El viaje en avión había tenido mucha turbulencia, no solamente en el aire, sino también en los corazones. El Pelusas observaba a su amigo de lejos y se preguntaba si realmente había hecho lo correcto. El Cuervo estaba en una silla cómoda con los ojos cerrados frente a él. Desde que comenzaron los problemas sentía que la relación se había deteriorado. Antes casi no peleaban y ahora se la pasaban agarrados. Casi podía sentir los pensamientos de su amigo, esa habilidad la adquirió casi mágicamente meses después de su abrazo. No le leía los pensamientos pero tenía la seguridad de cómo se sentía en ese momento. Su tristeza le calaba hondamente en sus sentimientos. Amaba al cretino como un hermano, y su dolor se había convertido también en el propio.
Básicamente si no fuera por su “parcero” el no sería nada, y sin embargo no puede negar que a veces sentía algo de rabia por aquello que lo había convertido.
Como siempre le había ocurrido en su vida, por errores de terceros, él era pagano. El Cuervo lo abrazo, sabiendo que él no se adaptaría a dicha forma de vida, la primera alimentación fue realmente traumática, y aún El Pelusas la recuerda con culpa. Desde entonces solo se alimenta de sangre refrigerada.
El sabía que era un brujah atípico, dado que, sus habilidades para la lucha eran escasas, y de ideologías pues “tampoco”. Le gustaba vivir tranquilamente, y no era que le gustara trabajar. Era consciente que el Cuervo le había dado muchas comodidades, en parte para borrar la culpa que tenia él por su abrazo. Sin embargo, dentro de su poca equivocación se daba cuenta que su amigo no hubiera sobrevivido a esta crisis si no fuera por él.
Con toda esta situación había descubierto un lado de él que no conocía: La responsabilidad.
Ni siquiera con su ex mujer y sus hijos había cumplido sus obligaciones. La mujer lo abandono por su poca voluntad para trabajar y aportar a la familia, pero ahora, curiosamente, a partir de la crisis de su amigo, se dio cuenta que si no hacia algo, todo se volvería mierda.
Es curioso, El Cuervo era visto como el fuerte, como el hombre de negocios ñero que no se le pasaba ni media, y El Pelusas era el débil, su secretario. Ahora los papeles se han cambiado, su amigo había demostrado una gran fragilidad, y él una gran fortaleza. El padre ahora era el hijo, y el hijo era el padre.
Llegarían a Génova en 20 minutos y ya allí comenzarían de nuevo, no podía negar que estaba nervioso, no sabía que les esperaba. Sus contactos estarían ahí, todo estaba listo. Se presentarían a la princesa una vez se hayan instalado.
En ese momento se inclina un poco y toca levemente al Cuervo.
- ¿Parce está bien?
El hombre abre los ojos , sonríe sin ganas y murmura casi como si estuviera contando un secreto.
- Estoy cagado del susto
- Ehh...Yo también. Baja la cabeza y lo abraza a su amigo de medio lado. Va a ver que cuando lleguemos a las Italias nos adaptamos, contratamos un profe que nos enseñe los italianos, y seguimos nuestra vida. Sonríe. A lo bien, que yo nuncas pensé irme por acas, al otro lado del charco parcero, eso de las Europas, esa joda es como algo que yo nuncas pensé conocer. Se ríe. Y sabes que quiero, me voy a poner a estudiar computadores parce, y buste de paso, así aprendemos esa joda de la tecnología porque pal negocio eso del internet es como importante. Se carcajea. Y, a lo bien, luego nos conseguimos dos hembritas de esas italianas y les hacemos el favor.
El Cuervo por primera vez en toda la noche sonríe, y en ese momento el piloto anuncia que están a punto de aterrizar.
- ¿Me explica otra vez a donde vamos?
- A las Génovas
- Ahhh, ese lugar tan raro, tiene nombre de comida...¿Ahí venden esas jodas de carne?. Dice pensando en una comida popular base de carne que le llaman así en Colombia.
- Pos claro. Contesta el Pelusas. Uno pa que va a las Génovas, si no venden esa joda, es como ir a Francia y no comer papas a la francesa...
- Uy parce, buste si que es entendido, por algo buste estudio más que yo...lástima que ya no pueda comer, le mandaría génovas a la mona..
El Pelusas lo mira como si lo hubiera insultado
- ¿Buste cree que la mona me extrañe? Dice el hombre melancólico.
- Pos no se, lo mira de reojo tratando de ocultar su enojo, puede que sí, puede que no. se acerca un poco y le dice. Lo que sé es que independiente de esa joda, la hembra se porto mal con buste, y aquí el su merced presente no se da cuenta de eso. El Cuervo baja la mirada. Es que a lo bien, que se porto con buste como si lo odiara... y parce, buste no se merecía eso.
- Tal vez si me lo merecía. Dice el otro melancólico pensando un poco en todas esas veces que coqueteo con otras mujeres.
- ¿Es que usted es Huevón o qué?. Se molesta el Pelusas por la respuesta del otro.
- Eso mismo decía ella. Responde el Cuervo casi automáticamente
- No lo dudo..... ¿a buste que le pasa carajo?. Se levanta disgustado. No pues, siga en el papel masoquista, seguro así la hembra lo va a valorar.
El Cuervo baja la cabeza entristecido y en ese momento anuncian que en están sobrevolando el aeropuerto. En cinco minutos aterrizarían. Habían llegado a su destino.
***
Italia, un lugar nuevo y desconocido para este par de hombres. Atrás dejaron su patria, esa que los vio nacer , morir y seguir viviendo. La ciudad portuaria de Génova, es tan diferente a Colombia que inmediatamente este par de hombres mal educados se dan cuenta, que ya no están en casa. Ambos internamente, comenzaron a sentir como habían perdido algo. Eran demasiados duelos para El Cuervo. Todo es diferente. La arquitectura es distinta, el mar está cerca, la gente viste con una moda extraña y, el idioma, que el Cuervo confunde con inglés, es en realidad: italiano.
Son recibidos por un hombre que conocen, no confían mucho en él, pero lo conocen, es uno de los distribuidores de droga local, socio del Cuervo, alguien que no comprende porque están ahí, pero que los recibe.
Inmediatamente los lleva a un gran apartamento a las afueras de Génova, un lugar lujoso que ocupa un piso completo de un edificio, pequeño en relación a lo que era su casa y cómodo a la vez. El lujoso apartamento amoblado ya había sido comprado desde antes, lógicamente no se escatimaron costos, y sin embargo, a pesar de su belleza, no era el hogar que el Cuervo y el Pelusas esperaban.
Una patada invisible en el estomago al llegar fue lo que sintieron. Sin embargo, lo quieran o no, este apartamento tendrían que volverlo su hogar. Solo eran ellos dos, y claro,William, su fiel criado. El único que viajo con ellos, y el único que sabía la verdad del porque se iban. El Cuervo estaba pensando en abrazarlo, pero por ahora sus planes habían cambiado. No podía entrenar un nuevo chiquillo cuando mentalmente se encontraba débil. No estaba seguro de nada.
La diferencia horaria de un país al otro era bastante, no contaron que al llegar amanecería tan rápido. Prontamente cayeron totalmente dormidos en sus camas, mientras varias cajas se amontonaban en el pasillo. Las mudanzas son fastidiosas.
Ese día, mientras ambos dormían soñaron con su país, con las personas que habían dejado, con aquellos que apreciaban y con aquellos que odiaban, era una confusa situación de añoranza que no entendían. Cuando despertaron la noche siguiente, se sorprendieron al no estar en Colombia.
El Cuervo se levanto atontado, la maldita medicación le hacía dormir más de la cuenta. Mientras estaba sentado con su pecho desnudo en el margen de la cama, sintió que no sobreviviría o saldría adelante de su desdicha. Miro nuevamente el lado de la cama vacio, se acordó de ella y de su fría despedida. Era claro: No lo amaba. Nuevamente comenzaron los interrogantes y las culpas, se acordó de todas aquellas veces que de manera inmadura coqueteo con otras mujeres, y debía aceptarlo, él no había sido el santo en esa relación. También se equivoco y mucho.
Luego las imágenes mentales pasaron curiosamente aquellos que habían compartido con él en el manicomio. ¿Víctor habrá sido dado de alta?, ¿y cómo estarán Rafeo y Romano?, esos tres para él eran un misterio, pero en el tiempo que estuvo ahí comprendió mas de ellos que ningún otro vampiro; y el “dotor”, ¿cómo estará?.... y ¿Cómo estará ella?
Antes de que pudiera hundirse en su depresión, la puerta se abre, y William hace aparición con la medicina. El Cuervo murmura una vulgaridad al verla, pero se la toma, sin quererlo se había acostumbrado a esa porquería. Poco después, se siente más relajado y procede ha arreglarse. La caja que le dio el príncipe estaba cerca, así como la carta de recomendación. Trato de leerla en el avión pero estaba en inglés, perdón, italiano.
El Pelusas por su parte también había amanecido deprimido, las imágenes de su ex mujer y sus hijos lo atormentaron toda la noche, no podía culpar a su naturaleza por la pérdida de aquellos, él actuó en plena conciencia cuando aún era humano. La niña mayor cumpliría quince años en septiembre, el menor entraría a los doce. Igual, ellos están mejor lejos de él. Nunca fue un buen ejemplo.
El Cuervo extrañado por la nula presencia del Pelusas va a buscarlo. Sabe que esta triste, tienen un vinculo especial reciproco. Golpea 3 veces a la habitación, y abre la puerta. “Pelu,¿Ya podemos volver a la casita?”. Su amigo lo mira seriamente y luego sonríe. “ Tan bromista buste, severo detalle, vinimos hacer lo del bobo, bajarnos del avión y volvernos a subir, pos no... aquí nos quedamos... El Moreno no debe demorar, nos llevara al Eliseo”. El Cuervo levanta una ceja y luego hace un signo de desanimo.
Y si, El Moreno llego. Este hombre tenía varios alias, pero ellos lo llamaban el Moreno por el apellido. Sería una noche complicada, irían a presentarse a la princesa y luego, conocerían al primogénito brujah. Era atemorizante, era entrar en el dominio de otro. Aquí ambos no eran nadie. Pero se harían su espacio...
El viajar por Génova para llegar al Eliseo fue una especie de recorrido turístico. Las casas de arquitectura antigua, poco común a las usuales en Colombia, los monumentos y los lugares extraños, eran novedades para estos hombres que miraban todos como dos campesinos que llegan por primera vez a la ciudad.
La ignorancia es atrevida, y más cuando es vista por los ojos de dos ñeros.
El Eliseo, está cerca a la Catedral de San Lorenzo. Es más, desde él se ve claramente la gran iglesia antigua que data del año 1100. El edificio que alberga el Eliseo, es todo un palacio, un sitio con cierta armonía antigua y tradicional propia de una gobernante Ventrue. La señora Franchesca Viveto, los recibió en un usual tono digno y desconfiado, el cual se mostro mas complaciente después de que le entregaran la carta de recomendación del príncipe, y el recado en esa pequeña caja. Inicialmente dejaba que el traductor explicara las intenciones de los recién llegados, y luego, sorpresivamente comenzó hablarles en español. La mujer nunca necesito del traductor, pero estaba evaluando la veracidad de lo que se decía. Les dio a ambos el permiso de vivir en su dominio, finalmente con una sonrisa.
Al salir del Eliseo, ambos vástagos mostraban una cara de incertidumbre. Se habían llevado un gran susto. El Cuervo no soportaba a los ventrue, en Bogotá tenía una relación de competencia con Lestrade, el primogénito de dicho clan quien lo consideraba basura. Pero ahora que estaban en un dominio sangre azul, tendría que medir sus palabras, o la muerte podría encontrarlo en cualquier esquina.
El posterior encuentro con el primogénito brujah los dejo confundidos. Ese hombre no hablaba nada de español, y en realidad, lo que el traductor decía, tampoco tenía mucho sentido para ellos. Su sire ya le había dicho que los antiguos brujah, eran extraños; pero este antiguo se parecía a un ventrue, muy culto, muy amable, pero con nociones de justicia y honor exagerados.
Tantos conocimientos y cultura a ambos hombres los ponían nerviosos, ¿Qué había pasado con los brujah?...”En las Europas eran todos unos ñoños gomelos parce”. Concluyeron.
Al finalizar la noche ambos estaban asustados. Por primera vez en todo este tiempo no pelearon, se sentaron uno al lado del otro como dos cachorros perdidos en medio de la nada y de ambos rostros brotaron lagrimas. No sabían si llegarían a Colombia vivos. Italia, les daba miedo, pero por mucho temor que tuvieran no iban a irse tan rápido.
Debían adaptarse, tenían que hacerlo.
Sin embargo todo no sería malo, y pronto lo descubrirían, solo tendrían que pasar unos meses.

2 comentarios:
O_o pobres... esos dos sí que están perdidos en esa Italia tan "top" esperemos que encuentren su lugar en ese mundo (seguro que sí :P no todos los italianos son tan refinados)
Espero pronto el nuevo chap!! a ver si el pobre cuervo empieza a pensar en algo que no sea esa brujah o.o
Sí, pobrecillos... ¡pero esperaba que El Pelu desvelase el por qué habían venido a Italia, o qué carajo había en la carta de recomendación. ¿Qué pondría para que Francesca los deje libres tan alegremente? Uy uy uy...
Publicar un comentario