sábado, 13 de marzo de 2010

DIARIO DE UN CONDENADO

He hecho cosas en la vida de las cuales me arrepiento. En realidad si he de ser honesto con ustedes, gran parte de mi vida ha sido un consecutivo de errores. Ahora que hablo de “ser honesto” noto como el serlo ha sido todo un camino. No soy un ladrón, tampoco un estafador, ni un delincuente, soy un hombre en búsqueda de sabiduría. En un tiempo fui economista, pero luego me convertí en lo que ahora soy: un vampiro.

Mis pecados han sido exactamente el callar y ocultar información, ser deshonesto con migo mismo, y tratar de subsanar mi pasado de manera egoísta. En realidad si soy consciente, soy un hombre solitario que teme quedarse solo; y sin embargo, esa es exactamente mi circunstancia.

Es difícil para alguien como yo, enseñado y obligado a ser el mejor desde muy pequeño darse cuenta de cómo, todas mis acciones negativas, la vida me las ha cobrado de manera tan cruenta. Aun recuerdo todas esas piedras en el camino, y como las patee, y no puedo dejar de sentir lástima por mí mismo.

Escribo todo esto como un ejercicio que me ha sugerido uno de los sanadores quien es un firme convencido de que mi alma encontrara consuelo en mi enfermedad, y me ha hablado de un posible tutor que me puede ayudar a encontrar al golconda en el futuro.

Yo simplemente tengo tanto tiempo libre, que en los pocos ratos que la maldición no me aqueja los dedico a escribir, leer o estudiar. Esto es como un continuo sin fin, a veces pienso que esta pesadilla nunca terminara, y que me mantendrán vivo y encerrado por siglos en estas cuatro paredes con símbolos arcanos dibujados en las mismas.

He perdido la fé en los míos. Me siento como un experimento viviente, alguien atrapado dentro de los tecnicismos de las líneas del poder y la obediencia. Soy la evidencia tangible de cómo una visión idealizada de una estructura jerárquica, y de presunto respeto ha fallado. Soy el reflejo de una escalera rota.

Sé que me han dicho que no debo deprimirme, sin embargo las personas no saben que es estar en esta situación. Desde que comenzó de esta pesadilla he perdido la integridad y la libertad. Ahora simplemente soy un recuerdo de lo que era.

Solamente espero que al escribir este diario pueda liberar algunos demonios de mi pasado y de mi presente, y tal vez esto me ayude a continuar con mi existencia, porque a este nivel no se le puede llamar vida.

Alexander Rowan.
30 de Junio de 2012

2 comentarios:

Leslie dijo...

¡Wii!, querida, está bien bueno. Pobre Alexander Rowan y sus loqueras. Espero que le sigas con la historia, que se ve interesante ^^

Techmaster dijo...

Bueno ¡querías sorprender, y al final te has salido con la tuya! Me gusta ver que sigues con la historia, ¡no la dejes!

Nos vemos.