domingo, 14 de agosto de 2016

Diálogo razonable



Miguel había abierto los ojos desde hace una hora, pero como Diego estaba aún dormido no quiso despertarlo. Se sentía extraño, el dolor de cabeza seguía estando presente, pero por primera vez en mucho tiempo sentía nauseas; tenía también dolores en el cuerpo y sensaciones muy incomodas. 

Sufría en silencio tratando de  no hacer ruido pero por un repentino dolor punzante  no pudo evitar un quejido que provocó que Diego se despertara de manera algo violenta. Su cara tenía el peor de los semblantes.  La medicación lo hacía dormir, pero   tenía una reacción secundaria bastante incomoda pues era hipersensible a los estímulos, de modo que el quejido de Miguel lo sintió como un grito fuerte.

-Parce, ¿qué le duele?-  responde sobresaltado ante la impresión auditiva
-La cabeza, mucho… -dice Miguel tocándose con ambas manos
-Tranquilo, ya te pido un analgésico…- dice mientras se levanta  un poco desubicada, estaba algo mareado por los efectos secundarios.

Sin embargo antes de que pueda pedir ayuda, Miguel lo llama nuevamente bastante angustiado

-Espere hermano-  dice Miguel  con cara de ahogo mientras se levantaba de golpe, sin poder dar dos pasos y cayendo de la cama- ayú….

Diego  angustiado se lanzó hacia él  tratando de  contenerlo. Miguel se había arrodillado en el suelo y  una sensación humana de nauseas le invadió. El vómito se precipitó casi inmediatamente.
Sentía una sensación extraña en su   garganta como pequeñas cosas que pasaban lastimándole la laringe. Cuando Miguel vio esos pequeños gusanos en el suelo, saliendo de él, ¡casi se muere de la impresión!.  Inicialmente no pudo hablar, pero cuando lo logró con los ojos inyectados en sangre y lágrimas  dijo emocionalmente impactado al borde del llanto : “Que asco, Dios… ¿qué es esta mierda?... ayúdame me estoy muriendo”

Diego, que no estaba en el mejor de sus momentos, y a pesar de ser médico se impresionó al ver salir esa especie de tentáculos de la boca de Miguel, y murmurando que se tranquilizara una y otra vez, lo llevó al baño para que terminara de sacarlos. Entre quejidos y llantos, Diego un poco más centrado (según sus capacidades actuales) le explicó que eso que expulsaba “era de Fredy” y que era bueno que los sacara fuera de sí..

Miguel demostró su gran repulsión hacia lo que le estaba pasando con quejidos y lloriqueos. La estaba pasando muy mal.

Un enfermero que estaba cerca (por razones conocidas) al ver la situación llamó al médico tratante quien estuvo pendiente del asunto.  Quería quedarse con todo lo que saliera de él como muestra, lo cual a Miguel le parecía aún más repulsivo y no le ayudaban a calmar sus nauseas. Diego sintiendo los estímulos aumentados estaba viviendo también otra pesadilla, tratando de mostrarse tranquilo sin estarlo y preguntándose cuando dejaría de tener los efectos secundarios de dicha medicación

*****

Tras la conversación con el regenteel criado  le devolvió su silla de ruedas (dado que la otra era la del hospital) y le dejó irse. Dado que no podía ponerse la camisa por las heridas  le pusieron una toalla alrededor para ocultar lo evidente.  

Alexander molesto por las palabras de Morelli y por llamarle cobarde volvió a su habitación pensando en la forma más rápida de salir de ese lugar, debía regresar a los Ángeles y  preparar todo.
Cuando  llego al piso correspondiente vio a una mujer rubia esperándole en la puerta. La mujer se veía nerviosa.

-Oh por fin esta acá, estaba tan preocupada por usted.

-Estoy bien- dice Rowan molesto- solo necesito un baño, dice quitándose la toalla que le cubría.
La mujer se tapó la boca impresionada. Fowles que estaba como niño regañado sentado en una esquina tampoco pudo evitar demostrar impresión de susto.

-¿qué te ha pasado?, no me digas que…

La expresión de drama de ella al verle la espalda era totalmente complementaria con la mirada de desaprobación a Terence.

-No es nada Arlene- dice Rowan entrando con actitud de poca importancia- es lo que es, ya estoy acá, no ocurrió nada grave- dice entrando al baño para lavarse pues se sentía sucio.

-Ya busco una crema para ayudarle- dice la mujer  lanzándose a abrir un cajón.

-Lo siento, nada de tratamientos- sonríe de manera amable- órdenes del jefe

Arlene mira a Terry y le dice de mal modo, mientras Rowan entraba al baño.

-¡Esto es tu culpa! mira lo que ocasionaste, no puedo creer que lo hayan golpeado!, ¡mira como tiene la espalda!.

Terence  se levantó preocupado para ver a su sire mientras su novia le armaba la bronca.

-Oh por favor, no quiero que discutan, no estoy de humor para eso- dice mirando el rostro de desconsuelo de Terence quien evidentemente la estaba pasando mal- ya les he dicho a ambos que estoy bien, dejadme en paz, vete a tomar un café Arlene, luego vuelves,  ya te he dicho que estoy bien..

-Está bien señor- dice Arlene mientras en tono de amenaza le dice a Terence de manera baja pero no lo suficiente para que Rowan no escuchara- ¡más te vale que le digas la verdad, esto es culpa tuya!.

Y tras decir eso ella sale bastante molesta con él, mientras  Terry bajaba la mirada como un niño regañado. 

-Luego hablamos- la cara de su chiquillo lo decía todo- tranquilízate, las mujeres son así, ya se le pasará….

Y tras decir eso cierra la puerta del baño.

*****

Por fin después de un tiempo se calmaron las arcadas y volvió a la cama más pálido de lo que era.

-Estarás bien parce, solo hay que esperar a que salgan los fragmentos del bicho

-Pensé que iba a morir- dice él con un murmullo sobre la cama- pero esto es peor

-Estuviste muy cerca, la verdad el parásito estaba muy aferrado a ti, pero al parecer por ridículo que parezca el golpe que te dio este hombre – Diego estaba tan molesto con él que no quería decir su nombre- de alguna forma lo mató, te pudieron sacar a Fredy parce, estarás bien, son solo… “detalles que faltan”

Diego cerro los ojos tratando de que sus propios dolores de cabeza por los estímulos aumentados no pusieran peor la situación de lo que ya está. Miguel jadeante, e inconsciente del malestar de su hermano simplemente pregunto:

-¿por qué  no me decías la verdad de que iba a morir?

Diego se toca la frente  y hace una señal con la mano a Miguel para que espere su respuesta. Por ese motivo se quedaron en silencio por varios minutos, pues era evidente que “el palo no estaba para cucharas”, y ninguno de los dos estaba para conversar de filosofía.

*****

Alexander sentía un gran dolor en su espalda, pero  dado que era orgulloso prefirió hacerse el fuerte e ignorarlo. Tras bañarse y ponerse ropa cómoda se quedó un momento mirándose al espejo. Había cambiado, ya no era el mismo de antes, y nunca lo sería. Había sufrido mucho y ahora tenía muchas cosas que hacer y muy poco tiempo. Las palabras del regente se le gravaron a fuego, ¿realmente era un mediocre?

Salió del cuarto de baño  pensativo mientras Terence lo miraba con cara de tragedia. Se sentía culpable de sus heridas y a la vez no sabía cómo hablarle sin que él se molestara.

*****

Pasaron un par de horas. Diego trató de tomar un poco el control de sí  usando alguna técnicas tremere de relajación metal, mientras Miguel incomodo trataba de recordar asuntos que se le habían ido de la mente. Ambos no tenían buena cara, pero respetaban las dolencias de cada cual, no había sido un buen día, realmente no habían tenido un buen día en mucho tiempo.

Diego recordando que le debía una explicación a Miguel le dice un poco más calmado aquello que en el silencio había planeado contestar.

-“Parce,  yo no te dije nada a vos de que te ibas a morir porque no era cierto papá - dice de manera hábil Diego tratando de justificarse- o por lo menos parce no había una seguridad de que eso fuera lo que ocurriera, la cosa estaba muy fea, pero todavía había esperanzas, y yo…- hace un gesto de dolor- no quería matarle las esperanzas. Y gracias a Dios, vos estas vivo, ¡sobreviviste a Fredy!”

En ese momento no puede evitar llorar de la angustia.

“¡Vos sos un verraco hermano!...ahora solo falta expulsarlo del todo… ya verás, voy a ofrecer una misa por vos en cuanto salgamos de aquí, Dios nos hizo el pase parce, y por eso usted no esta muerto, un milagro..”

Miguel hace una expresión de amargura más que de felicidad, se sentía muy infeliz a pesar de haber sobrevivido. Se quedó en silencio un momento y dijo de repente.

-Fue mi culpa

-¿Vos de que hablas?, no tienes culpa de nada fue un accidente

-No, no hablo de eso- dice Miguel adolorido- yo provoque al señor Rowan para que me golpeara, yo…

-ahhh ¿vos te referís a ese pendejo?, Vos no hiciste nada parce, fue el parásito…. lo sabes.

-Como sea- dice justificándose- fue mi culpa, yo hice algo que no debí hacer, pero era la única solución que le vi en el momento…yo no le conté nada a usted para que no me regañara..

Diego le miró confundido y dijo bajo: ¿vos de que me estas hablando?

****

-¿Qué demonios me estás diciendo ahora Terence?, eso pudiste aclararlo hace unos días- murmura en tono de regaño sin gritar nuevamente Rowan al pobre de Fowles quien por todos lados se sentía atacado- ¿qué tan mal estaba?

A pesar de que los pulmones de Terence no funcionaban tomó aire y   lo dijo

-Mu-muy mal señor- dice  tartamudeando  mientras Rowan esperaba con paciencia que acabara de hablar- él estaba desnutrido, fla-flaco, su casa e-ra  un desastre, su-sucia, él so-so-solo se drogaba to-todo el ti-tiempo, y ven-ven-día drogas.  No-no  que-que-quería ayuda.  Se negaba al tra-tramiento.

Rowan que estaba viendo la angustia de Terence y le hizo una señal de que se tranquilizara.

-Por favor, tranquilízate, prometo no alzarte más la voz, entre más te pones nervioso me cuesta más seguirte la conversación,  tomate tu tiempo… no sabía que estuviera tan mal, no me explicaste esto.

Entonces luego de un tiempo en silencio y un poco más tranquilo aunque aún tartamudeando  Terence le contó lo del secuestro y como Maurice se  negaba a ir a rehabilitación. Le comentó como tuvo un encuentro con los del Sabbat y cómo apareció Miguel para ayudarlo, y como su hijo no deseaba ayuda, él lo vinculó para que fuera a rehabilitación porque los del Sabbat les estaban pisando los pasos.

Cuando terminó de contar la historia, de como Miguel se lo llevó con él, escaparon por un túnel de un nicromante, y como por cuestiones de la vida el regente se enteró del asunto y lo vinculo a la misión de las firmas hasta llegar a Viena. Le comentó como se enteraron de que Miguel estaba infectado y las actitudes agresivas que él manifestaba, hasta que llegó acá por decisión propia.

Alexander Rowan se quedó en silencio un largo rato, no estaba ahora molesto, estaba preocupado. Terry no era un hombre que actuaba coherentemente con la presión, no fue capaz de hablar bien cuando le lanzaban una pregunta. Para que le hubiera narrado lo ocurrido él le debió ordenar que lo escribiera, pero no se le ocurrió, y ahora se sentía incómodo.

Fue entonces que entró la rubia a la habitación y los vio conversando. Terence ni siquiera la miró de lo avergonzado que estaba, pero Rowan le dijo de manera simple:

-Arlene, querida, te quiero pedir un favor enorme. Podrías pasar por la habitación donde esta Miguel y hablar a mi nombre. Deseo que les preguntes a ambos que, si puedo hablar con Miguel, que prometo comportarme y que solo quiero aclarar las cosas. De acuerdo a lo que te digan vuelves y me informas - Le dice a la mujer mientras termina la frase- Lo hiciste bien Terence, siento haberme enfadado contigo.

Lo último ayudo a que la mujer no se sintiera tan molesta con su novio y saliera a cumplir el recado.

*****

Diego no se molestó con Miguel. A su criterio él no había actuado con maldad y tampoco era tanto el drama del vínculo cuando se sabe que es un asunto que se puede superar con tiempo, es cierto que un vínculo de sangre genera obsesión en el humano y que  lo hace su esclavo mentalmente pero esto no debía verse como malsano si lo que se buscaba era que el pobre diablo entrara a una rehabilitación que seguramente le salvaría la vida. El problema era que los adictos cambiaban una droga por otra a través del tiempo y lo más probable era que tuviera una nueva adicción a la sangre. 

 Miguel tenía muchos dolores en el cuerpo y se sentía por alguna razón muy infeliz. La sensación que sentía actualmente era incomoda, porque era como tener múltiples malestares  de repente y sentirse a nivel físico peor que cuando el parásito vivía.

Las horas siguieron con nauseas y síntomas negativos. El médico tratante pasó un tiempo más tarde y al verlo tan indispuesto indicó que seguramente debería hacerle distintas intervenciones para ayudarle a sacar los fragmentos del parásito, pero que para ello primero debían hacer múltiples exámenes. El proceso se vislumbraba como largo.

Diego, quien no estaba recuperado emocionalmente pasaba por unos periodos ambivalentes y hasta bipolares, sin que tuviera el transtorno en sí, simplemente era una respuesta emocional a la situación, pues básicamente estaba contento porque Miguel no fuera a morir, pero estaba a la vez estaba ansioso y con cambios de humor bastante notables. Definitivamente cualquier cosa podría desatar su frenesí.
Fue entonces que llegó Arlene a la habitación y de manera muy diplomática dio el mensaje de Rowan. Inicialmente Diego  la iba a mandar al carajo, pero Miguel imponiéndose  aclaró que si quería hablar con él, a lo que el primero de manera algo incomoda acepta pero  pidiendo que la visita no se hiciera hoy porque Miguel estaba indispuesto (en realidad ambos)

En ese momento Miguel notó que Diego estaba furioso con Alexander Rowan a pesar que por su golpe le haya salvado la vida. No comprendía el asunto, porqué él no se había dado cuenta de lo sucedido luego de que él cayera inconsciente. Tampoco estaba enterado de que Diego había estado en la cárcel y que él regente Morelli había sido condescendiente con él.

La verdad de esto era que Diego se sentía traicionado, y le costaba mucho perdonar agravios, por tanto era rencoroso (por razones totalmente justificables) y, sumado a su situación emocional actual él  sentía una gran ofensa que alguien a quien consideraba un amigo cercano atacara  a su familia. Como especie de una madre que no soporta que toquen a sus hijos.

-Parce, no se agobie ¿sí?, fue mi culpa ya le dije que lo provoqué

Diego aunque no respondía nada verbalmente, mentalmente estaba  acordándose de mal modo de la madre y de todos los antepasados de Rowan.

Se dispusieron a dormir al llegar al día no sin antes prepararse. Diego decidió no tomar la dosis de tranquilizantes recetados por los sanadores del lugar dado que no soportaba los síntomas negativos de la medicina, además esperaba estar mañana con sus cinco sentidos.

Como estaba anunciado la próxima noche llegó Rowan acompañado de Terence. Miguel estaba con menos nauseas y Diego había despertado menos hipersensible.

Alexander a  pesar de estar adolorido por las heridas y tener un olor característico por ello  se presentó con mucha humildad a la habitación.  Miró a Diego disculpándose con la mirada sin éxito, dado que este dio un saludo cortante “buenas noches y permiso” procediendo  a salir  de la habitación. Lo anterior molestó  a Miguel quien no comprendía la reacción hostil, diciéndole en español   “!Parce no sea marica,  venga que así los hombres resolvemos  los problemas!, ¡Nos golpeamos y luego nos damos la mano!... ¡venga que ese man ha sido legal!”
Pero a pesar de la visión machista de resolución de problemas de Miguel, Diego sale de la habitación molesto. Rowan baja la mirada arrepentido.

-Quería pedirles disculpas  “a ambos” por mis actos, lo lamento mucho

Dice de manera alta esperando que su colega le hubiera escuchado.

-Mire- dice Miguel muy tranquilo- conmigo no hay ningún problema, yo lo perdono inmediatamente, pero con él la cosa es a otro precio, es… complicado, yo no tengo ningún lio con usted Alexander, hizo lo que yo también hubiera hecho en su situación. Dele tiempo- dice hablando de Diego- luego posible puedan hablar, no es un buen momento ahora.

-Yo realmente no sabía todo lo que sé ahora, se me informó un poco tarde el porqué usted hizo aquello, pero…- dice un poco  adolorido al saber la triste situación de su hijo

-Supuse que algo así había ocurrido, pero yo… -dice disculpándose- yo no podía responderle bien, yo me estaba muriendo y gracias a usted ya no lo estoy, así que- le muestra la mano- quedamos en paz.

Rowan sonríe tranquilo a la vez que lamenta mentalmente que Diego estuviera tan disgustado.

-Quiero preguntarle sobre mi hijo…- dice de manera breve

-No sé mucho sobre él- dice sinceramente- Terence le podrá decir mejor, yo simplemente deseaba salir de un aprieto porque nos estaban persiguiendo,  ¿acaso él no le comentó el estado en que se encontraba?, el muchacho parecía tener 20 años más, estaba arrugado y agresivo, ¿y cuántos años tiene?, ¿19 o 22?...- dice él mirando a Terence- ¿qué se sabe acerca del muchacho?

Rowan mira inmediatamente a su chiquillo quien parecía estar en un aprieto

-Eh..- realmente Terence había recibido informes a su email pero él no los había leído- me han mandado informes sobre su-su situación, se los mostraré luego señor, por lo pronto sigue en rehabilitación…

-Lo que me preocupa es ¿qué vámos hacer con él?- ese "vámos" no era muy agradable para el brujah

-Señor mis intenciones no es que vaya a mi casa a que lave el piso – dice de manera clara- es más, por mí que ese chico este lo más lejos de mí, ¿me entiende?, ¡no quiero problemas! además, no puedo hacer nada ahora porque  estaré aquí quien sabe hasta cuando, y luego planeo irme a otro lugar- Miguel lo había pensado bien y necesitaba una especie de descansó- espero comprenda una cosa- dice con propiedad- su hijo esta muy enfermo, estaba muriendo, no tiene ni el menos ápice de fuerza de voluntad, y no sé qué sentido le encuentre a su pobre vida, y no sé cómo estarán haciendo con él en la rehabilitación. ¡Yo simplemente quería hacer que fuera a rehabilitación para que a su chiquillo y a mi no nos mataran!

-Miguel entiendo eso- dice Rowan convencido- pero comprenda también mi postura, no quiero abandonarle, pero tampoco quiero que se convierta en un adicto a la sangre, es lo más posible que ocurra, quiero mantenerlo lo más lejos de este mundo, ¿comprende porque me puse tan furioso?-  dice justificandose.

-Hombre, ¿ya está grande no?- dice él- es decir, me molesta un poco que la  única motivación de ese chico sea buscar sangre pero a la vez, antes solo vivía con la única motivación de buscar droga,  en parte la vida si es así no le cambiará mucho- dice el- lo único es que como solo recibió la dosis inicial, se deje pasar el tiempo hasta que el vinculo se termine... o posible ustedes los tremere tengan opciones mejores para eso.

 Rowan se queda pensando y  sin conocer los informes era claro que no podía prever que le sucedería a Maurice, pero por si acaso, dado que el joven no era disciplinado le preguntó a Miguel si el estaría dispuesto a colaborar en caso de que se necesitara un empujón hacia mejora, a lo cual evidentemente él aceptó. 

-Una llamada de teléfono, o hasta mandarle vitae… - dice Rowan de manera simple- no sé que pase conmigo pero le quiero pedir el favor que me ayude, no es su responsabilidad pero si usted tomó esa decisión y mi hijo-  suspira recordando su humanidad  pero con algo de tristeza- necesite un refuerzo, le pido el favor no lo abandone.

-No puedo prometerle nada 100%, pero si está a mi alcance y yo considero que hará bien, lo haré, pero siempre que tenga indicaciones, yo no deseo responsabilizarme de su hijo, yo solo le hice un favor- dice Miguel sintiendo un repentino dolor – creo que es mejor que se vaya, no me siento muy bien, suerte con sus asuntos…- hace un gesto de dolor- debo descansar…

La conversación entre ambos no llegó a grandes conclusiones y no  fue un compromiso certero pero si por lo menos un avance. Por más que Rowan deseara controlar que su hijo tuviera una buena vida había que contar con el deseo del joven, y si este no tenía fuerza de voluntad sería un dolor de cabeza por mucho tiempo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno...Hablando se entiende la gente :P, menos Diego xD

Tana