sábado, 20 de agosto de 2016

Todo lo que entra…



Miguel estaba en la cama pensando en un examen que le debían practicar dentro de poco, el asunto se había demorado y Diego había salido para preguntar que había pasado con ello. Sentía muchos desagradables dolores hasta que sintió una sensación que hace más de 50  años no había sentido.
Estaba solo en la habitación y  lo único que se le ocurrió fue hacer lo que su sentido común le mandaba.

Unos  diez o quince minutos después Diego entra a la habitación encontrando que Miguel no estaba en su cama, por un momento pensó que se lo habían llevado los enfermeros hasta que  sintió un quejido en el baño. Golpeo de manera simple la puerta

-¿Parce?- dice a la vez que trata de abrir sintiendo como le cerraban al mismo tiempo

-¡No abra la puerta!- dice avergonzado

-¿Pe-pero qué pasa?

-¡Nada!- grita el como un niño

-¡No me digas que nada!...¿qué ocurre?- responde preocupado

-Estoy cagando, ¿está feliz por enterarse?

-¡¿Qué qué?!- dice Diego  sorprendido hasta que todo adquiere sentido en su mente- Un momento, ¿estas sacando…?

-Si..

-Ohh Jesús, ni se te ocurrar halar con fuerza… y tampoco bajes el agua…

No necesito que me haga barra!, déjeme tranquilo que esto duele…- dice con voz lastimera- ah virgensita linda porque me castigas tanto.

Diego se  tocó con la mano el rostro preocupado. Sus ojos mostraban sorpresa y preocupación. Un vampiro no tenía por qué tener movimientos intestinales, bueno,  en este caso si los podía tener si tenía un parásito en el organismo que hubiera crecido tanto que  se hubiera alojado en su sistema digestivo.

¡Pobre Miguel!, no podía dejar de pensar en lo bizarro que era todo esto.

****

Rowan estaba por primera vez en casi dos años al frente de un computador. Navegaba por la red y anotaba en un pequeño cuaderno algunas cosas. Se sentía tan tranquilo y seguro de si.

 Deprimido  poco y nada estaba a pesar de tener problemas con Maurice.  Era como si fuera otra persona distinta a la que fue viviera dentro de él. Tenía que hablar con la persona que le ayudaba espiritualmente, pero desde hace meses al parecer no había vuelto por la capilla...no sabía si lo volvería a ver.

Estaba seguro de hacer su viaje hacia los Ángeles algo más agradable y quería que fuera algo distinto a lo que estaba viviendo, ya no le importaba si estaba o no en recuperación. La realidad es que debía irse, y quedaba poco tiempo como para no hacer nada con él.

-Terry- dice con una sonrisa- debo comentarte algo, quiero que seas el primero en enterarte.
El hombre que luego de la cita con Arlene estaba más tranquilo lo escucho de manera confidente.

-Bueno bien sabes que tengo ordenes de volver a L.A, y pues estoy planeando el viaje para volver, después de todo el tiempo que pasé acá  enterarme donde me encontraba a sido un gran aliento- sonríe- sea como sea, quiero tener un poco de paz, no conozco México y bueno… lo que te quiero decir es que planeo ir a Los Angeles en carro desde acá.

-¡Pero señor, es-es peligroso!

-No veo porqué, salgo Belice, cruzo la frontera con México, atravieso ese país, cambio de ambiente, cruzo la frontera con los Estados Unidos, y a los Ángeles, no tiene nada de malo, es más es, emocionante un poco hacer un viaje así..

-Es una locura…

-¿te parece?...¿y si te dijera que podemos ir los tres?, Arlene, tú y yo?, ¿qué te parece?- dice de manera juguetona- unas pequeñas vacaciones, ustedes lógico dormirían aparte, posiblemente un viaje sea algo bonito de recordar.

Terence se queda en silencio.  No comprendía como de repente su siré estaba soñando con algo tan irreal…

-Pero Arlene..

-Le propuse que trabajara para mí, le pagaré inicialmente algo básico, pero estoy seguro que le podre mejorar las condiciones- dice con una sonrisa- luego no te preocupes, será tuya completamente…

-Pero ¿y su trabajo?,  el regente Morelli…

-Bueno-  hace una pausa tratando de explicar el asunto-  hablare con él para que permita que ella  nos acompañe…todo estará bien, ya verás.

*****

Pero las cosas en otra parte no estaban muy bien. Miguel sale del baño a las dos horas, se veía pálido y adolorido, además se mostraba muy molesto por las preguntas de Diego. Había liberado algo de lo que estaba en su intestino, pero no completamente. Además luego de salir del baño parecía más infeliz que de costumbre.

Los enfermeros que vinieron a buscarle para realizar un examen debieron esperar que saliera del baño para luego llevarlo a una resonancia nuclear magnética de todo su cuerpo. 

Diego trataba de decirle asuntos optimistas frente a eso. “No te preocupes es bueno que eso suceda”, “es mejor fuera que dentro”, “es solo un examen”…

La misma resonancia que le hicieron meses atrás cuando se le hizo el diagnostico, se la repetían solo que ahora tenía como objetivo escanear todo el cuerpo.

El examen duro el tiempo usual a dimensiones estudiadas. Miguel sentía peores dolores de cabeza con el ruido de la máquina pero cuando terminó el asunto se sintió tan aliviado que rogo lo llevaran a la cama, sin embargo el asunto no terminaría ahí porque el médico luego de mirar parcialmente los resultados quiso tener una reunión con ellos.

Fue así como terminaron ambos en un consultorio. Miguel lo llevaban en una silla de ruedas, lo cual lo hacían sentir como un inútil. Podía caminar perfectamente pero no lo dejaban. No estaba del mejor humor, y a Diego le toco sufrir su mala disposición. Es parte lo comprendía, lo que le estaba pasando era una mierda.

El medico tenia algunas de las imágenes en el computador y comenzó hablar de manera rápida en español sabiendo que ambos eran latinos.

-Señor Miguel, Doctor García, quise tener esta reunión para hablarles de los resultados y lo que vamos hacer con ellos- dice mostrando alguna de las imágenes- desafortunadamente las imágenes no son buenas, el parásito se expandió mucho he de decir. En el cráneo hay unos cincuenta que debo extraerle por medio de cirugía…

En ese momento  muestra en la pantalla algunas imágenes parciales de la tomografía. Mientras las mostraba Diego abre la boca sorprendido por lo que ve, a diferencia de Miguel él por ser médico  sabía que estaba viendo, realmente esa cosa se había extendido  peligrosamente casi por todo el cuerpo de Miguel..



-He de decirles- continua diciendo el médico tratante- que si bien son muchos deseo que las intervenciones sean en lo posible lo menos invasivas, el parásito afecto sistema digestivo y respiratorio. El sistema circulatorio aunque está implicado necesitaré más exámenes al respecto.

Diego al ver las imágenes notó que el asunto bastante malo, y comprendió porque el organismo estaba tratando de liberarse de esos ligamentos, el cuerpo de Miguel quería sanar y tal como salen las balas cuando se le dispara, los fragmentos del parásito debían salir por alguna parte.

-Aún no sé si pueda sacarlos todos- aclara el hombre con sinceridad.

-¿Y los del estomago?- le interrumpe Miguel que estaba desesperado

El médico mira de reojo la imagen de la resonancia y le dice

-Sí, se que son ahora una gran molestia para usted- dice el Doctor Lamar mostrando la imagen con un dedo-  afortunadamente ha expulsado naturalmente parte,  sin embargo como pueden ver aquí y aquí, todavía  hay  una proporción que debe salir de su intestino, en ese sentido tenemos un problema que espero solucionar con una dieta especial o también...

-¿Dieta?- dice Miguel molesto interrumpiendo al médico  pues le parecía ridículo que lo pusieran a dieta

-¡Vos de calmas por favor!- dice Diego que  no había hablado porque estaba impresionado con lo que veía en las imágenes- ¿Qué ocurre con su intestino?, ¿hay obstrucción?, ¿alguna especie de diverticulitis?

-Pues yo no siento que mi culo se este divirtiendo ahora- dice Miguel muy molesto

-Parce, ¡así se llama la enfermedad!

El médico no puede evitar reírse ante la referencia del brujah, y tratando de mantener la compostura explica

-No Doctor García, no de esa forma, se puede hablar que existe una obstrucción parcial por los filamentos en el intestino grueso que por las características flexibles de la zona albergó gran cantidad de ellos, el problema es realmente simple y nace del dilema de la inmortalidad, el cuerpo de Miguel está muerto, por tanto su sistema digestivo no funciona como debería, no existen  factores como los gases, la fibra o  la mucosa intestinal, por eso es muy difícil que expulse los filamentos si no hay condiciones que ayuden- Dice el hombre a Diego sin que Miguel entienda mucho- es por eso que debemos buscar la forma que expulse naturalmente los mismos sin tener que recurrir a una cirugía.

-¿En cristiano eso que quiere decir?- dice preguntando Miguel realmente molesto.

Diego le mira un poco molesto por su actitud y responde

-Quiere decir que como no estas vivo no puedes cagar como lo harias normalmente y que por eso va a intentar con otro tratamiento que te afloje el intestino porque no quiere operarte..

-ahh…. Lo hubieran dicho antes- dice  sentido y asustado- ¿y el otro como lo piensa sacar?

-¿Cuál otro?- pregunta Diego sin entender

Miguel baja la cabeza, se pone rojo de la pena y murmura: “Es que también esta saliendo esa joda por otro sitio”. Diego lo mira sorprendido y luego mira al médico incómodo. Esto era peor de lo que había pensado, con razón Miguel estaba de mal humor.

-Ehmm- dice el Médico ante la situación incomoda- es muy posible que debamos operar la vejiga para sacar los que estén ahí, aunque puedo sacar el que le molesta con estos extensores de pene utilizados usualmente para estos procedimientos (el médico le muestra unas pinzas con una forma especial las cuales abre de manera didactica) es solo cuestión de unos  pocos minutos.

Miguel se pone pálido como una hoja, abre los ojos asustado al ver el aparato. Mientras él médico hacia el ejemplo él mentalmente se imaginó todo lo que le iba hacer. No lo pensó mucho y  demostrando una total cobardía sale del consultorio utilizando celeridad y dejando al especialista con cara de ¿qué pasó aquí?

Diego mira la puerta y al médico un poco avergonzado y le dice: “ya vengo con él”…. “disculpe doctor”. 

Comienza a correr directo hacia al ascensor cuando lo ve huyendo

-Miguel…. Para…. Vuelve al consultorio

Pero Miguel no hacía caso, ya no estaba usando celebridad pero caminaba por el pasillo con tal determinación .

Diego andaba detrás de él  tratando de detenerlo, hasta que  en un esfuerzo sobrehumano logra acercarse lo suficiente a él para decirle por la espalda  en tono de enfado

 “Bien, ¡vos puedes irte!, pero ve pensando que les vas a decir a las viejas cuando estés en la cama y debas dar algunas explicaciones”

Miguel se detiene en seco. Como un niño regañado  mira al tremere con una cara de susto inminente. Diego le pone la mano en la espalda ayudándolo a que de media vuelta y vuelvan al consultorio.

Uno para el otro



Luego de  la conversación entre Miguel, Rowan y Terence,  el asunto había quedado en paz aunque no solucionado, era claro que bajo las limitantes de su castigo Rowan no podía hacer mucho por él en la distancia y si por otra parte, su fuerza de voluntad estaba débil era caldo de cultivo para muchos otros asuntos. De igual forma era su dinero el que pagaba las cuentas de la rehabilitación.

Terence Fowles se cuestionaba un poco el  futuro de la relación con Arlene por la actitud que tomó ella frente al problema. Sentía que no tenía el control de nada y que ella deseaba terminarle lo cual lo hacía sufrir en silencio. Estaba  enamorado y el dolor que sentía era en parte por  una sensación de desconocer muchas cosas de ella. 

Siguió a su sire luego de terminada la reunión sintiéndose  contrariado y asustado por no saber que decían los informes que el rehabilitador le mandaba a su correo. Pensativo, por otro lado Alexander había decidido volver a su habitación y trabajar en un asunto que tenía en mente. Le dijo a su chiquillo que se tomara el tiempo que considerara para él, que no lo necesitaba por lo pronto. Lo que dio lugar a que Terence desanimado y con el corazón pesado fuera a su habitación, luego de lloriquear en silencio por unos minutos, toma su computador personal y se dirige hacia la biblioteca de la capilla. Tenía permiso limitado hace un tiempo para utilizar internet, pero ahora que las condiciones de su sire habían cambiado, ya tenía permiso para acceder a la red, y el único sitio donde había señal inalámbrica  publica era la biblioteca. Pudo haberle pedido el favor a Arlene que tenía señal pero de manera cobarde no se sentía con ánimos de enfrentarla.

Caminó por el pasillo y  bajó las escaleras hasta el lugar. Luego de que el aprendiz aceptara sus permisos para utilizar la red entró en la biblioteca encontrándose para sorpresa suya con Diego quien estaba en uno de los computadores del lugar escribiendo un e-mail. Desanimado por la actitud que tuvo en la reunión y pensando que también estaba disgustado con él no le saludo mientras se acomodaba en una de las mesas. Pensaba que como él se había equivocado y que por su culpa se desató un caos Diego también estaba molesto con él.

 Así que abrió su computador portátil y recibió la clave del wifi mientras en silencio esperaba la conexión y poder abrir su correo.

Por otra parte Diego estaba escribiendo un email que le parecía necesario. Lo tituló “buenas noticias” y se lo mandaba a Leila  comentándole que Miguel estaba fuera de peligro. Habían pasado algunos días desde el terremoto y no había comunicación con ella, pero esperaba que cuando pudiera leyera ese email. Cuando voltea levemente al escuchar un ruido, ve sobre su hombro a Terence con una cara de sepulcro  usando su computador. Lo miró por unos segundos en silencio preguntándose si sería conveniente que se acercara. Al fin y al cabo si él estaba ahí quería decir que Rowan ya se había marchado y podía volver a donde Miguel.

Tras asegurarse que el correo haya sido enviado correctamente, cerró su sesión y  se levantó del equipo momento en el cual ve que Terence mira a su izquierda viendo a travez de una ventana  a la rubia con la que lo había encontrado besándose. Su cara era de desconsuelo. Diego notó  la expresión triste que denotaba que las cosas entre ellos no iban muy bien, pero dado que sabía que Terence no le diría nada de lo ocurrido decidió darle un consejo  “entrometido”. Apreciaba al tonto de Terence, en parte le tenía un poco de lástima por ser un ser humano con tantas limitaciones sociales. Caminó hacia “su chiquillo prestado” tocándole el hombro.

-“Hey Terry, no te vi cuando llegaste, ¿todo bien?”-  dice él  en tono muy bajo pues estaban en una biblioteca y no quería molestar.  Terence quien pensaba que él estaba furioso con su persona se asustó pensando que lo iban “otra vez” a regañar, y respondió con un simple “si”, a lo que Diego le dice en inglés- ¿sabes qué?,  cuando pueda voy a salir de la capilla, para cambiar el ambiente, es muy duro estar en un espacio encerrado todo el tiempo, quiero salir de aquí, pero ahora no puedo, pero pensaba, ¿sabes?, tú que si puedes, ¿no has pensado en salir con ella alguna parte?,  a la mujeres les encantan los detalles… y seguro eso les ayuda….- Terence le mira sorprendido por el consejo no pedido, Diego mira el reloj- bueno debo irme Terry…- ojala me hagas caso y salgan… y no, no estoy molesto contigo”.

Cuando Diego salió por la puerta se preguntaba si no había sido muy entrometido, sin necesidad de leerle la mente sabía un poco lo que pensaba, era raro, pero los tremere a veces tenían esas precogniciones.

Terence suspira desanimado y en parte molesto porque sentía que todo el mundo debía meterse en sus asuntos personales, y sin embargo mientras descargaba los informes que el rehabilitador le había mandado y los imprimía se hizo diciente su deseo de arreglar la cosas con ella. Leyó los informes mostrando un  toque de  desconsuelo pues el muchacho no estaba tan bien, aunque no había abandonado el centro tal como se lo ordenó Miguel, su recuperación era muy lenta.

Tomó los documentos, su computador y fue a llevárselos a Rowan, y luego trataría de hablar con Arlene, fue  de esta forma como tiempo después se parqueo al frente de su habitación y tras  golpear y no escuchar respuesta, esperó hasta que ella llegara. Cuando la vio caminar hacia el pasillo la miró con sus ojos de perro arrepentido a lo que ella lo hizo seguir.

*****

Miguel le recriminaba su actitud hostil a Diego una vez llegó al cuarto, le comentó sobre la conversación tenida y como Rowan se había disculpado. Diego molesto le dijo que no podía por el momento hablar con él,  por más que el tuviera sus motivos personales él no estaba para soportar ciertas actitudes. Le comentó como entró en frenesí y estuvo en la cárcel mientras a él lo operaban, el mal rato que vivió era un asunto que por el momento no podía perdonar. Miguel sabía que Diego era justo, pero ahora él estaba bastante alterado, a lo mejor era necesario que pasara un tiempo. Diego era un cabezota cuando se lo proponía, y su situación de salud no ayudaba para nada, sin embargo a pesar de que su actitud era negativa Miguel le repitió una y otra vez que cada quien luchaba por lo que creía valioso, y qué él también hubiera actuado como Rowan de haber estado en su situación.
Después de esa conversación acordaron dejar el tema cerrado por el momento pues Diego se estaba molestando.

*****

Pasó día y medio. El clima era cálido, había muchas casas bajas, palmeras y el olor característico del mar. Terence se sorprendió al  darse cuenta que estaban en un lugar tan tropical pues nunca había salido de la capilla dada la prohibición en relación a Rowan, pero ahora que las condiciones habían cambiado y ya se le permitía salir, se sorprendió gratamente sobre la belleza del sitio. La capilla resultó estar en un lugar completamente  escondido, una especie de reserva ambiental al  este de San Pedro, como es de sospechar se encontraban en Belice, un país pequeño de habla inglesa al  sur de México.

Cuando invitó a salir a Arlene esta se emocionó, al parecer tampoco salía mucho. Fue así como tomaron un taxi hacia la ciudad y una vez ahí se pusieron a vagabundear por las calles. Terence llevaba una camisa de rayas  de manga corta que Arlene le había regalado al ver que no tenía ropa congruente con el clima, y ella iba con un simple vestido estampado.

No podía negar que salir había sido la mejor idea que habían tenido en mucho tiempo. Se sentaron en un bar al aire libre a escuchar el show de un cantante local, muy cerca el uno del otro hablaron de cosas, sin tartamudear y sin recriminaciones. El pudo conocer un poco más la historia de Arlene, la verdad ella no había sido la mujer más afortunada del mundo, se sorprendió al saber lo mucho que se parecían. No era muy guapa (a pesar de lo que creyera Terence), y  desde muy pequeña fue la chica rara a la cual pocos hablaban. De una familia destruida por la adicción de su madre a las pastillas, la crio su abuela, a la cual servicios sociales se la entregara luego de que su progenitora terminara en la cárcel por venta de estupefacientes e intento de homicidio al que era en ese entonces su compañero sentimental.

Arlene había vivido en Massachusetts con su abuela  hasta los  16 años,  luego de dicha edad se independizó y se fue a Nueva Orleans a estudiar enfermería. Le encantaba la cultura donde se encontraba, realmente disfrutaba de la música y los festivales, en ese entonces mientras estaba ahí inicio una relación con un hombre de raza negra llamado Alton Davis, un electricista que trabajaba para una cadena de supermercados, la relación con él en su juventud fue algo conflictiva, y fue gracias a él que conoció la cienciología, una religión vanguardista que le prometía  demostrar todo su potencial para tener éxito. Cuando menos esperó resultó firmando un contrato de trabajo de 1000 años para con ellos, comenzó a vivir bajo las reglas de la religión donde había múltiples reuniones y reglas. Un asunto propio de la cienciología era castigar a los miembros que se consideraban traidores a la causa,  a estas personas les colocaban tareas humillantes y se les apartaba de todos hasta que demostraban que habían sido perdonados. Arlene vivió unos años tranquilos en los que asistía a la universidad y a las reuniones de la cienciología, tratando de ser mejor que los demás a pesar de tener pocas herramientas sociales, en parte a medida que iba escalando en la secta sentía que esa era la misión en su vida. Todo parecía correcto y beneficioso. Alcanzó su título en  enfermería y seguía fiel  a sus principios hasta que alguien la denunció.

Y de repente pasó a vestir una bata azul, a lavar baños y a ser víctima de múltiples interrogantes. La pesadilla de la cienciología comenzaría para ella, para luego enterarse que había sido su novio  Alton quien la había denunciado al parecer para zafarse de ella. Duro dos años de su vida esclava a la organización, sintiéndose como una hormiga miserable y cuestionándose si eso era lo que había deseado. La cienciología a pesar de lo que muchos artistas dicen es un sistema que invita a la esclavitud y que  forja creyentes en  fuerzas espaciales a la espera de una obediencia absoluta.
Fue entonces que por un acto del destino, conoció a Morelli, había sido invitado a la sede de la cienciología, al parecer en un tema de inteligencia, no era de extrañar que los seres de la oscuridad estuvieran asociados a tal tipo de religiones. Según le comentó Arlene a Terry  un día mientras lavaba los pisos de manera manual, alguien se cortó por accidente en la cocina y ella se ofreció a darle los primeros auxilios. Morelli, que estaba cerca, pudo ver sus capacidades, y cuando pudo  aprovechó para hacerle una oferta, ella lo ayudaba a él poniendo un extraña piedra  en la oficina del líder y él la sacaría de la miseria en la que vivía. 

Arlene con miedo acepto dado que  ya no  podía vivir nada peor de lo que estaba viviendo, su autoestima estaba en el piso, y no se sentía capaz de escapar. Había tratado de suicidarse sin éxito y nada de lo que realmente añoraba lo había logrado.

Hizo lo que Morelli le pidió y él cumplió su palabra. La ayudó a escapar del lugar, y consiguió trabajo en su profesión en el extranjero, lógicamente su pago no era solo efectivo, sino que probó la sangre del  vampiró que la había sacado de la inmunda existencia como esclava.

 Pero ciertamente su vida ahora, aunque con más libertades seguía teniendo la monotonía pasada. Morelli le había salvado la cienciología, pero seguía siendo una esclava, pero de otra manera. Salario bajo, con lo poco necesario para vivir, y trabajando de manera fiel día a día, todo también por un poco de sangre al finalizar cada semana.

Esto último se lo comentó mientras tomados de la mano y descalzos caminaban por la playa. Terence ya sabía algo de esta historia, aunque hoy  se había enterado de más. 

Ambos andaban enamorados por la playa, jugando con las olas mientras tenían los zapatos en la mano.

Terence también le habló sobre su historia, lo mal que lo pasaba en su trabajo siendo maltratado por su jefe, como fue hijo de una madre soltera que trabajaba todo el tiempo y con la cual  se veía poco, como toda su vida fue agredido de distintas formas y como al final había aceptado ser vampiro por ambición y luego darse cuenta que era una minúscula ficha dentro de la cadena, y que además era el eslabón más débil.

…. Se parecían tanto

Tal brote mutuo de sinceridad, de sonrisas y  caricias hicieron de la noche un evento perfecto. La bronca por el asunto con Rowan quedo en el pasado y volvieron a la capilla felices.

*****

Rowan estaba alistando todo para volver a los Ángeles, pero no quería hacerlo dentro de un contenedor, deseaba en su interior pasar un tiempo tranquilo y vivir algo que no se había podido permitir en mucho tiempo. Dado que las restricciones se le habían quitado. Había leído los informes acerca de Maurice, básicamente estaba en desintoxicación pasando realmente mal, el psiquiatra del centro le había diagnosticado trastorno límite de personalidad, y los médicos lo habían encontrado con múltiples problemas de salud. Rowan no sabía si en parte era mejor que se quedara en ese centro por un largo tiempo, dentro de los planes había algunos que planteaban un tratamiento de un año o más, aunque la mayoría se quedaban por 90 días. Hablaría con Terence para que preguntara sobre ese particular y luego planearía que hacer…

Mientras estaba en sus cosas, haciendo distintos planes había notado que Arlene y Terence se habían reconciliado. Lo cual le hacía sentir muy feliz.

Tenía un plan que esperaba saliera bien, pero para ello debía hablarlo primero con ella.
Fue así que una noche donde Terence estaba ocupado con otros asuntos le preguntó si ella le gustaría ser su enfermera en los Angeles, bueno, él podía pagarle posiblemente un poco más de lo que le ofrecían en la capilla, aunque no tendría las mismas facilidades, pero posiblemente de esta forma podrían formar una vida en pareja con Terry más estable.

No había que negar que Arlene se mostró entusiasmada ante la idea, sin embargo, la decisión dependendía mucho de lo que dijera Morelli, y Rowan se planteaba hablar con él al respecto.

 *****

Mientras tanto Miguel había recibido una misteriosa nota de uno de los  enfermeros. Era corta y breve. Su contenido lo había dejado pensativo. 

Guardó el papel en  uno de los bolsillos y se propuso parcialmente a olvidarlo mientras sentía punzantes dolores en su cuerpo.