Sus piernas tocando
el suelo lleno de basura fueron
arrastradas levemente por un movimiento que el haría con la cadera. Justo
cuando estaba en su fase reflexiva sobre qué haría en los próximos meses siente
el sonido de pasos en el corredor y lo primero que ve es la figura de algunos enfermeros que venían a buscarle.
Rowan los miró en silencio mientras mentalmente estaba preparado para cualquier
cosa. Morelli estaba harto de él, y él estaba harto de Morelli.
Los enfermeros
cuando le vieron en el piso le levantaron
y lo pusieron en una silla de ruedas. Alexander no preguntó a donde lo
llevaban, pero por la expresión de los jóvenes sabía que no lo llevaban de
vuelta a su habitación.
Cuando ingresó a un
cuarto igual de sucio no muy lejos de ahí supuso acertadamente que sería castigado, ya había tenido mucha experiencia con las
torturas que sufría a manos de su siré para identificar lo que venía a
continuación. Y para ser honesto con él mismo, en ese momento no le importaba.
No tenía miedo porque sabía que el regente no podía hacerle un gran daño dado
que había ordenes de su superior de mantenerle con vida y porque, además no
sentía que hubiera hecho nada malo.
Miro un punto en la
pared de al frente en silencio mientras esperaba. Uno de los enfermeros se
quedó con él y el otro se alejó.
En esas entra un
hombre con una máscara que le muestra un papel.
-Señor Alexander Rowan, como resultado de sus
acciones será castigado con cincuenta
latigazos, ¿acepta su castigo?
-Si- dice Alexander de manera sobria- ¿me
los dará usted o Morelli vendrá a vengarse de mí?
No recibió
respuesta alguna a su pregunta. El
enfermero que estaba a su lado le hablo de manera amable y le pidió que se
quitara la camisa. Rowan se desnudó de
la cintura para arriba y con un gesto de mal humor se dejó caer en el
suelo momento en el cual comenzaron a golpearle.
******
Un enfermero estaba
sentado justo al borde de la entrada de
la habitación de Miguel leyendo una revista. El regente lo había mandado ahí a
vigilar, pues al parecer tanto el familiar a cargo como el enfermo estaban dormidos.
Era como si tuviera dos pacientes en vez de uno pero dado que no quería
despertar la furia del tremere se había colocado en un ángulo donde podía verles sin estar en el rango visual directo de
ninguno de los dos.
Los pasillos
estaban llenos de rumores de conflictos internos, y también de muchos chismes, y sin duda uno de
ellos rondaba hace varias semanas.
Arlene caminaba
bastante nerviosa por el pasillo que conecta las habitaciones y cuando pasa al
frente de la habitación de Miguel para y le murmura al enfermero preguntándole como
están ambos, pues en parte le preocupaba que por todo este conflicto que originó
Terence Fowles, trajera grandes consecuencias. Temía por la situación de
Alexander al cual apreciaba y se sentía maniatada con las reglas de la capilla
a la cual servía.
El enfermero la
miró con una sonrisa extraña, y le dijo que en apariencia estaban bien, tenía
ordenes de desaparecer de la puerta en cuanto notara que el tremere que lo
cuidaba hubiera despertado. Por alguna razón los enfermeros le tenían recelo a
Diego, posiblemente por las muchas veces que los mandó al carajo por amarrar a Miguel, y si bien algunos podían hasta
odiarle sus acciones se limitaban simplemente a su trabajo.
Justo cuando la
mujer esta hablando con el enfermero Fowles venia por el pasillo. El enfermero
se rio de manera nerviosa cosa que notó Arlene y la hizo sentir nerviosa.
Sin embargo se
encontraba muy molesta con su novio así que le ignoro de frente y salió hacia
la habitación de Rowan a esperarlo.
Terence se
sintió como una hormiga pisoteada con su
indiferencia.
******
En el suelo, el golpeado Rowan había sentido un dolor parecido
al vivido con su sire y al sufrimiento que
fue víctima con las maldiciones. El ardor en la espalda y la sensación de
indefensión lo hicieron sentir incomodo, pero no arrepentido ni con miedo, asunto que en parte
le sorprendía. Le venía tocando los
cojones a Morelli en toda su hospitalización y esto había sido la gota que
rebosó el vaso, el médico debía vengarse de él de alguna forma, o por lo menos
él sentía que era una especie de venganza. El castigo físico era el nivel más
bajo y primario de reprimenda, pero sabiendo la situación en la que estaba
parecía ser que era lo único que podía
hacer sin que eso llevara a la desobediencia de sus superiores.
Posiblemente Rowan no era consiente de que el criado que lo
golpeaba no estaba siendo especialmente cruel con él, sino que trataba que sus golpes no fueran tan fuertes.
No se sentía cómodo con golpear a un paciente. La filosofía de esta capilla estaba dedicada a cuidar y si bien sus intensiones
no eran del todo altruistas sí se podía decir que muchos de los que ahí
trabajaban trataban de marcar una diferencia.
Pero sea Rowan un
paciente o no, las ordenes debían cumplirse. Cuando llegó al último
latigazo se marchó dejándolo arrodillado
en el suelo, el dolor hacía difícil levantarse.
Pasaron unos quince
minutos y en la puerta apareció Morelli quien pudo ver la espalda sangrante del
aprendiz. No evidenció placer al verlo herido simplemente halo una silla
esquinera y se sentó al frente de él. A pesar del dolor Alexander lo miró normal, ni molesto, ni
especialmente temeroso lo cual sorprendió al superior quien pensaba que le
respondería de mal forma. Rowan era duro de roer, y no mostraría debilidad,
pero lo curioso ante esta circunstancia es que tampoco mostraba furia.
Era de reconocer en
Alexander que los golpes y la misma situación del encarcelamiento no le habían
causado especial preocupación. El único momento de furia lo había vivido con
Miguel, pero con ninguno de los que se involucraron después incluyendo a Diego
sentía especial enfado. Era como si hubiera despertado de su entierro con otra
actitud.
El regente Morelli
le hizo una señal al criado (el mismo que le había sacado de prisión) y este le
alcanzó la silla de ruedas y le ayudó a sentarse.
El silencio
incomodo al verse a los ojos se rompió por las palabras de Morelli que esperaba
explicaciones.
-¿y bien?- dice Morelli en perfecto Inglés
Rowan no entendía
de que estaba hablando, y como la situación era tensa pues respondió como sabia
hacerlo.
-ehh, ¿y bien?, ¿Cuál es su pregunta
doctor?, no comprendo –
dice Rowan bastante parco.
-¿Porqué atacó al señor García?- dice muy serio.
-¿Cuál de los dos?, ¿a Miguel o a Diego?-
añadió de manera simple, pero su actitud molestaba al regente.
-¡A ambos!- dice el hombre frustrado- ¡¿acaso se está burlando de mí?!
-No señor, simplemente quiero ser especifico
con la respuesta, además me sorprende que usted primero me mande a golpear y
luego pregunte, supongo que lamento que no hubiera sido usted quien me hubiera
propinado el castigo con sus propias manos.
El regente Morelli
estaba molesto porque no estaba recibiendo respuesta a sus preguntas y además
se le estaban cuestionando.
-¿!qué pasó con Miguel!?, y si vuelve a
responderme con una maldita pregunta juro que lo lamentará.
Rowan que no quería
tampoco pelear le responde de manera plana.
-Un problema personal señor, el señor Miguel
se metió con algo que es mío y me amenazó con el Sabbat, me enfureció su
respuesta y lo golpee.
Morelli no parecía feliz
con esa respuesta.
-¿y
supongo que no va a decirme claramente que pasó?
-Señor es personal, hace parte de mi vida privada.
Le aseguro que no es un asunto que a usted le interese, solo debo decirle que
el señor Miguel me amenazó y yo no pude soportarlo y por eso lo golpee.
El regente golpea
con el puño el soporte de la silla donde
estaba sentado.
-¿No me interesa entonces?- dice furioso y con alto cinismo- ¿sabía usted que el señor Miguel García
estaba enfermo?
-Si señor
-¿Sabía qué el tenia un parásito y que sus
acciones no eran las suyas propias?
-Si señor, pero ese parásito le estaba
lavando muy bien la cabeza, y básicamente él ya era uno de los del Sabbat, una
amenaza
-¿y por eso lo golpeó?, ¿a pesar de estar
atado de pies y manos?
- Si señor, lo golpee a pesar de eso- iba a decir algo como “y no me arrepiento”
pero se lo calló- le repito que me ofendió gravemente…
-¿sabe usted qué su acción mató a Miguel?
Por primara vez en
toda la entrevista Rowan mostro algún sentimiento de miedo. Abrió los ojos y la
boca sorprendido. Pensó en Diego inmediatamente y se sintió terriblemente mal.
-No… no puede ser… no lo sabía señor… yo..
Morelli lo miraba
serio. En su interior disfrutaba su reacción de confusión aunque sabía que le
estaba mintiendo, solo deseaba desestabilizarle para que dejara esa actitud de
prepotencia que ni siquiera unos latigazos le pudieron quitar. Rowan por su parte, estaba pensando no tanto en
Miguel sino en el sufrimiento de Diego. Pudo observar su malestar desde que
despertó y la noticia de la muerte de Miguel lo debió destrozar.
-Es la primera vez que veo en usted algo de
culpa, parece que esta completamente convencido que al golpearlo hizo lo
correcto, ¿no es así señor Rowan?, y en
parte- lo mira a los ojos
fijamente- lo hizo..
-¿cómo?
-Pues que hizo lo correcto señor- dice aquello con una sonrisa
-¿cómo puede decir eso?- dice el hombre alterado- ¡no entiendo a qué esta jugando!, ¿acaso
deseaba que matara a Miguel después de que él lo golpeara?
Rowan por fin se
mostraba lo suficientemente molesto para
responderle mal al regente y este parecía disfrutar el hecho que lo
hubiera desestabilizado.
-Si usted juega conmigo señor Rowan, yo
juego con usted- dice Morelli de manera tajante- parece que a pesar del castigo usted solo
piensa en sus necesidades y no en las del otro, ni un ápice de remordimiento
cuando le golpeo, pero cuando le digo que lo ha matado se siente mal…- hace
un sonido de chaquido de los labios- supongo que es un avance…
Rowan lo miro bastante molesto por primera vez en
la reunión
-¡Digame la verdad!
-¿realmente la quiere?, usted no ha sido
honesto conmigo, me ha dicho la verdad a medias.
Rowan se puso la
mano en los labios molesto, con actitud
de no desear hablar.
-Su pataleta no me sorprende señor, llevo
dos años observando su carácter y no me
asustan sus actitudes, pero si me preocupa un poco lo que hará una vez salga de
acá
-Lo haré lo más pronto posible, no le cabra
duda- dice él con rabia
-Lo sé, pero no me refiero a eso- dice Morelli un poco más calmado al sentir
que había recobrado el poder de la conversación- si desea saberlo, no, no mató a Miguel, pero por alguna extraña
razón usted si mató al parasito con el golpe que le
propinó…- Rowan alejó la mano de su boca sorprendido- ¿cómo hizo eso?
-Yo no hice nada- dijo Rowan- no lo golpee con ese fin.
- entiendo, y entonces ¿qué pasó?
-No lo sé
-¿seguro?
- ¿cree que miento?
-No lo sé señor Rowan, lo único que sé es
que logró hacer algo que pensé no se podía, Miguel iba a morir, no había nada
que se pudiera hacer por él , pero usted le ha salvado la vida… mató esa cosa
dentro de él…¿entiende lo que le digo?
-No
creo que haya sido yo el responsable…
-puede que no, pero todo indica que gracias
a su golpe el parásito de murió, es curioso ¿no cree?, ahora mismo hay una
especie de epidemia de esa cosa y yo podría colocarlo en un laboratorio para
que le estudien, pero no lo voy hacer señor… - mira a su paciente un momento-
existen ordenes más prioritarias
Rowan no le
responde nada por un instante. Trataba de entender lo que le acababan de decir.
Miguel no estaba muerto, lo que quería decir que podía aún hacer algo por su
hijo. Diego no sería su enemigo (o por lo menos eso esperaba) y podía preparar
sus últimos meses de vida en paz. El maldito de Morelli había logrado
desestabilizarlo cosa que deseaba evitar.
-¿qué va hacer luego de que salga de aquí?- en la
pregunta se podía notar algo de cinismo.
-Vivir mis últimos meses de existencia señor
lo mejor que pueda- concluye
-¿es decir que usted planea morir?- el regente Morelli habla con un tono de reto y burla
-No planeo morir señor, voy a morir- dice el hombre convencido- no tengo el poder suficiente para superar a
Oren con sus maldiciones, usted lo sabe, sabe lo poderoso que es él, pero una
vez que se termine la contienda es muy seguro que sea juzgado y de igual forma
ganaré.
-Veo, entonces usted no planea luchar- dice en palabras punzantes como diciéndole cobarde.
-Claro que lo haré- dice convencido
-De manera muy mediocre, supongo- concluye con desagradable desdén
-¡claro que no!- dice el molesto- haré todo lo que este a mi alcance.
-Pues no parece señor Rowan, parece que perdí
mi tiempo durante dos años tratando de salvarle la vida
-¿cómo se atreve a decirme eso?, ¡es injusto
que diga eso!, ¿no vio acaso como Oren me tenía?, quede discapacitado por su
culpa, sufrí dolores de todo tipo y
dolencias que no pensé sufrir después de muerto ¿y usted dice que me
salvó la vida para nada?, le pedí me dejara morir muchas veces, pero usted
tenía órdenes…¿cree que no quiero darle su merecido?
- Pues
al parecer- dice de
manera cínica- está más preparado a
morir que a pelear en mi opinión, tantas personas que en parte confiaron en
usted firmando esa carta, regentes, personas importantes de nuestra
organización, tanta gente que colaboró
para que usted tuviera ese momento de venganza para que ahora usted no
luche, muchas personas murieron, entre vampiros, humanos que cayeron en los
atentados, hasta el mismo Miguel resultó infectado en esa misión, muchas
personas han hecho sacrificios enormes por usted y el señor malhumorado solo desea morir…¿debo
acaso darle alguna buena razón para que
deje de hacerse el víctima y comience a prepararse?, ¿cómo demonios
usted mató ese parásito señor?, ¡pregúnteselo en vez de actuar como un imbécil al cual solo le
importan sus problemas “personales”!
Rowan lo miró
molesto porque en cierta forma lo que decía este hombre era cierto. Le estaba
cuestionando.
-Preguntese que hará si sobrevive con su
vida…
Rowan lo mira
molestó como un niño que se muerde el labio para no hablar.
El regente se
levanta y le dice
-Puede volver a su habitación, pero tiene
prohibido recibir tratamiento para sus heridas, posiblemente ellas le recuerden
lo que debe hacer…

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