Rowan estaba decidido a tomarse un tiempo de vacaciones
mientras viajaba a L.A, sus órdenes eran volver a la capilla, pero las ordenes
no decían “como” debía volver. Tomando en cuenta su situación en este lugar y
frente a los últimos acontecimientos, salir de ahí era lo mejor que podía
hacer.
Por tanto, decidió hablar con Morelli, no le caía bien, pero
debía aceptar que en los dos años que estuvo ahí el hombre siempre busco la
forma de mejorarle sus síntomas. Tenía sentimientos encontrados hacía él.
****
Miguel se había acurrucado de lado en la cama. Por su
expresión en el rostro y su mirada se podía evidenciar que no lo estaba pasando
bien. Por un momento parecía un niño pequeño tratando de hacer contención
emocional. Diego que estaba a su lado pero a sus espaldas estaba en silencio
sintiendo un poco su dolor aunque pensando que estaba exagerando.
-Parce, no es para
tanto…
Miguel se voltea furioso y le contesta
- Eso dice busted que
no se lo cogieron como sombrilla dañada
-Pero te sacó la cosa
esa, ¿qué preferís?, es un tratamiento médico, te puso anestesia y lo hizo
relativamente rápido.
Miguel vuelve a darle la espalda abrazándose a si mismo.
-Que tratamiento médico
y que ocho cuartos…- dice casi llorando- el marica del médico se morboseo conmigo y usted cree que es muy
gracioso.
Lo último era una conclusión algo injusta porque nadie se
estaba riendo.
-¡Hombre que no!, vos
debes comprender que es por tu bien, No había una forma normal de sacar eso…
-Entre maricas se
cuidan la espalda- dice molesto volviendo a tener una actitud infantil- además usted estaba afuera del
consultorio, ¿cómo sabe que lo que yo digo no es cierto?
Diego alza los ojos
al cielo y eleva las manos como pidiendo
paciencia.
-Eh Ave María, y
mejor que no estaba, vos más bien deberías
agradecer que solo había una de esas cosas y que según el examen no hay
más por ahí- Diego estaba alegando un poco molesto por las conclusiones
apresuradas y tergiversadas de Miguel- además
parcero, ¿vos cómo crees que iba hacer el procedimiento?, no había otra forma, ¡punto!
Ya pasó, sé que te duele y que estas incomodo pero ya pasó.
-Claro que debo agradecer
la oportunidad de ser abusado bajo la disculpa de los protocolos médicos
imperialistas…- Miguel se abrazaba a
si mismo muy molesto y haciendo una especie de pataleta infantil.
-¡Qué Dices!... ahora
vas a decir que te abusaron sexualmente-
Diego parecía sorprendido- ¡deje la
maricada que ya está muy grande para eso!
Miguel se hace un ovillo en la cama y Diego harto de su pataleta sale del cuarto.
*****
El regente Morelli se
sorprendió al tenerlo de frente en su oficina, pero más se sorprendió cuando
Alexander le comentó lo que iba hacer, aclarando que no le estaba pidiendo permiso sino que le estaba informando que se
iba a ir en coche hasta L.A.
-¿Acaso a perdido la
razón?, ¿sabe usted que México está invadido de sabbats?
-Bueno, solo pienso
andar por la carretera no meterme en las grandes ciudades- dice el hombre
justificándose- además llevo dos años
encerrado y quiero ver algo diferente…
-¿y con quien piensa
viajar?
-Precisamente deseaba
hablar con usted de ello. Dice
Alexander. Me preguntaba si podía
cederme a Arlene, para que fuera mi enfermera personal, a veces necesito de
apoyo y ella se ha portado bien conmigo
-¿con usted o con su
chiquillo señor?- dice haciendo una mueca- ¿cree que soy estúpido?, ¿ cree que
no sé que el señor Fowles se esta acostando con mi criada?, ¿cree que no me he
enterado?
Rowan alza las cejas un poco molesto
-Regente Morelli,
¿acaso he dicho yo que es estúpido?- dice bastante molesto- es obvio que no pretendía ocultarle nada, si yo sé que
usted debe saber lo que ocurre dentro de su capilla , pero tampoco considero
que sea tan importante ese detalle cuando usted le encargó a ella que me
cuidara desde hace dos años, lo ha hecho bien y siento que podría ayudarme
Morelli se calma un poco
-¿cree usted que yo
voy a dejar a un criado así como así?- dice preguntándole con algo de
cinismo- ¿sabe usted lo difícil que es
conseguir personal entrenado para este tipo de asuntos?
-Bueno pensé que al
ser una dentro de muchos podría cedérmela
-Usted lo que desea
es que se vaya con Fowles…¿no es cierto?
-¿Acaso que ambos
tengan una relación tiene algo de malo?
-Depende, si ella
hubiera pedido autorización..- musita con autoridad
Rowan se queda extrañado al escucharlo. ¿Acaso en que siglo cree este hombre que esta?
-Entonces usted en
vez de criados tiene esclavos.
-Eso no es así- refuta
el hombre
-Por favor, ¿qué de
malo tiene que tenga una relación con mi chiquillo?, ¿dígame Terence Fowles que
ha hecho de reprochable para que usted no le permita tener una relación?
-Su chiquillo esta
aquí por usted señor- dice de manera clara- sentí que necesitaba alguien cercano al lado suyo a pesar de que él no
sea… bueno... No es un mal sujeto, pero no sé si de la talla…
Cada uno respondia rápidamente al otro como si fuera una competencia.
-Pero usted le invitó
a estudiar acá- dice de manera clara- él
es un hombre muy inteligente, sé que ha hecho las labores que le han
encomendado..
-Si las ha hecho ...pero…
-Entonces, lo que me
quiere decir es que usted no me la cederá..
-Eso depende de ella
señor- dice el hombre de manera algo extraña- no es mi criada más cercana pero tampoco deseo que se exponga en un viaje donde puede
salir muerta…aunque si ella decide irse…
Rowan comenzó a sentir una sensación algo negativa con
relación a eso, estaba recibiendo
mensajes contradictorios y no le gustaba
-Regente Morelli- sé
que ambos hemos tenido diferencias, pero realmente necesito a Arlene, ¿Cuánto
dinero quiere por ella?- dice buscando el aspecto económico
-¿acaso no me estaba
diciendo que estaba confundiéndola con una esclava?, ella no tiene precio señor
-Puedo conseguirle
otra enfermera que venga a trabajar bajo sus condiciones…
-Lo siento, la
selección de personal la hago yo- dice Morelli serio
-¿Esta tratando de
vengarse de mi con esto?- dice Rowan sorprendido por el hermetismo de Morelli-
la verdad durante estos dos años no
pensé que usted fuera tan…
-¿Tan qué?
-La verdad pensé que
era mejor persona
-Me tenía en buen
concepto entonces, me alegra saberlo- se ríe levemente- Una cosa es ser mejor persona y otra dirigir una capilla señor, y no,
no me estoy vengando de usted solo estoy defendiendo mi dominio, ¿recuerda las
tradiciones supongo?- dice de manera dominante aunque algo antipática- Arlene es una mujer que ha sufrido mucho,
¿cómo estaré yo seguro que usted le dará una buena calidad de vida?... teniendo
en cuenta claro, el tema que usted y yo ya hablamos.
Rowan puso la lengua
en el paladar tratando de contener su rabia.
-Ella puede decidir…
-Sí… claro que puede-
musitó mientras le mira a los ojos orientando la conversación hacía otro sitio- y volviendo al tema de su viaje….
*****
Estar tanto tiempo juntos es desgastante cuando uno de los dos esta enfermo, y ya que Miguel
no lo necesitaba como antes decidió tomarse unas horas libres para ir a la
habitación que le habían asignado. Ya ahí
se duchó y se dedicó a relajarse,
se sentía levemente mejor, a pesar de saber que no estaba bien.
Regresó luego de dos horas para percatarse que Miguel seguía
irritable. El enfermero estaba tratando que él comiera una cosa y él se negaba.
Cuando se acercó resultó ser que “la dieta” que recomendaban para sus problemas intestinales
era comer gelatina (de vitae obviamente) la cual a Miguel le parecía asquerosa.
Ninguno de los dos les ponía fácil las cosas a los enfermeros, y el brujah
adolorido parecía sentir que nada de lo que hacían realmente le ayudaba.
Todavía indispuesto por la extracción
del parásito parecía negarse a cualquier
otra recomendación. Diego despachó al enfermero y habló en tono de burla con
Miguel, diciéndole que no creyera que lo iba a paladear como un niño, ni que
jugaría al avioncito con él para que se comiera la gelatina, “él ya estaba muy
grande para tomar sus decisiones pero que luego no se quejara”. Posiblemente
eso hizo que al poco rato él con cara de
asco comenzara a comer, una cucharada a la vez como si probara algo realmente
repulsivo, es más, Diego podía ver como sufría de arcadas mientras lo hacía,
hasta que le amenazó con un enema lo cual Miguel comprendiendo el procedimiento
trato de comer más rápido para evitarlo.
Al interior de Miguel se daba una lucha menos infantil de la
que Diego lo acusaba. Nunca soportó la gelatina ni estando vivo, y con todo
esto, el procedimiento último y sus pensamientos, que eran los que más pesaban,
comer aquello se convertía en toda una tragedia, el problema es que se
terminaba una y le ponían otro al frente. Y ya luego del segundo no quiso comer
más, se sentía infeliz, y sus razones
eran un poco más profundas de lo que en apariencia parecía.
La noche se terminó con algunas lágrimas de dolor y algunos síntomas de purga. Sea como sea Diego
notaba lo mal que lo pasaba. Era más fácil cuidarlo cuando el asunto era terminal y estaba bajo de conciencia, pero ahora que tenia
sus cinco sentidos él no aceptaba todo lo que le hacian mostrandose terco y antipático.
Sea como sea, él no se quejaba por vicio. Los exámenes mostraba que estaba invadido de esos ligamentos, por tanto cada vez que expulsaba alguno era signo de alegría.
Al día siguiente bien comenzó la noche un criado le recordó
a Diego su compromiso de pintar el cuarto que había quemado (piro decoración
para algunos especialistas) lo que
implicaba tener que dejar a Miguel solo por un tiempo, como no se llevaba bien
con los enfermeros existía el miedo de que algo pasara, pero su castigo debía
ser cumplido (es más, se habían demorado en recordárselo)
****
Alexander Rowan volvió a su habitación pensativo. Como en
toda negociación algunas cosas se ganan y otras se pierden, y en esta no había excepción,
tenía la impresión de que Morelli trataba de ayudarlo pero no quería darle todo
por servido, así que se adaptó a eso, no entendía ese hombre a qué jugaba.
Apenas pudo hablo con Terence de las novedades y de la poca posibilidad de que
dejaran irse a Arlene, la cara del hombre se mostraba desolada.
-¿Pero entonces qué
ocurrirá?
-Nada Terry, no hay
problema en eso- dice Rowan- tú te
quedarás con ella en esta capilla, ya
tienes tutores y además eres libre, yo
puedo hacer ese viaje solo
-Pe-pero
-Te quedarás con
Arlene, yo te libero, puedes hacer tu vida
muchacho, ya no te necesito- dice
con una sonrisa- quiero que seas feliz,
y no me necesitas para eso, así que te puedes quedar con ella, yo seguiré mi
camino- Dijo Rowan convencido.
*****
Diego se había puesto una ropa vieja que le prestaron para la tarea y comenzó a preparar la tarea de pintar la habitación.
Ciertamente habia hecho un gran desastre.
Pintar le traia recuerdos. Con
Miguel pintaron el apartamento una vez se trasladaron a Estados Unidos, fue un
asunto muy simbólico para ambos, representaba el nuevo comienzo luego de años
en la ilegalidad y en las sombras.
Primero antes de pintar debía limpiar la pared, y eso era
realmente molesto. Comenzó poco a poco hacer su labor, esperaba no demorar
mucho. Dado que nadie lo ayudaba el se
organizaba como pidiera. Luego de limpiar las paredes, cubrir los muebles
y poner la cita en las separaciones decidió tomarse un descanso para ver que tal
estaba Miguel.
Cuando entró lo encontró entretenido y a su lado un chico
joven (que nunca había visto) que le estaba enseñando videojuegos de consola.
Ambos jugaban carreras de autos, y
Miguel estaba muy a gusto, tanto que hasta se le había olvidado el dolor.
Algunos días después se enteraría que este joven, al cual llamaremos Pablo, había
perdido una apuesta con los otros que no deseaban cuidar a Miguel, y que el joven siendo recursivo puso su disposición su consola para jugar. La idea fue maravillosa porque ayudó a relajar la mente en otros asuntos. Por primera vez desde que estaban ahí había un enfermero que les gustaba a ambos, trataba a Miguel como un amigo y se conectaba con su inmadurez a través de juegos.
Tranquilo al ver que
estaba bien y que no era necesario (pues no le puso atención cuando entró),
siguió en su labor de pintura. Mojar el rodillo y pasar una y otra vez el mismo
por un sector. En silencio y concentrado en lo que hacía. Pintar era
terapéutico, lo relajaba mucho.
En esas, y sin desearlo escucho una conversación entre dos
criados que estaban cerca, y cuando vio que nombraban a Rowan agudizo sus
sentidos para enterarse del chisme.
-¿Entonces se va?
-Imaginate, después
de tanto tiempo, y lo peor es que piensa hacerlo solo- dice el hombre- el regente me ha mandado a buscarle un
auto, pues su deseo es viajar por carretera..
-¿y no es peligroso
que un discapacitado haga eso?-dice el hombre asombrado
-Mira yo no opino, lo
único cierto es que México no es exactamente un lugar de paz, si el regente
quiere que le consiga mapas, un auto y
contactos, pues lo hago…
- Curioso- dice
el otro hombre- luego que lo mandara a
golpear pensé que no le ayudaría.
Diego no sabía que lo habían golpeado
-Yo tampoco lo entiendo- responde el otro
Las voces se alejaron
y él se quedó asombrado. La sensación extraña cuando te enteras de
algo que en parte no te gusta pero no puedes hacer mucho porque estas
disgustado con esa persona.
Diego entonces mira la hora, y decide parar de trabajar por hoy, había puesto un par de capas pero debía esperar a que secara para mañana
terminar. Además tenía esa espinita que
debía sacar.
Caminó hacía el cuarto de Miguel pero el seguía entretenido, así que aprovechó
para buscar a Terence con la esperanza
de encontrarlo cerca. Lo encontró organizando
unos documentos en la biblioteca.
Lo saludo sin mucho misterio y lo abordó de manera directa: “Oye
Terry, ¿cómo es eso que Alexander se va
ir de viaje en auto hasta los Angeles?”
Terence se puso pálido, no se suponía que nadie se enterase
era un “secreto”
*****
Arlene estaba en su habitación personal estaba ilusionada
con su nueva pareja y se sentía feliz. Era su noche libre y esperaba pasarla
con Terry. Desde que estaba con él no se sentía tan aburrida, en esta capilla
no tenía muchos amigos, muchos de los otros enfermeros no la querían por
asuntos que sucedieron en el pasado, y
ciertamente le hacía falta tener alguien con quien hablar, y disfrutar momentos intimos.
Los compañeros de
trabajo le tenían un detestable apodo que
ella odiaba. Desde que salió
del poder de la cienciología sentía que no podía creer o confiar en nadie, y eso
le paso factura con el tiempo.
Le hacía ilusión la propuesta de Rowan, aunque temía que
terminara mal. Era un gran reto..
*****
-¡¿Cómo qué se va
solo??- dice Diego molesto-¡¿y tú
porque no vas acompañarlo?
-Eh- Terence
palideció- de-decidi que-quedarme aquí
Diego entendió las razones, pero dejar solo a Alexander en
un viaje por territorio Sabbat no le parecía un acto fiel de parte de Terence.
-Entiendo- dice
molesto- que sepas que no estoy de
acuerdo con tu actitud, si el no estuviera en silla de ruedas me daría un poco
igual, pero…- dice decepcionado- la verdad pensé que te importaba un poco
más él…eres un egoísta…pensé más de ti.
Diego lo reprendió sin saber que Rowan le había dicho que no
fuera, su visión estaba lejos de los sentimentalismos y era más realista.
No era seguro que él fuera solo, el
regente Dieter debía enterarse de esto.
Dio media vuelta dejando a Terence contrariado.
A pesar de estar molesto con Rowan (asunto que se había
calmado pero aún no de todo) decidió hablar con
él en persona. Al entrar a su cuarto y ver a Alexander Rowan preparando su
equipaje.
-Alexander debemos
hablar- dice hablándole con un nombre de pila
-Vaya Diego, todo pensé menos verte, creí que estabas
furioso..
-Sigo estándolo, solo que por más que lo este se diferenciar
entre una buena idea y una mala idea… y viajar solo cruzando México no es una
buena idea.
-Ya te vinieron con
el chisme- niega Alexander casi
ignorando su reclamo
-¿El regente Schaeffer sabe esto?- dice el colombiano preocupado
-Sabe que iré a los
Angeles pero no sabe como voy a ir- alza a una ceja- ¿iras corriendo avisarle, supongo?
-Es una necedad… han
preparado todo para que tu tengas un
duelo, y resulta que quieres hacer algo
que puede ser potencialmente suicida- Responde Diego asumiendo la típica
postura de fidelidad al clan, que a pesar de todo era algo que le importaba.
-Es mi problema Diego-
dice poniendo una barrera como diciendo “eso no te incumbe”
-¿y el clan?, ¿Dónde
dejas el clan?
-El clan me abandonó
por años en una habitación, nadie pensó en que era lo que yo quería, y ahora
que puedo salir de aquí me voy de paseo, quiero unas vacaciones, me las merezco-
dice él muy seguro con cierto tono hostil-
el regente Morelli esta enterado del asunto y
siendo mi superior no me detuvo, no entiendo por qué a ti te interesaría
hacerlo.
-¡Porqué México es
una nación Sabbat de pies a cabeza!- insiste Diego
-Bueno, entonces será
un poco más divertido, conoceré gente nueva- dice con sarcasmo
-¡Por favor!-
manotea Diego
Rowan parecía divertirse con la actitud del colombiano, como
si ahora ciertas cosas no le importaran.
-Estaré bien, en
menos de quince días estaré en los Angeles, todo esta planeado…
-Eso espero- dice
molesto
-Deberías tomarte
también unas vacaciones Diego, no te
ofendas pero estas insoportable- dice el hombre en un dejo de sinceridad
mientras le veía partir.
Diego no dudo en mandarle un email al regente informando
sobre la situación, lo que él no sabía y pues
tampoco planeaba era que Dieter liado por los nuevos problemas en la capilla
leería este correo tarde.
*****
Al siguiente día Alexander
estaba alistando lo poco que
llevaría, lógicamente dinero suficiente,
un mapa, un diccionario inglés -español, y un mapa del itinerario el cual debía
cumplir de manera puntual. Morelli a pesar de sus disgustos le había
hablado de los sectores donde
podía transitar y cuales no, y dado que no era tonto, le había cambiado su ruta
inicial. Negociaron ambos como poder cumplir el deseo de Rowan tratando
de evitar los riesgos.
Cruzaría México
evitando toda ciudad principal saliendo
desde Belice pasaría in tiempo. Estaban en San Pedro- Belice, una ciudad que quedaba en una península. Era un lugar
bastante hermoso y a la vez conectada al mar por distintas estancias al
mar, al norte, pasando por otras ciudades
hasta el límite con México.
La idea era que cruzaría Belice al oeste, pasando por Belmopan tomando la carretera 13, cruzar
México buscando el océano pacifico. San Pedro quedaba sobre el Atlantico y debían pasar todo un sector hasta el pacifico, tomar la carretera 200 que cruza parte de México bordendo la costa, tomar vías rurales hasta
llegar al sector de Tijuana en Baja California (lugar donde debían tener mayor
cuidado) buscando cruzar la frontera sin problemas.
Debía despedirse de Terence y Arlene, y salir en unas pocas
horas.
Justo en ese momento
revisaba la foto de su esposa e hijo entra la rubia a la habitación.
-¿Listo para partir?- dice la mujer dandole un mimo
-Gracias por todo,
lamento que no puedas acompañarme, pero creo que es mejor así
-Oh señor usted ha
sido uno de los mejores pacientes que he cuidado, ha sido mucho tiempo, posible
pueda hablar para...- dice ella apenada
-Estarán bien-
habla sobre ambos- solo cuídate…- dice él con una sonrisa- te he dejado un regalo..yo..
En ese momento otro enfermero entra a la habitación y le
avisa a Arlene que el regente necesita hablar con ella.
-Oh. Bueno supongo
que este es el adiós- dice Rowan- cuida a terry , ¿si?
Alexander la vio partir y sintió una sensación rara. Se
había encariñado con ella. Así que antes
de irse tomó un papel y escribió una nota, y luego de hacer un usual procedimiento agrego algo más al
paquete.
****
Morelli estaba en su consultorio, se mostraba serio como
siempre. Era un misterio para las demás personas, dado que era como si fuera
dos personas en una, estaba por un lado el médico que trataba de curar, de
cuidar y que en cierta forma tenía unos
comentarios graciosos. La otra cara era la del administrador duro y con cierta
amargura, brillante en el uso de las palabras, superfluo y concreto, duro como
piedra.
Le habían encargado unas de las pocas capillas de sanación
del mundo. No era trabajo fácil. Le llegaban pacientes de la cúpula tremere que
necesitaban cuidados. El poder de sananción
se había perdido miles de años atrás pero las investigaciones podrían ayudar
a curar con el tiempo. Reforzar el
camino de la inmortalidad, algunos adinerados podían permanecer ahí seguros de
que sanarse sin que sus enemigos los remataran, pero el acceso a esa capilla
era limitado y secreto. Recibía millones de dólares de personas del clan que
deseaban ser atendidas, y había casos especiales, personas de otros clanes que
eran apadrinadas por un tremeré de cargo
superior, pero los casos como los de Miguel eran raros y siempre tenían una
razón de ser, no se brindaba ayuda por razones altruistas, aunque
el intercambio de favores era algo usual.
Su capilla quedaba en un sector muy hermoso, pero Morelli casi nunca salía de su capilla. San
Pedro era una ciudad hermosa, pintoresca, turística, e insignificante, tanto que era perfecta para
un edificio escondido en las riveras del
mar.
Golpean a la puerta y entra Arlene con su uniforme, dejándose
de formalismos Morelli le invita a sentarse.
-Arlene hace un tiempo no teníamos una reunión sobre
tu trabajo, y quiero preguntar sobre ello. ¿cómo te sientes en tus labores?
-Bien señor, he
realizado todo lo que se me ha ordenado- dice ella de manera inocente
-y sin embargo,
aunque dices estar a gusto, parece que estas haciendo negociaciones para irte
con Alexander Rowan… ¿no es cierto?
-Señor él me
pregunto, pero…- responde algo asustada
-Claro supongo que te gustaría irte con Terence Fowles, ¿no es
cierto?, asunto que no me había
comentado pero que todos los demás criados hablan a sus espaldas y que es
chisme público, elegiste de todos los aprendices al que tiene menos potencial, pero supongo que es algo propio de ti , siempre te fijas en los que no tienen nada que ofrecerte, ¿porqué no
había informado la situación?
En parte la había insultado pero ella ni siquiera se ofendió al escucharlo.
-Yo….- dice la
mujer nerviosa- lo siento, el señor
Rowan me preguntó si deseaba seguir cuidándole y me hizo una oferta pero yo no he concretado
nada con él …
-¿No concretaste
nada?, ¿no le dijiste que si te
gustaría?... – dice de manera dura-
que mal mientes Arlene
-Bueno, sí..si lo
hice, es qué..
-¿quieres irte con
él?, claro aunque tienes mejores motivos
La mujer comenzó a tartamudear
-Se-señor yo, si me gustaría
cambiar un poco…yo
-Esta bien, ¡vete!-
dice el regente Morelli- pero si te vas,
no volverás a verme, no volverás a esta capilla, no recibirás más mi sangre,
cortaremos lazos para siempre
Arlene sintió un dolor enorme en su corazón. Un dolor que
solo los criados pueden comprender, porque están vinculados a sus amos, porque
sienten que están unidos a él, y le necesitan. Era como si un padre le dijera a su hija que no deseaba
verla nunca más y que cortaba toda relación. Era un vinculo espiritual muy
fuerte, algo de lo cual los tremere sabían
bien, era tan fuerte que por esa razón Diego nunca había podido desvincularse
del clan, y en el caso de Arlene era como si le arrancaran el corazón de algo
que sentía necesitar. Además nunca se imaginó que él no aceptara a su pareja.
-Pero señor- dice
ella casi llorando
-¿Qué esperabas?, no
has sido honesta conmigo, así que decide
que quieres hacer, no eres mi esclava, pero tampoco pretendas que acepte… así
que te dejo en libertad de hacer lo que se te venga en gana… y ahora vete…
tengo cosas importantes que hacer.
Morelli no era tonto. Sabía lo que hacía. Sabia el conflicto
que le produciría a Arlene y aún así dijo lo que dijo. Eso hizo que la mujer
totalmente entristecida llegó a su
habitación a llorar. Nunca había tenido un problema con Morelli, siempre fue un
buen jefe, respetuoso, amable, hasta se podría decir que ella lo consideraba un
amigo pues sabía muchas de sus cosas, pero ella no le contó lo de Terence por
alguna razón que ella no podía explicarse.
Estando en su cuarto y luego de llorar, se lavo la cara y sintió
una ola de grandes emociones, en ese momento golpean a la puerta, ella se
levanta como una autómata y la abre. El beso que recibió de Terence lo
respondió sin ninguna emoción.
-¿Te pasa algo?- pregunta él por la evidente respuesta
-Creo que debes
viajar con Alexander, tu no tienes nada
que hacer aquí..
-¿Qué?, ¿qué te
ocurre?
-¡Que debes irte!-
dice ella con mucho dolor- es mejor
Terence trataba de pensar qué demonios le ocurría a su novia.
-Terminamos Terence.
Tu y yo terminamos. Ya no va más…
-¿Qué?... ¿pero
porqué?, ¿qué hice?
-No puedo abandonar mi
trabajo, no puedo irme, y tu no puedes quedarte, ¡así que se acabo!
La voz de ella sonaba
dura y decidida.
-Pero si yo voy a quedarme contigo- dice Terence
angustiado- ¿recuerdas?, ¿recuerdas lo
que hablamos?
-Ya no se va a dar-
dice con firmeza- lo hable con Morelli y
es mejor que te vayas… No tenemos futuro, se acabó.
-¿Qué???- Terence
la miro sorprendido negando la cabeza una y otra vez- tú te acuestas con él ¿no es cierto??
La mujer responde
inmediatamente negándolo
-NOOOO!
Terence la mira llorando y
de su ojo sale una gruesa lágrima
de sangre que se escurre por su mejilla lentamente, ella le toca la mejilla
tratando de limpiarla pero el la repele.
-Te acuestas con él….
Y sin dar espacio a que ella respondiera sale de la
habitación furioso. Terence estaba al
límite del frenesí por la rabia y la
tristeza que sentía en ese momento. Se sentía traicionado, quería matar a Morelli,
quería destrozar todo. Cuando entró a su habitación tomó la maleta con
violencia y guardo sus pertenencias de manera
desordenada. Entró al baño a sacar otras cosas y cuando se vio reflejado
en el espejo del mismo sintió tanta rabia hacia sí mismo y su estampa que
golpeo el cristal rompiéndolo.
Con la mano sangrante, y
furioso caminó por los pasillo directo hacia la salida.
En otro lugar Alexander estaba mirando el auto el cual le habían instalado
GPS. Había varios mapas listos por si
acaso fallaba el aparato. Su
equipaje estaba listo, solo dos maletas.
El resto sería enviado a los Ángeles luego. Morelli se había despedido de él hace apenas cinco
minutos, estaba pasando su cuerpo hacia la silla del piloto, y halando su
silla de ruedas hacia el interior del vehículo cuando como un rayo
Terence Fowles se le sienta al
lado.
-¿qué pasa?- dice
Rowan sorprendido pues precisamente iba a poner la silla en el asiento del
copiloto.
-Viajo con usted…
-¿Qué?- dice
Rowan sorprendido
Mientras que Terence
con rabia contenida y dolor lo mira:
-Se terminó
Alexander sintió un dolor punzante en su estomago, trató de
murmurar una disculpa pero no lo logró. Un criado puso la silla de ruedas en el
asiento de atrás. En silencio y sintiendo esa pesada carga mental enciende el vehículo, las puertas del garaje
se abren y lentamente salen de la capilla de San Pedro en Belice..