.
El grito llamo la atención de William, uno de sus criados quien sube rápidamente y ve a su amo en esa lamentable condición. Le hablaba “Señor, señor...” trato de zafar las cadenas pero era inútil, el definitivamente había hecho un buen trabajo. Mira el reloj: 10 minutos antes del amanecer. Esto era alarmante, si no hacía nada dentro de poco su señor moriría. Baja las escaleras y se dirige al cuarto del Pelusas quien estaba en piyama, cuando le dice rápidamente lo que está pasando, el hombre no le cree, pero lo confirma cuando al subir las escaleras encuentra a su mejor amigo bañado en lagrimas de sangre quien murmura una y otra vez de manera delirante “Yo si te amo, no me dejes, no me dejes”
- -Hermano reaccione!!... Parce, Que pasa?...
El reloj era un anuncio de que pronto amanecería, y el Cuervo seguía hablando cosas sin sentido mientras se aferraba a las cadenas.
- -Maldita sea!... Dice el Pelusas mientras saca de manera extraña una expresión de autoridad. William, hagamos una cosa, yo voy a tratar de romper esa cadena pero buste me ayuda a sacarlo de acá. Eso si haga fuerza porque el parcero es más fuerte que los dos.
De un momento a otro el Pelusas saca esa fuerza común en su clan pero que en él casi no se veía y rompe en dos las cadenas, ya con eso, el problema era otro: como sacar al cuervo del lugar de riesgo. El criado y el Pelusas comenzaron a arrastrarlo hacia la puerta mientras el se aferraba al poste diciendo una y otra vez la misma frase: “Yo te amo, no me dejes”
Tras cinco minutos de lucha logran por fin entrarlo a la casa y tras otros minutos logran que el ingrese a su cuarto. El pelusas se encerró en la habitación del Cuervo y le pidió a William que no contara nada de lo sucedido. Era peligroso si alguien se enteraba, eso era signo de debilidad, nadie debía enterarse. Lo abrazo como un padre a un niño pequeño mientras el Cuervo seguía llorando y murmurando cosas sin sentido. Solo hasta la otra noche fue que se entero del fin de la relación de 22 años del Cuervo con la mujer que más había amado en la vida.
LA DESPEDIDA
La Condesa ha tenido una noche ocupada. Es viernes, y siempre a esa hora hay mucha gente con afán que quiere ser atendida a la mayor brevedad. Camina de un lugar a otro preocupada por los detalles y por la comodidad de los clientes. Como es usual, su salón de belleza se va desocupando de mortales a las 9 de la noche; después de esa hora llegan los clientes más exclusivos.
Su cara siempre maquillada, con el peinado perfecto se ilumina en el espejo del negocio mientras termina los últimos detalles de una modelo de pasarela. Su vertido color perla diseñado para su bien formado cuerpo acompaña los pasos rápidos de la estilista hasta que por fin ha terminado.
Un criado frances entra a la sala con cautela. Excusez-moi Madame, votre client est venu . La prudencia del hombre le hace saber a Catalina que la cliente debe ser especial, sin embargo no la conoce. Dile que la atenderé de inmediato, no la hagas esperar y pídele que suba. Unos minutos después una mujer joven pero poco agraciada entra a la sala. La condesa la observa, parece de unos 20 años, o tal vez menos, su piel esta extremadamente pálida, su pelo recogido y sus ojos negros apagados. Esta mujer esta triste. Piensa mientras la recibe con una sonrisa. Bienvenida señorita - lee rápidamente el papel de la cita – Michelle, en que le puedo ayudar?.
- Me veo horrible – responde la muchacha con tristeza – me hablaron de usted…yo..
Catalina sonríe orgullosa. En realidad era cierto, la muchacha se veía terrible. Pero ella podía hacer algo para solucionarlo. Tranquila querida, siéntate, siéntate…. Yo te ayudare
La muchacha se sienta y ella delicadamente voltea la silla hacia el espejo e inmediatamente abre la boca sorprendida.
“La imagen de la joven no se ve en el espejo!”, Piensa confundida mientras su cara muestra preocupación. En ese momento su cliente comienza llorar lagrimas de sangre repitiendo que se ve horrible. Oh perdóname querida, discúlpame. Pero no te preocupes, yo te aseguro que quedaras perfecta. No necesitas de un espejo para eso. Inmediatamente va y cierra la puerta.
Sintió lastima por la joven la sombra que si bien era del sabbat debía sentirse muy mal al no poderse ver en el espejo. Si bien ella pertenecía a la camarilla, no creía que existiera gran lió si peinara un sabbat… igual le iba a pagar.
- Bueno querida, vamos a comenzar por lo primero, te voy a lavar el pelo - en ese momento suelta aquel amarrado con una moña – luego te lo voy a cortar, no te preocupes hay un corte que beneficia mas la forma de tu cara, luego lo secare y daré forma. A lo ultimo te maquillare… poco, no te veras muy escandalosa, pero te aseguro que te veras bella.
Inmediatamente llama a un criado para que le lave el pelo. Y ella comienza su labor tal como había señalado. La mujer se transforma en cosa de una hora de una mujer descuidada a una mujer elegante y bella. Su sonrisa lo dice todo al salir del salón.
El criado ingresa inmediatamente un poco alterado. Excusez-moi Madame, hay un hombre buscándola, hace un gesto incomodo pero esta preguntado por Victor, no por… su nombre. Dice que es familiar suyo, trate de decirle que se fuera pero insiste en hablar con usted.
Victor??? Cuantos años sin oír ese nombre, pero ella no era él, era Catalina. ¿Quién será?. Un corrientaza de miedo recorre todo su cuerpo.
- Hazlo pasar, y cierra la puerta – dice con voz temblorosa.
Un hombre de 1.60 de estatura, moreno como ella, bajo y regordete se asoma a la salilla, abre la boca totalmente sorprendido e inmediatamente muestra una expresión de asco. Catalina lo observa y lo reconoce inmediatamente: Es su hermano mayor Germán.
- Victor??.. Que Mierda es esta?, Comienza a hablar con acento costeño. En que te haz convertido!.. Sabia que eras un volteado pero no pensé que lo fueras tanto...tas jodido. Dice molesto.
No había visto a Germán en 24 años, y reencontrarse con él y su rechazo era un golpe emocional.
- Que quieres Germán?- Dice Catalina con su voz ronca y suave – A que haz venido?
El hombre la mira y comienza a mirar el suelo como signo de no querer ver más. Mira, no vengo porque quiera venir, vengo porque mamá me lo ha pedido, ella quiere verte.
Se pone muy pálida mientras balbucea.. Mamá?
- Si tu madre!, aquella a la que no haz llamado desde que te escapaste…pero ya me doy cuenta porque te escapaste.. hace un signo de negación con la cabeza Mamá esta enferma, y los médicos dicen que le queda muy poco… y ella me pidió que te buscara.
La cara de Catalina demuestra que no puede creer lo que esta oyendo…
- Esta hospitalizada en la Samaritana, aunque no se si sobreviva a esta noche: tiene cáncer en el estomago y esta muy enferma… Siempre preguntaba por ti. Me pidió que buscara y acabo de cumplirle, pero ya me voy. Hace una cara de asco y repulsión. Adiós Victor.
- Me llamo Catalina!, Protesta Aunque no te guste a ti, ni a mi padre, ustedes dos son iguales y me alegro de haberme alejado de ustedes!
- Papa murió hace dos años – señala de manera fuerte, lo que hace que la Condesa pare todo aquello que quería decir – Siempre dijo que no eras su hijo… y yo si lo creo.
Y al decir eso último Germán abandona la sala dando un portazo. La Condesa entonces comienza a llorar con mucho dolor. Su llanto sale del alma. Esa visita revolvió muchas cosas que sentía pero que había dejado atrás. Lloraba y lloraba… no podía parar.
Pasa una hora y entra una mujer alta, morena y con una larga trenza quien procede ha abrazarla.
- Querida? Que ocurrio?... me llamaron!... Calmate querida, calmate..
- Mi mamá…mi mami.. solloza inconsolablemente
Pasa una hora tratando de calmarla, hasta que por fin y la Condesa le explica a su amiga la repentina y desagradable visita de su hermano.
- Bueno hoy tenia que trabajar, pero… te acompañare. La levanta y le da un pañuelo para que se limpie la cara. Deja hago unas llamadas de teléfono. Es tarde pero se como entrar a ese hospital.
- Estoy horrible dice Catalina al vez que sus lagrimas arruinaron su maquillaje… y que tal que se asuste al verme…
- No creo, ve maquíllate rápido… y vamos.
Sin embargo esa misma pregunta la carcomía todo el viaje. Y si su madre en su lecho de muerte se asusta al verla?, y si al igual que Germán la rechaza? …
Amaba a su madre, a pesar de haberse escapado por su naturaleza. Le había escrito en un par de oportunidades pero no había tenido el valor de enviarle la correspondencia. Le daba vergüenza dado que su familia, comenzando por su padre la había rechazado.
El camino al hospital de la Samaritana le pareció eterno, y al llegar no quería bajarse del carro.
- Por lo menos tu vas a poder despedirte de tu madre, hay muchos que no lo logran… vamos… murmura la amiga mientras la toma de la mano de manera comprensiva
Un hombre sale al encuentro de ambas y las acompaña hacia la puerta. El vigilante no hace ninguna pregunta. El hombre le entrega a Hanna una copia de la lista de pacientes y esta a su vez se la entrega a Catalina para que busque el nombre de su madre. Tras localizarla y saber el número de la habitación suben lentamente las escaleras hasta el segundo piso y se paran al frente de la habitación 218.
Su mirada se posa en el número de camas de la habitación múltiple mostrando una clara señal de miedo en el rostro mientras una mano amiga se posa en su hombro y la invita a pasar.
Con pasos temerosos y rígidos pasa por las camas leyendo los nombres de los pacientes hasta lograr ver a su madre acostada en la ultima cama de la hilera. La mujer de unos 70 años, con su cara arrugada pero calmada yace dormida. Su rostro presentaba los signos evidentes de la muerte próxima.
Catalina se sienta a su lado en silencio y le toca la frente acariciándole la mano mientras una lagrima de sangre furtiva se le resbala por el rostro.
Entonces los ojos de la anciana se abren y mira a la persona que la acaricia.
- Victor? – murmura muy bajo
- Si mamá. – responde con voz entrecortada
La mujer se le queda mirando con sus ojos apagados por unos minutos y le toca el rostro.
- Estas hermosa! … dice de repente mostrando una sonrisa.. Le rece a la virgen para pedirle volverte a ver antes de morir. Y acaricia su rostro. Siempre supe que eras diferente, siempre… pero yo… hace una pausa por su debilidad yo nunca me sentí avergonzada de ti, comprendí cuando te fuiste porque sabia que eras infeliz, y no quería que te suicidaras…
Entonces la Condesa recuerda su intento de suicidio antes de escaparse a la ciudad
- Recuerdo que dejaba mi …– se detiene al tratar de respirar – maquillaje olvidado en el baño, porque sabia que disfrutabas usándolo… Catalina se sorprende al oír lo anterior
- De Veras mami? … Yo … yo pensé que … tu no… tu no sabias.
- Siempre lo supe.. siempre
Ambas se abrazan en la oscuridad de manera tierna. Poco a poco Catalina nota como a su madre le cuesta respirar pero aun así su sonrisa evidenciaba como estaba disfrutando del momento. Permanecieron comentando cosillas sin mucha importancia por lo bajo mientras Catalina le limaba las uñas y se mimaban mutuamente con caricias.
El sonido de los pájaros interrumpe la situación. El amanecer se aproxima. La condesa mira hacia la puerta y ve a Hanna haciéndole señas para que salga.
Acaricia el rostro a su madre y la besa en la frente mientras murmura mensajes de amor a la anciana. La mujer moribunda le sonríe y toma su mano con fuerza. Al separarse ella puede ver como la mujer con su mano se despide de manera dulce.
A la mañana siguiente la familia pensó que la anciana estaba delirando cuando les contó que su hija perdida había regresado, estuvo toda la mañana feliz y conversadora hasta la 1 de la tarde, hora en que entro en coma para morir cuatro horas después con una sonrisa en su rostro.
Su cara siempre maquillada, con el peinado perfecto se ilumina en el espejo del negocio mientras termina los últimos detalles de una modelo de pasarela. Su vertido color perla diseñado para su bien formado cuerpo acompaña los pasos rápidos de la estilista hasta que por fin ha terminado.
Un criado frances entra a la sala con cautela. Excusez-moi Madame, votre client est venu . La prudencia del hombre le hace saber a Catalina que la cliente debe ser especial, sin embargo no la conoce. Dile que la atenderé de inmediato, no la hagas esperar y pídele que suba. Unos minutos después una mujer joven pero poco agraciada entra a la sala. La condesa la observa, parece de unos 20 años, o tal vez menos, su piel esta extremadamente pálida, su pelo recogido y sus ojos negros apagados. Esta mujer esta triste. Piensa mientras la recibe con una sonrisa. Bienvenida señorita - lee rápidamente el papel de la cita – Michelle, en que le puedo ayudar?.
- Me veo horrible – responde la muchacha con tristeza – me hablaron de usted…yo..
Catalina sonríe orgullosa. En realidad era cierto, la muchacha se veía terrible. Pero ella podía hacer algo para solucionarlo. Tranquila querida, siéntate, siéntate…. Yo te ayudare
La muchacha se sienta y ella delicadamente voltea la silla hacia el espejo e inmediatamente abre la boca sorprendida.
“La imagen de la joven no se ve en el espejo!”, Piensa confundida mientras su cara muestra preocupación. En ese momento su cliente comienza llorar lagrimas de sangre repitiendo que se ve horrible. Oh perdóname querida, discúlpame. Pero no te preocupes, yo te aseguro que quedaras perfecta. No necesitas de un espejo para eso. Inmediatamente va y cierra la puerta.
Sintió lastima por la joven la sombra que si bien era del sabbat debía sentirse muy mal al no poderse ver en el espejo. Si bien ella pertenecía a la camarilla, no creía que existiera gran lió si peinara un sabbat… igual le iba a pagar.
- Bueno querida, vamos a comenzar por lo primero, te voy a lavar el pelo - en ese momento suelta aquel amarrado con una moña – luego te lo voy a cortar, no te preocupes hay un corte que beneficia mas la forma de tu cara, luego lo secare y daré forma. A lo ultimo te maquillare… poco, no te veras muy escandalosa, pero te aseguro que te veras bella.
Inmediatamente llama a un criado para que le lave el pelo. Y ella comienza su labor tal como había señalado. La mujer se transforma en cosa de una hora de una mujer descuidada a una mujer elegante y bella. Su sonrisa lo dice todo al salir del salón.
El criado ingresa inmediatamente un poco alterado. Excusez-moi Madame, hay un hombre buscándola, hace un gesto incomodo pero esta preguntado por Victor, no por… su nombre. Dice que es familiar suyo, trate de decirle que se fuera pero insiste en hablar con usted.
Victor??? Cuantos años sin oír ese nombre, pero ella no era él, era Catalina. ¿Quién será?. Un corrientaza de miedo recorre todo su cuerpo.
- Hazlo pasar, y cierra la puerta – dice con voz temblorosa.
Un hombre de 1.60 de estatura, moreno como ella, bajo y regordete se asoma a la salilla, abre la boca totalmente sorprendido e inmediatamente muestra una expresión de asco. Catalina lo observa y lo reconoce inmediatamente: Es su hermano mayor Germán.
- Victor??.. Que Mierda es esta?, Comienza a hablar con acento costeño. En que te haz convertido!.. Sabia que eras un volteado pero no pensé que lo fueras tanto...tas jodido. Dice molesto.
No había visto a Germán en 24 años, y reencontrarse con él y su rechazo era un golpe emocional.
- Que quieres Germán?- Dice Catalina con su voz ronca y suave – A que haz venido?
El hombre la mira y comienza a mirar el suelo como signo de no querer ver más. Mira, no vengo porque quiera venir, vengo porque mamá me lo ha pedido, ella quiere verte.
Se pone muy pálida mientras balbucea.. Mamá?
- Si tu madre!, aquella a la que no haz llamado desde que te escapaste…pero ya me doy cuenta porque te escapaste.. hace un signo de negación con la cabeza Mamá esta enferma, y los médicos dicen que le queda muy poco… y ella me pidió que te buscara.
La cara de Catalina demuestra que no puede creer lo que esta oyendo…
- Esta hospitalizada en la Samaritana, aunque no se si sobreviva a esta noche: tiene cáncer en el estomago y esta muy enferma… Siempre preguntaba por ti. Me pidió que buscara y acabo de cumplirle, pero ya me voy. Hace una cara de asco y repulsión. Adiós Victor.
- Me llamo Catalina!, Protesta Aunque no te guste a ti, ni a mi padre, ustedes dos son iguales y me alegro de haberme alejado de ustedes!
- Papa murió hace dos años – señala de manera fuerte, lo que hace que la Condesa pare todo aquello que quería decir – Siempre dijo que no eras su hijo… y yo si lo creo.
Y al decir eso último Germán abandona la sala dando un portazo. La Condesa entonces comienza a llorar con mucho dolor. Su llanto sale del alma. Esa visita revolvió muchas cosas que sentía pero que había dejado atrás. Lloraba y lloraba… no podía parar.
Pasa una hora y entra una mujer alta, morena y con una larga trenza quien procede ha abrazarla.
- Querida? Que ocurrio?... me llamaron!... Calmate querida, calmate..
- Mi mamá…mi mami.. solloza inconsolablemente
Pasa una hora tratando de calmarla, hasta que por fin y la Condesa le explica a su amiga la repentina y desagradable visita de su hermano.
- Bueno hoy tenia que trabajar, pero… te acompañare. La levanta y le da un pañuelo para que se limpie la cara. Deja hago unas llamadas de teléfono. Es tarde pero se como entrar a ese hospital.
- Estoy horrible dice Catalina al vez que sus lagrimas arruinaron su maquillaje… y que tal que se asuste al verme…
- No creo, ve maquíllate rápido… y vamos.
Sin embargo esa misma pregunta la carcomía todo el viaje. Y si su madre en su lecho de muerte se asusta al verla?, y si al igual que Germán la rechaza? …
Amaba a su madre, a pesar de haberse escapado por su naturaleza. Le había escrito en un par de oportunidades pero no había tenido el valor de enviarle la correspondencia. Le daba vergüenza dado que su familia, comenzando por su padre la había rechazado.
El camino al hospital de la Samaritana le pareció eterno, y al llegar no quería bajarse del carro.
- Por lo menos tu vas a poder despedirte de tu madre, hay muchos que no lo logran… vamos… murmura la amiga mientras la toma de la mano de manera comprensiva
Un hombre sale al encuentro de ambas y las acompaña hacia la puerta. El vigilante no hace ninguna pregunta. El hombre le entrega a Hanna una copia de la lista de pacientes y esta a su vez se la entrega a Catalina para que busque el nombre de su madre. Tras localizarla y saber el número de la habitación suben lentamente las escaleras hasta el segundo piso y se paran al frente de la habitación 218.
Su mirada se posa en el número de camas de la habitación múltiple mostrando una clara señal de miedo en el rostro mientras una mano amiga se posa en su hombro y la invita a pasar.
Con pasos temerosos y rígidos pasa por las camas leyendo los nombres de los pacientes hasta lograr ver a su madre acostada en la ultima cama de la hilera. La mujer de unos 70 años, con su cara arrugada pero calmada yace dormida. Su rostro presentaba los signos evidentes de la muerte próxima.
Catalina se sienta a su lado en silencio y le toca la frente acariciándole la mano mientras una lagrima de sangre furtiva se le resbala por el rostro.
Entonces los ojos de la anciana se abren y mira a la persona que la acaricia.
- Victor? – murmura muy bajo
- Si mamá. – responde con voz entrecortada
La mujer se le queda mirando con sus ojos apagados por unos minutos y le toca el rostro.
- Estas hermosa! … dice de repente mostrando una sonrisa.. Le rece a la virgen para pedirle volverte a ver antes de morir. Y acaricia su rostro. Siempre supe que eras diferente, siempre… pero yo… hace una pausa por su debilidad yo nunca me sentí avergonzada de ti, comprendí cuando te fuiste porque sabia que eras infeliz, y no quería que te suicidaras…
Entonces la Condesa recuerda su intento de suicidio antes de escaparse a la ciudad
- Recuerdo que dejaba mi …– se detiene al tratar de respirar – maquillaje olvidado en el baño, porque sabia que disfrutabas usándolo… Catalina se sorprende al oír lo anterior
- De Veras mami? … Yo … yo pensé que … tu no… tu no sabias.
- Siempre lo supe.. siempre
Ambas se abrazan en la oscuridad de manera tierna. Poco a poco Catalina nota como a su madre le cuesta respirar pero aun así su sonrisa evidenciaba como estaba disfrutando del momento. Permanecieron comentando cosillas sin mucha importancia por lo bajo mientras Catalina le limaba las uñas y se mimaban mutuamente con caricias.
El sonido de los pájaros interrumpe la situación. El amanecer se aproxima. La condesa mira hacia la puerta y ve a Hanna haciéndole señas para que salga.
Acaricia el rostro a su madre y la besa en la frente mientras murmura mensajes de amor a la anciana. La mujer moribunda le sonríe y toma su mano con fuerza. Al separarse ella puede ver como la mujer con su mano se despide de manera dulce.
A la mañana siguiente la familia pensó que la anciana estaba delirando cuando les contó que su hija perdida había regresado, estuvo toda la mañana feliz y conversadora hasta la 1 de la tarde, hora en que entro en coma para morir cuatro horas después con una sonrisa en su rostro.
EL ABRAZO DEL DESTINO
En una choza casi roída de la localidad del sumapaz nació el varón numero 5 de una pareja de desplazados por la violencia. Su nombre Aureliano Rodríguez Rodríguez fue concebido en un momento de reconciliación conyugal entre Clarita y Edilberto Rodríguez . La pareja de campesinos evidentemente había comenzado su relación mal y al pasar los años este aspecto no había cambiado. Los golpes, insultos y malos tratos siempre estaban a la orden del día. El niño observando las constantes peleas de sus padres quienes muchas veces por continuar con la disputa se olvidaban que tenían 5 hijos que necesitaban no solo un plato de comida sino un abrazo o un signo de afecto.
Las constantes borracheras del padre y los gritos de la madre fueron calmados en un periodo en que el niño fue entregado a su abuela Teresa quien con amor trato de criar a Aureliano. El niño tenia problemas de aprendizaje, no le iba bien en la escuela y parecía atrasarse con facilidad. La mujer, quien era anciana trato de enseñarle al pelusas valores y lo llevaba constantemente a la iglesia. Quería que su nieto fuera un hombre bueno y honorable. Sin embargo el tiempo le estaba cobrando su cuota y un día al regresar del colegio encontró a su abuela muerta: “Un ataque cardiaco” dijeron los doctores.
Aureliano sintió entonces el dolor mas intenso de su existencia, dado que su abuela había hecho más que sus propios padres por él.
Ya con 12 años, volvió a la casa de sus padres quienes continuaban el circulo de violencia y esta vez lo involucraron a el en el conflicto. Hasta que un día, salio con dos dientes rotos gracias a un golpe de su padre. Ese hecho fue lo que ocasiono que se evadiera de su hogar.
No tenia a nadie, y sus padres no mostraron gran preocupación por su ausencia… así que comenzó a vivir en la calle y a robar para sobrevivir. La situación era muy dura, lo había recogido la policía de menores en varias oportunidades y el se había volado de las instituciones donde había ido a parar, simplemente se repetía la misma historia de desprotección.
Por los lados de Usme lo contrataron para trabajar en una fabrica de relleno, donde recogían todos los colchones usados y con ese mismo hacían nuevos colchones. El pelusas desarrollo algunas infecciones en la piel por ese trabajo insalubre pero al ser un niño solo podía conformarse con lo poco que daban. Salía del trabajo lleno de relleno a vagar por los barrios altos de Usme y es ahí donde conoce a otros chicos de su edad, el maracas y el Ronchas quienes se dedicaban al robo para sobrevivir. Como el siempre estaba lleno de relleno en la cabeza lo apodaron el pelusas, y desde ese momento su nombre real quedo en el olvido. Una noche cuando hablaba con sus parceros vio caminar desde lo alto a un niño mas o menos de su edad, flaco y pálido con los ojos negros y el pelo desordenado, tenia los zapatos rotos y en el rostro sucio con una marca de una lagrima que recorrió su mejilla.
- Que le pasa Parcero?
- Todo bien, no quiero problemas con nadie – responde un poco asustado
- Venga pa ca… le dice el Ronchas … como se llama?
- Martín…
- Y que hace por estos lados?
- Me escape de un internado y no quiero volver.
El Ronchas le pregunto si ya había comido, y tras su negativa le invito a comer lo poco que ellos tenían. Así como sucedió con el Pelusas al niño le apodaron el Cuervo porque además de sus ojos y cabello le encantaba la ropa de color negro.
El pelusas y el Cuervo se conectaron inmediatamente, se hicieron muy amigos; hablaban, jugaban, robaban y bromeaban, era todo como si se conocieran de antes… Comenzaron a ser muy unidos y no se veía al uno sin el otro. Ambos perdieron la virginidad el mismo día y con la misma chica quien a cambio de unas monedas les permitió sus favores.
Ellos eran niños de la calle y se relacionaban como tales, pero el pelusas no le gustaba la violencia, trataba de robar pero sin lastimar cosa que aprendió de su abuela quien siempre le recordó que nadie tiene el derecho de lastimar a otro. El cuervo por su parte era mas salvaje y más impulsivo, pero aun así se llevaban bien. Uno era el soporte emocional del otro en épocas de crisis.
A sus 17 años a ambos los cogieron robando y se fueron a una correccional de menores, después de cumplir los 18 y salir de la institución. El pelusas trabajaba como raponero, sabia como robar sin hacer daño a nadie y conseguir unos pesos de más, el resto de la banda tomaron distintos caminos algunos resultaron muertos y otros se abrieron del parche. Vivía solo en un paga diario donde convivía con gente viciosa que solo podían pagar precios económicos. No Era un lugar agradable, pero era mejor que vivir en la calle. Al Cuervo meses después lo metieron a la modelo “nuevamente” por Robo y tras salir de la cárcel se encontró con el mismo. Luego el consiguió otro trabajo y poco lo veía, aunque de vez en cuando se lo encontraba por las noches, hablaban y se ponían al día en chismes, en ocasiones su amigo le llevaba dinero…y le buscaba trabajos temporales para que el saliera adelante.
En ese ambiente se relaciono con la Trixie una prostituta con la que llego a vivir unos años y tuvo dos hijos. Ninguno de los cuales reconoció pues no tenia cedula. El pelusas y la Trixie tenían constantes peleas, en realidad la mujer no soportaba que su compañero no llevara dinero al hogar y permaneciera mas borracho que en la casa, así que un día metió todas sus cosas en una bolsa, se fue con los niños y nunca la volvió a ver…
Fue un periodo muy duro y doloroso el cual aprovecho para encontrarse con su amigo de toda la vida quien curiosamente tenia ya apartamento y carro.
El pelusas no comprendía como le estaba yendo tan bien, no sabía exactamente en que estaba metido. Planearon una tomata en el apartamento del Cuervo, donde tras varios tragos comenzaron a tomar y hablar de todo un poco. El Cuervo tomaba de un baso aparte algo que después de varios tragos logro emborracharlo rápidamente. Estando tan ebrio e intoxicado El Cuervo le paso un brazo por encima del hombro y le confeso que estaba sufriendo. Le dijo que estaba enamorado de una mujer que estaba con otro hombre. Ha sorpresa para el pelusas darse cuenta que su amigo comenzó a llorar cantidades enormes de sangre. Se alarmo y pensó que estaba herido, o enfermo. El Cuervo un poco atontado y delirante le tranquiliza y le suelta el otro secreto. El era un vampiro.
El pelusas no podía creerlo, pero el Cuervo llorando le pidió que le guardara su secreto, que el no se lo había buscado pero que en esas estaba. Los tragos le jugaron una mala pasada…nunca debió decir aquello. El pelusas que apreciaba a su amigo prometió nunca comentar lo que sabía… y así lo cumplió.
Pasaron los años y el Cuervo comenzó a darle pequeños trabajos; cuidar cargamentos ilegales ó guardar alguna cosa. Comenzó a irle mejor y de un momento a otro ya tenia un apartamento donde vivía cómodamente gracias a su amigo y donde era alguien de confianza para él. Todos creían que el Pelusas era el criado del Cuervo, sin embargo en realidad nunca este le dio ni una gota de sangre. Aspecto que el Pelusas ignoraba pero que para su amigo se había convertido en un aspecto estresante. Nadie podía enterarse… podían matarlo…. Podían quebrarlos a ambos.
II.
Hubo una serie de ataques a masivos en Bogotá. El pelusas estaba en su apartamento y recibe una llamada de su amigo pidiéndole que fuera al aeropuerto con dólares pues necesitaba viajar de urgencia, de manera imprevista, el Cuervo se lo llevo de viaje a un país sur americano. Luego de una corta estancia y un paseo breve el Cuervo preocupado por el bienestar del pelusas lo manda al Ecuador donde unos compañeros del clan. Pidió especialmente que no fuera abrazado y que le dieran comodidades. Sin embargo algo ahí levanto sospechas…
Esa noche el Cuervo había llegado de viaje, estaba ansioso por descansar y no preocuparse por nada, toda esa misión había sido muy desagradable para él y no quería muchos problemas, sin embargo estos lo encontraron a él…
Llego a su casa y al abrir la puerta de la habitación encontró a su novia sentada de manera seria.
- Cierra la puerta por favor.
El Cuervo inmediatamente se percato que algo estaba mal, talvez otra vez le fueron con cuentos sobre mujeres imaginarias con las que el salía, pero lo extraño era que si fuera así ya estaría gritando.
Cuando hubo cerrado la puerta, ella le pidió con la misma voz seria que se sentara a su lado, lo que hizo de manera inmediata. La mujer lo miro a los ojos y le dijo de la forma más seria posible, sin alzar la voz ó hacer escándalo.
- Cuervo quiero que me contestes con la verdad, y solo la verdad…entiende?
- Si mi amor yo..
- Si o No entiende – Corta tajante fuera lo que fuese que el iba a responder.
- Si..- responde El Cuervo
Ella lo mira a los ojos, como pensando como preguntar
- Quiero saber, si el pelusas es o no su criado.
El Cuervo se pone mas pálido de lo normal, pero no responde a lo que la mujer arremete con mas intensidad.
- Es su criado? Si ó no!
- No, no lo es… El Cuervo responde mirando al piso mientras los ojos serios de la mujer lo taladran.
- Ahora responda. Sabe el Pelusas que eres un vampiro?... Si ó No?
El hombre se dio por descubierto, ya no había salida.
- Si ó no!? Repite la mujer
- Si, si lo sabe.
En esos momentos la mujer llena de rabia le manda una cachetada en el rostro. El Cuervo levanta la mirada y una lágrima de sangre recorre su mejilla. Ella evidentemente esta tratando de contenerse y continua hablando de manera seria y calmada.
- Cuervo usted tiene dos opciones: ó lo mata, ó lo abraza.
El Cuervo mira a la mujer secándose el líquido de su rostro.
- El Pelusas no seria feliz, él no cuadraría mucho con todo esto..
La mujer repite de manera seria.
- ó lo mata, ó lo abraza. Y si no haces ninguna de las dos yo te matare a ti y a él… Hay un silencio incomodo y no quiero hacerlo porque te amo, pero si no me dejas opción lo haré…y con una lagrima de sangre recorriéndole el rostro añade Ha sorpresitas que me tienes guardadas a esta altura del paseo..
Se levanta y deja al Cuervo solo en su habitación.
III.
El Pelusas estaba en Quito, y tras una corta estancia en la ciudad regresa al País cuando la situación de conflicto esta mas calma. Vuelve a su rutina, guarda el dinero y se dispone hacer lo que usualmente había hecho durante el día, ver televisión, salir a comprar comida y tomarse una que otra cervecita. A las 6:30 p.m en punto recibe una llamada telefónica.
- Que pasa Cuervo me esta llamando como temprano no?
- Si, un poco…como le fue por las otras tierras?
- Bien hermano, se portaron legales con migo – dice el Pelusas feliz – Oiga hermano lo noto achicopalado, le pasa algo?... no me diga que volvió a pelearse con la hembrita…
- Pues la verdad si hermano, pero bueno, no lo llamaba por eso, quería preguntarle si puede encontrarse con migo por la 45 con séptima en una hora, yo lo recojo en la nave, es que quiero hablarle de un negocito…
- Todo bien… nos vemos tons
Colgó, se arreglo y salio para el lugar de inmediato, mientras caminaba se preguntaba el porque el Cuervo estaba tan bajo de nota. Llevaban años de amigos y el ya conocía su tono de voz. A las 7 en punto el hombre lo recogió en el carro, estaba solo, cosa que era poco común pues siempre estaba acompañado de dos o más personas.
- Hermano que si me acompaña a la Calera, debo ir a ver unos depósitos..
El Cuervo manejaba más lento de lo común y mientras lo hacia comenzó hablando de los viejos tiempos, de cuando eran mas chicos y recorrían Usme como si fuera su reino. De repente comenzaron a reírse de sus experiencias, y como a pesar de los problemas siempre salían adelante. Vivir una niñez sin familia te hace buscar la misma en algún lado, y en ese momento ellos eran familia y aún lo eran….
Cuando el auto iba por los lados del mirador de la Calera el Cuervo dijo que sentía que una de las llantas estaba fallando, que mejor paraban haber si se había pinchado.
Parqueo en el lugar e hizo la pantomima de ver la llanta y el pelusas se bajo y camino unos pasos hacia el frente.
- Oiga Hermano, mire como se ve esto bonito por acá…
- Pere hermano, ya voy… estoy viendo la llanta…
El Pelusas se paro al borde de la montaña y se quedo viendo extasiado como se veía la ciudad desde ese punto. Las luces de los edificios, calles, autos, todo perfectamente organizado y bello. En esas escucha a su amigo decir que no sabe que le ocurre a la llanta y se acerca hacia el mientras el pelusas señala las calles que conoce desde la altura..
- Oiga parcero y a que viene la gente a los miradores??…
- A Tirar hermano no necesariamente a ver el paisaje como buste y yo..jaja, por eso hagámonos mas pa allá no sea que interrumpamos a las parejas…
Riendo recorren un tramo que al parecer el Cuervo ya conocía pasando por un sector con matorrales y árboles que conecta a un sector donde la ciudad se ve de igual manera pero sin el fastidioso borde metálico. El Cuervo sonríe al ver la ciudad.
- Este sitio no lo conocía, y se ve bonito…
- Cierto, y no hay tanta gente… es un lugar especial.. El Cuervo al decir esto se sienta en el pasto mientras mira la luna.
- Hermano yo lo conozco ,a buste algo le pasa ¿Qué pasa?... No me gusta verlo mal…
El Cuervo le sonríe, y le lanza una cerveza en lata fría… “venga y se toma una pola con migo mientras estamos por acá.”, el pelusas toma la cerveza la abre y se le sienta al lado. La cerveza estaba como recién salida de la nevera, tal como a él le gusta. Mientras la toman ambos se quedan en silencio hasta que el Cuervo comienza a decir …
- “Sabe que hermano, yo muchas veces me pregunto porque las vainas pasan, es decir aunque suene algo ridículo, yo a veces me digo, oigas porque nací ¿sabe? Porque me toco vivir una vida tan jodida y porque el que esta arriba me eligió pa ser lo que soy hermano…. Usted me comprende". Lo mira a lo ojos para luego fijar nuevamente la vista en la ciudad
- “Pues parcero siempre las vainas, o por lo menos eso dicen los que estudian, ocurren por algo”- responde el Pelusas
- “ Si parce…. Por algo deben ocurrir, por algo buste y yo nos encontramos desde chinos y por algo estamos sentados aquí en este momento”
El pelusas se ríe “ Sabe que hermano, no se rompa el coco pensando en esas jodas, mas bien déjele esas vainas al de arriba que es el que sabe mi perro” dice terminándose la cerveza
El Cuervo se ríe ante la respuesta de su amigo y luego sin dejar de mirar la ciudad le dice señalando un lugar especifico “ Oiga Pelusas eso que esta por allá no es la plaza del voto nacional?”. El Pelusas voltea su cuello hacia la izquierda tratando de observar el punto señalado y es en ese momento siente que algo perfora su cuello mientras unas manos conocidas lo aferran. Una sensación de bienestar lo invade mientras siente que se va su vida y al mismo tiempo, un amigo con los dos ojos sangrantes llenos de tristeza lo acompaña a su modo hacia otro lado de su existencia.
Al terminar el Cuervo se corta el brazo mientras el Pelusas comienza a beber de su vitae, el murmura a su oído aun con la voz entrecortada:
“Espero que algún día parce me perdone por lo que acabo de hacer, ahora sus pecados son también los míos y desde hoy su vida no volverá a ser como antes”
Las constantes borracheras del padre y los gritos de la madre fueron calmados en un periodo en que el niño fue entregado a su abuela Teresa quien con amor trato de criar a Aureliano. El niño tenia problemas de aprendizaje, no le iba bien en la escuela y parecía atrasarse con facilidad. La mujer, quien era anciana trato de enseñarle al pelusas valores y lo llevaba constantemente a la iglesia. Quería que su nieto fuera un hombre bueno y honorable. Sin embargo el tiempo le estaba cobrando su cuota y un día al regresar del colegio encontró a su abuela muerta: “Un ataque cardiaco” dijeron los doctores.
Aureliano sintió entonces el dolor mas intenso de su existencia, dado que su abuela había hecho más que sus propios padres por él.
Ya con 12 años, volvió a la casa de sus padres quienes continuaban el circulo de violencia y esta vez lo involucraron a el en el conflicto. Hasta que un día, salio con dos dientes rotos gracias a un golpe de su padre. Ese hecho fue lo que ocasiono que se evadiera de su hogar.
No tenia a nadie, y sus padres no mostraron gran preocupación por su ausencia… así que comenzó a vivir en la calle y a robar para sobrevivir. La situación era muy dura, lo había recogido la policía de menores en varias oportunidades y el se había volado de las instituciones donde había ido a parar, simplemente se repetía la misma historia de desprotección.
Por los lados de Usme lo contrataron para trabajar en una fabrica de relleno, donde recogían todos los colchones usados y con ese mismo hacían nuevos colchones. El pelusas desarrollo algunas infecciones en la piel por ese trabajo insalubre pero al ser un niño solo podía conformarse con lo poco que daban. Salía del trabajo lleno de relleno a vagar por los barrios altos de Usme y es ahí donde conoce a otros chicos de su edad, el maracas y el Ronchas quienes se dedicaban al robo para sobrevivir. Como el siempre estaba lleno de relleno en la cabeza lo apodaron el pelusas, y desde ese momento su nombre real quedo en el olvido. Una noche cuando hablaba con sus parceros vio caminar desde lo alto a un niño mas o menos de su edad, flaco y pálido con los ojos negros y el pelo desordenado, tenia los zapatos rotos y en el rostro sucio con una marca de una lagrima que recorrió su mejilla.
- Que le pasa Parcero?
- Todo bien, no quiero problemas con nadie – responde un poco asustado
- Venga pa ca… le dice el Ronchas … como se llama?
- Martín…
- Y que hace por estos lados?
- Me escape de un internado y no quiero volver.
El Ronchas le pregunto si ya había comido, y tras su negativa le invito a comer lo poco que ellos tenían. Así como sucedió con el Pelusas al niño le apodaron el Cuervo porque además de sus ojos y cabello le encantaba la ropa de color negro.
El pelusas y el Cuervo se conectaron inmediatamente, se hicieron muy amigos; hablaban, jugaban, robaban y bromeaban, era todo como si se conocieran de antes… Comenzaron a ser muy unidos y no se veía al uno sin el otro. Ambos perdieron la virginidad el mismo día y con la misma chica quien a cambio de unas monedas les permitió sus favores.
Ellos eran niños de la calle y se relacionaban como tales, pero el pelusas no le gustaba la violencia, trataba de robar pero sin lastimar cosa que aprendió de su abuela quien siempre le recordó que nadie tiene el derecho de lastimar a otro. El cuervo por su parte era mas salvaje y más impulsivo, pero aun así se llevaban bien. Uno era el soporte emocional del otro en épocas de crisis.
A sus 17 años a ambos los cogieron robando y se fueron a una correccional de menores, después de cumplir los 18 y salir de la institución. El pelusas trabajaba como raponero, sabia como robar sin hacer daño a nadie y conseguir unos pesos de más, el resto de la banda tomaron distintos caminos algunos resultaron muertos y otros se abrieron del parche. Vivía solo en un paga diario donde convivía con gente viciosa que solo podían pagar precios económicos. No Era un lugar agradable, pero era mejor que vivir en la calle. Al Cuervo meses después lo metieron a la modelo “nuevamente” por Robo y tras salir de la cárcel se encontró con el mismo. Luego el consiguió otro trabajo y poco lo veía, aunque de vez en cuando se lo encontraba por las noches, hablaban y se ponían al día en chismes, en ocasiones su amigo le llevaba dinero…y le buscaba trabajos temporales para que el saliera adelante.
En ese ambiente se relaciono con la Trixie una prostituta con la que llego a vivir unos años y tuvo dos hijos. Ninguno de los cuales reconoció pues no tenia cedula. El pelusas y la Trixie tenían constantes peleas, en realidad la mujer no soportaba que su compañero no llevara dinero al hogar y permaneciera mas borracho que en la casa, así que un día metió todas sus cosas en una bolsa, se fue con los niños y nunca la volvió a ver…
Fue un periodo muy duro y doloroso el cual aprovecho para encontrarse con su amigo de toda la vida quien curiosamente tenia ya apartamento y carro.
El pelusas no comprendía como le estaba yendo tan bien, no sabía exactamente en que estaba metido. Planearon una tomata en el apartamento del Cuervo, donde tras varios tragos comenzaron a tomar y hablar de todo un poco. El Cuervo tomaba de un baso aparte algo que después de varios tragos logro emborracharlo rápidamente. Estando tan ebrio e intoxicado El Cuervo le paso un brazo por encima del hombro y le confeso que estaba sufriendo. Le dijo que estaba enamorado de una mujer que estaba con otro hombre. Ha sorpresa para el pelusas darse cuenta que su amigo comenzó a llorar cantidades enormes de sangre. Se alarmo y pensó que estaba herido, o enfermo. El Cuervo un poco atontado y delirante le tranquiliza y le suelta el otro secreto. El era un vampiro.
El pelusas no podía creerlo, pero el Cuervo llorando le pidió que le guardara su secreto, que el no se lo había buscado pero que en esas estaba. Los tragos le jugaron una mala pasada…nunca debió decir aquello. El pelusas que apreciaba a su amigo prometió nunca comentar lo que sabía… y así lo cumplió.
Pasaron los años y el Cuervo comenzó a darle pequeños trabajos; cuidar cargamentos ilegales ó guardar alguna cosa. Comenzó a irle mejor y de un momento a otro ya tenia un apartamento donde vivía cómodamente gracias a su amigo y donde era alguien de confianza para él. Todos creían que el Pelusas era el criado del Cuervo, sin embargo en realidad nunca este le dio ni una gota de sangre. Aspecto que el Pelusas ignoraba pero que para su amigo se había convertido en un aspecto estresante. Nadie podía enterarse… podían matarlo…. Podían quebrarlos a ambos.
II.
Hubo una serie de ataques a masivos en Bogotá. El pelusas estaba en su apartamento y recibe una llamada de su amigo pidiéndole que fuera al aeropuerto con dólares pues necesitaba viajar de urgencia, de manera imprevista, el Cuervo se lo llevo de viaje a un país sur americano. Luego de una corta estancia y un paseo breve el Cuervo preocupado por el bienestar del pelusas lo manda al Ecuador donde unos compañeros del clan. Pidió especialmente que no fuera abrazado y que le dieran comodidades. Sin embargo algo ahí levanto sospechas…
Esa noche el Cuervo había llegado de viaje, estaba ansioso por descansar y no preocuparse por nada, toda esa misión había sido muy desagradable para él y no quería muchos problemas, sin embargo estos lo encontraron a él…
Llego a su casa y al abrir la puerta de la habitación encontró a su novia sentada de manera seria.
- Cierra la puerta por favor.
El Cuervo inmediatamente se percato que algo estaba mal, talvez otra vez le fueron con cuentos sobre mujeres imaginarias con las que el salía, pero lo extraño era que si fuera así ya estaría gritando.
Cuando hubo cerrado la puerta, ella le pidió con la misma voz seria que se sentara a su lado, lo que hizo de manera inmediata. La mujer lo miro a los ojos y le dijo de la forma más seria posible, sin alzar la voz ó hacer escándalo.
- Cuervo quiero que me contestes con la verdad, y solo la verdad…entiende?
- Si mi amor yo..
- Si o No entiende – Corta tajante fuera lo que fuese que el iba a responder.
- Si..- responde El Cuervo
Ella lo mira a los ojos, como pensando como preguntar
- Quiero saber, si el pelusas es o no su criado.
El Cuervo se pone mas pálido de lo normal, pero no responde a lo que la mujer arremete con mas intensidad.
- Es su criado? Si ó no!
- No, no lo es… El Cuervo responde mirando al piso mientras los ojos serios de la mujer lo taladran.
- Ahora responda. Sabe el Pelusas que eres un vampiro?... Si ó No?
El hombre se dio por descubierto, ya no había salida.
- Si ó no!? Repite la mujer
- Si, si lo sabe.
En esos momentos la mujer llena de rabia le manda una cachetada en el rostro. El Cuervo levanta la mirada y una lágrima de sangre recorre su mejilla. Ella evidentemente esta tratando de contenerse y continua hablando de manera seria y calmada.
- Cuervo usted tiene dos opciones: ó lo mata, ó lo abraza.
El Cuervo mira a la mujer secándose el líquido de su rostro.
- El Pelusas no seria feliz, él no cuadraría mucho con todo esto..
La mujer repite de manera seria.
- ó lo mata, ó lo abraza. Y si no haces ninguna de las dos yo te matare a ti y a él… Hay un silencio incomodo y no quiero hacerlo porque te amo, pero si no me dejas opción lo haré…y con una lagrima de sangre recorriéndole el rostro añade Ha sorpresitas que me tienes guardadas a esta altura del paseo..
Se levanta y deja al Cuervo solo en su habitación.
III.
El Pelusas estaba en Quito, y tras una corta estancia en la ciudad regresa al País cuando la situación de conflicto esta mas calma. Vuelve a su rutina, guarda el dinero y se dispone hacer lo que usualmente había hecho durante el día, ver televisión, salir a comprar comida y tomarse una que otra cervecita. A las 6:30 p.m en punto recibe una llamada telefónica.
- Que pasa Cuervo me esta llamando como temprano no?
- Si, un poco…como le fue por las otras tierras?
- Bien hermano, se portaron legales con migo – dice el Pelusas feliz – Oiga hermano lo noto achicopalado, le pasa algo?... no me diga que volvió a pelearse con la hembrita…
- Pues la verdad si hermano, pero bueno, no lo llamaba por eso, quería preguntarle si puede encontrarse con migo por la 45 con séptima en una hora, yo lo recojo en la nave, es que quiero hablarle de un negocito…
- Todo bien… nos vemos tons
Colgó, se arreglo y salio para el lugar de inmediato, mientras caminaba se preguntaba el porque el Cuervo estaba tan bajo de nota. Llevaban años de amigos y el ya conocía su tono de voz. A las 7 en punto el hombre lo recogió en el carro, estaba solo, cosa que era poco común pues siempre estaba acompañado de dos o más personas.
- Hermano que si me acompaña a la Calera, debo ir a ver unos depósitos..
El Cuervo manejaba más lento de lo común y mientras lo hacia comenzó hablando de los viejos tiempos, de cuando eran mas chicos y recorrían Usme como si fuera su reino. De repente comenzaron a reírse de sus experiencias, y como a pesar de los problemas siempre salían adelante. Vivir una niñez sin familia te hace buscar la misma en algún lado, y en ese momento ellos eran familia y aún lo eran….
Cuando el auto iba por los lados del mirador de la Calera el Cuervo dijo que sentía que una de las llantas estaba fallando, que mejor paraban haber si se había pinchado.
Parqueo en el lugar e hizo la pantomima de ver la llanta y el pelusas se bajo y camino unos pasos hacia el frente.
- Oiga Hermano, mire como se ve esto bonito por acá…
- Pere hermano, ya voy… estoy viendo la llanta…
El Pelusas se paro al borde de la montaña y se quedo viendo extasiado como se veía la ciudad desde ese punto. Las luces de los edificios, calles, autos, todo perfectamente organizado y bello. En esas escucha a su amigo decir que no sabe que le ocurre a la llanta y se acerca hacia el mientras el pelusas señala las calles que conoce desde la altura..
- Oiga parcero y a que viene la gente a los miradores??…
- A Tirar hermano no necesariamente a ver el paisaje como buste y yo..jaja, por eso hagámonos mas pa allá no sea que interrumpamos a las parejas…
Riendo recorren un tramo que al parecer el Cuervo ya conocía pasando por un sector con matorrales y árboles que conecta a un sector donde la ciudad se ve de igual manera pero sin el fastidioso borde metálico. El Cuervo sonríe al ver la ciudad.
- Este sitio no lo conocía, y se ve bonito…
- Cierto, y no hay tanta gente… es un lugar especial.. El Cuervo al decir esto se sienta en el pasto mientras mira la luna.
- Hermano yo lo conozco ,a buste algo le pasa ¿Qué pasa?... No me gusta verlo mal…
El Cuervo le sonríe, y le lanza una cerveza en lata fría… “venga y se toma una pola con migo mientras estamos por acá.”, el pelusas toma la cerveza la abre y se le sienta al lado. La cerveza estaba como recién salida de la nevera, tal como a él le gusta. Mientras la toman ambos se quedan en silencio hasta que el Cuervo comienza a decir …
- “Sabe que hermano, yo muchas veces me pregunto porque las vainas pasan, es decir aunque suene algo ridículo, yo a veces me digo, oigas porque nací ¿sabe? Porque me toco vivir una vida tan jodida y porque el que esta arriba me eligió pa ser lo que soy hermano…. Usted me comprende". Lo mira a lo ojos para luego fijar nuevamente la vista en la ciudad
- “Pues parcero siempre las vainas, o por lo menos eso dicen los que estudian, ocurren por algo”- responde el Pelusas
- “ Si parce…. Por algo deben ocurrir, por algo buste y yo nos encontramos desde chinos y por algo estamos sentados aquí en este momento”
El pelusas se ríe “ Sabe que hermano, no se rompa el coco pensando en esas jodas, mas bien déjele esas vainas al de arriba que es el que sabe mi perro” dice terminándose la cerveza
El Cuervo se ríe ante la respuesta de su amigo y luego sin dejar de mirar la ciudad le dice señalando un lugar especifico “ Oiga Pelusas eso que esta por allá no es la plaza del voto nacional?”. El Pelusas voltea su cuello hacia la izquierda tratando de observar el punto señalado y es en ese momento siente que algo perfora su cuello mientras unas manos conocidas lo aferran. Una sensación de bienestar lo invade mientras siente que se va su vida y al mismo tiempo, un amigo con los dos ojos sangrantes llenos de tristeza lo acompaña a su modo hacia otro lado de su existencia.
Al terminar el Cuervo se corta el brazo mientras el Pelusas comienza a beber de su vitae, el murmura a su oído aun con la voz entrecortada:
“Espero que algún día parce me perdone por lo que acabo de hacer, ahora sus pecados son también los míos y desde hoy su vida no volverá a ser como antes”
LA HISTORIA DEL CUERVO
(nota de la autora. La historia
está escrita en lenguaje de calle colombiano, en primera persona de una persona
de baja educación. Algunos errores son intencionales)
La cedula de ciudadanía, que escasamente me
dieron a los 18, dice que me llamo Martin Rocha, pero ese no es mi nombre, todos
me conocen y me conocerán como el Cuervo. Las chapas son mejores que los
bautismos. Naci un 30 de Abril de 1965 en Ramiriqui, Boyaca, Un caserío lejano
al pueblo, de ese lugar no tengo memoria. Mi madre le decían la Chacha, poco
recuerdo de ella en mis primeros años, me dejo con los cuchos desde pequeño. El
viejo García –como le llamaban- decía que “yo no debí haber nacido”, dijo que
el desgraciado de mi padre, quien al parecer lo único que había hecho fue
registrarme antes de desaparecer en las montañas, embarazo a mi mamá a los 14
años, lo golpeo con un azadón y casi mata a balazos al cura del pueblo
cuando le dijo que tenía que casarse con
mi mae.
Desapareció sin más, dejándome un nombre que ni
siquiera uso. Mi abuela Tera estaba jodida de los oídos así que no oía ni
hablaba, solo tomaba un trozo de cuero curtido para pegarme.
Recuerdo
que a los 6 años regreso mi mamá de quien sabe dónde. Mis abuelos la recibieron,
pero la alegría no duro nada. Aún en mis
memorias esta el día que a machetes fue echada de la casa por mi abuelo, pues
estaba nuevamente embarazada.
La sorpresa fue que ella, a quien casi no
conocía, se le dio por recordar que tenía un hijo, y con resentimiento tomo mi
mano y me llevo. No volví a saber nada de los Cuchos.
Llegamos a Bogotá una noche fría, recuerdo que tenía
hambre, pero me la tragaba, solo había comido un pedazo de queso, y eso porque
le sobro a ella. Fuimos a parar a casa de la comadre Sonia, aun recuerdo a la
vieja esa, amiga de mi mamá, ahí comencé a estar en la calle, no me inscribió a
la escuela, y pasaba mis tardes jugando e intercambiando monedas.
Los bebes llegaron pronto y, a falta de uno, tuvo
dos chillones, que dormían y cagaban todo el día, uno varón y la otra hembra.
El Yairo Miguel, y la Cristina Alexandra. Mi madre gritaba todo el día, pues
decía que si yo no la mataba, “ese par de diablos” lo harían.
Por fin entre a la escuela, pero mi madre me saco
por las quejas de las Profes, aprendí las letras pero no a leer. Un día salimos
a la calle a pedir monedas, los “mellos” tenían ya dos años, pero mamá decía
que teníamos que ayudarla a trabajar, ella pedía y nosotros la acompañábamos.
Era de noche, y debajo de un puente nos dejo dormidos, y cuando desperté, vi a
mi lado a mis hermanitos y mamá ya no estaba.
La espere por un tiempo, pero no regreso. Nos
recogió una patrulla, de esas largas, ese fue mi primer contacto con la
policía, y nos llevaron a un sitio donde un poco de viejas me interrogaban,
querían saber donde estaba mi mamá, si había más familia, pero “nada”, yo no sabía.
Una mujer gorda llego y me dijeron que esa sería mi nueva mamá; les llamaban “madres
sustitutas”, ella se haría cargo de mi y de mis hermanos.
Para ese entonces yo ya tenía 8 años, y pronto
cumpliría 9, la señora esa me metió a la escuela, y nuevamente las profes
comenzaron a quejarse, decían que era muy inquieto, y les molestaba que a todos
los niños yo les diera en la jeta. A mi no me importaba, si me pegaban yo
pegaba, era justo. La madre sustituta comenzó a quejarse de mi comportamiento,
y aunque al principio me llevaron “dizque” a psicología, la cosa termino cuando
jugando con fósforos incendie la cama. Fue un accidente en realidad, no quería
que eso pasara, pero por eso, las “doctoras” se pusieron bravas y me llevaron
lejos de mis hermanos a un lugar interno con otros niños.
Supe que a mis hermanitos los dieron en adopción,
se que se fueron a Italia, y yo como era grande, nadie me quiso. Puede que
algún día sepa de sus vidas.
En la Institución estuve por artos años, me
pusieron a estudiar, allí por lo menos aprendí a leer y a escribir. No era
bonito estar ahí, los profes le pegaban a uno, lo humillaban y lo trataban mal,
así que cuando cumplí 13 años me salte un muro y corrí lo más que pude. Jure no
volver a ese sitio. Así fue como comencé a vivir en la calle, y conocí a mis
Parces.
Dormíamos en las cuevas de Usme, era como la
familia, allí los manes me comenzaron a enseñar a atracar. Mi primer chuzo fue
un tenedor derretido, con ese atracamos a unos cuantos y vivíamos de eso. Sí
dábamos con suerte esa noche comíamos pollo, si no, pailas, pasábamos derecho
sin comer.
Éramos pandilla, nos hacíamos llamar “los
polillas”, éramos El Ronchas, El Maracas, El Pelusas y yo, ellos me llamaban El
Cuervo porque cuando atracábamos a alguien, sí tenían ropa negra yo me la
cargaba. De todos, El pelusas es el mejor. Le dicen El Pelusas porque trabajaba
en un relleno de cochones usados y quedaba lleno de esa mierda. El es el parce
de los parces, con ese man puedo hablar toda una noche y no cansarme. Con los
Ñeros fue que salíamos y conocimos el mundo, aprendí a fumar vareta, a utilizar
un fiero y a conocer hembras, nunca me dio por el bazuco y esas cosas, la
verdad no quería andar en la calle como un desechable.
Fue exactamente con El Pelusas que nos metimos en
un lió y nos llevaron al Redentor. Dicen que eso no es una carcel pero lo es.
Ahí conocí a mas bacanes, y comencé a aprender más, me contacte con “el grillo”
que tenía un negocio de cueros, vareta de primera calidad.
Además de drogas que yo no había oído en mi vida,
me dio un teléfono y una dirección pues él iba a salir del hoyo. A los pocos
meses nos soltaron, ambos teníamos 18 años. Cuando fuimos a ver al resto del
combo, nos dijeron que El Ronchas lo habían quebrado en Usme, y que El Maracas
estaba en la cárcel.
Durante varios meses seguimos robando con El
Pelusas. Ese man nunca ha sido de vainas duras, el tipo atraca pero no le gusta
herir a nadie, a veces vendíamos diablos y maduros, que conseguía gracias al
grillo, y ese man fue al que di por primera vez de baja. Ese tipo quería
matarme con un chuzo, pero yo fui más rápido y le clave el mío en el corazón.
Recuerdo que soñé con el muñeco varios días, hasta que se me quito.
En el sector de Santa fe el “Duro” era “el
Perico”, con ese man se tenía que hablar para todo, pero fue extraño porque
justo me pillaron robando y me encanaron por 6 meses. Cuando salí me dijeron
que el Perico estaba tieso y que ahora un tal Nicolás era “el Duro” en las
calles. Hay que tener cuidado cada vez
que cambian de mando, no sea que lo pelen a uno.
Era mayo de 1984, yo había cumplido mis 19 años
en la cárcel. Me dieron el alta un mes después, esa noche después de salir del
hoyo atracamos dos viejas con el pelusas, mientras escapaba sentí ojos en mi
nuca, fue algo realmente extraño. El pelusas me presento al Nicolás, el man
vestía chaqueta de cuero y camiseta, se veía distinguido, era un tipo
respetable en su camioneta 4 x 4 con varios manes pinta custodiándolo. El tipo se dio cuenta que no me conocía, le tuve
que explicar que había estado en el hoyo.
Inmediatamente nos propuso al Pelusas y a mí
hacer de escoltas en una fiesta, nos dijo que si nos portábamos bien podíamos
cambiar de vida. Aceptamos sin pensar.
Al otro día me eche en un parque pensando que
hacer, me gaste alguna plata en comida y me quede hablando mierda con algunas
viejas. Nunca pensé que ese día sería el último.
Cuando cayó la noche comencé a pensar que hacer,
se me dio por ir a hablar con el Duro del Nicolás para ver si me daba permiso
de vender diablos en el sector. Qué sorpresa me lleve cuando apenas me vieron,
sin esperar que hablara, el Nicolás grito que “yo sería uno de los suyos”.
Lo primero
que pensé fue en una pandilla, pero no entendía ni mierda. Me subieron a la camioneta y me bajaron en
algún lugar del centro. Los manes me estaban esperando para cascarme, saque mi
navaja y pensé que “si me quería quebrar, yo me llevaría a varios con migo”
En un
circulo varios tenían tubos, cadenas y chuzos. Los tipos pesados entraban al círculo
para darme, pero yo no dejaba, a los 4 les di duro. A uno lo abrí por la mitad
y los demás quedaron muy mal heridos.
Una hembrita miraba muy interesada el
espectáculo, solamente cuando se me acerco me di cuenta que era realmente
bonita: flaca, piel canela, y ojos negros alargados y un peinado peculiar alto.
La chica
al estar frente mío sonrió burlona y se desenredo la moña que dejaba ver una
trenza como dos metros con un chuzo en la punta.
Casi no puse cerrar la boca de la sorpresa al ver
que la hembrita quería enfrentárseme con migo, la verdad no soy de los manes
que les pegan a las viejas!!... e inicialmente me negué a darle. Con tal
sorpresa que la vieja utilizando su trenza como látigo y haciendo círculos me
rayo y tuve que defenderme. Le propine
un golpe y cuando pensé que saldría triunfante ella fue más rápida que yo y me
dejo en el piso boca abajo.
Mi orgullo estaba en el piso, una hembra me había
vencido, y al oído melodiosamente me dijo “eres bueno, pero no lo suficiente”. En
ese momento pensé en salir corriendo de ahí, ocultando mi humillación y mi ira.
Pero no alcance si siquiera a hacerlo. La mujer fuertemente me abrazo, y sentí
como algo se me clavaba en el cuello, trate de zafarme, pero era en baño,
parecía como si me amarraran cadenas, comencé a sentir que se me iba la vida,
pensé en mis parces, en las personas que había conocido, vi la imagen de mis hermanos
aun pequeños, la cara de mis familiares, el sentimiento de rechazo y dolor se
me paso por mi frente, nadie me quiso desde el principio, y mi historia
terminaría ahí, el cuervo moriría así como nació, sin que nadie realmente le
importara.
Luego apareció de la nada el Nicolás, y termino
de morderme. Abrí mis ojos por última
vez, y vi como la mujer con el chuzo de su trenza le abría la piel en la muñeca
al man. Su sangre brotaba de él. Mi boca
busco esa sangre que resulto ser la cosa más deliciosa que había probado. Bebí de mi sire, mientras mis ojos se
encontraron con los ojos de ella, quien solo miraba. Mi boca temblaba mientras
sentía como mi cuerpo asustado se retorcía por dentro con gran dolor.
Todo se volvió negro.
II.
Mis ojos se abrieron. La luz me molestaba. A lo
bien que cuando abrí los ojos no sabía donde carajos me encontraba. Me sentía
extraño, estaba en una especie de choza de lata a cada lado. Había gente
haciendo bulla afuera, la música estaba fuerte, era como despertar después de
una borrachera.
Mire a mi lado y ahí estaba el jefe Nicolás, me
miraba con una sonrisa burlona. Me ayudo a pararme y me dijo “ Bienvenido, ahora eres uno de nosotros,
pertenecemos clan Brujah y para mi es un placer tenerte en nuestras filas,
espero que lleves nuestro nombre con honor”. Al principio les juro que
pensé que me estaban jugando una broma. Creo que el Nicolás se dio cuenta que
lo mire re perdido, y se rió, me puso su mano en mi espalda, y dijo “ahora eres un vampiro, pero tienes mucho
que aprender”, Camino con migo hasta la salida, el grupo se quedo en
silencio mientras me observaba… “Les
presento al Cuervo, denle la bienvenida”.
Me
sorprendí al ver parados “como si nada” a los manes que yo había intentado
quebrar. Cuando vi que se me aproximaban, pensé que me matarían, pero al revés,
los manes me saludaron como si me conocieran de siempre. Me senté con ellos en
unos troncos y alguno de ellos me paso una cerveza, bebí el primer sorbo pues
sentía mucha sed e inmediatamente el dolor de tripas más espantoso que había
sentido en mi existencia me invadía. Vomite sin más.
“Hey les dije que no le hicieran bromas, no
ven que es nuevo Huevon – Era la voz de Nicolás, quien se acerco un poco
desafiante hacia los otros manes, aunque creo que, desde antes, e sabia que me
iban a hacer. No me salió palabra, me
sentía re mal.
Vi como el Duro le hacía señas a alguien y
gritaba. La misma hembra que me había cascado, se me acerco, y me pedía fuera con ella. La
seguí recordando la humillación de la paliza que me dio.
“No haga esa cara, que igual ya está muerto”-
trataba de entender a la mujer – “Mire no coma o beba nada, usted es un
vampiro ahora hermano. Así que solo toma sangre, si quiere luego, volver a comer,
tendrá que entrenarse.... pero eso no es de la noche a la mañana, así que no se
haga el listo, aquí no es nadie, y debe aprender a serlo. Sí aprende le va
bien, y sí no, hay cosas peores que
estar muerto”.
Esta hembrita no era para nada delicada, aunque
hermosa y bien dotada, la chica no se iba con rodeos. Ahí me entere que a ella
le decían el escorpión, pero que también la conocían como Hanna, me dijo que
prefería que la llamaran por la chapa, pues por su nombre solo la llamaban en
su trabajo. Volvimos al grupo, y yo estuve achantado todo el tiempo. Pasaron luego
unos vasos con sangre, automáticamente
mire al Nicolás quien me dio su aprobación.
Tome por
primera vez “la vitae”, esa cosa es lo mejor que existe. De repente comencé a sentir que estaba menos
débil.
Esa Noche entre risas y chanzas los otros me explicaron
que el sol no me podía ver si no me quería fritar, así que a las 4 de la mañana
me montaron en un camión, y junto con otros nos fuimos a una casa que tenía en
el suelo de cemento, donde había unos huecos como ataúdes en el piso, dentro
había unos colchones que olían a demonios, me dijeron que me acostara allí, y
cerraron el lugar con una Tapa. Me dormí inmediatamente.
Desperté luego, me sacaron del hueco y me
mandaron a bañar. Esa fue la primera vez que conocí el agua caliente. Cuando
Salí había ropa para mí, una chaqueta de cuero, camiseta, y pantalón.
Unos manes me dijeron que el Nicolás me
estaba esperando en el carro, subí y me dijo de una como si estuviera
enrabonado lo siguiente.
“Mire Cuervo, usted va conocer a alguien hoy,
pero OJO, no la llegue a cagar porque si lo hace, le juro que hasta hoy llega,
usted al principe lo trata de señor, nada de andarse con irrespetos, toma lo
que le ofrezcan y habla cuando se lo pregunten, usted acá no es nadie, así que
no le da la mano, y no se ponga de cretino, y no se le ocurra ponerse a robar,
El príncipe es el manda acá, y él puede quebrarnos a usted y a mí. Por eso lo
mande a bañar, póngase algo de colonia, y ya sabe, no me quede mal, la gente
antigua tiene poderes que usted ni se imagina, así que ya sabe, solo lo
conocerá esta vez, y volverá a verlo solo si es merecedor”.
Tengo que aceptar que cuando entramos a esa
mansión, me quede callado con solo ver las cosas tan bonitas que había. Soñé
con tener una casa así algún día. Me mando a sentar en un cuarto muy pequeño
cerca de la entrada principal. El Nicolás estaba a mi lado, sentía que vigilaba
todos mis movimientos. Luego nos llaman a un gran salón. Un hombre alto, muy
elegante, pinta, bien vestido y con superioridad nos esperaba. No me atreví a
mirarlo a los ojos. El Nicolás me
presento. El príncipe no hablo directamente con migo, le pregunto al jefe que sabía
sobre mí, y me sorprendí al oír que el man ya me había estudiado. Sabia más
cosas sobre mí que yo mismo. El príncipe le ordeno que me enseñara las leyes de
la Camarilla, y que me vigilara.
La reunión duro menos de 5 minutos y salí de ahí
con muchas preguntas que poco a poco me fueron contestadas. La verdad aprender
de eso, te puede llevar toda la vida.
Comencé a
trabajar con el man Nicolás, quien me enseñaba, pero también me ponía en mi sitio.
Unos parceros me dijeron que el Nico no era como otros sires, que el cuidaba a
su gente. Que el otro que quebraron le
importaba cinco si sus pequeños les iba bien o no.
De sus chiquillos éramos 4. El Nico se encargo
que nos enseñaran a cazar, nos dijo que beber sangre de animales era cosa de
Maricas, así que todos iniciamos cazando a lo bien. Había semanas en las que
nos llevaban a una finca y nos enseñaban a disparar todo tipo de hierros. También nos ponían a darnos en la
jeta entre nosotros para aprender la movida.
Aprendimos del clan, la historia, la ideología, y
nos dijeron que los farsantes llenos poder, los gomelos y los ventrue eran los
peores.
Al mismo tiempo que me entrenaban, yo me propuse
aprender a comer y a fumar, y que cosa tan jodida!!!, era re teso!... la mayor
parte del tiempo vivía enfermo, hasta que un día por fin le agarre el tiro.
Poco a poco me di a respetar, le rompí la nariz a
varios en el proceso. Seguí encontrándome con El Pelusas y lo ayudaba a robar.
El man no comprendía porque ya no salíamos de día como antes, le dije que no
podía por el trabajo, él igual lo aceptaba. Yo, a lo bien, me aseguraba ir a donde ese man
bien alimentado... de solo pensar que puedo quebrar a mi
parce y hermano del hambre, me muero.
A unos pocos meses ocurrió algo que realmente me
marco. Pa decir verdad yo a la escorpiona le tuve ganas desde el primer
momento. Pero ella era intocable. Me decían que me llevaba unos 100 o más años
de convertida, y que los manes que se habían atrevido a levantarla les había
ido re mal, así que yo con ella a metros.
Pero ese
día estaba en un bar, habíamos descansado de un operativo, y la hembrita se me
sentó al lado. Comenzamos a hablar, y me di cuenta que yo le gustaba. No se
como, esa noche, terminamos manoseándonos en una esquina sin que nadie se diera
cuenta. Sabía que no podía decir nada. La hembrita estaba con el Matraco, ese
man era re cercano al Nicolás, me podía quebrar si se enteraba.
Ella sabía lo peligroso que era y, sin embargo eso no evito que a la otra noche nos viéramos.
Terminamos en una habitación de un motel en el centro, haciéndonos cosas como
si fuéramos un par de conejos.
Yo pensaba que eso del sexo no se podía cuando
uno es vampiro, pero la escorpiona me demostró que no. Puedo jurar que con ella
pase la mejor de las noches y, aunque después de que termináramos estaba muerto
del hambre y casi a punto de entrar en frenesí, ella, que nada tiene de tonta, fue
preparada, y en un termo grande tenía suficiente para los dos.
La mujer me recordó que “yo no era nadie”, y que
por lo tanto no se podía hacer público. Mi pedazo de corazón se ponía caliente
cada vez que la veía, y me moría de los celos cuando la veía con el Matraco,
muy agarrada de man... pero yo no podía
hacer nada. Yo sabía que la hembra no lo quería, me lo decía mi corazoncito.
Nos
veíamos una vez cada 3 o cuatro meses, momentos en que como tigre celosa, me
reprendía si se enteraba que le había coqueteado con otra vieja.
Un día pasaba por un bar con algunos parces, y me
dijeron que había unos manes que querían hablar con migo. No dude y fui a ver
como era el bailado. Me comentaron que eran del M19, que sabían que yo tenía
contactos con Nicolás, y que deseaban comprar armas, me dieron una lista
completa de hierros.
Quede en contactarme con ellos. Por primera vez
desde mi abrazo hable con el Nicolás, de hombre a hombre, y le dije lo que
querían estos manes. Recuerdo la cara de sorpresa del señor, quien me interrogo
casi una hora en relación a porque me habían contactado.
Respondí sinceramente, porque yo no tenía nada
torcido en eso. El man me dio indicaciones, y les vendimos las armas. Pagaron
muy bien, y por primera vez en mi vida vi en mis manos 100 millones de pesos,
esa era la comisión por la venta, el resto se lo quedo el jefe. A las dos
semanas los manes tomaron el palacio de Justicia, no les fue muy bien, pero por
lo menos pagaron los hierros antes de que los atraparan.
Con esa platica, me compre un carro y un apartamento
pequeño, donde vivía a lo bien. Desde ese negocio el Nicolás comenzó a tenerme más
confianza y me llamaba con frecuencia. Fue por ahí que comencé a conocer a los
distribuidores de droga y comenzamos a tener negocios. Al principio yo solo era
el que cuidaba, pero poco a poco me involucre mas.
Pasaron
unos 6 años largos.
La vida da muchas sorpresas y una de esas se dio
cuando un día me puse a fumar en un muro, y sin saberlo al otro lado estaba el Matraco
hablando con unos manes. Oi que iban a
quebrar al Nicolás, es mas hablaron que le estaban chuzando plata de los
negocios se quedaban casi con el 10%,
pero ellos iban por el 100.
Oí su plan con atención, no hablaron mucho pero
dijeron algo de una trampa en el pueblo
de Cajica. No lo dude ni cinco, esa era
la oportunidad que buscaba, sin el man, la hembrita sería mía.
Fui directo a donde el Nicolás, y buscando que
estuviéramos solos, le conté todo lo que había oído. El man no me quería creer,
pero yo le dije que me podía matar en ese momento si el se enteraba que yo
estaba diciendo algo falso. Fue algo extraño cuando esa misma noche llego el
Metraco diciéndole al Nicolás que lo invitaba de rumba al Norte.
El Nicolás fue prudente y me dio la misión de
defenderlo, yo encabezaría la operación y seria mi responsabilidad si algo le
pasaba. Llame algunos contactos, y conseguí rápido organizar 200 personas entre
aquellos que los seguían al jefe y aquellos que los esperaban en el lugar de la
rumba. Como no era de confianza, no pude
ir en el carro con el Nicolas.
Cuando llegaron a la supuesta fiesta comenzó la
balacera. Se veían hombre que utilizando disciplinas para defenderse, había
estallidos, fuego y gritos.... todo era un desorden. Creo que los manes no se
esperaban que hubiera un ejército esperándolos. El Metraco fue directo contra
el Nicolas que ya estaba más que preparado, y comenzaron una lucha que duro
casi dos horas. A lo ultimo Nicolás le casco tan duro que el Metraco quedo sin
dos piernas y tirado en el suelo.
A los demás traidores les clavamos una estaca en
el pecho y los dejamos ahí hasta que amaneciera.
El Nicolás nunca olvido que le salve la vida. Y
me invito a ser uno de sus hijos más cercanos, eso quiere decir que pase a ser
“El Cuervo, el segundo al mando”, gracias a esta jerarquía pude por fin “ser alguien”, conocer a los duros de
la distribución de droga y, comenzar negocios. Hicimos muy buenos tratos.
Llegue a conocer a Escobar y nos echamos unas polas con él.
En mercado de Armas y Drogas nos iba de Lujo, y
lo más importante fue que a partir de eso comencé a ser invitado a las
reuniones del Principe, era un honor que su alteza me encomendaba algunos
trabajitos. Comencé a ganar confianza, y eso me gustaba.
Comencé hacer muy buenos negocios y me convertí
en todo un traqueto. Con la mucha plata que gane me compre con el Nicolas, una casita:
pequeña. Solo tiene 7 habitaciones, dos yacusis, dos salas, una guarida para
armas, un campo de entrenamiento y bueno, una que otra maricada.
No me puedo quejar me ha ido bien. He podido ayudar al Pelusas quien sabe de mis
negocios y sacarlo adelante.
Al poco tiempo que murió el Metraca, la Hanna y
Yo nos cuadramos a lo público. Todos saben que ella es mi mujercita, ella no
vive con migo pero es mi chica y yo la amo con todo el corazón. En un tiempo casi terminamos por culpa de los
celos, pero volvimos.
La tonta me tiene embobado, puedo mirar otras
mujeres pero siempre regreso a ella, yo se que ella me quiere a pesar de ser una intensa de miedo. Vive
con celos, y bueno… yo también, pero es que “yo me porto bien” y ella no cree.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
