sábado, 20 de agosto de 2016

Todo lo que entra…



Miguel estaba en la cama pensando en un examen que le debían practicar dentro de poco, el asunto se había demorado y Diego había salido para preguntar que había pasado con ello. Sentía muchos desagradables dolores hasta que sintió una sensación que hace más de 50  años no había sentido.
Estaba solo en la habitación y  lo único que se le ocurrió fue hacer lo que su sentido común le mandaba.

Unos  diez o quince minutos después Diego entra a la habitación encontrando que Miguel no estaba en su cama, por un momento pensó que se lo habían llevado los enfermeros hasta que  sintió un quejido en el baño. Golpeo de manera simple la puerta

-¿Parce?- dice a la vez que trata de abrir sintiendo como le cerraban al mismo tiempo

-¡No abra la puerta!- dice avergonzado

-¿Pe-pero qué pasa?

-¡Nada!- grita el como un niño

-¡No me digas que nada!...¿qué ocurre?- responde preocupado

-Estoy cagando, ¿está feliz por enterarse?

-¡¿Qué qué?!- dice Diego  sorprendido hasta que todo adquiere sentido en su mente- Un momento, ¿estas sacando…?

-Si..

-Ohh Jesús, ni se te ocurrar halar con fuerza… y tampoco bajes el agua…

No necesito que me haga barra!, déjeme tranquilo que esto duele…- dice con voz lastimera- ah virgensita linda porque me castigas tanto.

Diego se  tocó con la mano el rostro preocupado. Sus ojos mostraban sorpresa y preocupación. Un vampiro no tenía por qué tener movimientos intestinales, bueno,  en este caso si los podía tener si tenía un parásito en el organismo que hubiera crecido tanto que  se hubiera alojado en su sistema digestivo.

¡Pobre Miguel!, no podía dejar de pensar en lo bizarro que era todo esto.

****

Rowan estaba por primera vez en casi dos años al frente de un computador. Navegaba por la red y anotaba en un pequeño cuaderno algunas cosas. Se sentía tan tranquilo y seguro de si.

 Deprimido  poco y nada estaba a pesar de tener problemas con Maurice.  Era como si fuera otra persona distinta a la que fue viviera dentro de él. Tenía que hablar con la persona que le ayudaba espiritualmente, pero desde hace meses al parecer no había vuelto por la capilla...no sabía si lo volvería a ver.

Estaba seguro de hacer su viaje hacia los Ángeles algo más agradable y quería que fuera algo distinto a lo que estaba viviendo, ya no le importaba si estaba o no en recuperación. La realidad es que debía irse, y quedaba poco tiempo como para no hacer nada con él.

-Terry- dice con una sonrisa- debo comentarte algo, quiero que seas el primero en enterarte.
El hombre que luego de la cita con Arlene estaba más tranquilo lo escucho de manera confidente.

-Bueno bien sabes que tengo ordenes de volver a L.A, y pues estoy planeando el viaje para volver, después de todo el tiempo que pasé acá  enterarme donde me encontraba a sido un gran aliento- sonríe- sea como sea, quiero tener un poco de paz, no conozco México y bueno… lo que te quiero decir es que planeo ir a Los Angeles en carro desde acá.

-¡Pero señor, es-es peligroso!

-No veo porqué, salgo Belice, cruzo la frontera con México, atravieso ese país, cambio de ambiente, cruzo la frontera con los Estados Unidos, y a los Ángeles, no tiene nada de malo, es más es, emocionante un poco hacer un viaje así..

-Es una locura…

-¿te parece?...¿y si te dijera que podemos ir los tres?, Arlene, tú y yo?, ¿qué te parece?- dice de manera juguetona- unas pequeñas vacaciones, ustedes lógico dormirían aparte, posiblemente un viaje sea algo bonito de recordar.

Terence se queda en silencio.  No comprendía como de repente su siré estaba soñando con algo tan irreal…

-Pero Arlene..

-Le propuse que trabajara para mí, le pagaré inicialmente algo básico, pero estoy seguro que le podre mejorar las condiciones- dice con una sonrisa- luego no te preocupes, será tuya completamente…

-Pero ¿y su trabajo?,  el regente Morelli…

-Bueno-  hace una pausa tratando de explicar el asunto-  hablare con él para que permita que ella  nos acompañe…todo estará bien, ya verás.

*****

Pero las cosas en otra parte no estaban muy bien. Miguel sale del baño a las dos horas, se veía pálido y adolorido, además se mostraba muy molesto por las preguntas de Diego. Había liberado algo de lo que estaba en su intestino, pero no completamente. Además luego de salir del baño parecía más infeliz que de costumbre.

Los enfermeros que vinieron a buscarle para realizar un examen debieron esperar que saliera del baño para luego llevarlo a una resonancia nuclear magnética de todo su cuerpo. 

Diego trataba de decirle asuntos optimistas frente a eso. “No te preocupes es bueno que eso suceda”, “es mejor fuera que dentro”, “es solo un examen”…

La misma resonancia que le hicieron meses atrás cuando se le hizo el diagnostico, se la repetían solo que ahora tenía como objetivo escanear todo el cuerpo.

El examen duro el tiempo usual a dimensiones estudiadas. Miguel sentía peores dolores de cabeza con el ruido de la máquina pero cuando terminó el asunto se sintió tan aliviado que rogo lo llevaran a la cama, sin embargo el asunto no terminaría ahí porque el médico luego de mirar parcialmente los resultados quiso tener una reunión con ellos.

Fue así como terminaron ambos en un consultorio. Miguel lo llevaban en una silla de ruedas, lo cual lo hacían sentir como un inútil. Podía caminar perfectamente pero no lo dejaban. No estaba del mejor humor, y a Diego le toco sufrir su mala disposición. Es parte lo comprendía, lo que le estaba pasando era una mierda.

El medico tenia algunas de las imágenes en el computador y comenzó hablar de manera rápida en español sabiendo que ambos eran latinos.

-Señor Miguel, Doctor García, quise tener esta reunión para hablarles de los resultados y lo que vamos hacer con ellos- dice mostrando alguna de las imágenes- desafortunadamente las imágenes no son buenas, el parásito se expandió mucho he de decir. En el cráneo hay unos cincuenta que debo extraerle por medio de cirugía…

En ese momento  muestra en la pantalla algunas imágenes parciales de la tomografía. Mientras las mostraba Diego abre la boca sorprendido por lo que ve, a diferencia de Miguel él por ser médico  sabía que estaba viendo, realmente esa cosa se había extendido  peligrosamente casi por todo el cuerpo de Miguel..



-He de decirles- continua diciendo el médico tratante- que si bien son muchos deseo que las intervenciones sean en lo posible lo menos invasivas, el parásito afecto sistema digestivo y respiratorio. El sistema circulatorio aunque está implicado necesitaré más exámenes al respecto.

Diego al ver las imágenes notó que el asunto bastante malo, y comprendió porque el organismo estaba tratando de liberarse de esos ligamentos, el cuerpo de Miguel quería sanar y tal como salen las balas cuando se le dispara, los fragmentos del parásito debían salir por alguna parte.

-Aún no sé si pueda sacarlos todos- aclara el hombre con sinceridad.

-¿Y los del estomago?- le interrumpe Miguel que estaba desesperado

El médico mira de reojo la imagen de la resonancia y le dice

-Sí, se que son ahora una gran molestia para usted- dice el Doctor Lamar mostrando la imagen con un dedo-  afortunadamente ha expulsado naturalmente parte,  sin embargo como pueden ver aquí y aquí, todavía  hay  una proporción que debe salir de su intestino, en ese sentido tenemos un problema que espero solucionar con una dieta especial o también...

-¿Dieta?- dice Miguel molesto interrumpiendo al médico  pues le parecía ridículo que lo pusieran a dieta

-¡Vos de calmas por favor!- dice Diego que  no había hablado porque estaba impresionado con lo que veía en las imágenes- ¿Qué ocurre con su intestino?, ¿hay obstrucción?, ¿alguna especie de diverticulitis?

-Pues yo no siento que mi culo se este divirtiendo ahora- dice Miguel muy molesto

-Parce, ¡así se llama la enfermedad!

El médico no puede evitar reírse ante la referencia del brujah, y tratando de mantener la compostura explica

-No Doctor García, no de esa forma, se puede hablar que existe una obstrucción parcial por los filamentos en el intestino grueso que por las características flexibles de la zona albergó gran cantidad de ellos, el problema es realmente simple y nace del dilema de la inmortalidad, el cuerpo de Miguel está muerto, por tanto su sistema digestivo no funciona como debería, no existen  factores como los gases, la fibra o  la mucosa intestinal, por eso es muy difícil que expulse los filamentos si no hay condiciones que ayuden- Dice el hombre a Diego sin que Miguel entienda mucho- es por eso que debemos buscar la forma que expulse naturalmente los mismos sin tener que recurrir a una cirugía.

-¿En cristiano eso que quiere decir?- dice preguntando Miguel realmente molesto.

Diego le mira un poco molesto por su actitud y responde

-Quiere decir que como no estas vivo no puedes cagar como lo harias normalmente y que por eso va a intentar con otro tratamiento que te afloje el intestino porque no quiere operarte..

-ahh…. Lo hubieran dicho antes- dice  sentido y asustado- ¿y el otro como lo piensa sacar?

-¿Cuál otro?- pregunta Diego sin entender

Miguel baja la cabeza, se pone rojo de la pena y murmura: “Es que también esta saliendo esa joda por otro sitio”. Diego lo mira sorprendido y luego mira al médico incómodo. Esto era peor de lo que había pensado, con razón Miguel estaba de mal humor.

-Ehmm- dice el Médico ante la situación incomoda- es muy posible que debamos operar la vejiga para sacar los que estén ahí, aunque puedo sacar el que le molesta con estos extensores de pene utilizados usualmente para estos procedimientos (el médico le muestra unas pinzas con una forma especial las cuales abre de manera didactica) es solo cuestión de unos  pocos minutos.

Miguel se pone pálido como una hoja, abre los ojos asustado al ver el aparato. Mientras él médico hacia el ejemplo él mentalmente se imaginó todo lo que le iba hacer. No lo pensó mucho y  demostrando una total cobardía sale del consultorio utilizando celeridad y dejando al especialista con cara de ¿qué pasó aquí?

Diego mira la puerta y al médico un poco avergonzado y le dice: “ya vengo con él”…. “disculpe doctor”. 

Comienza a correr directo hacia al ascensor cuando lo ve huyendo

-Miguel…. Para…. Vuelve al consultorio

Pero Miguel no hacía caso, ya no estaba usando celebridad pero caminaba por el pasillo con tal determinación .

Diego andaba detrás de él  tratando de detenerlo, hasta que  en un esfuerzo sobrehumano logra acercarse lo suficiente a él para decirle por la espalda  en tono de enfado

 “Bien, ¡vos puedes irte!, pero ve pensando que les vas a decir a las viejas cuando estés en la cama y debas dar algunas explicaciones”

Miguel se detiene en seco. Como un niño regañado  mira al tremere con una cara de susto inminente. Diego le pone la mano en la espalda ayudándolo a que de media vuelta y vuelvan al consultorio.

No hay comentarios: