Miguel había
abierto los ojos desde hace una hora, pero como Diego estaba aún dormido no
quiso despertarlo. Se sentía extraño, el dolor de cabeza seguía estando
presente, pero por primera vez en mucho tiempo sentía nauseas; tenía también
dolores en el cuerpo y sensaciones muy incomodas.
Sufría en silencio tratando de no hacer ruido pero por un repentino dolor punzante no pudo evitar un quejido que provocó que Diego se despertara de manera algo violenta. Su cara tenía el peor de los semblantes. La medicación lo hacía dormir, pero tenía una reacción secundaria bastante incomoda pues era hipersensible a los estímulos, de modo que el quejido de Miguel lo sintió como un grito fuerte.
Sufría en silencio tratando de no hacer ruido pero por un repentino dolor punzante no pudo evitar un quejido que provocó que Diego se despertara de manera algo violenta. Su cara tenía el peor de los semblantes. La medicación lo hacía dormir, pero tenía una reacción secundaria bastante incomoda pues era hipersensible a los estímulos, de modo que el quejido de Miguel lo sintió como un grito fuerte.
-Parce, ¿qué le duele?-
responde sobresaltado ante la impresión auditiva
-La cabeza, mucho… -dice Miguel tocándose con ambas manos
-Tranquilo, ya te pido un analgésico…- dice mientras se levanta un poco desubicada, estaba algo mareado por
los efectos secundarios.
Sin embargo antes
de que pueda pedir ayuda, Miguel lo llama nuevamente bastante angustiado
-Espere hermano- dice Miguel
con cara de ahogo mientras se levantaba de golpe, sin poder dar dos
pasos y cayendo de la cama- ayú….
Diego angustiado se lanzó hacia él tratando de
contenerlo. Miguel se había arrodillado en el suelo y una sensación humana de nauseas le invadió. El
vómito se precipitó casi inmediatamente.
Sentía una
sensación extraña en su garganta como
pequeñas cosas que pasaban lastimándole la laringe. Cuando Miguel vio esos
pequeños gusanos en el suelo, saliendo de él, ¡casi se muere de la impresión!. Inicialmente no pudo hablar, pero cuando lo
logró con los ojos inyectados en sangre y lágrimas dijo emocionalmente impactado al borde del
llanto : “Que asco, Dios… ¿qué es esta mierda?... ayúdame me estoy muriendo”
Diego, que no
estaba en el mejor de sus momentos, y a pesar de ser médico se impresionó al
ver salir esa especie de tentáculos de la boca de Miguel, y murmurando que se
tranquilizara una y otra vez, lo llevó al baño para que terminara de
sacarlos. Entre quejidos y llantos, Diego un poco más centrado (según sus
capacidades actuales) le explicó que eso que expulsaba “era de Fredy” y que era
bueno que los sacara fuera de sí..
Miguel demostró su gran repulsión hacia lo que le estaba
pasando con quejidos y lloriqueos. La estaba pasando muy mal.
Un enfermero que
estaba cerca (por razones conocidas) al ver la situación llamó al médico
tratante quien estuvo pendiente del asunto.
Quería quedarse con todo lo que saliera de él como muestra, lo cual a Miguel
le parecía aún más repulsivo y no le ayudaban a calmar sus nauseas. Diego
sintiendo los estímulos aumentados estaba viviendo también otra pesadilla,
tratando de mostrarse tranquilo sin estarlo y preguntándose cuando dejaría de
tener los efectos secundarios de dicha medicación
*****
Tras la
conversación con el regente, el
criado le devolvió su silla de ruedas
(dado que la otra era la del hospital) y le dejó irse. Dado que no podía
ponerse la camisa por las heridas le
pusieron una toalla alrededor para ocultar lo evidente.
Alexander molesto
por las palabras de Morelli y por llamarle cobarde volvió a su habitación
pensando en la forma más rápida de salir de ese lugar, debía regresar a los Ángeles
y preparar todo.
Cuando llego al piso correspondiente vio a una mujer
rubia esperándole en la puerta. La mujer se veía nerviosa.
-Oh por fin esta acá, estaba tan preocupada
por usted.
-Estoy bien- dice Rowan molesto- solo necesito un baño, dice quitándose la toalla que le cubría.
La mujer se tapó la
boca impresionada. Fowles que estaba como niño regañado sentado en una esquina tampoco pudo evitar demostrar impresión de susto.
-¿qué te ha pasado?, no me digas que…
La expresión de
drama de ella al verle la espalda era totalmente complementaria con la mirada
de desaprobación a Terence.
-No es nada Arlene- dice Rowan entrando con actitud de poca
importancia- es lo que es, ya estoy acá,
no ocurrió nada grave- dice entrando al baño para lavarse pues se sentía sucio.
-Ya busco una crema para ayudarle- dice la mujer lanzándose a abrir un cajón.
-Lo siento, nada de tratamientos- sonríe
de manera amable- órdenes del jefe
Arlene mira a Terry
y le dice de mal modo, mientras Rowan entraba al baño.
-¡Esto es tu culpa! mira lo que
ocasionaste, no puedo creer que lo hayan golpeado!, ¡mira como tiene la
espalda!.
Terence se levantó preocupado para ver a su sire
mientras su novia le armaba la bronca.
-Oh por favor, no quiero que discutan, no
estoy de humor para eso- dice mirando el rostro de desconsuelo de Terence
quien evidentemente la estaba pasando mal- ya
les he dicho a ambos que estoy bien, dejadme en paz, vete a tomar un café
Arlene, luego vuelves, ya te he dicho
que estoy bien..
-Está bien señor- dice Arlene mientras en tono de amenaza le
dice a Terence de manera baja pero no lo suficiente para que Rowan no escuchara-
¡más
te vale que le digas la verdad, esto es culpa tuya!.
Y tras decir eso
ella sale bastante molesta con él, mientras
Terry bajaba la mirada como un niño regañado.
-Luego hablamos- la cara de su chiquillo lo decía todo- tranquilízate, las mujeres son así, ya se
le pasará….
Y tras decir eso
cierra la puerta del baño.
*****
Por fin después de
un tiempo se calmaron las arcadas y volvió a la cama más pálido de lo que era.
-Estarás bien parce, solo hay que esperar a
que salgan los fragmentos del bicho
-Pensé que iba a morir- dice él con un murmullo sobre la cama- pero esto es peor
-Estuviste muy cerca, la verdad el parásito
estaba muy aferrado a ti, pero al parecer por ridículo que parezca el golpe que
te dio este hombre – Diego
estaba tan molesto con él que no quería decir su nombre- de alguna forma lo mató, te pudieron sacar a Fredy parce, estarás bien,
son solo… “detalles que faltan”
Diego cerro los
ojos tratando de que sus propios dolores de cabeza por los estímulos aumentados
no pusieran peor la situación de lo que ya está. Miguel jadeante, e
inconsciente del malestar de su hermano simplemente pregunto:
-¿por qué
no me decías la verdad de que iba a morir?
Diego se toca la
frente y hace una señal con la mano a
Miguel para que espere su respuesta. Por ese motivo se quedaron en silencio por
varios minutos, pues era evidente que “el palo no estaba para cucharas”, y
ninguno de los dos estaba para conversar de filosofía.
*****
Alexander sentía un
gran dolor en su espalda, pero dado que
era orgulloso prefirió hacerse el fuerte e ignorarlo. Tras bañarse y ponerse
ropa cómoda se quedó un momento mirándose al espejo. Había cambiado, ya no era
el mismo de antes, y nunca lo sería. Había sufrido mucho y ahora tenía muchas
cosas que hacer y muy poco tiempo. Las palabras del regente se le gravaron a
fuego, ¿realmente era un mediocre?
Salió del cuarto de
baño pensativo mientras Terence lo
miraba con cara de tragedia. Se sentía culpable de sus heridas y a la vez no
sabía cómo hablarle sin que él se molestara.
*****
Pasaron un par de
horas. Diego trató de tomar un poco el control de sí usando alguna técnicas tremere de relajación
metal, mientras Miguel incomodo trataba de recordar asuntos que se le habían
ido de la mente. Ambos no tenían buena cara, pero respetaban las dolencias de
cada cual, no había sido un buen día, realmente no habían tenido un buen día en
mucho tiempo.
Diego recordando
que le debía una explicación a Miguel le dice un poco más calmado aquello que
en el silencio había planeado contestar.
-“Parce,
yo no te dije nada a vos de que te ibas a morir porque no era cierto
papá - dice de manera hábil Diego tratando de justificarse- o por lo menos
parce no había una seguridad de que eso fuera lo que ocurriera, la cosa estaba
muy fea, pero todavía había esperanzas, y yo…- hace un gesto de dolor- no
quería matarle las esperanzas. Y gracias a Dios, vos estas vivo, ¡sobreviviste
a Fredy!”
En ese momento no
puede evitar llorar de la angustia.
“¡Vos sos un verraco hermano!...ahora solo
falta expulsarlo del todo… ya verás, voy a ofrecer una misa por vos en cuanto
salgamos de aquí, Dios nos hizo el pase parce, y por eso usted no esta muerto,
un milagro..”
Miguel hace una
expresión de amargura más que de felicidad, se sentía muy infeliz a pesar de
haber sobrevivido. Se quedó en silencio un momento y dijo de repente.
-Fue mi culpa
-¿Vos de que hablas?, no tienes culpa de
nada fue un accidente
-No, no hablo de eso- dice Miguel
adolorido- yo provoque al señor Rowan
para que me golpeara, yo…
-ahhh ¿vos te referís a ese pendejo?, Vos no
hiciste nada parce, fue el parásito…. lo sabes.
-Como sea- dice justificándose- fue mi
culpa, yo hice algo que no debí hacer, pero era la única solución que le vi en
el momento…yo no le conté nada a usted para que no me regañara..
Diego le miró
confundido y dijo bajo: ¿vos de que me
estas hablando?
****
-¿Qué demonios me estás diciendo ahora
Terence?, eso pudiste aclararlo hace unos días- murmura en tono de regaño sin gritar
nuevamente Rowan al pobre de Fowles quien por todos lados se sentía atacado- ¿qué tan mal estaba?
A pesar de que los
pulmones de Terence no funcionaban tomó aire y
lo dijo
-Mu-muy mal señor- dice tartamudeando
mientras Rowan esperaba con paciencia que acabara de hablar- él estaba desnutrido, fla-flaco, su casa
e-ra un desastre, su-sucia, él
so-so-solo se drogaba to-todo el ti-tiempo, y ven-ven-día drogas. No-no
que-que-quería ayuda. Se negaba
al tra-tramiento.
Rowan que estaba
viendo la angustia de Terence y le hizo una señal de que se tranquilizara.
-Por favor, tranquilízate, prometo no
alzarte más la voz, entre más te pones nervioso me cuesta más seguirte la
conversación, tomate tu tiempo… no sabía
que estuviera tan mal, no me explicaste esto.
Entonces luego de
un tiempo en silencio y un poco más tranquilo aunque aún tartamudeando Terence le contó lo del secuestro y como
Maurice se negaba a ir a rehabilitación.
Le comentó como tuvo un encuentro con los del Sabbat y cómo apareció Miguel
para ayudarlo, y como su hijo no deseaba ayuda, él lo vinculó para que fuera a
rehabilitación porque los del Sabbat les estaban pisando los pasos.
Cuando terminó de
contar la historia, de como Miguel se lo llevó con él, escaparon por un túnel
de un nicromante, y como por cuestiones de la vida el regente se enteró del
asunto y lo vinculo a la misión de las firmas hasta llegar a Viena. Le comentó
como se enteraron de que Miguel estaba infectado y las actitudes agresivas que
él manifestaba, hasta que llegó acá por decisión propia.
Alexander Rowan se
quedó en silencio un largo rato, no estaba ahora molesto, estaba preocupado.
Terry no era un hombre que actuaba coherentemente con la presión, no fue capaz
de hablar bien cuando le lanzaban una pregunta. Para que le hubiera narrado lo
ocurrido él le debió ordenar que lo escribiera, pero no se le ocurrió, y ahora
se sentía incómodo.
Fue entonces que
entró la rubia a la habitación y los vio conversando. Terence ni siquiera la
miró de lo avergonzado que estaba, pero Rowan le dijo de manera simple:
-Arlene, querida, te quiero pedir un favor
enorme. Podrías pasar por la habitación donde esta Miguel y hablar a mi nombre.
Deseo que les preguntes a ambos que, si puedo hablar con Miguel, que prometo
comportarme y que solo quiero aclarar las cosas. De acuerdo a lo que te digan
vuelves y me informas - Le dice a la mujer mientras termina la frase- Lo hiciste bien Terence, siento haberme
enfadado contigo.
Lo último ayudo a que
la mujer no se sintiera tan molesta con su novio y saliera a cumplir el recado.
*****
Diego no se molestó
con Miguel. A su criterio él no había actuado con maldad y tampoco era tanto el
drama del vínculo cuando se sabe que es un asunto que se puede superar con
tiempo, es cierto que un vínculo de sangre genera obsesión en el humano y
que lo hace su esclavo mentalmente pero
esto no debía verse como malsano si lo que se buscaba era que el pobre diablo
entrara a una rehabilitación que seguramente le salvaría la vida. El problema
era que los adictos cambiaban una droga por otra a través del tiempo y lo más
probable era que tuviera una nueva adicción a la sangre.
Miguel tenía muchos dolores en el cuerpo y se
sentía por alguna razón muy infeliz. La sensación que sentía actualmente era
incomoda, porque era como tener múltiples malestares de repente y sentirse a nivel físico peor que
cuando el parásito vivía.
Las horas siguieron
con nauseas y síntomas negativos. El médico tratante pasó un tiempo más tarde y
al verlo tan indispuesto indicó que seguramente debería hacerle distintas
intervenciones para ayudarle a sacar los fragmentos del parásito, pero que para
ello primero debían hacer múltiples exámenes. El proceso se vislumbraba como
largo.
Diego, quien no
estaba recuperado emocionalmente pasaba por unos periodos ambivalentes y hasta
bipolares, sin que tuviera el transtorno en sí, simplemente era una respuesta
emocional a la situación, pues básicamente estaba contento porque Miguel no
fuera a morir, pero estaba a la vez estaba ansioso y con cambios de humor
bastante notables. Definitivamente cualquier cosa podría desatar su frenesí.
Fue entonces que
llegó Arlene a la habitación y de manera muy diplomática dio el mensaje de
Rowan. Inicialmente Diego la iba a mandar
al carajo, pero Miguel imponiéndose aclaró
que si quería hablar con él, a lo que el primero de manera algo incomoda acepta
pero pidiendo que la visita no se
hiciera hoy porque Miguel estaba indispuesto (en realidad ambos)
En ese momento
Miguel notó que Diego estaba furioso con Alexander Rowan a pesar que por su
golpe le haya salvado la vida. No comprendía el asunto, porqué él no se
había dado cuenta de lo sucedido luego de que él cayera inconsciente. Tampoco
estaba enterado de que Diego había estado en la cárcel y que él regente Morelli
había sido condescendiente con él.
La verdad de esto
era que Diego se sentía traicionado, y le costaba mucho perdonar agravios, por
tanto era rencoroso (por razones totalmente justificables) y, sumado a su situación
emocional actual él sentía una gran
ofensa que alguien a quien consideraba un amigo cercano atacara a su familia. Como especie de una madre que
no soporta que toquen a sus hijos.
-Parce, no se agobie ¿sí?, fue mi culpa ya
le dije que lo provoqué
Diego aunque no
respondía nada verbalmente, mentalmente estaba acordándose de mal modo de la madre y de
todos los antepasados de Rowan.
Se dispusieron a
dormir al llegar al día no sin antes prepararse. Diego decidió no tomar la
dosis de tranquilizantes recetados por los sanadores del lugar dado que no
soportaba los síntomas negativos de la medicina, además esperaba estar mañana
con sus cinco sentidos.
Como estaba
anunciado la próxima noche llegó Rowan acompañado de Terence. Miguel estaba con
menos nauseas y Diego había despertado menos hipersensible.
Alexander a pesar de estar adolorido por las heridas y
tener un olor característico por ello se
presentó con mucha humildad a la habitación. Miró a Diego disculpándose con la mirada sin
éxito, dado que este dio un saludo cortante “buenas noches y permiso”
procediendo a salir de la habitación. Lo anterior molestó a Miguel quien no comprendía la reacción
hostil, diciéndole en español “!Parce no sea marica, venga que
así los hombres resolvemos los problemas!,
¡Nos golpeamos y luego nos damos la mano!... ¡venga que ese man ha sido legal!”
Pero a pesar de la
visión machista de resolución de problemas de Miguel, Diego sale de la
habitación molesto. Rowan baja la mirada arrepentido.
-Quería pedirles disculpas “a ambos” por mis actos, lo lamento mucho
Dice de manera alta
esperando que su colega le hubiera escuchado.
-Mire- dice Miguel muy tranquilo- conmigo
no hay ningún problema, yo lo perdono inmediatamente, pero con él la cosa es a
otro precio, es… complicado, yo no tengo ningún lio con usted Alexander, hizo
lo que yo también hubiera hecho en su situación. Dele tiempo- dice hablando
de Diego- luego posible puedan hablar,
no es un buen momento ahora.
-Yo realmente no sabía todo lo que sé ahora,
se me informó un poco tarde el porqué usted hizo aquello, pero…- dice un
poco adolorido al saber la triste
situación de su hijo
-Supuse que algo así había ocurrido, pero
yo… -dice disculpándose- yo no podía
responderle bien, yo me estaba muriendo y gracias a usted ya no lo estoy, así
que- le muestra la mano- quedamos en
paz.
Rowan sonríe tranquilo
a la vez que lamenta mentalmente que Diego estuviera tan disgustado.
-Quiero preguntarle sobre mi hijo…- dice
de manera breve
-No sé mucho sobre él- dice sinceramente- Terence le podrá
decir mejor, yo simplemente deseaba salir de un aprieto porque nos estaban persiguiendo, ¿acaso él no le
comentó el estado en que se encontraba?, el muchacho parecía tener 20 años más,
estaba arrugado y agresivo, ¿y cuántos años tiene?, ¿19 o 22?...- dice él
mirando a Terence- ¿qué se sabe acerca del
muchacho?
Rowan mira
inmediatamente a su chiquillo quien parecía estar en un aprieto
-Eh..- realmente Terence había recibido informes a su email pero él no los
había leído- me han mandado informes
sobre su-su situación, se los mostraré luego señor, por lo pronto sigue en
rehabilitación…
-Lo que me preocupa es ¿qué vámos hacer con
él?- ese "vámos" no era muy agradable para el brujah
-Señor mis intenciones no es que vaya a mi
casa a que lave el piso –
dice de manera clara- es más, por mí que ese chico este lo más lejos de mí, ¿me entiende?, ¡no quiero problemas! además, no puedo hacer nada
ahora porque estaré aquí quien
sabe hasta cuando, y luego planeo irme a otro lugar- Miguel lo había
pensado bien y necesitaba una especie de descansó- espero comprenda una cosa-
dice con propiedad- su hijo esta muy
enfermo, estaba muriendo, no tiene ni el menos ápice de fuerza de voluntad, y
no sé qué sentido le encuentre a su pobre vida, y no sé cómo estarán haciendo
con él en la rehabilitación. ¡Yo simplemente quería hacer que fuera a rehabilitación para que a su chiquillo y a mi no nos mataran!
-Miguel entiendo eso- dice Rowan
convencido- pero comprenda también mi
postura, no quiero abandonarle, pero tampoco quiero que se convierta en un
adicto a la sangre, es lo más posible que ocurra, quiero mantenerlo lo más
lejos de este mundo, ¿comprende porque me puse tan furioso?- dice justificandose.
-Hombre, ¿ya está grande no?- dice él- es decir, me molesta un poco que la única motivación de ese chico sea buscar
sangre pero a la vez, antes solo vivía con la única motivación de buscar
droga, en parte la vida si es así no le
cambiará mucho- dice el- lo único es
que como solo recibió la dosis inicial, se deje pasar el tiempo hasta que el
vinculo se termine... o posible ustedes los tremere tengan opciones mejores
para eso.
Rowan se queda pensando y sin conocer los informes era claro que no
podía prever que le sucedería a Maurice, pero por si acaso, dado que el joven
no era disciplinado le preguntó a Miguel si el estaría dispuesto a colaborar en
caso de que se necesitara un empujón hacia mejora, a lo cual evidentemente él
aceptó.
-Una llamada de teléfono, o hasta mandarle
vitae… - dice Rowan de
manera simple- no sé que pase conmigo
pero le quiero pedir el favor que me ayude, no es su responsabilidad pero si
usted tomó esa decisión y mi hijo-
suspira recordando su humanidad
pero con algo de tristeza- necesite
un refuerzo, le pido el favor no lo abandone.
-No puedo prometerle nada 100%, pero si está
a mi alcance y yo considero que hará bien, lo haré, pero siempre que tenga
indicaciones, yo no deseo responsabilizarme de su hijo, yo solo le hice un
favor- dice Miguel sintiendo un repentino dolor – creo que es mejor que se vaya, no me siento muy bien, suerte con sus
asuntos…- hace un gesto de dolor- debo
descansar…
La conversación
entre ambos no llegó a grandes conclusiones y no fue un compromiso certero pero si por lo
menos un avance. Por más que Rowan deseara controlar que su hijo tuviera una
buena vida había que contar con el deseo del joven, y si este no tenía fuerza
de voluntad sería un dolor de cabeza por mucho tiempo.

1 comentario:
Bueno...Hablando se entiende la gente :P, menos Diego xD
Tana
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