martes, 15 de septiembre de 2009

UN NUEVO RINCON! ... Trás la mudanza

Después de horas y horas de llevar cajas de un lugar a otro he terminado el traslado a este blog. La razón del traslado de la cuenta Vox a esta se da por varios motivos, pero la principal son los problemas que tengo en el blog de Vox para que las personas me dejen sus mensajes, y dado que este foro permite que personas externas, tengan o no cuenta gmail puedan darme su opinión ya sea en opiniones o en el Tag Board pues me pareció más conveniente y practico.
En el Blog Archive de la página se muestra la evolución de las 8 historias que he escrito hasta ahora para que los interesados y que no las han leído las mismas y se puedan orientar y contextualizar, pues algunas historias van evolucionando. Las personas que gusten de leer y que quieran seguirle el hilo a mis escritos me pueden escribir, o dejarme un mensaje y con mucho gusto los ingresare en el sistema para que les llegue la historia por mail; sin embargo recomiendo que sea leída directamente del blog, pues hay detalles como Negrillas y música que serian interesantes que observaran. Espero que este cambio sea de su agrado.

EL RUIDO DEL ALMA

La luz de la calle se observaba desde el edificio, las gotas de lluvia se almacenaban en el tejado de la casa de al frente. El edificio estaba en un sector elegante, cerca al Eliseo. El apartamento era amplio y tenia bonitos colores, los muebles combinaban con la pintura y existían variados detalles en las paredes y en las mesas. Era evidentemente el apartamento de una mujer. No era un apartamento gomelo, era un apartamento con estilo y criterio. Los hombres no viven en sitios tan bien cuidados. Una mujer miraba por la ventana algo pensativa la calle. Morena, con ojos oscuros y labios perfectos manipulaba su gran trenza con un tic nervioso. Hace algunos días había estado pensando en una situación que le causaba duda, y en realidad aunque ya había tomado una determinación tenía miedo de encararla. Habían sido tantos años, 22 de relación pero en si 18 de noviazgo legal. Todo el mundo lo sabía, el había sido por mucho el mejor amante que ella había tenido. En esa materia les iba perfectamente, no había queja, el se preocupaba de hacerla sentir bien, y muy pocas veces la había decepcionado. Todos los días se hablaban, cuando peleaban el le mandaba flores. Los martes siempre veían películas abrazados frente en la cama, lo malo era que él no entendía la mayor parte de lo que veían, y solo ponía atención si la película era de acción, los jueves y viernes, dependiendo de la circunstancia salían a bailar o entrenaban en el gimnasio de la casa brujah, ó la acompañaba a la peluquería .... así era todas las semanas y todo se había convertido en una odiosa rutina.

Últimamente le molestaba todo de él, su presencia, su olor y hasta su forma de hablar...

Ella sabía que él la amaba con locura, es más, nunca dudo de su amor a pesar de su postura coqueta con otras mujeres, sin embargo ella sentía que él no le era fiel, lo que básicamente causaban todas sus peleas. Le molestaba su ignorancia y su actitud ordinaria al extremo frente algunos aspectos. El cuervo no cambiaria, eso era seguro.

No sabía como de repente había aparecido este otro hombre que le movía el piso; ya habían aparecido otros antes con los que había tenido breves e insignificantes romances, pero este le había cautivado desde el primer momento a pesar de ser de otro clan. Había salido en secreto con él por más de un mes, y sabia que su novio no se había dado cuenta de este particular pues ... no era muy brillante que digamos.... era un tonto con plata, había que aceptarlo.

Sin embargo ya estaban existiendo muchas preguntas y por más estúpido que fuera él, la situación ya se estaba tornando muy evidente... así que era mejor terminar... y ella se conocía, sabía que ella no sabría decir las cosas bien para no herirlo... y las cosas evidentemente se iban a tornar feas, pero en ultimas ella ya no podía ocultarlo más.

****

Esa noche el Cuervo, un hombre alto y acuerpado con presencia ordinaria había amanecido de buen humor. Puso sus vallenatos a todo volumen y se miro al techo satisfecho. Sentía que ser vampiro había sido lo mejor que le había pasado en su existencia, pues en realidad nunca espero que un sujeto que hasta hace algunos años pedía limosna, vendía droga y robaba ahora viviera en una mansión enorme y lo tuviera “Todo”. Su vida era perfecta. Tenía mucho dinero, podía hacer con él lo que quisiera y además y lo más importante tenía una novia que lo amaba. Ella se había convertido en el eje de su vida. Se sentía tan afortunado de tenerla a pesar de ser una mujer difícil. Muchos no entendían como él se dejaba gritar y celar de la forma como ella lo hacía. En realidad ella era tan dominante. Muchos se burlaban de él pues para nadie era un secreto que ella era la que mandaba. La relación siempre estuvo llena de peleas, pero la cosa estaba mejorando, ella últimamente había cambiado ese carácter tan fuerte: llevaban 3 meses sin discutir.

Ella era amorosa y dedicada, sentía que hacia muchas cosas por el y se interesaba por su vida. Tenía muchas cosas buenas aunque las demás no las vieran... Ella era su hembra, la mujer de su vida.

Se levanto con ganas de molestar así que fue a la habitación del Pelusas quien vivía desde su abrazo. El se había convertido en prácticamente su sombra...

Su amigo no era el Brujah típico, es más era el brujah mas atípico que se podía encontrar. No era un hombre violento, y si bien ya había sufrido del mal genio de su clan, no parecía ser el típico gañan que tenía el cuervo como colaboradores. Era perezoso y pacifico. Los demás del clan no entendían como el Cuervo se mostrara tan tranquilo frente a su incompetencia. El Pelusas era una especie de “secretario” de su Sire.... llevaba recados, le manejaba una especie de agenda y adicionalmente, pues, “estaba ahí”... No exactamente haciendo mucho.

El reloj mostro las 10 de la noche y de repente el Cuervo recuerda “la fiesta de hoy”: se le había hecho tarde!. Era raro que Hanna no le hubiera llamado a recordar... básicamente se encontraría con ella en la fiesta.

Se despidió del Pelusas y salió tan rápido como pudo hacia su encuentro. Iba pensando en el escándalo que seguramente ella le iba hacer. Como siempre le diría que con quien estaba? Y se inventaría una novia imaginaria. El ya estaba acostumbrado a eso. Parqueo el carro y entro rápidamente a la reunión. Todos bailaban y tomaban. Había mucho escándalo y ella estaba con otras mujeres al fondo. Camino diligente hacia ella y la beso saludándola. “Apenas llegue, disculpa por llegar tarde”. Extrañamente ella solo le sonrió y no le dijo absolutamente nada. Nada!... el Cuervo no comprendía, era como si le hubieran cambiado a la hembrita. Se sentó a su lado y ella casi en toda la noche no le puso atención a pesar de que él le tomaba de la mano y le decía cosas al oído.

“Debe estar muy brava pa no hablarme” pensó un poco confuso. Se dedico a consentirle la mano y a mimarla. Su mano parecía como inerte. Permitía las caricias pero no le apretaba la mano.

- -"Monita, mi amor esta muy bravita con migo?, perdóneme mi amor es que se me hizo tarde, yo no había olvidado la fiesta"... le dijo justo cuando sus amigas se habían parado a bailar.

Hanna por primera vez en la noche lo miro a los ojos y le toco la mejilla y de sus labios solo salió un “ven por acá”

Salieron a la terraza donde había una mesa con sillas y un cenicero. Ella saco mientras se sentaban un cigarrillo de su cartera y le ofreció fuego.

- Amor. Le toma la mano. De veras que yo lo siento, perdóneme. ¿si?. Dice el Cuervo como si ella se tratara de su madre y el fuera un chiquillo con sus ojos iluminados.

Ella lo mira seria y le dice...

-Quería hablar con tigo. Lo mira a los ojos quedándose callada por 10 eternos segundos. Mire Cuervo voy a ser directa: Creo que debemos terminar.

El hombre hizo un gesto de no entender

- - Pero mi amor, no sea así, solo porque llegue tarde.

- -No es solo porque llegaste tarde. Dice en tono serio y algo agresivo.

- -Como así?

Ella lo mira nuevamente por unos segundos y se la suelta.

- -Es que a lo bien, yo ya no lo amo. Su voz es dura y despótica.

En ese momento el hombre sintió como el alma se cuarteaba y su vida se iba. No podía ser cierto... esto no puede estar ocurriendo. Dos lágrimas finas y largas salen de sus dos ojos. Hanna al ver eso sigue hablando bajándole un poco el tono gruñón, sabía que le estaba haciendo daño.

- -Las cosas entre los dos han cambiado Cuervo, yo siento que usted no va a ningún lado, y yo ya me canse.

El Cuervo quien estaba en total estado de shock trata de comprender lo que ella esta diciendo.

- -Estoy saliendo con otra persona... añade la mujer.

En ese momento la tristeza de convierte en ira.

- -COMO CARAJOS???.... NOOO LO QUE ME FALTABA, ME TABA CACHONEANDO?...

Ella no grita, pero solo el hecho que el la gritara la enfurece, lo mira horrible, de una manera amenazante y comienza hablar de manera defensiva.

- - Baje la voz- ordena- sabe que Cuervo, el problema es que usted es un hombre sin aspiraciones y sin cultura, un bruto!... Usted parece tener una almendra en el cerebro y piensa que si tiene mucho dinero ya usted sale adelante; pues no, sabe hay hombres que tienen esto- le señala la cabeza- un poco más desarrollado, y yo la realidad no quiero estar más con usted. Ya duramos mucho tiempo y ya está bueno, ya no lo amo.... ya es hora que tanto usted como yo salgamos con otras personas.

El hombre se pone las dos manos en la cara y comienza a llorar como un bebe y murmura entre sollozos “pero yo te amo, te amo mucho”. La mujer se le alcanzan a llorosear los ojos al ver al hombre así, mentalmente se da cuenta que le ha dicho las cosas como peor se las pudo decir.

- - Mire, yo no quiero lastimarlo más... usted me conoce. Cierra los ojos. Perdóneme, a lo bien, pero no puedo seguir con usted.

El cuervo se levanta con el interior destruido. En ese momento sintió como algo dentro de él se rompía, hasta podía escuchar como “eso” se cuartaba. Su vida se había acabado, estaba seguro de eso. La miro por última vez con sus ojos llenos de lagrimas y en esos momentos la música y las demás personas de la fiesta desaparecen. El tambaleante como un zombi, entra al auto y comienza a manejar por horas mientras las lágrimas salían de su rostro como una fuente. Si no fuera porque los vidrios de su camioneta eran polarizados estaría en problemas. Dentro de su cabeza algo comenzó a cambiar, todo parecía lejano... y el dolor, ese maldito dolor estaba ahí y crecía...

Inexplicablemente conduce hasta su casa, y en el lugar de parqueo estrella el auto. Se baja en silencio, se seca las lagrimas y va directamente sin saludar a nadie a un deposito que tiene en los pisos inferiores. Toma un rollo de cadenas gruesas y un candado de seguridad y sube automáticamente hacia el helipuerto. Ya allá, toma una silla la cual arrastra hacia un poste; acomoda de manera automática la cadena, y se sienta en la silla y se aprisiona el mismo en el poste. Con el candado se asegura que no pueda soltarse fácil no sin antes lanzar la llave del mismo lejos.

Amarrado mira el cielo lleno de lágrimas. Su mente solo estaba ella, y sus palabras que resonaban una y otra vez en su cabeza.

“el problema es que usted es un hombre sin aspiraciones y sin cultura”

“no quiero estar más con usted”

“yo ya no lo amo”

“ya no lo amo”

“no lo amo”

“no lo amo”.....

-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO grita de manera desesperada, yo si te amo... NOOOOOOOOOOO, No me dejes, nooooo... yo te amo... tu eres mi vida... mi amor... te amo... no me dejes...

Las lagrimas se comenzaron a acumular y el sentía que su pecho se iba a estallar, solo quería morirse, esperar que el sol saliera y que el dejara de existir. De que le servía tener tantas cosas si ella no lo amaba? : el no podía vivir sin ella, ella era todo...todo y siempre lo sería. Gracias a ella el era lo que era, y sin ella no era nada.

El grito llamo la atención de William, uno de sus criados quien sube rápidamente y ve a su amo en esa lamentable condición. Le hablaba “Señor, señor...” trato de zafar las cadenas pero era inútil, el definitivamente había hecho un buen trabajo. Mira el reloj: 10 minutos antes del amanecer. Esto era alarmante, si no hacía nada dentro de poco su señor moriría. Baja las escaleras y se dirige al cuarto del Pelusas quien estaba en piyama, cuando le dice rápidamente lo que está pasando, el hombre no le cree, pero lo confirma cuando al subir las escaleras encuentra a su mejor amigo bañado en lagrimas de sangre quien murmura una y otra vez de manera delirante “Yo si te amo, no me dejes, no me dejes”

- -Hermano reaccione!!... Parce, Que pasa?...

El reloj era un anuncio de que pronto amanecería, y el Cuervo seguía hablando cosas sin sentido mientras se aferraba a las cadenas.

- -Maldita sea!... Dice el Pelusas mientras saca de manera extraña una expresión de autoridad. William, hagamos una cosa, yo voy a tratar de romper esa cadena pero buste me ayuda a sacarlo de acá. Eso si haga fuerza porque el parcero es más fuerte que los dos.

De un momento a otro el Pelusas saca esa fuerza común en su clan pero que en él casi no se veía y rompe en dos las cadenas, ya con eso, el problema era otro: como sacar al cuervo del lugar de riesgo. El criado y el Pelusas comenzaron a arrastrarlo hacia la puerta mientras el se aferraba al poste diciendo una y otra vez la misma frase: “Yo te amo, no me dejes”

Tras cinco minutos de lucha logran por fin entrarlo a la casa y tras otros minutos logran que el ingrese a su cuarto. El pelusas se encerró en la habitación del Cuervo y le pidió a William que no contara nada de lo sucedido. Era peligroso si alguien se enteraba, eso era signo de debilidad, nadie debía enterarse. Lo abrazo como un padre a un niño pequeño mientras el Cuervo seguía llorando y murmurando cosas sin sentido. Solo hasta la otra noche fue que se entero del fin de la relación de 22 años del Cuervo con la mujer que más había amado en la vida.

LA DESPEDIDA

La Condesa ha tenido una noche ocupada. Es viernes, y siempre a esa hora hay mucha gente con afán que quiere ser atendida a la mayor brevedad. Camina de un lugar a otro preocupada por los detalles y por la comodidad de los clientes. Como es usual, su salón de belleza se va desocupando de mortales a las 9 de la noche; después de esa hora llegan los clientes más exclusivos.



Su cara siempre maquillada, con el peinado perfecto se ilumina en el espejo del negocio mientras termina los últimos detalles de una modelo de pasarela. Su vertido color perla diseñado para su bien formado cuerpo acompaña los pasos rápidos de la estilista hasta que por fin ha terminado.



Un criado frances entra a la sala con cautela. Excusez-moi Madame, votre client est venu . La prudencia del hombre le hace saber a Catalina que la cliente debe ser especial, sin embargo no la conoce. Dile que la atenderé de inmediato, no la hagas esperar y pídele que suba. Unos minutos después una mujer joven pero poco agraciada entra a la sala. La condesa la observa, parece de unos 20 años, o tal vez menos, su piel esta extremadamente pálida, su pelo recogido y sus ojos negros apagados. Esta mujer esta triste. Piensa mientras la recibe con una sonrisa. Bienvenida señorita - lee rápidamente el papel de la cita – Michelle, en que le puedo ayudar?.



- Me veo horrible – responde la muchacha con tristeza – me hablaron de usted…yo..



Catalina sonríe orgullosa. En realidad era cierto, la muchacha se veía terrible. Pero ella podía hacer algo para solucionarlo. Tranquila querida, siéntate, siéntate…. Yo te ayudare



La muchacha se sienta y ella delicadamente voltea la silla hacia el espejo e inmediatamente abre la boca sorprendida.



“La imagen de la joven no se ve en el espejo!”, Piensa confundida mientras su cara muestra preocupación. En ese momento su cliente comienza llorar lagrimas de sangre repitiendo que se ve horrible. Oh perdóname querida, discúlpame. Pero no te preocupes, yo te aseguro que quedaras perfecta. No necesitas de un espejo para eso. Inmediatamente va y cierra la puerta.



Sintió lastima por la joven la sombra que si bien era del sabbat debía sentirse muy mal al no poderse ver en el espejo. Si bien ella pertenecía a la camarilla, no creía que existiera gran lió si peinara un sabbat… igual le iba a pagar.



- Bueno querida, vamos a comenzar por lo primero, te voy a lavar el pelo - en ese momento suelta aquel amarrado con una moña – luego te lo voy a cortar, no te preocupes hay un corte que beneficia mas la forma de tu cara, luego lo secare y daré forma. A lo ultimo te maquillare… poco, no te veras muy escandalosa, pero te aseguro que te veras bella.



Inmediatamente llama a un criado para que le lave el pelo. Y ella comienza su labor tal como había señalado. La mujer se transforma en cosa de una hora de una mujer descuidada a una mujer elegante y bella. Su sonrisa lo dice todo al salir del salón.



El criado ingresa inmediatamente un poco alterado. Excusez-moi Madame, hay un hombre buscándola, hace un gesto incomodo pero esta preguntado por Victor, no por… su nombre. Dice que es familiar suyo, trate de decirle que se fuera pero insiste en hablar con usted.



Victor??? Cuantos años sin oír ese nombre, pero ella no era él, era Catalina. ¿Quién será?. Un corrientaza de miedo recorre todo su cuerpo.



- Hazlo pasar, y cierra la puerta – dice con voz temblorosa.



Un hombre de 1.60 de estatura, moreno como ella, bajo y regordete se asoma a la salilla, abre la boca totalmente sorprendido e inmediatamente muestra una expresión de asco. Catalina lo observa y lo reconoce inmediatamente: Es su hermano mayor Germán.



- Victor??.. Que Mierda es esta?, Comienza a hablar con acento costeño. En que te haz convertido!.. Sabia que eras un volteado pero no pensé que lo fueras tanto...tas jodido. Dice molesto.



No había visto a Germán en 24 años, y reencontrarse con él y su rechazo era un golpe emocional.



- Que quieres Germán?- Dice Catalina con su voz ronca y suave – A que haz venido?



El hombre la mira y comienza a mirar el suelo como signo de no querer ver más. Mira, no vengo porque quiera venir, vengo porque mamá me lo ha pedido, ella quiere verte.



Se pone muy pálida mientras balbucea.. Mamá?



- Si tu madre!, aquella a la que no haz llamado desde que te escapaste…pero ya me doy cuenta porque te escapaste.. hace un signo de negación con la cabeza Mamá esta enferma, y los médicos dicen que le queda muy poco… y ella me pidió que te buscara.





La cara de Catalina demuestra que no puede creer lo que esta oyendo…



- Esta hospitalizada en la Samaritana, aunque no se si sobreviva a esta noche: tiene cáncer en el estomago y esta muy enferma… Siempre preguntaba por ti. Me pidió que buscara y acabo de cumplirle, pero ya me voy. Hace una cara de asco y repulsión. Adiós Victor.

- Me llamo Catalina!, Protesta Aunque no te guste a ti, ni a mi padre, ustedes dos son iguales y me alegro de haberme alejado de ustedes!

- Papa murió hace dos años – señala de manera fuerte, lo que hace que la Condesa pare todo aquello que quería decir – Siempre dijo que no eras su hijo… y yo si lo creo.



Y al decir eso último Germán abandona la sala dando un portazo. La Condesa entonces comienza a llorar con mucho dolor. Su llanto sale del alma. Esa visita revolvió muchas cosas que sentía pero que había dejado atrás. Lloraba y lloraba… no podía parar.



Pasa una hora y entra una mujer alta, morena y con una larga trenza quien procede ha abrazarla.



- Querida? Que ocurrio?... me llamaron!... Calmate querida, calmate..



- Mi mamá…mi mami.. solloza inconsolablemente



Pasa una hora tratando de calmarla, hasta que por fin y la Condesa le explica a su amiga la repentina y desagradable visita de su hermano.





- Bueno hoy tenia que trabajar, pero… te acompañare. La levanta y le da un pañuelo para que se limpie la cara. Deja hago unas llamadas de teléfono. Es tarde pero se como entrar a ese hospital.



- Estoy horrible dice Catalina al vez que sus lagrimas arruinaron su maquillaje… y que tal que se asuste al verme…



- No creo, ve maquíllate rápido… y vamos.



Sin embargo esa misma pregunta la carcomía todo el viaje. Y si su madre en su lecho de muerte se asusta al verla?, y si al igual que Germán la rechaza? …



Amaba a su madre, a pesar de haberse escapado por su naturaleza. Le había escrito en un par de oportunidades pero no había tenido el valor de enviarle la correspondencia. Le daba vergüenza dado que su familia, comenzando por su padre la había rechazado.



El camino al hospital de la Samaritana le pareció eterno, y al llegar no quería bajarse del carro.



- Por lo menos tu vas a poder despedirte de tu madre, hay muchos que no lo logran… vamos… murmura la amiga mientras la toma de la mano de manera comprensiva



Un hombre sale al encuentro de ambas y las acompaña hacia la puerta. El vigilante no hace ninguna pregunta. El hombre le entrega a Hanna una copia de la lista de pacientes y esta a su vez se la entrega a Catalina para que busque el nombre de su madre. Tras localizarla y saber el número de la habitación suben lentamente las escaleras hasta el segundo piso y se paran al frente de la habitación 218.



Su mirada se posa en el número de camas de la habitación múltiple mostrando una clara señal de miedo en el rostro mientras una mano amiga se posa en su hombro y la invita a pasar.



Con pasos temerosos y rígidos pasa por las camas leyendo los nombres de los pacientes hasta lograr ver a su madre acostada en la ultima cama de la hilera. La mujer de unos 70 años, con su cara arrugada pero calmada yace dormida. Su rostro presentaba los signos evidentes de la muerte próxima.



Catalina se sienta a su lado en silencio y le toca la frente acariciándole la mano mientras una lagrima de sangre furtiva se le resbala por el rostro.



Entonces los ojos de la anciana se abren y mira a la persona que la acaricia.



- Victor? – murmura muy bajo

- Si mamá. – responde con voz entrecortada



La mujer se le queda mirando con sus ojos apagados por unos minutos y le toca el rostro.



- Estas hermosa! … dice de repente mostrando una sonrisa.. Le rece a la virgen para pedirle volverte a ver antes de morir. Y acaricia su rostro. Siempre supe que eras diferente, siempre… pero yo… hace una pausa por su debilidad yo nunca me sentí avergonzada de ti, comprendí cuando te fuiste porque sabia que eras infeliz, y no quería que te suicidaras…



Entonces la Condesa recuerda su intento de suicidio antes de escaparse a la ciudad



- Recuerdo que dejaba mi …– se detiene al tratar de respirar – maquillaje olvidado en el baño, porque sabia que disfrutabas usándolo… Catalina se sorprende al oír lo anterior

- De Veras mami? … Yo … yo pensé que … tu no… tu no sabias.

- Siempre lo supe.. siempre



Ambas se abrazan en la oscuridad de manera tierna. Poco a poco Catalina nota como a su madre le cuesta respirar pero aun así su sonrisa evidenciaba como estaba disfrutando del momento. Permanecieron comentando cosillas sin mucha importancia por lo bajo mientras Catalina le limaba las uñas y se mimaban mutuamente con caricias.



El sonido de los pájaros interrumpe la situación. El amanecer se aproxima. La condesa mira hacia la puerta y ve a Hanna haciéndole señas para que salga.



Acaricia el rostro a su madre y la besa en la frente mientras murmura mensajes de amor a la anciana. La mujer moribunda le sonríe y toma su mano con fuerza. Al separarse ella puede ver como la mujer con su mano se despide de manera dulce.



A la mañana siguiente la familia pensó que la anciana estaba delirando cuando les contó que su hija perdida había regresado, estuvo toda la mañana feliz y conversadora hasta la 1 de la tarde, hora en que entro en coma para morir cuatro horas después con una sonrisa en su rostro.

EL ABRAZO DEL DESTINO

En una choza casi roída de la localidad del sumapaz nació el varón numero 5 de una pareja de desplazados por la violencia. Su nombre Aureliano Rodríguez Rodríguez fue concebido en un momento de reconciliación conyugal entre Clarita y Edilberto Rodríguez . La pareja de campesinos evidentemente había comenzado su relación mal y al pasar los años este aspecto no había cambiado. Los golpes, insultos y malos tratos siempre estaban a la orden del día. El niño observando las constantes peleas de sus padres quienes muchas veces por continuar con la disputa se olvidaban que tenían 5 hijos que necesitaban no solo un plato de comida sino un abrazo o un signo de afecto.


Las constantes borracheras del padre y los gritos de la madre fueron calmados en un periodo en que el niño fue entregado a su abuela Teresa quien con amor trato de criar a Aureliano. El niño tenia problemas de aprendizaje, no le iba bien en la escuela y parecía atrasarse con facilidad. La mujer, quien era anciana trato de enseñarle al pelusas valores y lo llevaba constantemente a la iglesia. Quería que su nieto fuera un hombre bueno y honorable. Sin embargo el tiempo le estaba cobrando su cuota y un día al regresar del colegio encontró a su abuela muerta: “Un ataque cardiaco” dijeron los doctores.



Aureliano sintió entonces el dolor mas intenso de su existencia, dado que su abuela había hecho más que sus propios padres por él.



Ya con 12 años, volvió a la casa de sus padres quienes continuaban el circulo de violencia y esta vez lo involucraron a el en el conflicto. Hasta que un día, salio con dos dientes rotos gracias a un golpe de su padre. Ese hecho fue lo que ocasiono que se evadiera de su hogar.



No tenia a nadie, y sus padres no mostraron gran preocupación por su ausencia… así que comenzó a vivir en la calle y a robar para sobrevivir. La situación era muy dura, lo había recogido la policía de menores en varias oportunidades y el se había volado de las instituciones donde había ido a parar, simplemente se repetía la misma historia de desprotección.



Por los lados de Usme lo contrataron para trabajar en una fabrica de relleno, donde recogían todos los colchones usados y con ese mismo hacían nuevos colchones. El pelusas desarrollo algunas infecciones en la piel por ese trabajo insalubre pero al ser un niño solo podía conformarse con lo poco que daban. Salía del trabajo lleno de relleno a vagar por los barrios altos de Usme y es ahí donde conoce a otros chicos de su edad, el maracas y el Ronchas quienes se dedicaban al robo para sobrevivir. Como el siempre estaba lleno de relleno en la cabeza lo apodaron el pelusas, y desde ese momento su nombre real quedo en el olvido. Una noche cuando hablaba con sus parceros vio caminar desde lo alto a un niño mas o menos de su edad, flaco y pálido con los ojos negros y el pelo desordenado, tenia los zapatos rotos y en el rostro sucio con una marca de una lagrima que recorrió su mejilla.



- Que le pasa Parcero?


- Todo bien, no quiero problemas con nadie – responde un poco asustado

- Venga pa ca… le dice el Ronchas … como se llama?

- Martín…


- Y que hace por estos lados?


- Me escape de un internado y no quiero volver.



El Ronchas le pregunto si ya había comido, y tras su negativa le invito a comer lo poco que ellos tenían. Así como sucedió con el Pelusas al niño le apodaron el Cuervo porque además de sus ojos y cabello le encantaba la ropa de color negro.



El pelusas y el Cuervo se conectaron inmediatamente, se hicieron muy amigos; hablaban, jugaban, robaban y bromeaban, era todo como si se conocieran de antes… Comenzaron a ser muy unidos y no se veía al uno sin el otro. Ambos perdieron la virginidad el mismo día y con la misma chica quien a cambio de unas monedas les permitió sus favores.



Ellos eran niños de la calle y se relacionaban como tales, pero el pelusas no le gustaba la violencia, trataba de robar pero sin lastimar cosa que aprendió de su abuela quien siempre le recordó que nadie tiene el derecho de lastimar a otro. El cuervo por su parte era mas salvaje y más impulsivo, pero aun así se llevaban bien. Uno era el soporte emocional del otro en épocas de crisis.



A sus 17 años a ambos los cogieron robando y se fueron a una correccional de menores, después de cumplir los 18 y salir de la institución. El pelusas trabajaba como raponero, sabia como robar sin hacer daño a nadie y conseguir unos pesos de más, el resto de la banda tomaron distintos caminos algunos resultaron muertos y otros se abrieron del parche. Vivía solo en un paga diario donde convivía con gente viciosa que solo podían pagar precios económicos. No Era un lugar agradable, pero era mejor que vivir en la calle. Al Cuervo meses después lo metieron a la modelo “nuevamente” por Robo y tras salir de la cárcel se encontró con el mismo. Luego el consiguió otro trabajo y poco lo veía, aunque de vez en cuando se lo encontraba por las noches, hablaban y se ponían al día en chismes, en ocasiones su amigo le llevaba dinero…y le buscaba trabajos temporales para que el saliera adelante.



En ese ambiente se relaciono con la Trixie una prostituta con la que llego a vivir unos años y tuvo dos hijos. Ninguno de los cuales reconoció pues no tenia cedula. El pelusas y la Trixie tenían constantes peleas, en realidad la mujer no soportaba que su compañero no llevara dinero al hogar y permaneciera mas borracho que en la casa, así que un día metió todas sus cosas en una bolsa, se fue con los niños y nunca la volvió a ver…



Fue un periodo muy duro y doloroso el cual aprovecho para encontrarse con su amigo de toda la vida quien curiosamente tenia ya apartamento y carro.

El pelusas no comprendía como le estaba yendo tan bien, no sabía exactamente en que estaba metido. Planearon una tomata en el apartamento del Cuervo, donde tras varios tragos comenzaron a tomar y hablar de todo un poco. El Cuervo tomaba de un baso aparte algo que después de varios tragos logro emborracharlo rápidamente. Estando tan ebrio e intoxicado El Cuervo le paso un brazo por encima del hombro y le confeso que estaba sufriendo. Le dijo que estaba enamorado de una mujer que estaba con otro hombre. Ha sorpresa para el pelusas darse cuenta que su amigo comenzó a llorar cantidades enormes de sangre. Se alarmo y pensó que estaba herido, o enfermo. El Cuervo un poco atontado y delirante le tranquiliza y le suelta el otro secreto. El era un vampiro.



El pelusas no podía creerlo, pero el Cuervo llorando le pidió que le guardara su secreto, que el no se lo había buscado pero que en esas estaba. Los tragos le jugaron una mala pasada…nunca debió decir aquello. El pelusas que apreciaba a su amigo prometió nunca comentar lo que sabía… y así lo cumplió.



Pasaron los años y el Cuervo comenzó a darle pequeños trabajos; cuidar cargamentos ilegales ó guardar alguna cosa. Comenzó a irle mejor y de un momento a otro ya tenia un apartamento donde vivía cómodamente gracias a su amigo y donde era alguien de confianza para él. Todos creían que el Pelusas era el criado del Cuervo, sin embargo en realidad nunca este le dio ni una gota de sangre. Aspecto que el Pelusas ignoraba pero que para su amigo se había convertido en un aspecto estresante. Nadie podía enterarse… podían matarlo…. Podían quebrarlos a ambos.



II.



Hubo una serie de ataques a masivos en Bogotá. El pelusas estaba en su apartamento y recibe una llamada de su amigo pidiéndole que fuera al aeropuerto con dólares pues necesitaba viajar de urgencia, de manera imprevista, el Cuervo se lo llevo de viaje a un país sur americano. Luego de una corta estancia y un paseo breve el Cuervo preocupado por el bienestar del pelusas lo manda al Ecuador donde unos compañeros del clan. Pidió especialmente que no fuera abrazado y que le dieran comodidades. Sin embargo algo ahí levanto sospechas…



Esa noche el Cuervo había llegado de viaje, estaba ansioso por descansar y no preocuparse por nada, toda esa misión había sido muy desagradable para él y  no quería muchos problemas, sin embargo estos lo encontraron a él…



Llego a su casa y al abrir la puerta de la habitación encontró a su novia sentada de manera seria.



- Cierra la puerta por favor.



El Cuervo inmediatamente se percato que algo estaba mal, talvez otra vez le fueron con cuentos sobre mujeres imaginarias con las que el salía, pero lo extraño era que si fuera así ya estaría gritando.

Cuando hubo cerrado la puerta, ella le pidió con la misma voz seria que se sentara a su lado, lo que hizo de manera inmediata. La mujer lo miro a los ojos y le dijo de la forma más seria posible, sin alzar la voz ó hacer escándalo.


- Cuervo quiero que me contestes con la verdad, y solo la verdad…entiende?


- Si mi amor yo..

- Si o No entiende – Corta tajante fuera lo que fuese que el iba a responder.

- Si..- responde El Cuervo



Ella lo mira a los ojos, como pensando como preguntar



- Quiero saber, si el pelusas es o no su criado.



El Cuervo se pone mas pálido de lo normal, pero no responde a lo que la mujer arremete con mas intensidad.




- Es su criado? Si ó no!

- No, no lo es… El Cuervo responde mirando al piso mientras los ojos serios de la mujer lo taladran.

- Ahora responda. Sabe el Pelusas que eres un vampiro?... Si ó No?



El hombre se dio por descubierto, ya no había salida.



- Si ó no!? Repite la mujer


- Si, si lo sabe.



En esos momentos la mujer llena de rabia le manda una cachetada en el rostro. El Cuervo levanta la mirada y una lágrima de sangre recorre su mejilla. Ella evidentemente esta tratando de contenerse y continua hablando de manera seria y calmada.



- Cuervo usted tiene dos opciones: ó lo mata, ó lo abraza.



El Cuervo mira a la mujer secándose el líquido de su rostro.




- El Pelusas no seria feliz, él no cuadraría mucho con todo esto..



La mujer repite de manera seria.



- ó lo mata, ó lo abraza. Y si no haces ninguna de las dos yo te matare a ti y a él… Hay un silencio incomodo y no quiero hacerlo porque te amo, pero si no me dejas opción lo haré…y con una lagrima de sangre recorriéndole el rostro añade Ha sorpresitas que me tienes guardadas a esta altura del paseo..



Se levanta y deja al Cuervo solo en su habitación.



III.



El Pelusas estaba en Quito, y tras una corta estancia en la ciudad regresa al País cuando la situación de conflicto esta mas calma. Vuelve a su rutina, guarda el dinero y se dispone hacer lo que usualmente había hecho durante el día, ver televisión, salir a comprar comida y tomarse una que otra cervecita. A las 6:30 p.m en punto recibe una llamada telefónica.



- Que pasa Cuervo me esta llamando como temprano no?


- Si, un poco…como le fue por las otras tierras?

- Bien hermano, se portaron legales con migo – dice el Pelusas feliz – Oiga hermano lo noto achicopalado, le pasa algo?... no me diga que volvió a pelearse con la hembrita…

- Pues la verdad si hermano, pero bueno, no lo llamaba por eso, quería preguntarle si puede encontrarse con migo por la 45 con séptima en una hora, yo lo recojo en la nave, es que quiero hablarle de un negocito…


- Todo bien… nos vemos tons

Colgó, se arreglo y salio para el lugar de inmediato, mientras caminaba se preguntaba el porque el Cuervo estaba tan bajo de nota. Llevaban años de amigos y el ya conocía su tono de voz. A las 7 en punto el hombre lo recogió en el carro, estaba solo, cosa que era poco común pues siempre estaba acompañado de dos o más personas.

- Hermano que si me acompaña a la Calera, debo ir a ver unos depósitos..

El Cuervo manejaba más lento de lo común y mientras lo hacia comenzó hablando de los viejos tiempos, de cuando eran mas chicos y recorrían Usme como si fuera su reino. De repente comenzaron a reírse de sus experiencias, y como a pesar de los problemas siempre salían adelante. Vivir una niñez sin familia te hace buscar la misma en algún lado, y en ese momento ellos eran familia y aún lo eran….

Cuando el auto iba por los lados del mirador de la Calera el Cuervo dijo que sentía que una de las llantas estaba fallando, que mejor paraban haber si se había pinchado.

Parqueo en el lugar e hizo la pantomima de ver la llanta y el pelusas se bajo y camino unos pasos hacia el frente.

- Oiga Hermano, mire como se ve esto bonito por acá…


- Pere hermano, ya voy… estoy viendo la llanta…


El Pelusas se paro al borde de la montaña y se quedo viendo extasiado como se veía la ciudad desde ese punto. Las luces de los edificios, calles, autos, todo perfectamente organizado y bello. En esas escucha a su amigo decir que no sabe que le ocurre a la llanta y se acerca hacia el mientras el pelusas señala las calles que conoce desde la altura..



- Oiga parcero y a que viene la gente a los miradores??…


- A Tirar hermano no necesariamente a ver el paisaje como buste y yo..jaja, por eso hagámonos mas pa allá no sea que interrumpamos a las parejas…



Riendo recorren un tramo que al parecer el Cuervo ya conocía pasando por un sector con matorrales y árboles que conecta a un sector donde la ciudad se ve de igual manera pero sin el fastidioso borde metálico. El Cuervo sonríe al ver la ciudad.




- Este sitio no lo conocía, y se ve bonito…


- Cierto, y no hay tanta gente… es un lugar especial.. El Cuervo al decir esto se sienta en el pasto mientras mira la luna.

- Hermano yo lo conozco ,a buste algo le pasa ¿Qué pasa?... No me gusta verlo mal…


El Cuervo le sonríe, y le lanza una cerveza en lata fría… “venga y se toma una pola con migo mientras estamos por acá.”, el pelusas toma la cerveza la abre y se le sienta al lado. La cerveza estaba como recién salida de la nevera, tal como a él le gusta. Mientras la toman ambos se quedan en silencio hasta que el Cuervo comienza a decir …

- “Sabe que hermano, yo muchas veces me pregunto porque las vainas pasan, es decir aunque suene algo ridículo, yo a veces me digo, oigas porque nací ¿sabe? Porque me toco vivir una vida tan jodida y porque el que esta arriba me eligió pa ser lo que soy hermano…. Usted me comprende". Lo mira a lo ojos para luego fijar nuevamente la vista en la ciudad


- “Pues parcero siempre las vainas, o por lo menos eso dicen los que estudian, ocurren por algo”- responde el Pelusas



- “ Si parce…. Por algo deben ocurrir, por algo buste y yo nos encontramos desde chinos y por algo estamos sentados aquí en este momento”



El pelusas se ríe “ Sabe que hermano, no se rompa el coco pensando en esas jodas, mas bien déjele esas vainas al de arriba que es el que sabe mi perro” dice terminándose la cerveza



El Cuervo se ríe ante la respuesta de su amigo y luego sin dejar de mirar la ciudad le dice señalando un lugar especifico “ Oiga Pelusas eso que esta por allá no es la plaza del voto nacional?”. El Pelusas voltea su cuello hacia la izquierda tratando de observar el punto señalado y es en ese momento siente que algo perfora su cuello mientras unas manos conocidas lo aferran. Una sensación de bienestar lo invade mientras siente que se va su vida y al mismo tiempo, un amigo con los dos ojos sangrantes llenos de tristeza lo acompaña a su modo hacia otro lado de su existencia.

Al terminar el Cuervo se corta el brazo mientras el Pelusas comienza a beber de su vitae, el murmura a su oído aun con la voz entrecortada:

“Espero que algún día parce me perdone por lo que acabo de hacer, ahora sus pecados son también los míos y desde hoy su vida no volverá a ser como antes”

LA HISTORIA DEL CUERVO

(nota de la autora. La historia está escrita en lenguaje de calle colombiano, en primera persona de una persona de baja educación. Algunos errores son intencionales)
La cedula de ciudadanía, que escasamente me dieron a los 18, dice que me llamo Martin Rocha, pero ese no es mi nombre, todos me conocen y me conocerán como el Cuervo. Las chapas son mejores que los bautismos. Naci un 30 de Abril de 1965 en Ramiriqui, Boyaca, Un caserío lejano al pueblo, de ese lugar no tengo memoria. Mi madre le decían la Chacha, poco recuerdo de ella en mis primeros años, me dejo con los cuchos desde pequeño. El viejo García –como le llamaban- decía que “yo no debí haber nacido”, dijo que el desgraciado de mi padre, quien al parecer lo único que había hecho fue registrarme antes de desaparecer en las montañas, embarazo a mi mamá a los 14 años, lo golpeo con un azadón y casi mata a balazos al cura del pueblo cuando  le dijo que tenía que casarse con mi mae.
Desapareció sin más, dejándome un nombre que ni siquiera uso. Mi abuela Tera estaba jodida de los oídos así que no oía ni hablaba, solo tomaba un trozo de cuero curtido para pegarme.
 Recuerdo que a los 6 años regreso mi mamá de quien sabe dónde. Mis abuelos la recibieron, pero la alegría no duro nada.  Aún en mis memorias esta el día que a machetes fue echada de la casa por mi abuelo, pues estaba nuevamente embarazada.
La sorpresa fue que ella, a quien casi no conocía, se le dio por recordar que tenía un hijo, y con resentimiento tomo mi mano y me llevo. No volví a saber nada de los Cuchos.
Llegamos a Bogotá una noche fría, recuerdo que tenía hambre, pero me la tragaba, solo había comido un pedazo de queso, y eso porque le sobro a ella. Fuimos a parar a casa de la comadre Sonia, aun recuerdo a la vieja esa, amiga de mi mamá, ahí comencé a estar en la calle, no me inscribió a la escuela, y pasaba mis tardes jugando e intercambiando monedas.
Los bebes llegaron pronto y, a falta de uno, tuvo dos chillones, que dormían y cagaban todo el día, uno varón y la otra hembra. El Yairo Miguel, y la Cristina Alexandra. Mi madre gritaba todo el día, pues decía que si yo no la mataba, “ese par de diablos” lo harían.
Por fin entre a la escuela, pero mi madre me saco por las quejas de las Profes, aprendí las letras pero no a leer. Un día salimos a la calle a pedir monedas, los “mellos” tenían ya dos años, pero mamá decía que teníamos que ayudarla a trabajar, ella pedía y nosotros la acompañábamos. Era de noche, y debajo de un puente nos dejo dormidos, y cuando desperté, vi a mi lado a mis hermanitos y mamá ya no estaba.
La espere por un tiempo, pero no regreso. Nos recogió una patrulla, de esas largas, ese fue mi primer contacto con la policía, y nos llevaron a un sitio donde un poco de viejas me interrogaban, querían saber donde estaba mi mamá, si había más familia, pero “nada”, yo no sabía. Una mujer gorda llego y me dijeron que esa sería mi nueva mamá; les llamaban “madres sustitutas”, ella se haría cargo de mi y de mis hermanos.
Para ese entonces yo ya tenía 8 años, y pronto cumpliría 9, la señora esa me metió a la escuela, y nuevamente las profes comenzaron a quejarse, decían que era muy inquieto, y les molestaba que a todos los niños yo les diera en la jeta. A mi no me importaba, si me pegaban yo pegaba, era justo. La madre sustituta comenzó a quejarse de mi comportamiento, y aunque al principio me llevaron “dizque” a psicología, la cosa termino cuando jugando con fósforos incendie la cama. Fue un accidente en realidad, no quería que eso pasara, pero por eso, las “doctoras” se pusieron bravas y me llevaron lejos de mis hermanos a un lugar interno con otros niños.
Supe que a mis hermanitos los dieron en adopción, se que se fueron a Italia, y yo como era grande, nadie me quiso. Puede que algún día sepa de sus vidas.
En la Institución estuve por artos años, me pusieron a estudiar, allí por lo menos aprendí a leer y a escribir. No era bonito estar ahí, los profes le pegaban a uno, lo humillaban y lo trataban mal, así que cuando cumplí 13 años me salte un muro y corrí lo más que pude. Jure no volver a ese sitio. Así fue como comencé a vivir en la calle, y conocí a mis Parces.
Dormíamos en las cuevas de Usme, era como la familia, allí los manes me comenzaron a enseñar a atracar. Mi primer chuzo fue un tenedor derretido, con ese atracamos a unos cuantos y vivíamos de eso. Sí dábamos con suerte esa noche comíamos pollo, si no, pailas, pasábamos derecho sin comer.
Éramos pandilla, nos hacíamos llamar “los polillas”, éramos El Ronchas, El Maracas, El Pelusas y yo, ellos me llamaban El Cuervo porque cuando atracábamos a alguien, sí tenían ropa negra yo me la cargaba. De todos, El pelusas es el mejor. Le dicen El Pelusas porque trabajaba en un relleno de cochones usados y quedaba lleno de esa mierda. El es el parce de los parces, con ese man puedo hablar toda una noche y no cansarme. Con los Ñeros fue que salíamos y conocimos el mundo, aprendí a fumar vareta, a utilizar un fiero y a conocer hembras, nunca me dio por el bazuco y esas cosas, la verdad no quería andar en la calle como un desechable.
Fue exactamente con El Pelusas que nos metimos en un lió y nos llevaron al Redentor. Dicen que eso no es una carcel pero lo es. Ahí conocí a mas bacanes, y comencé a aprender más, me contacte con “el grillo” que tenía un negocio de cueros, vareta de primera calidad.
Además de drogas que yo no había oído en mi vida, me dio un teléfono y una dirección pues él iba a salir del hoyo. A los pocos meses nos soltaron, ambos teníamos 18 años. Cuando fuimos a ver al resto del combo, nos dijeron que El Ronchas lo habían quebrado en Usme, y que El Maracas estaba en la cárcel.
Durante varios meses seguimos robando con El Pelusas. Ese man nunca ha sido de vainas duras, el tipo atraca pero no le gusta herir a nadie, a veces vendíamos diablos y maduros, que conseguía gracias al grillo, y ese man fue al que di por primera vez de baja. Ese tipo quería matarme con un chuzo, pero yo fui más rápido y le clave el mío en el corazón. Recuerdo que soñé con el muñeco varios días, hasta que se me quito.
En el sector de Santa fe el “Duro” era “el Perico”, con ese man se tenía que hablar para todo, pero fue extraño porque justo me pillaron robando y me encanaron por 6 meses. Cuando salí me dijeron que el Perico estaba tieso y que ahora un tal Nicolás era “el Duro” en las calles. Hay que tener cuidado cada vez que cambian de mando, no sea que lo pelen a uno.
Era mayo de 1984, yo había cumplido mis 19 años en la cárcel. Me dieron el alta un mes después, esa noche después de salir del hoyo atracamos dos viejas con el pelusas, mientras escapaba sentí ojos en mi nuca, fue algo realmente extraño. El pelusas me presento al Nicolás, el man vestía chaqueta de cuero y camiseta, se veía distinguido, era un tipo respetable en su camioneta 4 x 4 con varios manes pinta custodiándolo.  El  tipo se dio cuenta que no me conocía, le tuve que explicar que había estado en el hoyo.
Inmediatamente nos propuso al Pelusas y a mí hacer de escoltas en una fiesta, nos dijo que si nos portábamos bien podíamos cambiar de vida. Aceptamos sin pensar.
Al otro día me eche en un parque pensando que hacer, me gaste alguna plata en comida y me quede hablando mierda con algunas viejas. Nunca pensé que ese día sería el último.
Cuando cayó la noche comencé a pensar que hacer, se me dio por ir a hablar con el Duro del Nicolás para ver si me daba permiso de vender diablos en el sector. Qué sorpresa me lleve cuando apenas me vieron, sin esperar que hablara, el Nicolás grito que “yo sería uno de los suyos”.
 Lo primero que pensé fue en una pandilla, pero no entendía ni mierda.  Me subieron a la camioneta y me bajaron en algún lugar del centro. Los manes me estaban esperando para cascarme, saque mi navaja y pensé que “si me quería quebrar, yo me llevaría a varios con migo”
 En un circulo varios tenían tubos, cadenas y chuzos. Los tipos pesados entraban al círculo para darme, pero yo no dejaba, a los 4 les di duro. A uno lo abrí por la mitad y los demás quedaron muy mal heridos.
Una hembrita miraba muy interesada el espectáculo, solamente cuando se me acerco me di cuenta que era realmente bonita: flaca, piel canela, y ojos negros alargados y un peinado peculiar alto.
 La chica al estar frente mío sonrió burlona y se desenredo la moña que dejaba ver una trenza como dos metros con un chuzo en la punta. 
Casi no puse cerrar la boca de la sorpresa al ver que la hembrita quería enfrentárseme con migo, la verdad no soy de los manes que les pegan a las viejas!!... e inicialmente me negué a darle. Con tal sorpresa que la vieja utilizando su trenza como látigo y haciendo círculos me rayo y tuve que defenderme.  Le propine un golpe y cuando pensé que saldría triunfante ella fue más rápida que yo y me dejo en el piso boca abajo.
Mi orgullo estaba en el piso, una hembra me había vencido, y al oído melodiosamente me dijo “eres bueno, pero no lo suficiente”. En ese momento pensé en salir corriendo de ahí, ocultando mi humillación y mi ira. Pero no alcance si siquiera a hacerlo. La mujer fuertemente me abrazo, y sentí como algo se me clavaba en el cuello, trate de zafarme, pero era en baño, parecía como si me amarraran cadenas, comencé a sentir que se me iba la vida, pensé en mis parces, en las personas que había conocido, vi la imagen de mis hermanos aun pequeños, la cara de mis familiares, el sentimiento de rechazo y dolor se me paso por mi frente, nadie me quiso desde el principio, y mi historia terminaría ahí, el cuervo moriría así como nació, sin que nadie realmente le importara.
Luego apareció de la nada el Nicolás, y termino de morderme.  Abrí mis ojos por última vez, y vi como la mujer con el chuzo de su trenza le abría la piel en la muñeca al man. Su sangre brotaba de él.  Mi boca busco esa sangre que resulto ser la cosa más deliciosa que había probado.  Bebí de mi sire, mientras mis ojos se encontraron con los ojos de ella, quien solo miraba. Mi boca temblaba mientras sentía como mi cuerpo asustado se retorcía por dentro con gran dolor.
Todo se volvió negro.
II.
Mis ojos se abrieron. La luz me molestaba. A lo bien que cuando abrí los ojos no sabía donde carajos me encontraba. Me sentía extraño, estaba en una especie de choza de lata a cada lado. Había gente haciendo bulla afuera, la música estaba fuerte, era como despertar después de una borrachera.
Mire a mi lado y ahí estaba el jefe Nicolás, me miraba con una sonrisa burlona. Me ayudo a pararme y me dijo “ Bienvenido, ahora eres uno de nosotros, pertenecemos clan Brujah y para mi es un placer tenerte en nuestras filas, espero que lleves nuestro nombre con honor”. Al principio les juro que pensé que me estaban jugando una broma. Creo que el Nicolás se dio cuenta que lo mire re perdido, y se rió, me puso su mano en mi espalda, y dijo “ahora eres un vampiro, pero tienes mucho que aprender”, Camino con migo hasta la salida, el grupo se quedo en silencio mientras me observaba… “Les presento al Cuervo, denle la bienvenida”.
 Me sorprendí al ver parados “como si nada” a los manes que yo había intentado quebrar. Cuando vi que se me aproximaban, pensé que me matarían, pero al revés, los manes me saludaron como si me conocieran de siempre. Me senté con ellos en unos troncos y alguno de ellos me paso una cerveza, bebí el primer sorbo pues sentía mucha sed e inmediatamente el dolor de tripas más espantoso que había sentido en mi existencia me invadía. Vomite sin más.
“Hey les dije que no le hicieran bromas, no ven que es nuevo Huevon – Era la voz de Nicolás, quien se acerco un poco desafiante hacia los otros manes, aunque creo que, desde antes, e sabia que me iban a hacer.  No me salió palabra, me sentía re mal.
Vi como el Duro le hacía señas a alguien y gritaba. La misma hembra que me había cascado,  se me acerco, y me pedía fuera con ella. La seguí recordando la humillación de la paliza que me dio.
“No haga esa cara, que igual ya está muerto”- trataba de entender a la mujer – “Mire no coma o beba nada, usted es un vampiro ahora hermano. Así que solo toma sangre, si quiere luego, volver a comer, tendrá que entrenarse.... pero eso no es de la noche a la mañana, así que no se haga el listo, aquí no es nadie, y debe aprender a serlo. Sí aprende le va bien, y sí no,  hay cosas peores que estar muerto”.
Esta hembrita no era para nada delicada, aunque hermosa y bien dotada, la chica no se iba con rodeos. Ahí me entere que a ella le decían el escorpión, pero que también la conocían como Hanna, me dijo que prefería que la llamaran por la chapa, pues por su nombre solo la llamaban en su trabajo. Volvimos al grupo, y yo estuve achantado todo el tiempo. Pasaron luego unos vasos con  sangre, automáticamente mire al Nicolás quien me dio su aprobación.
 Tome por primera vez “la vitae”, esa cosa es lo mejor que existe.  De repente comencé a sentir que estaba menos débil.
Esa Noche entre risas y chanzas los otros me explicaron que el sol no me podía ver si no me quería fritar, así que a las 4 de la mañana me montaron en un camión, y junto con otros nos fuimos a una casa que tenía en el suelo de cemento, donde había unos huecos como ataúdes en el piso, dentro había unos colchones que olían a demonios, me dijeron que me acostara allí, y cerraron el lugar con una Tapa. Me dormí inmediatamente.
 Desperté luego, me sacaron del hueco y me mandaron a bañar. Esa fue la primera vez que conocí el agua caliente. Cuando Salí había ropa para mí, una chaqueta de cuero, camiseta, y pantalón.
 Unos manes me dijeron que el Nicolás me estaba esperando en el carro, subí y me dijo de una como si estuviera enrabonado lo siguiente.
“Mire Cuervo, usted va conocer a alguien hoy, pero OJO, no la llegue a cagar porque si lo hace, le juro que hasta hoy llega, usted al principe lo trata de señor, nada de andarse con irrespetos, toma lo que le ofrezcan y habla cuando se lo pregunten, usted acá no es nadie, así que no le da la mano, y no se ponga de cretino, y no se le ocurra ponerse a robar, El príncipe es el manda acá, y él puede quebrarnos a usted y a mí. Por eso lo mande a bañar, póngase algo de colonia, y ya sabe, no me quede mal, la gente antigua tiene poderes que usted ni se imagina, así que ya sabe, solo lo conocerá esta vez, y volverá a verlo solo si es merecedor”.
Tengo que aceptar que cuando entramos a esa mansión, me quede callado con solo ver las cosas tan bonitas que había. Soñé con tener una casa así algún día. Me mando a sentar en un cuarto muy pequeño cerca de la entrada principal. El Nicolás estaba a mi lado, sentía que vigilaba todos mis movimientos. Luego nos llaman a un gran salón. Un hombre alto, muy elegante, pinta, bien vestido y con superioridad nos esperaba. No me atreví a mirarlo a los ojos.  El Nicolás me presento. El príncipe no hablo directamente con migo, le pregunto al jefe que sabía sobre mí, y me sorprendí al oír que el man ya me había estudiado. Sabia más cosas sobre mí que yo mismo. El príncipe le ordeno que me enseñara las leyes de la Camarilla, y que me vigilara.
La reunión duro menos de 5 minutos y salí de ahí con muchas preguntas que poco a poco me fueron contestadas. La verdad aprender de eso, te puede llevar toda la vida.
 Comencé a trabajar con el man Nicolás, quien me enseñaba, pero también me ponía en mi sitio. Unos parceros me dijeron que el Nico no era como otros sires, que el cuidaba a su gente.  Que el otro que quebraron le importaba cinco si sus pequeños les iba bien o no.
De sus chiquillos éramos 4. El Nico se encargo que nos enseñaran a cazar, nos dijo que beber sangre de animales era cosa de Maricas, así que todos iniciamos cazando a lo bien. Había semanas en las que nos llevaban a una finca y nos enseñaban a disparar todo tipo de  hierros. También nos ponían a darnos en la jeta entre nosotros para aprender la movida. 
Aprendimos del clan, la historia, la ideología, y nos dijeron que los farsantes llenos poder, los gomelos y los ventrue eran los peores.
Al mismo tiempo que me entrenaban, yo me propuse aprender a comer y a fumar, y que cosa tan jodida!!!, era re teso!... la mayor parte del tiempo vivía enfermo, hasta que un día por fin le agarre el tiro.
Poco a poco me di a respetar, le rompí la nariz a varios en el proceso. Seguí encontrándome con El Pelusas y lo ayudaba a robar. El man no comprendía porque ya no salíamos de día como antes, le dije que no podía por el trabajo, él igual lo aceptaba.  Yo, a lo bien, me aseguraba ir a donde ese man bien alimentado... de solo pensar que puedo quebrar a  mi  parce y hermano del hambre, me muero.
A unos pocos meses ocurrió algo que realmente me marco. Pa decir verdad yo a la escorpiona le tuve ganas desde el primer momento. Pero ella era intocable. Me decían que me llevaba unos 100 o más años de convertida, y que los manes que se habían atrevido a levantarla les había ido re mal, así que yo con ella a metros.
 Pero ese día estaba en un bar, habíamos descansado de un operativo, y la hembrita se me sentó al lado. Comenzamos a hablar, y me di cuenta que yo le gustaba. No se como, esa noche, terminamos manoseándonos en una esquina sin que nadie se diera cuenta. Sabía que no podía decir nada. La hembrita estaba con el Matraco, ese man era re cercano al Nicolás, me podía quebrar si se enteraba.
Ella sabía lo peligroso que era y, sin embargo  eso no evito que a la otra noche nos viéramos. Terminamos en una habitación de un motel en el centro, haciéndonos cosas como si fuéramos un par de conejos.
Yo pensaba que eso del sexo no se podía cuando uno es vampiro, pero la escorpiona me demostró que no. Puedo jurar que con ella pase la mejor de las noches y, aunque después de que termináramos estaba muerto del hambre y casi a punto de entrar en frenesí, ella, que nada tiene de tonta, fue preparada, y en un termo grande tenía suficiente para los dos.
La mujer me recordó que “yo no era nadie”, y que por lo tanto no se podía hacer público. Mi pedazo de corazón se ponía caliente cada vez que la veía, y me moría de los celos cuando la veía con el Matraco, muy agarrada de man... pero  yo no podía hacer nada. Yo sabía que la hembra no lo quería, me lo decía mi corazoncito.
 Nos veíamos una vez cada 3 o cuatro meses, momentos en que como tigre celosa, me reprendía si se enteraba que le había coqueteado con otra vieja.
Un día pasaba por un bar con algunos parces, y me dijeron que había unos manes que querían hablar con migo. No dude y fui a ver como era el bailado. Me comentaron que eran del M19, que sabían que yo tenía contactos con Nicolás, y que deseaban comprar armas, me dieron una lista completa de hierros.
Quede en contactarme con ellos. Por primera vez desde mi abrazo hable con el Nicolás, de hombre a hombre, y le dije lo que querían estos manes. Recuerdo la cara de sorpresa del señor, quien me interrogo casi una hora en relación a porque me habían contactado.
Respondí sinceramente, porque yo no tenía nada torcido en eso. El man me dio indicaciones, y les vendimos las armas. Pagaron muy bien, y por primera vez en mi vida vi en mis manos 100 millones de pesos, esa era la comisión por la venta, el resto se lo quedo el jefe. A las dos semanas los manes tomaron el palacio de Justicia, no les fue muy bien, pero por lo menos pagaron los hierros antes de que los atraparan.
Con esa platica, me compre un carro y un apartamento pequeño, donde vivía a lo bien. Desde ese negocio el Nicolás comenzó a tenerme más confianza y me llamaba con frecuencia. Fue por ahí que comencé a conocer a los distribuidores de droga y comenzamos a tener negocios. Al principio yo solo era el que cuidaba, pero poco a poco me involucre mas.
Pasaron unos 6 años largos.
La vida da muchas sorpresas y una de esas se dio cuando un día me puse a fumar en un muro, y sin saberlo al otro lado estaba el Matraco hablando con unos manes. Oi  que iban a quebrar al Nicolás, es mas hablaron que le estaban chuzando plata de los negocios  se quedaban casi con el 10%, pero ellos iban por el 100.
Oí su plan con atención, no hablaron mucho pero dijeron  algo de una trampa en el pueblo de Cajica.  No lo dude ni cinco, esa era la oportunidad que buscaba, sin el man, la hembrita sería mía.
Fui directo a donde el Nicolás, y buscando que estuviéramos solos, le conté todo lo que había oído. El man no me quería creer, pero yo le dije que me podía matar en ese momento si el se enteraba que yo estaba diciendo algo falso. Fue algo extraño cuando esa misma noche llego el Metraco diciéndole al Nicolás que lo invitaba de rumba al Norte.
El Nicolás fue prudente y me dio la misión de defenderlo, yo encabezaría la operación y seria mi responsabilidad si algo le pasaba. Llame algunos contactos, y conseguí rápido organizar 200 personas entre aquellos que los seguían al jefe y aquellos que los esperaban en el lugar de la rumba.  Como no era de confianza, no pude ir en el carro con el Nicolas.
Cuando llegaron a la supuesta fiesta comenzó la balacera. Se veían hombre que utilizando disciplinas para defenderse, había estallidos, fuego y gritos.... todo era un desorden. Creo que los manes no se esperaban que hubiera un ejército esperándolos. El Metraco fue directo contra el Nicolas que ya estaba más que preparado, y comenzaron una lucha que duro casi dos horas. A lo ultimo Nicolás le casco tan duro que el Metraco quedo sin dos piernas y tirado en el suelo.
A los demás traidores les clavamos una estaca en el pecho y los dejamos ahí hasta que amaneciera.
El Nicolás nunca olvido que le salve la vida. Y me invito a ser uno de sus hijos más cercanos, eso quiere decir que pase a ser “El Cuervo, el segundo al mando”, gracias a esta jerarquía pude  por fin “ser alguien”, conocer a los duros de la distribución de droga y, comenzar negocios. Hicimos muy buenos tratos. Llegue a conocer a Escobar y nos echamos unas polas con él.
En mercado de Armas y Drogas nos iba de Lujo, y lo más importante fue que a partir de eso comencé a ser invitado a las reuniones del Principe, era un honor que su alteza me encomendaba algunos trabajitos. Comencé a ganar confianza, y eso me gustaba.
Comencé hacer muy buenos negocios y me convertí en todo un traqueto. Con la mucha plata que gane  me compre con el Nicolas, una casita: pequeña. Solo tiene 7 habitaciones, dos yacusis, dos salas, una guarida para armas, un campo de entrenamiento y bueno, una que otra maricada.
No me puedo quejar me ha ido bien.  He podido ayudar al Pelusas quien sabe de mis negocios y sacarlo adelante.
Al poco tiempo que murió el Metraca, la Hanna y Yo nos cuadramos a lo público. Todos saben que ella es mi mujercita, ella no vive con migo pero es mi chica y yo la amo con todo el corazón.  En un tiempo casi terminamos por culpa de los celos, pero volvimos.
La tonta me tiene embobado, puedo mirar otras mujeres pero siempre regreso a ella, yo se que ella me quiere a pesar de  ser una intensa de miedo.  Vive con celos, y bueno… yo también, pero es que “yo me porto bien” y ella no cree.

UNA NOCHE LLUVIOSA

Era una noche lluviosa en Bogotá, los relámpagos iluminaban parte de esos oscuros callejones en Santafe, las prostitutas se habían escondido en sus antros y los indigentes se unían en las calderas de las ollas de bazuco. Un carro negro con vidrios polarizados había estado parqueado en la misma esquina hace dos horas, los indigentes bien sabían que les convenía no acercarse, era claro que en las calles habían unos pocos que gobernaban. Levemente se abre una de las ventanas del vehiculo, y se observa como una chispa de una colilla de cigarrillo salta al charco mas cercano mientras humo acumulado en su interior sale por el pequeño orificio que lentamente se cierra.



En el interior de la camioneta hay 3 hombres, uno de ellos esta pendiente del volante, los otros dos en las sillas traseras. La luz del fuego del encendedor ilumina el rostro de un hombre blanco con ojos negros quien continua fumando con tranquilidad, el otro a su lado esta un poco nervioso, mira el reloj constantemente y se observa realmente molesto.



- La cita era a las 7 y son las 9 de la noche, el cretino del Julian me las va a pagar.


- Calmese Ferney, al parcero ese le conviene llegar, busté lo sabe, así que no se hierba, el negosito conviene…


- Más vale, porque le juro Cuervo que no se con que responderle al Nicolás si el man no se aparece…



Ferney era un hombre de apariencia de unos 25 años, moreno, con una cicatriz en el cuello, producto de un ataque que recibió en vida, sus ojos eras castaños oscuros y su boca pequeña con labios delgados, su rostro parecia rigido, constantemente mostraba cara de disgusto pocas veces se le veía sonreir. En vida habia sido un pandillero peligroso y ahora solo era otro Brujah con deseos de ser alguien.



La lluvia en el exterior se intensificaba. Un trueno estruendoso activo la alarma del vehiculo, la cual inmediatamente fue apagada. El cuervo veía los movimientos a su alrededor, uno que otro indigente drogado pasaba sin molestar. Fumaba de manera mecánica, era algo que con el tiempo se le había vuelto un vicio.



Pasaron 10 minutos y frente a ellos se parqueo un mazda azul del cual se bajo un sujeto de piel negra.



- Y ese sujeto que culos hace aquí? –dijo Ferney entre dientes

- Pensé que habías dicho que el Julián vendría – dijo el cuervo rancio.

- Eso fue lo que acordamos… este man es parcero del Julian, pero no es de los que lo acompañan en los tratos…

- Esto me huele a mierda – murmuro el Cuervo tocando su cintura y acariciando sus armas



El hombre negro se identifico como un tal Willinton y dijo que el Julián lo había encargado de recoger el cargamento. El cuervo sonrió de manera malévola mientras miraba a Ferney.



- Claro mi parce – contesto El Cuervo en un tono singular de ironía – si trajo el billullo nosotros le entregamos lo nuestro, Milton parquéese en esa esquina, ahí nos bajamos.



El Ferney un poco más pálido de lo normal escoge uno de dos maletines que había en el interior, y se baja en la esquina desierta junto con El Cuervo quien tenía un especial brillo en los ojos. Dejan convenientemente el maletín “con la mercancía” en el capo del carro y esperan a que el negro les entregue el dinero. Tras escuchar la mala excusa en relación a la ausencia del Julián deciden continuar el negocio. Reciben el bolso con el supuesto pago, y de manera previsible el negro velozmente raponea el maletín de los vampiros y sale corriendo.



- Acabas de firmar tu tumba maricon



Murmuro el Cuervo tranquilamente mientras lo perseguía como un rayo y lo empujaba al corredor también desierto en la otra calle. El humano quien no se entero que lo había golpeado mostró un grito apagado cuando vio que de la nada tenia al frente un hombre alto y acuerpado quien lo apuñalaba sin piedad.



- Te ganaste lata Piró, eso te pasa por creerte Vivo, pero lo que te ganaste es que estés muerto.



El vampiro tras apuñalarlo acerco su cabeza al cuello del desafortunado y lo mordió violentamente hasta que dejo de moverse. La lluvia en ese momento se vuelve más fuerte, un sonido de un auto escapando se escucha en el fondo, mientras el cuerpo del traidor cae en un charco de agua.



El Cuervo sentía como el agua recorría su cuerpo, y lamento que Ferney hubiera sido tan confiado. Recogió el maletín del suelo, el cual evidentemente estaba vació, sabía como actuar frente a los traidores y tenían claro que nunca se entregaba la verdadera carga si se desconfiaban de las condiciones. Sin embargo le sorprendía como su compañero había sido tan “inocente” en planear un negocio en esas circunstancias; por ese mismo motivo fue que Nicolás le pidió que lo acompañara, había cosas en las que él tenía más experiencia. Camino unos pasos saliendo del callejón.




- Ferney bonita se la iban ha hacer…


- Maldición – solo murmuro el hombre, quien sabia que esto no se olvidaría



El Cuervo ordeno dirigirse a la casa, en su rostro había una cierta sonrisa burlona, que Ferney no podía soportar.



Ferney, quien era en parte como hermano del Cuervo, pues compartían el mismo Sire había guardado por varios años un rencor hacia este "hermano", pues en parte a este le había ido "mejor" en la "no vida". El Cuervo sabia de la envidia que su compañero le guardaba, y aunque la antipatía era mutua, pocas veces habia confrontación, extrañamente en algunos negocios trabajaban muy bien juntos, no era en vano que el hubiera llegado donde estaba ahora, sin embargo el Cuervo era más respetado, talvez en parte porque era mas sociable, y en el contexto Colombiano, un Brujah debía serlo, él tenia buenas relaciones con miembros importantes del clan con quienes habia desarrollado una relación de confianza (y más), algo que Ferney por su actitud huraña no lograría facilmente.



Al llegar a la casa Ferney desapareció por un instante. El Cuervo se dirigió a su habitación, pues estaba empapado, y aunque no enfermaría, le molestaba la humedad: así que se puso ropa seca. Ordeno a los criados sacar los maletines del vehiculo y coloco vallenatos en volumen bajo.



Al poco tiempo se escucho una algarabía: Nicolás había llegado.



Ferney, quien estaba en la sala tratando de tomar valor para contarle a su líder lo sucedido vio como Nicolás se sentó a su lado y prendió la televisión con una sonrisa en sus labios, mientras saludaba a su discípulo y se quitaba los zapatos. El Cuervo llega convenientemente en ese momento saludando al que consideraba su padre y sentándose a su lado también con una sonrisa. La cosas se pusieron interesantes cuando Nicolás pregunto como les había ido con la entrega, el Ferney trato de explicar lo sucedido con cierto tartamudeo. El vampiro tal vez esperaba que Nicolás se pusiera furioso y lo abofeteara pero en cambio encontró que Nicolás estaba riéndose, lo que lo puso más nervioso.



- Cuervo, hágame el favor y coméntele al Ferney porque me estoy riendo.



El vampiro soltó una carcajada mientras miraba a su Sire con cierto tinte cómplice.



- Ferney es que lo que busté no sabe es que el Nicolas quebró al Julian hace quince días por Piró. El tercer Vampiro al escuchar eso veía como los otros dos se reían pero a él no le parecía gracioso. Lo único que le agradezco a buste hermano es que me haya invitado a comer reyena!



La risotada sonó estruendosamente. Ferney miraba al Cuervo furioso. El man lo había acompañado tres horas en el carro esperando la supuesta entrega, sabiendo que todo era un engaño. Nicolás le explico que justo después de que él había quebrado al Julián, fue cuando Ferney llego emocionado por el supuesto gran negocio, que como era evidente el Julian no podría cumplir, así que para darle una lección se puso de acuerdo con el Cuervo para que lo acompañara a sabiendas de que los cómplices del fulano desconocían que este estaba muerto. Tras la explicación el vampiro trataba de ocultar su molestia, tenia que sacarse el clavo de alguna forma, y lo haría ....en su momento.

FETICHE

Un desconocido entra a un asadero, el sitio es el típico restaurante donde venden pollos asados y donde se reúnen las familias, esta oscuro, ya son las 7 de la noche; el lugar esta lleno de personas, varias familias departían, uno que otro niño corría alrededor y había mucho bullicio. El hombre pasó por los pasillos entre las sillas y se coloco en una silla esquinera ….. justo al lado de lo que le interesaba.



Una pareja estaba sentada uno al frente del otro, él con uniforme de policía y ella delicadamente vestida, tenía una chaquetilla verde, pantalón oscuro y tacones de punta. Ambos no se miraban, se notaba que estaban peleando, la mujer miraba con un rostro de evidente mortificación la esquina opuesta a la del caballero, mientras este un poco más pálido miraba la mesa…



Inmediatamente la mesera trae su pedido, carne azada abundante y papas, la mujer comienza a comer ansiosa, aunque sin mirar a su acompañante quien ni siquiera miro el plato, se tocaba las manos debajo de la mesa, mientras ella comía de forma desagradable; la persona que observaba no pudo evitar disfrutar la escena, esta mujer evidentemente le había hecho un escándalo, y el hombre como estrategia para hacerla sentir culpable no iba a comer de ese plato. Pensó que le convendría comer, seria igual “su última cena”, la de ambos… tenia cierto fetiche con sus victimas, las escogía bien, las seguía por semanas, observaba como vivían, se aprendía sus rituales y luego solamente se alimentaba de ellas.





La mujer furiosa al ver que su acompañante no comía llamo a la mesera para que le trajera cajas para llevar el pedido, lo cual a nuestro desconocido no le sorprendió, sabia que ella hacia esas cosas, trato de adivinar que harían después, gritaría como lo había hecho en las ultimas ocasiones o se iría de la mesa., pero la respuesta de esta le fascino: le pregunto a su compañero que le pasaba.



“Interesante” murmuro para si el hombre en la esquina, “algo nuevo” sin embargo la respuesta del sujeto le pareció poco atractiva “estaba aburrido”



¡Aburrido de que?? Pensó el hombre…. Seguro, aburrido de ella…



¿de que estas aburrido si tienes todo en la vida? Deje de ser ridículo!!... le grito la mujer a su compañero. En esas hizo un show, dejo caer su cartera de imitación de cuero en el asiento y fue a pagar a la caja mientras el hombre veía su plato.



El hombre en la esquina se divertía, esa mujer le fascinaba, era lo mas contradictorio que había visto, lo insulta antes de comer y cuando este no se alimenta lo regaña de nuevo motivada por la culpa de que el no comiera. Pobre es posible que piense que este desnutrido.



Como el supuso, el policía comienza a comer con cierta risa picara después del escándalo.



Nuestro desconocido sonríe, sale del restaurante sin haber sido atendido y espera a que salga la pareja, los mira al salir, ella va adelante caminando rápido y furiosa… y el mucho más lento, al cruzar la esquina los dos desaparecen para nunca volver a ser vistos.

LA CONDESA- SEGUNDA PARTE

II.



Como era de esperar la Condesa dejo que se acomodara la comitiva toreador en el salón, entrar en esa sección era encontrarse con la belleza y nata de Bogotá, entre vampiras y Ghouls hermosas pareciera que todas se estaban preparando para un reinado de belleza. Ella tenía que aceptar que al principio atender a los toreador era tortuoso, pues con ellos nunca se sabe que va pasar. Un día pueden creer que tu trabajo es lo mas bello del mundo y al otro decir que le falta vitalidad. Ganarse el respeto dentro del clan toreador no le fue fácil, pero poco a poco lo logro, y claro tenia que agradecérselo todo a su maestro, sin él, ella no sería nada…




- Veronica, Como siempre radiante!, esta noche será maravillosa, ya veras, todo saldrá perfecto!


- Seguro que sí, será la mejor de las fiestas

- Si querida, sigue por acá para lavarte tu cabello, conseguí un tratamiento capilar buenísimo, que lo deja brillante y hermoso, te lo haré poner..



Mientras un Ghoul delicadamente comienza el tratamiento, Veronica de manera relajada comienza a hablar con la estilista, sobre su vestido y las joyas que Claude le había comprado, y en algún momento le pregunto sobre su maestro..



- y Pierre Lagouarde? Cuando va regresar de Francia?

- Oh querida, ni yo se con exactitud, la ultima vez me dijo que había conocido un hombre maravilloso y que estaba encantado con su cultura, y bueno, no se cuanto le dure el romance, espero que regrese en Julio por lo menos…



Al hablar de Pierre, La Condesa inmediatamente recordó el afecto tan profundo que le tenia a ese hombre quien básicamente era su mentor. El recordarlo la conectaba con su historia.



Catalina fue llamada originalmente “Victor”, era el hijo menor de una familia de 4 hijos varones de un pueblo del magdalena. Desde pequeño, él no era como sus hermanos, lloraba con frecuencia y le gustaba jugar más con las niñas que con los niños, tenia muñecas ocultas debajo de la cama, y en secreto le encantaba ver como su madre se maquillaba y vestía. La progenitora, se había dado cuenta de la tendencia diferente de su hijo pero trato de no darle importancia pues no quería escandalizar al padre quien evidentemente por su machismo no lo comprendería. Cuando cumplió 15 años se dio cuenta que estaba en el cuerpo equivocado, él no era él, era ella, trato de ocultar su identidad pero poco a poco se encontró escondido en un baño maquillándose, y poniéndose cremas en la cara. A los 17 años después de graduarse del Colegio se encontró a punto de suicidarse con veneno; se había enamorado y no era correspondido. Tras salir del hospital se dio cuenta que terminaría muerto si no aceptaba lo que era. Esa misma noche desorientado huyo de su pueblo hacia la ciudad donde poco a poco se estableció, comenzó a trabajar en un local lo que le permitió adquirir maquillaje y ropa de mujer, era un hombre de día, y a la noche salía a la calle vestido de chica, ahí comenzó a relacionarse con otros travestís, y poco a poco, cuando se fue sintiendo más “segura de si misma”, comenzó a vestirse de mujer tiempo completo, lo cual causo, como cualquiera esperaría, que perdiera su trabajo, sin embargo aumento su autoestima. Comenzó a prostituirse por diversión y necesidad, con las ganancias pagaba a un medico que le proporcionaba hormonas, lo cual hacia que su voz se volviera mas fina y le permitía soñar con tener un busto femenino, sin embargo fue con sus ahorros de todo un año que se pudo implantar senos con cirugía, el próximo paso seria la extirpación del miembro, sin embargo ese aspecto no seria posible.



Cuando tenía 26 años estaba en la Avenida 15 con sus amigas. Ellas buscaban clientes a los cuales satisfacer y ganar dinero. Muchos posibles clientes pasaban por el lado y se burlaban de ellas, lo que producía que muchas veces a punta de golpes tuvieran que hacerse respetar. Eran peligrosas, sí, pero también eran hermosas. Esa noche un Renaud 12 se estaciono cerca de ella; el ocupante hizo la pregunta de siempre, y ella entro al auto, después de intercambiar besos y caricias con el desconocido sintió un dolor punzante en el cuello que apagaba su vida, posteriormente recuerda como el cliente le daba sangre de su mano y después se desmayo. Despertó sola en una calle oscura: no había nadie a su lado. De repente comienza a sentir una sensación extraña, las manos le temblaban, la angustia se apodero de ella, y solo quería obtener sangre, sentía que se estaba volviendo loca, y en parte lo estaba; salió a la calle como maniaca, buscando quien sabe que, pues no lo sabia… estaba furiosa. Comenzó a perseguir a un sujeto que se escondió en una tienda, y ella con el puño rompió el cristal del local, de su propia mano comenzó a salir sangre, y ella como acto reflejo comenzó a lamerse, eso era lo que buscaba, y lo necesitaba rápido…. se atemorizo cuando vio que la policía iba tras ella, tras ser alcanzada, ella con un golpe seco lanzo a los oficiales 10 metros de donde se encontraban. Las piernas le temblaban, pero aun así escapo con un dolor intenso en el estomago, las luces de la ciudad la ponían mas frenética y solo buscaba huir, fue ahí que el destino la llevo a abrir la puerta de vidrio mas cercana, y se encontró en un salón de belleza donde varias clientas asombradas veían que un travestí entraba herido al lugar casi al punto del desmayo.



Es ahí donde apareció Pierre, un hombre rubio con peinado de hongo y de presencia amanerada que se acercaba a ella y ordenaba a sus empleados que rápidamente lo ayudaran. La Condesa nunca olvidó que fue él quien cuido de ella, la alimento y se encargo de denunciar la situación ante el príncipe. Después de la respectiva investigación, y tomando en cuenta la versión de Catalina concluyeron que su abrazo había sido hecho por un Brujah llamado popularmente el Merengue y quien como estrategia revolucionaria se había encargado de liberar Caitiff desenfrenados con el fin de poner en problemas al monarca. Nicolás se encargo de enjuiciar al fulano, el cual después del castigo de 105 fracturas de huesos consecutivas tuvo que salir del país con la fama de homosexual y traidor; sin embargo el líder Brujah no estaba muy a gusto al recibir en sus filas a la “dama”. La condesa recuerda como, en plena reunión publica del clan, Hanna en su versión de calle, había cuestionado duramente a Nicolás por su actitud prejuiciosa e “ignorante”, y le había dicho que era responsabilidad de los Brujah ver por ella, a pesar de que fuera un travestí. La discusión se convirtió en todo un griterío y casi se van a las manos. La Brujah en una actitud dominante ofreció entrenarla y reto al que no estuviera de acuerdo a pelearse con ella. Antes de que las cosas se tornaran más agresivas se puso de pie el Toreador que la había rescatado, fue extraño ver a ese hombre en un griterío Brujah. Cuando pidió la palabra, el salón se quedo en silencio – más por el hecho de lo inusual de la situación que por algún respeto hacia el fulano- el hombre brevemente informo que había consultado con el príncipe la posibilidad de ser el Sire de este accidentado Brujah, y que permitiría que recibiera también formación sobre su clan de origen si solo el clan estaba de acuerdo. Nicolás no lo pensó, y sin dar pie a mas comentarios acepto la propuesta. En su rostro se observaba que estaba muy aliviado por haberse “deshecho del raro”. Después de eso Pierre invito a Catalina a una velada, la abrazo fraternalmente y le dio de su sangre, en ese momento ella comenzó a ser un toreador.



Catalina no comprendió el porque este hombre le había apoyado, sin embargo después de un tiempo se entero que además de la ayuda que un vampiro homosexual da a otro, Pierre había visto en ella un talento que ni ella podía explicar. Aprendió cosas de ambos clanes, pues en parte Hanna se había encargado de introducirla a su clan de origen, pero fue como toreador que se sintió mas identificada.



Pestañeo y volvió a su realidad. Veronica ya estaba lista para ser atendida. Tomo el cepillo y el secador y comenzó delicadamente a peinarle su cabello.



- Supongo que estarás muy ansiosa por la noche de hoy…

- Ah si, no sabes cuanto tiempo Claude y yo llevamos pensando esta celebración, ha sido difícil, son miles de cosas, las invitaciones, la decoración, la orquesta, y sin dejar de pensar en las necesidades de algunos de los invitados, no sabes lo difícil que fue encontrar sangre para algunos Ventru, uno de ellos solo se alimenta de judíos descendientes de la provincia de Khan Yunis en Israel, y la verdad en varias oportunidades me pregunte que hace ese hombre por estas tierras, se debe estar muriendo de hambre…



Las risas no se hicieron esperar frente al curioso comentario.



- Se que varios se van a sorprender con los globos especiales que conseguí, no son de goma sino de papel de arroz, son muy hermosos, los mande traer de Japón, son realmente originales y le da al salón un toque distinguido. Luche mucho para ponerlos en los lugares adecuados…

- Luchaste?

- Bueno, no literal, claro… lo que pasa es que tuve que imponer mi punto de vista, tu sabes a veces los patos le disparan a las escopetas.



El anterior comentario tenía un tinte sarcástico, lo que hizo pensar a la Condesa que por la forma como lo dijo se refería a la guardiana del Eliseo quien estaba a tan solo dos salones de ahí. Siguió concentrada en su arte, con secador en mano y cepillo en el otro comenzó a darle forma al cabello de la princesa, en oportunidades paraba y veía si iba por el camino correcto, luego reanudaba con más determinación. Tras varios minutos sonríe con satisfacción.



- He finalizado preciosa, mira como quedo por detrás.



La mujer se quedo callada por varios minutos, estaba tan encantada con el resultado que de sus labios no salían palabras..



- Es hermoso Condesa, gracias…



En ese momento Catalina sonríe con gran satisfacción, y tras preguntarle a la princesa si se haría también las uñas, salio del salón directamente a donde Hanna quien ya tenia casi todo el pelo seco… mientras el Ghoul terminaba siguió a atender a la mexicana que tenia el cabello mucho mas corto.



- Volvi! –grito ella con euforia – espero que no me hayan extrañado mucho – Las mujeres Brujah se rieron amigablemente – Y Bueno Penélope, así te llamas verdad querida?, Como fue que te conociste con Nicolás… debes contarlo…



Hanna puso atención también, no había algo mas fascinante para una mujer que sentarse a hablar de la vida de los demás y compartir experiencias amorosas, duraron varios minutos preguntando minucias sobre la reciente relación del líder Brujah con la mexicana y si era verdad que Nicolás tenía un tatuaje en la Nalga derecha, hecho que al ser falso, resulto realmente gracioso, pues comenzaron a hacer hipótesis sobre de donde había salido el chisme.



- Y donde esta él ahora querida?

- Quedamos en vernos en la fiesta, yo pensé que me recogería, pero me dijo que estaba ocupado haciendo no se que negocio. Es difícil hoy en día encontrar un hombre que este pendiente de esos detalles.



En ese momento se escucha una algarabía en la entrada del salón de belleza, la condesa dio dos pasos para atrás para ver quien había llegado. Los guardias saludaban a alguien de manera muy jovial, y en medio de carcajadas escucho como aparentemente lo molestaban por su apariencia. Sonrió y miro a su izquierda cruzando la mirada con Hanna. Pasaron menos de dos minutos cuando entro al salón Brujah un hombre alto y acuerpado, de cabeza redonda y pelo negro el cual bestia una chaqueta larga negra de algún tipo de tela no muy fina. La condesa se dio cuenta que la prenda estaba cerrada hasta el cuello ocultando al parecer lo que realmente llevaba puesto debajo de ella. El hombre ignoro a la estilista y fue directamente hacia donde estaba Hanna.



- Hola mi amor – dijo el hombre en tono meloso, mientras se inclinaba hacia su novia besándola en los labios. Los ojos de la mujer se iluminaron y le sonrieron por un microsegundo para después cambiar a un gesto mas serio.

- Llegas tarde, donde estaba?!.

- Pero mi corazón – le replico el hombre de manera rápida – No me azare, si es que estaba con el parce del Tribilin, usted sabe que ese man hoy se encarga del carrito, además que me estaba mostrando el "compat dis" de la Paulina Rubio que esta bueno, yo dándole tiempo a que a buste la arreglaran.



La Condesa miro al personaje mientras le daba explicaciones a su mujer, tenia que aceptar que le gustaba, era muy masculino, sin embargo la forma de hablar le quitaba el encanto. La estilista sonrió de manera maquiavelica, y con el cable del secador hizo una honda tipo látigo que le pego en el trasero. Inmediatamente el cuervo volteo furioso “PIRO, QUE LE PASA!”



- Buenas noches Cuervo – sonrió la condesa de manera picara- como no saluda, no quieres hacerte las uñas mientras esperas?



El Cuervo hizo un gesto como si estuviera oliendo excremento, y apretó los puños de manera amenazadora. Inmediatamente se escucho una frase en voz baja pero firme “Cuervo, se calma”. Esto hizo que el hombre mirara a su novia con recelo y saliera del salón furioso.



Hanna suspiro tranquila. Miro a la Condesa y de manera amable le pidió que “No molestara al Cuervo, pues él día de hoy estaba algo desanimado”



- y eso querida?

- No se siente muy cómodo con eso de la fiesta del príncipe, los demás del clan organizaron una rumba enorme y contrataron a Jorge Celedón, , y a mi chulo le encanta el vallenato, lo cual lo tiene fastidioso, toda la pompa de esta fiesta le aburre, prácticamente me ha tocado arrastrarlo y le he tratado de convencer que la pasara bien…¿Carmen podrías ver donde esta ahora?




La criada sale del salón. Mientras tanto la Condesa, actuando normalmente, sin ningún tipo de culpa por la broma comienza a trabajar en el largo cabello. Se veía emocionada, comenzó a usar unas pinzas diminutas con las cuales comenzó a entrelazar el cabello, se observaba concentrada, sabia exactamente lo que quería. A los pocos minutos entra la criada y comenta que el cuervo estaba dentro del carro fumando y que la comitiva de la princesa ya se había retirado. Hanna suspira aliviada. La Condesa se acerca a ella y le pregunta si ahora que se ha ido Veronica le puede contar exactamente porque estaba tan molesta.



- Creo que si contara todo no terminaría, pero igual lo resumiré, la Veronica se consiguió unos globos de papel de no se que vaina oriental para decorar el castillo y desde hace meses estaba diciendo que los iba a poner de manera artística, paralelamente yo estaba localizando las cámaras de seguridad en los planos que permitieran ver todo el lugar, el príncipe Claude  había autorizado la compra de unas cámaras de ultima tecnología para la fiesta, sin embargo para Dayana las cámaras eran horribles y le quitaban categoría al salón, así que después de un intercambio de palabras toco ponerle una cubierta “bonita” a las cámaras, lo cual me parecía ridículo, sin embargo acepte porque estaba harta de la tipa. Ayer justo cuando ya iba amanecer, me llaman del cuarto de vigilancia, y veo que mis hombres están algo alterados. Prenden las cámaras y casi me voy de culo cuando me doy cuenta que se trasmitía solo la imagen de los globos asquerosos.

- Cómo? Cubrió las cámaras con los globos!


- Exactamente eso fue lo que hizo.


- Y que hiciste?


- Lo que debí haber hecho desde un principio!!, uno no habla con los payasos sino con el dueño del circo, así que lo mande a llamar…

- A Claude?? Lo mandaste a llamar?? – pregunto Penélope muy asombrada por la afirmación..

- Pues si, le dije que quería que viera como iba a quedar la seguridad de su fiesta, así que cuando él llego le mostré como se veían de hermosos los globos orientales, y le dije que como mi trabajo no era respetado iba a renunciar y que bien podía buscar otra persona que le cuidara el trasero.



Hubo un silencio en el salón, Hanna comentaba eso realmente irritada, las dos oyentes tenían la boca abierta.



- Y el que te dijo?


- Pues el muy baboso me dijo que ese era mi problema que para eso me pagaba. Casi me muero de la furia, pero luego el lo soluciono con algún artista que tiene como juguete nuevo.



Tanto la Condesa como la Mexicana se miraron mutuamente. Prácticamente no podían creer lo que estaban oyendo. Ya a ese nivel la condesa tenia el 80% del peinado listo, y rápidamente comenzó a entrelazar los cabellos de una manera rápida, con tal precisión que la moña estaba quedando perfecta.

En esas entra el Cuervo ya un poco más calmado, pero dado que ni miro a su novia, la condesa entendió que estaba molesto con ella. Se sentó en una silla lo más lejos posible de la estilista y comenzó a mirar revistas. Pasaron 10 minutos, donde la peinadora comenzó a utilizar velocidad en sus manos y de momento el peinado estaba listo. Cualquiera que hubiera visto a Hanna en ese momento no se imaginaria que su cabello era muy largo, en realidad la moña estaba tan elaborada que se veía proporcionada.



- Hanna estas lista! – grito emocionada- estas tan hermosa que si fuera hombre me enamoraría de ti.



Un fuerte ruido de tos provino de la esquina donde estaba el Cuervo, el cual evidentemente estaba tratando de ahogar una carcajada. La Condesa miro al Cuervo a punto de matarlo, sin llegar hacer nada. Rápidamente la Mexicana y Hanna fueron al vestier para ponerse su vestido de noche, cuando salieron ambas estaban estupendas, la mexicana tenia un vestido lila llamativo y la líder Brujah llevaba un vestido violeta de cuero ajustado al cuerpo, se pusieron las joyas y se colocaron los zapatos.

- Chulito, ven aca, quiero ver como te pusiste ese vestido…

El cuervo miro a su novia, y no dijo ni una palabra, se puso de pie y camino hacia ella un poco incomodo. Se saco el chaquetón negro y debajo de él se veía un vestido de fina tela gris, camisa negra, sin corbata, que era elegante,  pero, mal colocado…

Hanna lo llevo a un vestidor que había ahí, le acomodo la camisa y le arreglo algunos detalles.  Para finalizar la mujer lo beso dulcemente y le dijo algo al oído, que tranquilizo al hombre.

Cuando estaban dispuestos a salir llega un hombre de chaqueta de cuero y jeans rotos, a quien todos conocían como el Tribilin, un vampiro de menos de 1 año de convertido quien esta noche seria el chofer de los Brujah. El hombre ordinario mas no poder, miro tanto al Cuervo, como a la Hanna y dijo burlándose…



- Huyyy que les paso?... qué es que se disfrazaron de Ventrues???



El brazo del Cuervo se levanto hacia el impertinente pero el golpe fue frenado por la líder Brujah quien sonreía de manera diabólica.




- Sabes Tribilin, te invito a un entrenamiento el 7 de Enero, te quiero enseñar unas cositas.


- Si, yo me asegurare que vallas al entrenamiento parcero, a lo bien.



El Tribilin se puso pálido como fantasma, sabia que no saldría muy bien librado. No hay una ofensa mas grande para un Brujah que lo comparen con un Ventrue.



- Yo también puedo ir al entrenamiento? –dijo la Condesa


- Claro querida, yo te aviso



El Cuervo y el Tribilin se miraron incómodos. La comitiva Brujah salio del salón de pareja directo para el evento. La Condesa todavía tenía que atender a otra clienta, y luego esperaría a su “pareja” para ir los dos a la fiesta de fin de año.