miércoles, 17 de noviembre de 2010

El poder de una palabra

Los ojos castaños miraban la pantalla de la pc de manera estática sin pestañear, se había quitado sus lentes oscuros, y leía una y otra vez el mensaje como sí no lo pudiera creer. Se rasco el cuello de manera nerviosa y  miro por la ventana.
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En la capilla de los Ángeles,  Diego estaba frente a su escritorio con una mueca en el rostro. Sentado frente  a un microscopio y un libro,  estaba  mirando unas muestras. Tenía a su lado algunos ingredientes. Unos frascos trasparentes, cuyo contenido era claro- y rosáceo en algunos casos.
Era consciente que la investigación podría considerarse asquerosa, pero para él era una oportunidad de investigar como la naturaleza vampira podía ayudar a los humanos. La “línea Humanus” de los tremere, establecía que las acciones del clan tenían que estar acordes al desarrollo humano.  Y aunque no estaba de acuerdo con todo lo que afirmaban, creía que  se adecuaba a su perfil médico.
Diego hacia una investigación sobre la saliva de los vampiros. Como médico quería averiguar como la saliva era capaz de curar una herida producida por la mordida sin dejar rastros o cicatrices. Sí se pudiera encontrar  la forma de descubrir el elemento mágico  base, se podría hacer un producto que ayudara a los humanos en la cura de heridas abiertas y cicatrices, además se podrían crear medicamentos. Sin embargo era una investigación que no había podido hacer de manera constante, siempre había algo más.
Miro el reloj,  cerro el libro, metió los frascos a un refrigerador especial para las muestras, tapo con el protector el microscopio.
La cara de disgusto era constante, y  no era para menos,  era un caballero pero a esa mujer quería golpearla.
Era increíble como la fulana podía ser totalmente desagradable en las reuniones, ¿acaso no se daba cuenta que estaba de invitada y que era mejor no involucrarse en aspectos que no le importaban?
Sí era una espía, el que la contrató no hizo un buen trabajo, todos le tenían antipatía, menos claro, las mujeres del clan quienes la consideran amable. Unos pocos afirmaron llevarse bien con ella, pero Diego simplemente no la soportaba, y más desde que lo acuso en la reunión de hoy,  de ser tan machista que era incapaz de  ver a las mujeres como iguales. La reunión había sido a primera hora de la noche, y ya habían pasado unas horas desde la confrontación. Pero aún así Diego no  se le había olvidado.
Alguien en son de broma había dicho que ambos se parecían, y Diego por poco le planta un golpe en la nariz. Afortunadamente se controló.
Se sentó de nuevo y comenzó hacer unas anotaciones en su computador sobre la investigación de hoy. Nada  era concluyente, pero como buen investigador, llevaba un diario de campo.
En ese instante se escucha un estallido y un humo negro invade el pasillo.
Diego abre los ojos alarmado y pensando lo peor (de manera literal) sale de su laboratorio. Un olor nauseabundo  ingresa  por su olfato e inmediatamente  cierra la puerta.
Una masa de humo de color negro , sale del laboratorio que el regente,  le prestó a Chamberlain.
¡Lo que faltaba!, la muy bruta quiere destruir la capilla!. Camina directo hacia el lugar, y ve alarmado como un criado que venía a explorar  lo sucedido, cae en el suelo y comienza a convulsionar.
Diego pega un grito que se escucha en toda la capilla.  

-          ¡NINGÚN CRIADO SE ACERQUE!. Ese humo debe ser toxico para los humanos.

Que belleza, el tratando de curar vidas, y la bruja está tratando de acabar con el universo”; pensó mientras corrió hacia el hombre, lo toma  de los brazos y lo arrastra hasta la sala central.  Diego lo examina y  le pone un pañuelo en la boca para que no se trague la lengua, mientras los demás tremere comienzan abrir las ventanas.   De la nariz del criado sale una pequeña hemorragia nasal que también trata de contener.
Dos mujeres salen de la oficina llena de humo. Eran Rebeca y otra mujer que se muestra asustada y le  pide perdón a  la encargada de dicho laboratorio.

-          ¿Qué demonios le ocurre señora?, ¿quiere matar a todos los criados de la capilla?,  Muy brillante de su parte!. Le grita Diego realmente molesto.
-          Usted no se atreva a hablarme así
-          ¡Le hablo como me dé la gana!. Dice Diego mientras nota que el criado deja de convulsionar. Hay mujeres brutas y usted.
-          ¿QUE HA DICHO?
-          Lo que oyó!. Grita Diego mientras se levanta mirándola de manera desafiante, señalando al criado.  Ehh Ave  María (dice en español y continua en ingles). ¿acaso buscaba matarlo?

 En ese momento parecía seguro que  esos dos  sí nadie los paraba se enfrentarían.

-          ¿Qué ocurre?. Alza la voz el regente. Nadie  usa mi capilla para enfrentarse a los gritos.

Diego molestó revisa al criado que esta en el suelo y se toca la cabeza.

-          Disculpe señor. Dice Rebeca. Patrice,  muestra a una mujer joven que había sido abrazada recientemente por un colega, por error rompió una caja de ingredientes, y eso produjo la explosión, fue un accidente.  La chica esta casi llorando del susto.
-          Pues ese accidente pudo costarle la vida a los criados. Agrego Diego furioso. Para alguien que viene de paso por esta capilla es algo que poco le importa, pero los que trabajamos acá sí. Dice de manera antipática. Así que deje de  provocar  desastres y  trabaje acorde a todos esos “supuestos” estudios que tiene. Eso parece enfurecer a la mujer.
-          ¡Ya he dicho que fue un accidente,  no pretendíamos dañar a nadie!. Se acerca Rebeca furiosa. ¡Y deje de cuestionar mi competencia!, !Habla  como un gorila lleno de hombría, lo denunciare sí sigue acosándome!
-          ¿ACOSANDOLA? Grita Diego indignado. !Tendre malos ratos pero no malos gustos!

El regente se pone en medio de los dos.

-          ¡Silencio ambos! Dice el regente mientras se muestra furioso, y en ese momento ambos se callan. No permitiré ese trato entre los aprendices en MI capilla. Mira serio a Diego y Rebeca. ¡Sí quieren enfrentarse, bien pueden salir!

El regente mira la situación por un momento,  Diego con otro pañuelo trata se   secar la sangre de la nariz del criado, mientras este abre los ojos mostrando signos de recuperación.

-          Señorita Chamberlain, es responsabilidad suya arreglar este desastre, sí la señorita Monroe estaba bajo su responsabilidad. Mira a la aprendiza de primer círculo. No soporto ese tipo de errores en mi capilla, hablare con su sire para que se le imponga un castigo, usted tendrá que pagar lo que ha roto. La muchacha baja la cabeza.
En cuanto a ambos. Dice señalando a Diego y Rebeca. espero que estos enfrentamientos no vuelvan a suceder.
Doctor García. Dice en tono molesto. Necesito hablar con usted.
-          Ahora no puedo señor. Dice Diego con total franqueza y sin  bajar la cabeza. Debo examinar  a todos los criados de la capilla, y esperar que los vecinos no hayan sido afectados por la ca... (iba a decir algo en español, pero de repente cambio la palabra)  por el  accidente provocado por la señorita.

El regente  lo mira en silencio, y agrega sin más. Necesito que haga un informe sobre  sus logros de los últimos seis meses bajo este formato. Diego lo mira confundido.

-          Pe..pero  si hice uno trimestral hace poco.
-          Pues se requiere. Dice serio. A Todos les he entregado el formato.
  
Y le da la carpeta. Diego hace una expresión de disgusto, y recibe el documento.  Rebeca furiosa regresa al laboratorio.
Todos los demás aprendices  comienzan a airear el sector. Diego lleva al criado a un sector seguro, y le examina. Le da indicaciones de reposo, y le receta medicinas para soportar las secuelas de la intoxicación. Por lo menos por un día tendría que guardar cama.
Reunió a los criados y les examino rápidamente. Algunos sufrieron de dolores de cabeza, pero ningún síntoma alarmante.
Cuando fue a la oficina del regente, se enteró de que el mismo había salido, así que dio media vuelta y decidió escapar a su apartamento.
Afortunadamente  el error de esa chiquilla no mato a nadie, y aunque comprendía que fue un accidente, no podía  dejar de molestar, a la tutora temporal. Tenía que hacerle ver que aunque hablaba mucho de sus capacidades como mujer también se equivocaba.
Además, decirle que él la acosaba, era insultante. Era extremamente inadecuado.
Recordó lo conversación que tuvo con Miguel en relación a llegar tranquilo a casa, era mejor tratar de no trasladar los problemas en el apartamento. Así que trató  de llegar con otra cara pero  eso era difícil.
Al abrir la puerta anuncio en voz alta que había llegado, y  recibió una respuesta de “Venga y cuenta que le pasó”  y una risa de burla. El que Miguel se enterara últimamente de su estado de ánimo no era muy divertido, aunque lo tomaba con humor. Parecía a veces burlarse de lo que le ocurría en la capilla.
Diego comienza  a hablar en español, con su típico acento regional. Su forma al hablar era muy diferente a como se comunicaba con los estadounidenses, en español usualmente tuteaba a todos, y  utilizaba una entonación especial. En el inglés ese acento se notaba un poco, aunque él había trabajado mucho en eliminarlo, los estadounidenses no tomaban en serio a los latinos con acento. Tenía que adaptarse a la realidad de donde vivía.

-          Pensé que vos me habías dicho, que no trajera los problemas a la casa.
-          Sí, pero no me aguanto el chisme. Miguel se Carcajea.
-          Ave María, Debería torturarte y no contarte. Contesta  Diego con una sonrisa. Pero no me aguanto, complementa.

Ambos se ríen, y Diego le comenta un poco lo sucedido. La respuesta de la mujer del acoso, la apreciación de gorila, y machista.

-          ¿Y que le pasa a esa mujer?
-          Es feminista. Responde Diego de manera sobria.
-          ¿es lesbiana?
-          ¿Eh?. Diego se carcajea. No lo se, jajajajaja pero eso explicaría muchas cosas. Era curiosa la asociación de su amigo de los dos conceptos.
Hermano, usted siempre me hace reir... gracias...

 Diego, hablo con el por otros minutos, se levantó  y fue directo a su habitación. Dejo la carpeta del regente  en la cama, y mientras se cambiaba los zapatos noto que algo brillaba en esa carpeta.
Miro de un lado a otro notando de inmediato que dicho informe semestral era una patraña.
Abrió la carpeta y notó unas letras  a mano.
“Prudencia- Alastor. Mañana 10 p.m”  (una dirección) “se puntual”

Una vez Diego memorizó la dirección el papel se autodestruye.
Curiosa forma la del regente para mandarle un recado mientras lo regaña delante de todos. Pero  de esas pocas palabras le preocupaba, una.
Un sonido de sorpresa rompe el suspenso del momento.
-          ¡Juemadre vida!.
Escucha en la habitación de Miguel, se asoma y lo ve como un zombie delante de la computadora. Los ojos castaños miraban la pantalla de la pc de manera estática sin pestañear, se había quitado sus lentes oscuros, y leía una y otra vez el mensaje como sí no lo pudiera creer. Se rasco el cuello de manera nerviosa y  miro por la ventana.
-          ¿y a vos que te pasa?.
-          La japonesita me ofreció visita parce,  se vene  para aca, ¿y hora que hago?.

Diego  se ríe sorprendido.
Pensó que Miguel no se hablaba con esa mujer con la que “casi” tuvo un romance, pero lo que no entendía era porque estaba nervioso.  Era claro que  hace 5 años no tenía contacto con ella. No era de sorprender que Miguel tuviera muchas amantes, pero esta al parecer era especial.
La preocupación de Miguel era banal en relación a lo que a él le ponía nervioso, sólo pensaba en la palabra: Alastor

2 comentarios:

Tana Abbott dijo...

qué o quién es alastor? o.o moody? :P

xD Así que diego no soporta a esa mujer por feminista? bah... no es feminista, es pesada, que es diferentexD

Besos!

Laura Alfaro dijo...

jeje, un alastor, en Vampiro la Mascarada, es un cazador de criminales vampiros, infernalistas (adoradores de demonios y similares) y todos aquellos que definitivamente estan por fuera de las leyes vampíricas (denominados anatemas). Por eso Diego tiene razones para estar nervioso, la presencia de ellos no es injustificada.
Y lo de Rebeca, es que el problema no es que sea feminista, es que coge el feminismo de excusa para ser un fastidio XD