lunes, 8 de noviembre de 2010

Temas y límites.

Eran la una de la mañana. Alexander había recibido la visita de su tutor espiritual en varias oportunidades, y trataba  de sanar su alma bajo las limitaciones de su encierro. Le pidió perdón  a su chiquillo por el daño que le había ocasionado, escribió varios textos de autoanálisis y de reflexión sobre su existencia. Profundizó en sus sentimientos y cómo su falta de control de impulsos le ocasionó tantos problemas. Hizo una lista de sus víctimas humanas, pocas en sí, la mayoría fueron muertas en su primer periodo como vampiro, y en parte empujado por su sire en periodos de frenesí.
Rowan siempre lamentó esas muertes, aunque en realidad poco supo de quienes eran sus víctimas. Su siré disfrutaba torturándolo, era totalmente sádico y cruel, y Alexander sufrió sus maltratos por años, afortunadamente después de cierto nivel de aprendizaje y por conflictos externos el hombre dejo de martirizarlo. Tenía otros asuntos que tratar.
 Rowan  se enteró de como ese hombre llego a ser regente en un proceso  donde pisó muchas cabezas.
Recordar esos años de maltrato lo hizo llorar como un niño  frente de su tutor espiritual. Nunca había hablado con nadie al respecto, en parte, había guardado ese fragmento de su no vida en un cajón en el inconsciente para poder sobrevivir. Su humanidad no se había alterado a pesar de aquello, en parte, lo que hizo fue reforzar sus sentimientos de rechazo hacia sí mismo, y hacer que su sire lo señalara como débil. No era de sorprender que deseara matarlo después de que se descubrió su matrimonio.
 Su sire, había sido un monstruo  de manera textual en muchos aspectos, pero el nunca comprendió como permitió que su familia viviera después de su error. Es una pregunta que a veces se sigue haciendo.
El era totalmente diferente con Terence, no sólo por sus motivaciones secretas sino porque no quería hacer pasar a otros lo que tuvo el que pasar para ser un tremere. Estaba seguro que Fowles no era consciente de lo consentidor que era con él, hasta el momento su chiquillo nunca había matado a nadie. Y esperaba que eso continuara así, es más, le planteo a su tutor que apoyara a su chiquillo una vez hubiera muerto.
Si, la muerte, esa presencia que no se alejaba de sus pensamientos. Todo lo que estaba haciendo en estos momentos era precisamente preparando su llegada, preparando el momento en que pudiera por fin descansar, y sin lugar a dudas poder reunirse con su esposa.
A veces sonreía  pensando en las contradicciones  que pasaban por su cabeza. Le temía a morir, pero por otra parte también lo deseaba. Era una especie de emo mágico que vivía alrededor de ese tema. Sólo que su pensamiento en la muerte era dado por su situación, no por una motivación de moda.
Tenía una sonrisa misteriosa en su rostro, como aquella que se ve en los niños traviesos. Miraba a su derecha de reojo y seguía en lo que estaba.
Aquello que leía estaba muy interesante.
El infierno está carente de la luz necesaria para la vida es por eso que los seres de la oscuridad y la luz no se combinan.  La luminosidad, es una capacidad física del sol como astro, pero también de las almas buenas.  La luz y la oscuridad usualmente viven en equilibrio, algunos la han descrito como una batalla continua entre la una y la otra, pero en realidad ambos conceptos son mutuamente necesarios. No hay luz sin oscuridad, ni oscuridad sin luz. Cuando los conceptos se vuelven absolutos, en términos, radicales, “solo luz” o “sólo oscuridad” se genera un conflicto de poder, y  en términos espirituales las almas adquieren una postura rígida polarizada. Un ser de total oscuridad, no tiene luz, así como un iluminado, no tiene oscuridad. Las almas en procesos intermedios viajaran hacia uno de los polos, o se quedarán en el equilibrio, generando una flexibilidad en su esencia. Seres de luz con oscuridad, o seres de oscuridad con luz. Conceptos contradictorios y mutuamente destructivos viven en los seres intermedios. La voluntad de los seres determinará las proporciones entre ambas.
Era un texto  científico, no fácil de comprender por un iletrado. Era más bien un texto filosófico pero que a él le servía.
Volvió a mirar de reojo de manera traviesa a su derecha encontrando que otros ojos lo miraban, pero esta vez con duda y como preguntándose “que me mira”.
Volvió a sonreír y siguió leyendo, y en ese momento se rompe el silencio.

-          Eh... mmm... señor... eh... ¿usted tiene algo que decirme?

Alexander  sonríe de manera hermosa,  y le responde con  simpleza.

-          No Terry, ¿Por qué?, ¿acaso tienes que contarme algo? Dice con interés
-          Mmm eh... no, no señor. El hombre estaba confundido.  Es que... eh... he notado que me mira como si fuera a decirme algo. Rowan se ríe.

-          ¿de veras? Hace una expresión seria. Debe ser que estoy feliz. Lo mira nuevamente de reojo y sigue leyendo.

Terence que no comprende nada  vuelve a mirar el texto que estaba corrigiendo. Se sentía muy incomodo.

En ese momento entra Bill, un enfermero con algunos enceres.

-          Señor Rowan, me encargare de su cuidado por lo que queda de la noche, Arlene descansa hoy, iré por sabanas limpias, vuelvo en un momento
Alexander observa como el enfermero sale de la habitación y  le habla a Terence.
-          Terry, ¿no quieres tomarte el resto de la noche libre?, podrías, no se, salir o hacer algo. Terence lo mira sin entender y responde de manera simple.
-          No señor, tengo que terminar esto.

La respuesta que dio a Rowan no le gusto mucho, ¿qué le pasaba a este muchacho?. Se tocó ligeramente  la frente, y le dijo en son calmo, dejando la sonrisa que había guardado todo el tiempo.

-          Terence, bueno en realidad sí quería hablar con tigo de algo. Terence pone atención mientras Alexander trata de de pensar que decir. Mmm yo nunca, eh. Por alguna razón Rowan comenzó a tartamudear, algo que era usual en Terry no en él. Te he hablado de, ejem, como son las... ejem.. relaciones cuando uno es vampiro. En ese momento Rowan de manera totalmente inconsciente se sonroja.

Terence Fowles se queda paralizado y palido frente a lo anterior. Esperaba un regaño, que le dijera que se fuera para hacer su vida, posiblemente que le pusiera alguna labor,  pero no esto.
-          No soy, muy diestro hablando en el tema. Lo mira angustiado. Pe..pero como tu sire debo. Traga sangre. Hacerlo.

Increíblemente Rowan era extremadamente tímido con el tema, en parte por su formación, pues el no había nacido en esta época. No vivió la adolescencia de su hijo, así que no pudo darle esa “charla parental”

-          El secreto esta. Terry abre los ojos como dos platos soperos. Ehm..En la sangre. Lo mira de reojo mientras se sonroja aún más. Hay que concentrar la sangre, ¿tu me entiendes verdad?, para que bueno. Hace una señal con las manos  algo confusa, tratando de comunicar lo que tenía en mente. Así , eh.. la piel, pues eh... se calienta.  Terence parecía no creer que eso este ocurriendo. Y, eh... siempre debes, eh, usar condón, y ...y... tener cuidado con el intercambio de fluidos. Traga saliva nuevamente. ¿me entiendes?... si tienes dudas me...me preguntas.

El hombre piensa dos segundos y responde de manera insegura pero de forma calmada. Eh señor. Sonríe de manera embarazosa. El señor Garcia algo me dijo al respecto.

En ese momento Rowan  golpea con las dos manos los laterales de la cama

-          ¡Voy a matar a Diego! Dice Rowan sonrojado. ¡Cómo no me avisa que ya había hablado con tigo sobre “el tema”. Dice como si la palabra sexo fuera pecado. Pude evitarme actuar como un idiota!.. Bueno,  deja de tartamudear. Sólo te quería ayudar, por si. Lo mira. sales con Arlene. 

Cuando el dice eso Terence palidece y su cara adquiere un tono embarazoso.

-          ¿Por qué me dice esto? Dice  de manera confusa.
-          Sé que te gusta, deberías invitarla a Salir. Rowan muestra nuevamente una sonrisa picara, mientras Terry hace un gesto de desagrado.
-          Eso a usted no debería importarle. Contesta Terry de manera impulsiva y no en los mejores modos.

Un golpe en el corazón desgarra a Rowan en ese momento. No esperaba esa respuesta.  Su sonrisa se apaga y bajando la cabeza murmura.

-          Tienes razón, disculpa.

Un silencio profundo  inunda la habitación mientras Alexander actúa como si volviera al libro, aunque estaba conteniendo  su dolor.

-          Excúseme señor, dijo Terence de manera  automática dándose cuenta que le había contestado de manera ruda a su sire. Perdóneme, es que no me esperaba todo esto. Dice de manera insegura. Perdóneme por favor.

Rowan mirando fijamente  sus pies inertes.

-          Sólo quería, asegurarme que... lo mira a los ojos y  no puede terminar la frase. Olvídalo.. hace un ronquido sordo con la boca cerrada y murmura. Terry  deseo estar solo, lo mira a los ojos. Puedes irte.... nos vemos mañana.
-          Pero señor, yo...
-          Adios Terry. Dice Rowan  de manera cortante.

El chiquillo sintiéndose mal por lo ocurrido toma las hojas en las que trabajaba y sale de la habitación a paso lento.
Rowan recordó mientras lo veía salir con la cola entre las piernas, que Marcus, su hermano, solía contestarle igual cuando se sentía desbordado.  

Otra coincidencia falsa, y otro recordatorio de que no eran la misma persona.

Sintiéndose triste, continúo leyendo. En realidad la vida amorosa de su chiquillo no le interesaba...o  no debía interesarle.

1 comentario:

Tana Abbott dijo...

Auch... qué sire más... desalmado creo que es la descripción correcta :P pobre rowan, y él que sigue con tanta humanidad aún.

Me reí muchísimo con su explicación del sexo a terry xD (por cuerto que cada vez que leo terry recuerdo a Candy xDDDD)espero que se reconcilien pronto, esa discusión fue una bobería :( justo de las que cuesta superar

BEsos!