domingo, 5 de junio de 2016

Comienzos y finales.



El baño con agua caliente sobre su cuerpo a pesar de no tener mucho control sobre si, había varias personas limpiándole la tierra en toda parte de su cuerpo, pasando pequeños cepillos en sus manos y pies para limpiar sus uñas. Escupir tierra y sangre dado que si bien taparon los orificios no fue del todo útil. Un baño que duro bastante tiempo, pero que lo dejo bastante cómodo tras un masaje final que hizo que cerrara los ojos agotado. Un cuerpo puede que no sienta frio y hambre, pero si está herido necesita reponerse, y eso fue lo que hizo por primera vez Rowan en mucho tiempo, cerrar los ojos y entrar en un letargo reparador para su salud.

No hubo sueños, ni símbolos, ni nada que sea útil resaltar, solo una oscuridad amable. Y una vez pasado un tiempo abrió nuevamente los ojos, se encontraba  en la habitación del hospital y se sentó  halando sus pies inertes en la cama.

Se encontraba tranquilo y no sentía mucho dolor, es más, aunque si bien aún sentía incomodidad esa sensación constante se había ido, era una nueva oportunidad, un nuevo comienzo.

Miro a  su derecha y la mujer rubia que era su enfermera lo acompañaba, “no haga mucho esfuerzo por favor,  se está recuperando”

Rowan sonríe al recibir unos mimos de su enfermera que le pone unas almohadas en el costado para que pueda sentarse con más comodidad.

-Arlene, ¿Terry está aquí?, me pareció verlo, pero no sé si lo habré soñado

-Oh sí,  Te… digo el señor Fowles está cerca- dice Arlene sonriendo, tratando de no tratar a “su novio” de manera muy personal frente a su sire- pronto vendrá.

-¿y ….?- dice el con una sonrisa como hablando de un tema entre ellos ya conocido

-Por favor señor Rowan- dice la mujer ruborizándose

Alexander esbozó una gran sonrisa como un niño juguetón.

-No tienes que decir nada, me lo acabas de confirmar.

Se acomodó en su cama y suspiro con cierta alegría.  ¿Sorprendería a alguien que él estaba preparando el terreno para Terence desde hace rato?, pues no, no era sorpresa. Desde que se dio cuenta que a su chiquillo le gustaba comenzó hablar un poco más con Arlene y hacerle propaganda. Igual él se había dado cuenta que a Arlene no le era indiferente, solo que el tarado no daba ningún paso para declarársele. Pero igual era cosa de tiempo, sabía que se estaban hablando un poco más tras su viaje y luego por su enfermedad no supo mucho más del asunto.

Rowan era más sobreprotector con él de lo que se podía pensar, y si bien era raro que un hombre fuera casamentero de su chiquillo, la verdad era que detrás de eso estaba su deseo de que Terry, quien le recordaba a su hermano, no se quedara solo una vez él muriera. No iba a ser un aprendiz destacado y tampoco soñaba con que llegara a pontífice, se conformara con que tuviera una vida simple, tranquila, viviendo con su maldición. Era su culpa que su vida fuera ahora un asco, pero sería más llevadera si estaba acompañado.

No tuvo que hacer mucho para que esos dos se juntaran, solo esperaba que el asunto durara mucho tiempo, y que Terence no estropeara todo.

Sea como sea saber eso que ya presentía lo hizo muy feliz por un momento mientras cerraba los ojos y trataba de relajarse.

-¿El doctor García sigue cerca?, ¿o ya se fue?

-No señor, no se ha ido, está en otra habitación cercana
Rowan abrió los ojos asustado

-¿cómo así?, ¿le ha ocurrido algo?- dice alarmado

-No a él precisamente,  a su hermano…

-¿Miguel?, ¿qué le ocurrió?

-Bueno -dice ella bajando la voz pues no quería que se le catalogara de chismosa- al parecer adquirió un parásito que le controla y lo pone muy agresivo, hace unas semanas lo trajeron y hubo un escándalo cuando trataron de sedarlo a la fuerza, por poco escapa del hospital y golpeo al regente Morelli y le rompió los huesos a varios aprendices, afortunadamente le pudieron detener- dice en murmullos- El doctor García llegó con la carta que usted tanto esperaba, y para cuidarlo, al parecer  ese hombre con la única persona que se porta bien es con él.

-¿Y que tan grave es lo que tiene?

La enfermera hace un gesto negativo

-Según han dicho es terminal

-Oh no… lo lamento por Diego..- dice Rowan de manera autentica- esperaba poder hablar con él un poco

-El doctor García dijo que vendría a visitarlo en cuanto pudiera. Le es difícil dejarle solo, ha tenido un intercambio de palabras no muy amables con el regente Morelli acusándolo de no haber seguido las indicaciones que le pidió para que él se calmara, mientras que el regente insiste con tenerlo encadenado…- la mujer suspira- al parecer el doctor García es bastante temperamental y firme así que no ha dejado que lo encadenen de manera constante.

Rowan lamentó la situación porqué sabía lo difícil que era vivir con una enfermedad en estas cuatro paredes. Afortunadamente nunca llego a golpear a Morelli, pero si lo hubiera hecho seguro estaría atado. Pero en cierta forma sentía algo de simpatía por Miguel por haberlo hecho.

-Puede que los visite luego…- dice  cerrando los ojos
-Descanse señor, todavía no está muy fuerte, le avisaré si llega a venir alguien.

Sus ojos se cerraron y se volvieron abrir al poco tiempo cuando escucho el sonido de alguien que entraba a su espacio.

La figura del doctor García se veía en la entrada.  Rowan llevaba mucho tiempo sin verle, si bien era común  en él ser un poco nervioso, en esta oportunidad y después de su última visita,  Rowan podía verlo más pálido y demacrado que en otras oportunidades. Su energía estaba baja, y las razones por lo que supo de la enfermera era obvias. Sin embargo, como siempre se mostraba muy directo y profesional, su estado de ánimo explosivo y su forma de decir las cosas directas era algo que siempre apreció de él. Prometió venir anunciarle que era libre y así lo cumplió.

-Me alegra verte despierto Alexander- dice dándole la mano

-Y a mí -dice él respondiendo el salido- no me siento del todo bien, pero sí es claro que mi cuerpo se está recuperando, ¿tú que tal vas? (llevaban un tiempo de amigos y se permitían tutearse)
Un largo suspiro se escucho, dado que si bien no respiraba el gesto era un modo de comunicación clara.

-Quisiera decirte que bien, pero no es así- Dice Diego evitando ponerse sentimental porque desde que llegó a la capilla estaba tratando de hacerse el fuerte- Vine a mostrarte la carta -se la entrega- supongo que era lo que deseabas…

Rowan sabía que Diego no quería hablar mucho y procedió a leer la carta y  sonreír. 

-Seis meses- concluyó luego de  alejar el papel 

-Sí, lástima que no fueran más- comenta con sinceridad

-Lo justo para poner mis asuntos en orden y prepararme para el duelo

-El regente Schaeffer desea que en cuanto te recuperes viajes a los Ángeles- Diego informa el asunto a su compañero el  cual hace un ademan de poca importancia, y sin profundizar más en los asuntos oficiales comentó

-¿y cómo esta Miguel?, supe que estaba hospitalizado.

-No muy bien- dice Diego preocupado- no ha tenido buenos momentos últimamente

-¿y que tiene?

-Se infectó de un parásito tzismisce que trata de dominarlo, es una historia muy larga…- La verdad Diego no quería contar todos los detalles pues era un asunto que aún le costaba asumir, pero Rowan quería saber.

-¿y cómo se infectó?

-Fue él quien recolectó las firmas de la carta y quien viajó a Viena con el documento, en el transcurso de la misión por desgracia una de las personas del Sabbat que lo ataco estaba infectada y le transmitió el parásito, estuvo contaminado la gran parte del tiempo sin saberlo hasta cuando en Viena alguien notó el problema, pero era demasiado tarde para sacárselo

Rowan en ese momento comprendió que Miguel en parte estaba enfermo por ayudarlo, lo cual lo entristeció.

-Lo siento, no sabía que… no pensé que él estuviera involucrado…

-No ha sido fácil…- dice él con un dejo de tristeza viendo su móvil al cual le acababa de entrar un mensaje de texto- debo irme, despertó hace un segundo…

- Iré a visitarlos en cuanto pueda…

*****

La vida se hacía muy difícil para Diego, pues de repente todo lo que había planeado y su esperanza para con Miguel se había vuelto todo un cumulo de mierda. Las discusiones comenzaron con el regente Morelli quien no deseaba que Miguel fuera desatado en ningún momento, pero Diego se negó a tenerlo amarrado innecesariamente y ciertamente el superior no podía negar que Miguel estaba más tranquilo junto con sus cuidados, pero se le notaba el temor de entrar a la habitación sin que él estuviera atado. Diego comenzaba a preguntarse si no hubiera sido mejor que se hubiera quedado con él en el apartamento. Se sentía terriblemente culpable dado que la conversación con Rowan le hizo darse cuenta que si no fuera por él y su secuestro Miguel nunca se hubiera ofrecido para ese trabajo.
Habían pasado unos días y  el pobre Miguel  estaba manifestando estar más centrado en la realidad desde que Diego estaba a su lado, eso era un asunto que el regente Morelli tampoco podía negar, aunque también se lo acreditaba a un tratamiento que el Doctor Lamar, principal tratante había inyectado al parásito. El especialista sabía lo que hacía, o por lo menos parecía saber.

Fue entonces que ocurrieron una serie de eventos en poco tiempo que casi hacen que Diego se enloqueciera (otra vez)

Centrado en su idea de sacar a Miguel del lugar para cuando viniera su novia, tuvo una reunión médica con el Regente Morelli y el Dr. Lamar. Quería qué, dado que el médico principal  estaba tan aburrido de Miguel le permitiera irse. Pero el asunto no era tan sencillo para su desgracia.

-¿Esta diciendo doctor García qué desea sacar a Miguel de la hospitalización?

-Sí- dice Diego de manera segura- me doy cuenta como su presencia le preocupa y no es algo que a usted  disfrute, puedo cuidar a Miguel por mí mismo

-Eso lo hubiera pensado antes de aceptar su hospitalización Doctor García, hay varias razones por las que me niego que su hermano salga de aquí- dice al frente del doctor Lamar en perfecto inglés- la primera, ese hombre es un peligro, es inestable y su constante cambio de ánimo no lo hace seguro para  mantener la mascarada- dice  de manera directa y firme- en caso de que saliera estoy convencido de que decretarían  caza de sangre en su contra, usted sabe los peligros de la perdida de humanidad extrema a pesar de que la causa sea un parásito.

-Pero- dice Diego

-Déjeme terminar- dice como un rayo el regente- la segunda razón por la cual no deseo dejarlo ir, es porque el doctor Lamar tiene una estrategia quirúrgica que posiblemente de resultados dado su situación, y la tercera, “y más importante” de las razones por las cuales no puedo darle el alta es que tengo ordenes de mi superior de no dejarlo partir hasta que se haya recuperado.

A Diego se le descolocó todo.

-¿Ordenes? – hace un gesto de furia  y replica- ¿Ordenes de quién?
-Sí señor García, ordenes, como es común en nuestro clan, las seguimos sin refutar, algo usted también debería hacer- dice  muy serio- quien haya dado las mismas no es importante.
-¿De Cincao?, ¿fue él verdad?

La expresión de sorpresa del regente Morelli confirmó a Diego que había sido él quien había dado la orden.

-Le ruego el favor Doctor García modere su tono, no puedo decirle quien dio la orden, pero  viniendo de alguien que es superior a usted deberá obedecer, no quiero tener que reportarlo a Viena, eso sería muy penoso. Le ordeno acepte la condición de su superior y  permita que podamos ayudar a su hermano.

Diego traga sangre en su boca, y aprieta el puño partiéndose su corazón por el maldito defecto del clan. No puede hacer nada. No quiere pronunciar esas palabras, pero no puede “no hacerlo”.

-Si señor

La sensación de derrota y desconsuelo se hizo evidente. El regente Morelli  no era  Schaeffer, no tenía la paciencia de él y era realmente bastante rígido. Había sido un poco riesgoso tener esa referencia con el maldito “De Cincao”  frente a él.  Ese pontífice no los dejaba nunca en paz, era una maldición que los seguía desde Bogotá.

Pero el asunto no terminó ahí, pues a pesar de que Diego quería dar por terminada la reunión el médico Lamar, le explicó su idea de operar a Miguel, quitarle parte del cráneo, y sacar el parasito por método invasivo. Había una posibilidad bastante alta de que Miguel no sobreviviera, no estaban seguros de las consecuencias postoperatorias. 

Se habló claramente que  de no sanar, Miguel debía ser sacrificado para que el parásito Tzimisce no lograra absorber su esencia.

Básicamente las opciones que daban no le permitían otra cosa que aceptar que tenía una gran posibilidad de Morir, y para empeorar el asunto, horas después de terminada la reunión Diego no podía creer que en CNN internacional anunciaban un nuevo terremoto en Japón. Los aeropuertos estaban cerrados por tiempo indefinido y no había noticias de Leila. 

Diego no podía creer su mala suerte. Frente al TV  de la habitación llevó su mano a la cara  y  totalmente afectado lloró en silencio tratando de no molestar a Miguel que Dormitaba.

Estaba pensando en cómo suicidarse una vez él también muriera, pues realmente todo ese asunto de aceptar que iba a quedarse solo lo estaba enloqueciendo.

****

Alexander Rowan sonreía de manera pícara mientras por el rabillo del ojo miraba a su chiquillo. 
Terence Fowles  estaba realmente serio y le molestaba la actitud de su sire, que parecía tratar de decirle algo pero que no se atrevía. Sin embargo no debía ser genio para  adivinar el motivo de tan divertida sonrisa.

-¿desea decirme algo señor?- pregunta Terence desafiante, este hombre podía ser tímido pero cuando se molestaba…
-No…- sonríe de manera pícara atreviéndose a tutearlo- ¿tú deseas decirme algo?

Fowles hace un gesto con la boca de disgusto y sigue leyendo.

-No deberías estar tan disgustado…-murmura Rowan

Terence estuvo a un segundo de mandarlo al demonio y lo que impidió que lo hiciera era que en ese momento Arlene entró a la habitación. Un freno de mano para el enamorado se sintió en el ambiente.
Alexander cerro los ojos sonriendo, posiblemente su chiquillo no comprendía el porqué estaba tan feliz.

****

Diego agotado no pudo evitar derrumbarse emocionalmente al lado de Miguel, quien dormía. En silencio se le salían las lágrimas y se mordía el puño para no gritar. Era mucha mala suerte para Miguel, para él, para todos. De Cincao estaba metido en todo y no los dejaba en paz ni para morir y lo del terremoto era, realmente un desastre. Era como si el destino señalara que era el final del camino.

No habían pasado ni diez minutos llorando cuando al levantar la mirada se encuentra con que  Miguel no esta en su cama. Se le había volado. Sintió un frio en la frente por la impresión desagradable, miró a la izquierda hacia la puerta y se asustó al verlo sentado a su lado. No había sentido cuando se había puesto ahí.

Hizo un quejido sordo al verlo, pues de no verlo acostado a verlo justo al lado era de miedo.

-Hayyy…. ¡Vos no vuelvas hacer eso!

Miguel no dijo palabra, solo lo miraba con los ojos tristes y puso su mano en el cuello de Diego, lo cual hizo que él llorara con más ganas.

-Lo siento- musitó por fin- no quise portarme mal… ¿el doctor esta bravo conmigo no es cierto?, ¿te metí en problemas?

Diego se puso la mano en la boca muy triste. Miguel estaba pasando por un corto periodo de lucidez y él estaba tan deprimido tratando de aceptar la realidad de su muerte.

-No, eh..
-¿Te dijeron algo?- en su interior la voz  de Fredy le decía: “ sabes la respuesta,  vas a morir, serás mío jajajajja”, sin embargo  Miguel le ignoro y siguió preguntando- ¿qué te dijeron? - pregunta confundido.

Diego lo miró y decidió mentirle. Los pacientes que les dicen que van a morir dejan de un lado la lucha y se entregan a la muerte, y él lógicamente no quería eso.

-Posible te operen Tres-se, pero el médico esta esperando unos exámenes.
Fredy en su interior le dice: “te miente, no hay nada que puedan hacer”
-¿operarme?
-Si parce..
“No te está diciendo la verdad, no te ha contado la verdad”, insiste Fredy…

Miguel lo mira con temor pues era muy difícil lidiar con esa cosa en su cabeza

-¿Me tienes que contar algo verdad?, Fredy dice que tienes que contarme algo
Diego lo mira a los ojos, y hace un suspiro como si fuera  humano, baja la cabeza pensando rápido  y dice
-si, en realidad sí

Miguel abre los ojos de manera algo dramática mientras,  Diego se limpia las lágrimas con las mangas y sonriendo de manera lastimera, pero cambiando de actitud a un tono más alegre.

-“Je”…Vos no lo vas a creer el chismononon que te tengo Ave María papá, Imaginate que Terence Fowles tiene novia, ¿Cómo te queda el ojo?

Fredy en el interior dice totalmente descolocado:  espere, espere, ¿qué, qué?
 
-¿QUÉ?????....... Noooooo- dice Miguel sorprendido y con una carcajada.
-Lo vi con estos ojos que se comerá la tierra Parce, por mi Diosito que sí
-Preste acá y cuente bien carajo,  ¿por qué no abrió la jeta hasta hoy?

Y  cómo supuso Diego la noticia le encantó a Miguel, fue una buena estrategia, no se le ocurrió que otra cosa decirle, y si bien quedaría como un vil chismoso, prefería eso 100% que decirle que no había nada que hacer. No quería matarle las esperanzas, porqué en últimas, aunque la japonesa no pudiera viajar y no pudiera salir de la capilla, la esperanza es lo último que se pierde, por lo menos sabía él que podía sacar el parásito…