miércoles, 13 de julio de 2016

No hay mal que por bien no venga



Rowan furioso al sentir la integridad de su hijo afectada se abalanza hacia Miguel con su puño y lo golpea con una fuerza sobrehumana. Dentro de él en los pocos milisegundos que sucedía la escena y al tocar la carne de aquél que le amenazaba podía sentir una sensación extraña, algo que nunca había sentido en su vida, era una especie de calor, era distinto.

Los gritos de Diego que entraba a la habitación en una evidente señal de crisis se unían con la mirada asesina que este le regaló a Alexander Rowan en el momento de ver a su hermano en un charco de sangre. Miguel estaba indefenso ciertamente, estaba amarrado a una silla de ruedas y no podía moverse, hecho que cuestionaba las intenciones de su agresor.

La sangre se derramó en el suelo con mucha rapidez, y en cosa de pocos segundos había literalmente un charco de sangre en el suelo blanco.

Diego lo abraza en el suelo sosteniendo su cabeza y levantando un poco sobre si la silla de ruedas a la que estaba amarrado. Miguel parecía haber perdido la conciencia y de él brotaba cada vez más sangre.

Fue en ese instante que Diego sintiendo el olor de la muerte y abrazando a su hermano en ese charco de sangre sintió no poder soportarlo más, miró a Rowan, apretó los ojos llenos de lagrimas, y también su dientes y su bestia salió a relucir. Sentía tanto odio hacia Alexander que concentro una bola de fuego en su  mano y se la lanzó. La idea de inmolarse junto con Miguel se hizo clara en ese momento. Terminaría con todo.

La bola de fuego  se acercó rápidamente a Rowan mientras un tercero que estaba en la puerta gritaba diciendo que no lo hiciera. Alexander rápidamente respondió y ni siquiera permitió que el fuego le tocara pues con movimiento mental sostuvo la bola de fuego y la estalló en el techo. 

Diego furioso por haber fallado y en frenesí se lanzó hacía  Rowan con el objetivo de matarlo, el asunto era que no solo él estaba, también ese tercero que gritaba en la puerta. Alexander vio todo en cámara lenta y sintió  también los puños de Diego arremetiendo contra él mostrando sus colmillos. De repente Diego siente que no puede moverse, y como un disparo su cuerpo  se lanza hacia la pared opuesta al mismo tiempo que la cadenas que usaban con Miguel vuelan por los aires y lo retienen tapándole todo el cuerpo incluyéndole la cara para cegarlo. La cota de cadenas que utilizaban para el pecho de miguel terminó el trabajo haciendo que  Diego no pudiera mover un solo músculo.

El Doctor Lamar deja todo el peso de las cadenas en Rowan quien se estaba concentrando para no soltar a Diego y corre hacia donde esta Miguel mientras el regente Morelli entra  exigiendo explicaciones.

-¿qué demonios pasó aquí?

Nadie respondió inmediatamente al regente, solo el  doctor Lamar que estaba revisando a al hombre caído en el charco de sangre estableció.

-Hubo una pelea señor… ¿alguien podría alcanzarme unas pinzas y gasa?... ¡!!traigan una camilla!!- dice mientras sostiene la cabeza de Miguel

Un enfermero  le pasa inmediatamente unas  de metal mientras en el salón existía un total silencio a lo lejos se escuchaba la camilla llegar. El medico hala ligeramente la mucosidad blanca mostrándose un tentáculo.

-Necesito llevarlo ya a cirugía Dr. Morelli, al parecer el golpe le desprendió parte del parásito, quítenle las cadenas y preparen la sala ya, debo hacer esto rápido.

Diego pegado e inmovilizado sobre la pared al escuchar eso pudo controlarse y recobrar su conciencia.

-¡!Esto es increíble! - dice el regente furioso- ¿Quién inicio la pelea?

Rowan con seriedad concentrándose en no liberar a Diego y viendo que era el único que podía decir lo ocurrido

-Tuve un intercambio de palabras con el señor Miguel y lo golpee, cuando llego el Dr García y vio lo que había pasado entró en frenesí e intentó matarme. Entre el Doctor Lamar y yo lo inmovilizamos en la pared. Eso hasta que usted llego.

El regente Morelli miró sorprendido y decepcionado a Alexander Rowan.

-¿Golpeaste a un hombre encadenado a una silla de ruedas?...- niega con la cabeza y hace un gesto de asco- ¡Los quiero a los dos en celdas de detención ahora mismo!

-Espere doctor Morelli ordene protocolo de evaluación de infección para ambos

-No se preocupe Doctor, se hará- y mirando tanto al que estaba pegado a la pared como al hombre que lo mantenía  así- Disfruten su estancia en las celdas, estaré feliz cuando ambos abandonen mi capilla, estos asuntos no se pueden tolerar…. Cuando Schaeffer se entere de esto..

Luego de eso se llevaron a Miguel a cirugía y ambos contrincantes fueron puestos en custodia y enviado a las cárceles.

****

El regente Morelli como castigo lo había enviado a la peor celda de todas y le había quitado su silla de ruedas. En la prisión no habia camas y el suelo estaba lleno de basura. Rowan tuvo que arrastrar su cuerpo hacia una esquina y esperar. El olor a orina en el suelo era fuerte y  de la basura salían cucarachas.

Un espacio espantoso donde no esperó estar luego de que saliera del encierro era lo peor para un hombre que se estaba recuperando de una larga enfermedad. No estaba del todo recuperado de las lesiones que sufrió y a pesar de que el parásito lo provocó, él no supo controlarse.

Los sanadores antes de ingresar a la celda lo habían revisado en búsqueda de parásitos, y para su sorpresa  le  sacaron algunos de la nariz. Luego de eso, lo despojaron  de su silla de ruedas y lo  ingresaron a ese oscuro rincón.

No había tenido noticias de nadie en horas, y sospechaba que lo dejarían encerrado por mucho tiempo.

*****

Por medio de magia se controló el frenesí que había sufrido. Luego de la evaluación por parásitos que dio negativa fue enviado a una celda sucia en algún lugar. La cama era de cemento y tenia una almohada hecha de retazos de trapo pero por alguna razón a Diego no le interesaba. Agotado se quedo acostado en silencio mientras las lagrimas se escurrían por sus mejillas. Pensaba en la idea que se le ocurrió cuando estaba en frenesí de inmolarse junto con Miguel y luego al darse cuenta que él seguía vivo.

¿Cómo pude pensar en eso?

No recordaba muy bien que había sucedido luego de que se calmara porque no podía ver bien con las cadenas, solo había escuchado que iría a cirugía inmediatamente y que Morelli estaba harto de él y Rowan.

¿Porqué él golpearía de esa forma a Miguel?...

Estaba tan molesto con Rowan ahora mismo. Sentía una gran decepción dentro de sí. Pensaba que era su amigo…

Apretó el puño y los ojos, para luego caer nuevamente en una especie de ensoñación. El médico que lo revisó le ofreció tranquilizantes y los aceptó sin dudarlo, ¿tan mal se veía?

Pasadas unas horas sintió voces cerca, pero lejos de importarle se quedó quieto. De repente siente que se abre la puerta de la cárcel y lo llaman.

Se sentó de manera torpe en la cama de cemento y se acomodó el pelo cuando nota que la persona que  le había  pedido al guardia que abriera no era otro que el regente Morelli.

-Doctor García, sígame.

Diego se levanta arrepentido y le sigue subiendo las escaleras. Por su actitud parecía que le habían perdonado el castigo o que le iban a dar malas noticias.  No pudo evitar pensar si acaso lo conducían hacia alguna calamidad, le parecía raro que el mismo regente fuera a buscarle.

Llegaron a una oficina distinta, posiblemente la más cercana y se sentaron.

-¿cómo se siente Doctor García?, me informaron que le dieron calmantes.

-No muy bien doctor, lamento mucho lo ocurrido- lo mira arrepentido con  un temblor en sus manos, su voz era de ansiedad y a la vez desconsuelo- no fue algo que planeara, lo siento mucho señor, no pretendía… cuando vi a Miguel en el suelo, no  pude controlarme- dice sin evitar que le salieran lagrimas- pensé que Rowan lo había matado- lo mira de frente- ¿cómo esta él?, ¿sobrevivió a la cirugía?- lo mira esperanzado- viene a darme malas noticias ¿no es cierto?, ¿el está bien?

El regente Morelli se sorprende. Definitivamente Diego estaba en un nivel de susceptibilidad alto, era claro para el medico que no estaba muy bien de la cabeza.

-No está bien señor…. está mejor de lo esperado.

Diego escuchaba sin entender porque decía eso.

-El doctor Lamar  sacó el parasito con más facilidad de lo pronosticado al parecer el impacto que le dio Rowan sirvió de alguna forma.
 
-No me está mintiendo verdad- dice con los ojos llenos de lagrimas

-No tengo porqué mentir, sin embargo, existen ciertas situaciones secundarias que el cirujano quiere hablar con usted cuando esté listo- dice claramente- su hermano ha estado preguntándolo, y no queremos que se agite innecesariamente.

-Gracias- dice poniéndose la mano en la cara. Pensó rápidamente que uno de los motivos por los cuales lo liberaron fue el temor que sienten por Miguel.

-Doctor García, se está pasando por un mal momento, pero le sugeriría que fuera un especialista en asuntos emocionales, se de buena fuente de un médico en Cuba que puede ayudarlo, el doctor Linus es reconocido en el área.

-Gracias señor- dice con una sonrisa lastimera al saber que ciertamente era ese médico el que lo trataba- buscaré ayuda en cuanto salgamos de aquí.

-Deberá pintar el techo de la habitación que quemó como castigo pero antes le pido descanse bien, necesitamos que esté tranquilo… puede ir a ver a su hermano ahora y  el doctor Lamar, desea hablar con usted lo más pronto posible.

Se levantó de la silla confundido, ¿no estaría soñando verdad?, ¿de veras el parásito estaba muerto?
Miro la salida de la oficina con un ligero temblor. No se sentía bien. Si el doctor Linus lo viera en ese momento seguro lo hospitalizaría, era terrible que un regente le sugiriera tratamiento mental, se suponía que era un asunto que trataba de mantener en secreto, pero …

Caminó por el pasillo y utilizó el ascensor para subir. A Miguel le habían trasladado de habitación pues la otra estaba un poco afectada tras la pelea.

El mareo propio de los tranquilizantes se dejó ver mientras buscaba la habitación y cuando lo encontró casi se planta a llorar de angustia cuando vio a Miguel acostado.

Sus ojos se abrieron lentamente cuando escuchó que entraba y un “parce” se escuchó muy leve en sus labios mientras le  extendía la mano. Diego le tomo la mano y la apretó hacia si angustiado…

-La operación salió bien Migue…. Estarás bien.

Miguel estaba muy débil así que cerró los ojos y se dejó ir. Diego le soltó la mano y se sentó en silencio mientras también se quedaba dormido. Aún le parecía falso que realmente el parásito estuviera muerto.

*****

Arlene estaba realmente molesta con toda esta situación.

-¿cómo es posible que permitieras que cometiera esa locura?

-Pe-pero amor, no pensé que lo golpearía- dice Fowles con cara de tragedia pues la mujer le estaba armando bronca- no es mi culpa

-¡!Debiste acompañarlo!. ¡Dios y ahora esta en esa sucia celda!, le quitaron la silla de ruedas, demorara mucho más en recuperarse en esas condiciones, te aseguro que ni siquiera le han dado de comer.

Terence se sentía impotente, no podía hacer nada y ciertamente Arlene tampoco, era la primera vez que le peleaba desde que iniciaban la relación y se sentía terriblemente infeliz.

*****

Un toque leve en el hombro hizo que Diego reaccionara. Los tranquilizantes que le habían dado hacían que permaneciera quieto en la silla al lado de Miguel como una momia.  Mira  a todos lados tranquilizándose al ver que aún su hermano estaba ahí y voltea para ver quien le llamaba. El doctor Lamar estaba a su lado con una postura seria.

-¿Doctor García?
-Doctor Lamar- mira el reloj de la habitación- oh disculpe olvide que me necesitaba
 Se toca los ojos y se levanta de un salto

-Deme un segundo- dice yendo al baño a lavarse la cara y darse cuenta que tenía algunas marcas de cadenas en la frente y cuello. Seguramente tendría más, pero hasta ahora se daba cuenta. 

Sale del baño mientras el médico cirujano le habla de cosas sin importancia mientras le indica que lo siga a su laboratorio, una vez  de frente .

-Quería hablar con usted en privado después de la operación aprovechando que usted también estaba estudiando el parásito- Dice el hombre que camina delante de él señalándole un sector del lugar- usted recordará que en la preparación a la cirugía examine al parásito con el fin de planear la extracción. Inicialmente estaba bien aferrado, es más supuse que sería muy difícil por el nivel de tensión  extraerlo,  anote en el examen pre operatorio los signos del parasito, el cual estaba vivo, pero como posiblemente le habrá comentado el regente a partir del golpe en la cara sucedió algo  increíble- dice  de manera  profesional- pensé inicialmente que por el golpe se había despendido parcialmente, pero para mi sorpresa el parasito no solo se desprendió sino que también estaba muerto, ¡completamente muerto!.

-¿ es decir que el golpe de Rowan lo mato?

-Todo parece indicar que sí, a pesar de que suena completamente ridículo- dice el bastante intrigado- usted no estaba en la oportunidad en que su hermano casi escapa, le aseguro que para asegurar que no lo hiciera él recibió  algunos golpes, y ninguno produjo  el más mínimo sangrado- alza  las cejas y se queda mirando a Diego- y con un golpe que recibe de un hombre discapacitado su hermano comienza a sangrar profusamente… debo comentarle que ese fue el mayor problema, la perdida de vitae, la cual se pudo controlar pero que sigue siendo un riesgo…- Alza un poco la mano como evitando que Diego pregunte y continua- pero ese es otro tema, continuando con lo dicho al señor Rowan se le evaluó por parte del personal de prevención para establecer si había sido infectado, y la  respuesta al análisis fue positiva.

-¡Oh no!- dice Diego alterado- ¡Eso es terrible!... no puede…eh

Lamentar la situación era lógico, porque a pesar de que estaba molesto con él, sabia que no era justo que luego de toda la lucha el terminara jodido como Miguel.

-Espere por favor- dice el doctor Lamar  mostrándole una bandeja de muestras- estos son los parásitos que se le extrajeron

Diego notó inmediatamente que morfológicamente eran distintos a los otros, parecían tener  pinzas adicionales o pequeños cachitos.

-Según el encargado los extrajo con nula dificultad,  porque los parásitos ya estaban muertos en el interior de Rowan

-¿qué?...es decir qué su cuerpo repelió la infección

-De alguna forma Alexander Rowan es inmune a los parásitos- muestra con una lupa una de las muestras- como puede ver  todos tienen en las pinzas algo de carne de él, simplemente se trasladaron a él con el ánimo de subsistir y su cuerpo los repelió, supongo sin tener muchas pruebas que los largos años de sufrimientos y de maldiciones  dejaron alguna consecuencia, y si bien no puedo asegurarlo no podría explicarlo de otra forma.
Él lo mira.

-Posible sea la clave para una vacuna- replica esperanzado por el resto de los infectados

-Con respecto doctor Garcia- dice de manera seria- no creo que el estado de salud de él permita muchos análisis, existen ordenes de sanarle y fortalecerle, usarlo como conejillo de indias no sería indicado en este momento para él obviamente.

- Entiendo…- Dice Diego recordando lo que le había dicho la cazadora sin llegar a comprender la situación-  ¿y porqué estos parásitos son distintos?

El doctor Lamar hace un silencio de gravedad..

-Las larvas del parásito, son una réplica de la madre.

-¿qué?- Dice sin comprender

-Sigame hacia acá.

Diego pasa al salón lateral y en medio de una mesa de trabajo, en un vaso grande de cristal flotaba una cosa que le causó gran impresión, tanto que se  tapó la boca sorprendido. Era el mismo parásito pequeño capaz de existir en las fosas  cráneo nasales tenía un aspecto distinto como si de sus garras y parte  inferior nacieran miles de raíces como si fueran las de un árbol. Cada raíz era un mini tentáculo en miniatura que parecía una cabellera.

-Todos esos pequeños brazos estaban pegados al interior de Miguel- lo mira- aunque hubiera tratado nunca hubiera podido despegarle el parásito, y eso explica la cantidad de sangre que salió de él cuando el mismo se despegó.

-Pero… ¿porqué?

-Supongo que cuando uno de ellos se ve amenazado comienza a generar  como respuesta de supervivencia más conexiones  al cuerpo del huésped, estaba firmemente agarrado a él, tanto que ahora el problema  son…esas pequeñas paticas.

- ehh- Diego  estaba asustado, no sabía que decir- ¿problema?

-Doctor García si bien estas extensiones del parásito están muertas porque murió la cabeza del mismo, temo que muchas de ellas aún no han salido del cuerpo de Miguel, como puede ver en el parásito en cuestión muchos de esas conexiones están cortadas, y  necesito sacarle la gran parte de ellas,  le saque unas 36 luego de la intervención, la más larga tenía dos metros.

Diego estaba tan sorprendido que el mero hecho de  pensar en sacar  todo eso de Miguel le dio terror.

-No se preocupe- dice Lamar- su hermano vivirá, solo que debe quedarse hospitalizado más tiempo y con suerte sacaremos la mayoría y podrá volver a casa.

Diego miraba el parásito blanquesino muerto con mucho temor, evidentemente Fredy quería quedarse con Miguel, pero milagrosamente sucedió la pelea, si bien seguía molesto con  Alexander por lo ocurrido agradecía que eso hubiera ocurrido. Le salvó la vida sin saberlo.

-¿Sabes qué pasará con Rowan?

-No lo sé- dice el cirujano- el regente está muy molestó con él y creo que pretende castigarlo, su situación es distinta a la suya porque usted perdió el control por culpa de sus acciones, pero Morelli no gustó que le agrediera estando él atado, a pesar de que su acción le salvara la vida, el regente se fija mucho en las intenciones, no sé si haya un atenuante… espero que sí -Dice de manera tajante- Morelli es un buen médico, pero es duro y cruel con los castigos.

*****

La incomoda postura en el suelo estaba haciendo que le doliera la cadera. Sin embargo, a pesar de su situación Alexander Rowan no se lamentaba, es más, ni siquiera se sentía mal por dar ese golpe porque muy a su interior sentía que había hecho lo correcto. 

Así que estar encerrado en una cárcel no se diferenciaba mucho a estar encerrado en una habitación de hospital. El hambre que sentía era algo que había tenido que aprender a controlar durante mucho tiempo, lo incomodo era no tener su silla de ruedas, pero eso tampoco implicaba mucho problema cuando habías pasado mucho tiempo acostado. Posiblemente el olor a excrementos si le molestaba, pero no era tan importante.

Estar encerrado en esa celda le sirvió para reflexionar sobre algunas cosas que había sentido antes, y sobre algunas palabras que escucho de un buen amigo.

El problema que tenía era en relación a su hijo, y pensaba en que hacer luego de salir de ahí para solucionarlo.

Tenía seis meses de vida, y debía distribuirlos bien. Tenía muchos asuntos que poner al día.
De repente mientras pensaba en ello nota que se abre la puerta de la celda, al parecer venían a buscarlo.

lunes, 11 de julio de 2016

La gota que rebasó el vaso



Después de una noche llena de llantos y de muchas tristezas Diego se quedó dormido en la silla al lado del enfermo. Desde que había llegado a cuidarle no había usado para nada la habitación que le asignaron.  Pesadillas sin contenido, sensaciones incomodas y oscuridad lo acompañaron durante su inconciencia.

Miguel no era una persona fácil y ahora se había convertido en un gran problema, un dolor de cabeza bastante desagradable. Diego se veía reflejado en él de tantas maneras. Si bien él nunca estuvo infectado sí que estuvo enfermo y deshumanizado. Realmente se podía pensar que la situación actual era una contra prestación por todo ese sufrimiento que le causó. 

Es posible que pocos sepan que “el tres-se”  se enfermó de depresión y estuvo mucho tiempo sin dormir cuando su amigo El Paisa estaba jodido. Casi nadie se enteró de lo mal que lo pasaba cuidándolo, y lo mucho que Diego le lastimó. Es como cuando quieres a una persona pero acumulas malos momentos y con el tiempo, a pesar del cariño se siente cansancio emocional. Diego en sus momentos más oscuros le decía cosas bastante hirientes que le marcaron mucho. En momentos de rabia no podía resaltar  su frustración porqué Miguel no aprendía Inglés, y le costaba mucho los asuntos intelectuales, así que en momentos de ira y desesperación (que eran muchos) con sus usuales regaños le hacía resaltar su incapacidad.  El brujah nunca le mostró rencor, pero su autoestima se fue aminorando y su fortaleza mental debilitando. 

 Diego  sabía que él le hizo más daño que bien durante años, y ahora parece ser que es él quien le debe cuidar y evitar que se hunda. No sabía que iba a pasar si se moría, trataba de no pensar en eso, pero todo se lo recordaba. Se sentía hundido y no sabía que más hacer para sacarlo de ahí. Comenzó a pensar nuevamente en morir como alternativa. Comenzó a pensar nuevamente en pendejadas usando una doble cara para no evidenciarlo.

Despertó deprimido y  pensando en eso se miró al espejo. Su presencia pálida era más evidente, y las risas por el chisme habían perdido efecto. 

Tuvo una reunión con el cirujano quien planeaba operarle mañana lo que podía indicar las últimas horas de vida de Miguel. La advertencia de los altos riesgos de muerte era repetida por el profesional como un campanario a la hora de misa.

Sentía un leve temblor en sus manos que trataba de controlar apretándolas hacia si fuertemente. Se dirigió pensativo nuevamente a donde Miguel deseando por un momento que el parásito lo hubiera atacado a él y no a Miguel.

*****

Alexander Rowan estaba un poco emotivo. Se había arreglado a pesar de las críticas de Arlene y miraba cierto borde en el piso como un límite invisible. Detrás de él estaba Fowles quien esperaba sus intensiones. Fue entonces que lo hizo. Su manos impulsaron la silla de ruedas y cruzaron el umbral  de la puerta y llegaron al pasillo. Había salido de la habitación donde estaba prisionero por más de dos años.

Era libre, realmente lo era!, y cuando estuviera mejor se largaría de ahí… ya tenía planes al respecto. Fowles tomó entonces el control de la silla de ruedas y lo llevó por el pasillo. Los criados, enfermeros y sanadores que se encontraban con ellos los saludaban y por primera vez Rowan pudo ver un poco más de la capilla.

Se sentía tan tranquilo, estaba realmente animado. Le pidió a su chiquillo le llevara a donde estaba Diego, y justo cuando iban llegando le ven entrando a una habitación. Alexander Rowan por un momento sintió como si hubiera visto un fantasma. Aquél que venían a visitar estaba con la energía tan baja  y su aura tan pálida que no pudo evitar pensar en la muerte.

Continuo por el pasillo encontrando advertencias en la puerta sobre la peligrosidad del paciente, estaba justo por golpear cuando al interior escucha una voz conocida hablando de una manera muy severa “No!..., así no!, ehh Ave María, pero que maña la de ustedes,  Largo de aquí carajo”, casi al mismo momento que dos enfermeros salían por la puerta con expresión incomoda. Diego al parecer no estaba del mejor humor.

Rowan que no sabía español pero supo interpretar el tono de bronca  y se preguntó si era un buen momento para visitarles o si  mejor era dar media vuelta e irse, sin embargo  Fowles  que iba  pensando en las “huevas del gallo” y no se había dado cuenta de nada (como buen enamorado)  y le arrastra hasta la puerta  entrando de repente.

La figura de Diego quitándole unas cadenas muy pesadas del pecho de Miguel fue lo primero que vieron al entrar, él médico se giro sorprendido al ver la visita y tuvo unos segundos en los que se tuvo que comer la rabia que lo carcomía. No era necesario que lo inmovilizaran así pues le maltrataban, además Miguel no estaba en especial agitado para que le  pusieran cadenas sobre el pecho además de las de los pies y manos.

-Alexanderr  eh- dice con una sonrisa nerviosa-  sigue por favor- se corrije al ver a Terence-   perdón sigan,  denme un momento debo quitar esto…

-Espero que no seamos inoportunos…- añade Rowan incomodo

-No, claro que no- dice  Diego  tragando saliva mientras Miguel parece emocionarse…

-Tú  jajajajajaj “mosquita muerta” (dice eso en español)– dice en inglés hacia Fowles soltando una gran carcajada que hace sentir incomodo al señalado cambiando a inglés -  ¡Sigan! me están liberando de las cadenas, piensan que los voy a matar… son la primera visita que recibo, vengan acérquense que no muerdo… bueno, sí… pero igual…

Diego sonríe nervioso. Miguel estaba actuando de repente con mucha alegría y algo maniaco y temía  que lo hiciera quedar mal…

-¿Cómo sigues Miguel?, veo que te tienen bastante arropado- dice  Rowan

-Jajaja sí- dice riéndose como si le pareciera divertido- desde que golpee al regente me tienen miedo.. jajajaj….- y añade en español- ¡!!Pendejos brujos de mierda!!- dice en español

-¡Miguel!- dice Diego regañandolo con un grito

De repente el enfermo reacciona como si entendiera lo que acababa de pasar y se mostraba apenado bajando la cabeza y mirando a Diego con arrepentimiento

-Discúlpenlo,  eh – dice Diego de manera triste mientras termina de quitarle las cadenas de las manos – no es él el que habla

-No te preocupes Diego, además para ser honesto comprendo cómo se siente- sonríe con algo de esperanza- hoy es el primer día en mucho tiempo que salgo de esa habitación, y muchas veces me provocaba golpear a más de uno, solo que no tenía fuerzas para hacerlo…

Mientras el enfermo murmuraba disculpas, Diego procedía acariciarle la cabeza de manera leve y sentarse a su lado.

-Me alegra verte por fuera de la habitación, además estas mejorando…creo que es justo

En ese momento Miguel comienza a reírse  como un niño y señala al chiquillo de Rowan.

-¿Entonces qué Hombre?, ¿Ya?

Terence no entendía nada de lo que le decía pues esa frase la dijo en español

-¡!Miguel!!!- Le recrimina inmediatamente Diego
-No  se quede callado- dice él divertido esta vez en inglés- ¿Ya estuvo con la mujer o no?

Terence abrió los ojos sorprendido mostrando una expresión entre estar nervioso y ofendido. Mientras Diego  se tocaba la frente estresado por la falta de prudencia.  Alexander  Rowan estaba impresionado por la pregunta pero no hizo nada por evitar que él respondiera

-No sé de-de que habla- responde tardamudeando

-No se haga el bobo Terence, conteste mi pregunta- dice muy serio Miguel como exigiendo una respuesta- Ya estuvo con la mujer, ¿Sí o No?...

Miguel lo miraba directamente a los ojos intimidándolo. Terence traga saliva y responde

-Si- dice de manera áspera a regañadientes

Alexander alza una ceja sorprendido y Diego no podía dejar de mirar a su hermano mal. En parte había utilizado sus habilidades para tener una respuesta.

- UHHHHHHH…. Genial!!!!! – dice aplaudiendo-  Excelente, ¡Muy bien!, ¡Así se hace!, ¡Como un varón!... ¡Diego saque el aguardiente que debemos celebrarlo!

-¿Vos estas loco?, y no tenemos aguardiente,  ¡tres-se compórtate!- dice molesto en español por su imprudencia y remata diciendo en inglés al afectado- Discúlpalo Terry, no es él el que habla…

-¿No tenemos?...– dice para terminar de rematar en inglés- ¡hermano es que hay que celebrarlo!, ¡además no diga que no soy yo, cuando si soy yo!!.

Diego suspira largamente furioso mientras su hermano  continua hablando. 

-Lo felicito “brother”, cuando salga de acá celebramos cómo  con las stripers de Viena…

-¿Stripers?- Dice Rowan sorprendido abriendo los ojos- ¿de qué hablan?

Diego en ese momento sintió que se mareaba, ¡esto era el colmo!, tuvo que controlarse para no regañarlo delante de las visitas. Se le había subido la presión arterial (que no tenía) de solo pensar en la reacción de Rowan.

-Nada importante por el momento- responde Diego bastante molesto- luego con más calma le explico Alexander - dice realmente estresado mirando a Miguel y añadiendo en español muy bajo para que él solo escuchara-  ¡vos te calmas y dejas de hablar más de la cuenta o no respondo carajo!.

El asunto fue que, a pesar del incomodo momento, Miguel que estaba un poco maniaco se calmó, y superando lo anterior poco a poco el asunto fue mejorando.

 La conversación poco a poco fue fluyendo a distintos temas más agradables, y en parte era de agradecer el intercambio de palabras dado que ayudó a relajarles a ambos, y también ayudó a Rowan que necesitaba hablar con alguien distinto. El único que no conversaba y que se sentía un poco mal era Terence quien no le gustaba que su sire se  hubiera enterado de asuntos que él debió comentar antes. 

Sea como sea, el asunto estaba bastante agradable hasta que por la puerta entró un hombre muy elegante preguntando por Diego, luego de que Rowan le dijera que no se preocupara que él se quedaría con Miguel,  fue  atender al misterioso hombre y pasando cosa de cinco minutos volvió a entrar con la cara larga y llevando un papel en la mano.

Puso en su regazo el papel  mientras seguía conversando, esta vez con un poco menos de energía. Fue entonces que  Miguel  usando celeridad dijo  un “muestre a ver” y le quito el papel  sin que Diego pudiera hacer nada. El semblante del tremere se puso pálido  mientrasel enfermo leía y reaccionaba primero serio y luego con una gran carcajada  mientras de manera jocosa decía a todos

-Pues una oportunidad como esta no se da todos los días! -  Diego trata de lanzarse para tomar lo que le habia robado pero el enfermo era más rápido-  aquí tengo un folleto  para mi sepelio, ¿flores Blancas o rojas?, jajaja, ¿qué demonios es música de cámara?

-Miguel no por favor -dice Diego angustiado tratando de raparle el papel con los ojos a punto de llorar, pero a pesar de su sentimiento de tristeza, Alexander Rowan  lejos de quedarse callado comienza a reírse también como si no le importara la muerte

-¿Te entregaron ese maldito papel?-   dice divertido- ese a mí me lo dieron hace un tiempo también, ¿qué tal lo de la serenata?

- ¿Ataud de abedul o cedro?,  caray nunca había tenido que pensar en eso, 

- El cedro es mejor, más fuerte… aunque no sé para que lo quisiera después de muerto…- añade Rowan

-¿No tienen ataúdes temáticos?, de Batman por ejemplo, o en forma de balón de futbol

-Posible se pueda pedir uno con televisión e internet integrado- añade divertido Rowan

-No es gracioso- murmura Diego a punto de una crisis mientras Terence  se mostraba igual de indignado que él frente a la conversación.

-Lo del gaitero escoces ¿es en serio?

-Claro, aunque si no lo deseas pueden contratar unos perros que hacen piruetas

- ¡!DIJE QUE NO ES GRACIOSO! – dice de un grito Diego rapándole el papel a Miguel y saliendo del cuarto en plena crisis.

Todos se quedaron en silencio, Miguel sonrió apenado y bajando la cabeza dijo: “Talvez los perros es algo excesivo” mientras sentía un gran dolor en el pecho. 

-Lo lamento- dice Roman incomodo-eh.. creo que debemos irnos…

Miguel cierra los ojos llenos de dolor mientras musita

-Señor Fowles, ¿podría encadenarme de nuevo?,  si no lo hace Diego se meterá en problemas, él regresará cuando se haya calmado….- dice triste en forma de despedida- fue un gusto conocerlos a ambos.

El indicador de estado de ánimo bajó dramáticamente en ese momento, si antes estaba maniaco ahora estaba deprimido.

Rowan se acercó a él y le dio la mano despidiéndose, momento en el cual tiene una sensación realmente extraña, hace una expresión dura y se marcha, dejando a su chiquillo encadenando al Brujah y tratando de analizar lo que era exactamente lo que había sentido con esa despedida.

*****

Diego se sentía terrible, Miguel se enteró de la peor forma posible. No se imaginó de la existencia del servicio funerario de la capilla y tampoco,  que llegara ese IDIOTA  en el peor momento  posible hablarle de los económicos planes post morten. 

¿Porqué no se le dio por esconder el dichoso papel?. Igual nunca se imaginó que Miguel se lo raparía.
¡Dios que manera de que él se enterara!

El paisa se escondió en la habitación que le asignaron para llorar. Estaba pensando en cómo suicidarse, pero lo detenía el hecho de que aún él estaba con vida. Por unos momentos lo único que podía era llorar y sentía que Miguel estaba haciendo lo mismo. Estaba agotado emocionalmente y no pudo moverse en un tiempo.

Al otro lado un hombre encadenado simplemente trataba de pensar con claridad, sentía tanta tristeza y podía oler a Fredy acercándose, y lo único que él deseaba era acordarse de ella.
¿cómo era su rostro?

Dios, la había olvidado, había olvidado a Olga, tenía el pelo oscuro pero…¿y su cara?
Trataba de acordarse de ella, porque quería quedarse con su recuerdo antes de partir, pero no lograba recordarla…

La risa del hombre obeso se hizo evidente.

“Te lo dije, te dije que serias mío… jajaja”

Miguel apretó el puño y trato de liberarse de las cadenas, tiraba de las mismas mientras  algunos enfermeros lo miraban bastante asustados, pero por más que halo, no logró liberarse, la rabia que sentía iba en aumento, no era un buen momento para nada.

Estuvo agitado  todo el resto de lo que quedaba de la noche, a pesar de que Diego volvió a su lado tiempo después.

La despedida parecía más difícil de lo que se pensaba.

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Rowan estaba en su cuarto pensativo. Había despertado recién después de una noche algo intranquila. Tenía muchas cosas en su cabeza y algunas otras preguntas.  Lo que sintió cuando le dio la mano a Miguel lo confundía. Mientras estaba pensando y organizando ideas ve que entra Terence y Arlene le da un mimo casual que no evitó que él sonriera. Su chiquillo se puso a su lado leyendo un periódico notando que  a ratos su sire le sonreía de manera picara pero sin decirle nada. Asunto que ya había pasado antes y qué  le molestaba mucho.

El le miraba y cuando notaba que su chiquillo le volteaba a mirar le evadía.  Terence que se sentía en una situación social complicada  porqué él no le había dicho nada  a su siré a pesar de que él ya sabía, y además el estúpido hermano de Diego le había puesto entre la espada y la pared, y respondió en parte por hastió de la situación, parecía que todo el mundo se divirtiera que él tuviera pareja y que les gustara que mejor estuviera solo ( o por lo menos eso era lo que él en su antisocial forma de verlo  sentía que pensaban) 

Cuando Arlene salió de la habitación el aprovecho para demostrar su molestia.

-¿qué?- dijo un poco de mala gana a su sire (nota: responder “What” en  inglés es de interpretación agresiva)

-Nada, nada- dice el tranquilo- no sé de qué hablas. 

La respuesta evasiva era lógica, porque a pesar de que se moría de ganas de hablar con él no sentía que él fuera a responderle bien, no olvidaba cuando le dijo que no era su asunto, y dado que Alexander sentía que su chiquillo no lo consideraba su amigo entonces simplemente prefería aguantarse las ganas de preguntar, pero eso no estaba tampoco ayudando a que Terence se sintiera incómodo.

-Pregunte lo que vaya a preguntar- dice Terence molesto

Rowan se sintió muy incomodo no quería que él le respondiera mal, así que se quedo callado.

-Pregunte- insiste Terry

-Tú vida personal es tu vida personal Terence, ya hemos discutido que yo no debo meterme en tus asuntos así que  es mejor que

-Pregunte, porqué si va a estar mirándome así todo el tiempo prefiero que lo haga- dijo esta vez sin tartamudear

Rowan suspiró largamente un poco melancólico

-Eh.. yo me preguntaba si…- dice apenadísimo pero Terence se le adelanto a la pregunta en parte porque sentía que “eso” era lo que estaba preguntando a raíz del comentario imprudente de Miguel.

-Sí estuvo bien señor, me fue bien.

-O genial… pues estoy feliz y orgulloso de que por fin se dieran las cosas- Dice algo apenado- Y…gracias por contármelo.

Terence se quedó en silencio por un instante, pensaba que él lo iba a llenar de preguntas pero no fue así. En parte sabía que a él le dolía tremendamente que no le tuviera confianza, había razones de sobra para ello, pero… bueno Rowan desde la enfermedad se había vuelto muy sentimental.

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Esta noche era especial. Era la noche donde se planeaba operar a Miguel. Diego estaba  realmente triste, y  ambos cruzaban pocas palabras. Miguel estaba asustado y también agresivo. El miedo y la agresividad muchas veces van de la mano, y en su caso estaba más maniaco que de costumbre. Diego estaba asustado, tanto, que no podía esconder su angustia. Miró su reloj y en teoría el entraría a cirugía en tres horas, y el tiempo estaba pasando escabrosamente lento.

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Roman seguía pensando en aquello que le había atormentado en la noche, así que dejando los asuntos de Terence de lado, justo después de que hablaran de ello él le dice algo de manera muy sería.
-No me has comentado lo que sucedió con Maurice- dice de manera severa- ¿podrías explicarme cómo está él y porqué sentí su energía cuando le di la mano a Miguel?

El cambio de tema sorprendió al hombre de mala manera. Terence se puso pálido y comenzó a tartamudear lo que alertó inmediatamente a Rowan. La orden inmediata de decir todo lo que había pasado fue contundente, y el atolondrado tremere le tuvo que contar  todo, como lo encontró, lo del  rehabilitador y por último lo de Miguel, asunto que Rowan no tomó nada bien. Un grito de furia se escuchó en la habitación que asustó tanto a su chiquillo que comenzó a pedirle disculpas.

-¿quieres decir que lo vinculó?- grita furioso- ¿cómo permitiste eso?
-Se-se-señor, él no me dijo que lo iba hacer, yo- yo…

Rowan estaba realmente fuera de sí Que su hijo fuera vinculado era lo  último que deseaba dado que deseaba tenerlo lo más lejos posible del contexto de la noche, pero el asunto ya estaba hecho y  tenía que hablar con Miguel.

La rabia que tenía Rowan era justificada, pero en ese instante estaba tan molesto que su bestia interior no le permitía ser racional o justo. Para él, Miguel en ese momento era un maldito desgraciado que había hecho algo horrible.

A pesar de que Terence trataba de explicar la situación, por su tartamudeo y miedo no pudo decirle todo de manera completa, lo que hacía que él se sintiera más molesto, así que en caliente decide ir a visitar a Miguel. 

Mientras andaba en su silla de ruedas por el pasillo nota que Diego sale en ese momento de la habitación siguiendo a uno de los sanadores en dirección contraria, lo que interpretó como una oportunidad para poder hablar con Miguel a solas. Cuando entró a la habitación encontró a enfermo encadenado en los pies y manos en una silla de ruedas, le estaban preparando para llevarlo a la operación y  su semblante era bastante extraño. El indicador de estado de ánimo estaba en niveles altos lo que indicaba que se encontraba agitado y su mirada mostraba una furia interna enorme. No parecía ser él mismo.

-Podría darme un momento con él a solas, quiero hablarle- dice Rowan en tono de orden a un criado el cual  acepta retirarse pues en parte el ya estaba inmovilizado.

Miguel lo miró de manera extraña, se reia de manera algo macabra

-Creí que ya me había despedido de usted…

-Pero no hablado de todo lo necesario- dice Alexander Rowan  mostrándose seco y firme- me acaban de comentar que usted vinculo a mi hijo, y quiero explicaciones.

Una risa salió de Miguel, mientras Fredy  parecía disfrutar el momento

-¿explicaciones?, ¿papi quiere explicaciones?, yo no le debo explicaciones Hombre- dice  sonriendo con ironía- pude matarlo, matar a ese apestoso malviviente  y hacerle un favor al mundo hombre,  un vendedor de drogas menos, pero se fue a rehabilitación ¿acaso no es lo que le importa?, igual ya está, es mío, es mi criado….

Rowan se sorprende. Miguel estaba hablando con un acento distinto propio a la gente de color de los barrios bajos.

-Mi hijo no debe estar vinculado a nadie, no es un esclavo- replica Rowan-  debemos pensar en una solución Miguel, mi hijo se merece algo mejor, usted cometió un error al vincularlo, ¿acaso no lo comprende?... amo a mi hijo y usted no debió hacer eso.

-¿qué te pasa men??...Jajaja ¿y las drogas duras no es un vínculo?- dice  él de manera algo siniestra con el acento distinto- igual ya tengo planes para él- se ríe de manera psicótica- el Sabbat necesita empleados, adictos de mierda que  hagan cualquier cosa por una gota de sangre, deberías estar contento, le hice un favor- se rie fuertemente- en cuanto me una con mi amo, Maurice será parte también de nosotros… y cuando no nos sirva le enviaré su cabeza por correo, un hermoso trofeo de recuerdo…

-No te atreverás - dice Rowan furioso mostrándole los dientes mientras sentía como una energía de rabia se acumulaba en su interior.

 La respuesta del hombre no pudo ser mas siniestra

-No puedes evitarlo jajajajaja, Miguel es historia y también….Maurice… ¡!!queda poco tiempo!!!
-Pues ahora te queda menos!, ¡mal nacido!!

Rowan entonces furioso   se abalanza hacia Miguel con su puño y lo golpea con una fuerza sobrehumana. Justo en el momento en que Diego entraba en la habitación sorprendido y pegando un chillido al ver como  Miguel  caiga  al suelo con la silla de ruedas e inundaba  el piso con sangre. El golpe fue tan fuerte que se podía ver como una mucosidad blanquecina salía de su nariz.

Miguel mira a Diego que va hacia él en un ataque de pánico y lo  abraza en el suelo mientras pierde el sentido entre los gritos de su hermano pidiendo que no se muriera, y la sombra de una tercera persona que se acercaba hacia él.