Existía un peso en el alma, como sí el corazón se aplastara con los pensamientos. La ansiedad era latente, y se expandía como un globo dentro de su interior. Le dificultaba mucho calmarse, y hasta pensó que entraría en frenesí, pero tampoco eso pasaba.
El abrazo le había tranquilizado pero parecía sentirse derrotado por las circunstancias. A veces pensaba que no era lo suficientemente valioso para ser amado, ni lo suficientemente importante para ser protegido. Su vida y su no vida eran el reflejo del desastre.
Era un constante tratar hacer las cosas bien para que las cosas salieran mal.
Buscar el amor, la aprobación y el afecto de manera constante para recibir un palmo de narices.
Sólo Matilda y Maurice le habían entregado ese amor y ahora él se sentía vacio.
Su tutor espiritual podía sentir ese desenfreno emocional, ese dolor. Sabía sobre eso, el también lo había sentido.
- Vámos por partes, quiero que analicemos lo que sucede.
- ¿para qué?, responde con desdén. No servirá de nada
- Bueno si no quieres.
El hombre se levanta dispuesto a irse y en ese momento Rowan lo mira suplicante. Dicha manipulación no serviría con él.
- No por favor. Dice en otro tono. No se vaya.
- ¿Estás dispuesto a dejar de sentir lástima por ti mismo?, ¿dispuesto a tranquilizarte?, porque sí no es así, me iré.
- Tratare de hacerlo. Murmura
- ¿qué fue lo que pasó?.. dice el joven mirándolo a los ojos. No me respondas en relación a tu hijo, siento que hay algo más.
Alexander lo mira y se toca la cabeza. Solamente volver a recordarlo le dolía.
- Hace poco, Terry por primera vez me contestó mal. Dice muy bajo acercándose a su tutor. Fue por una tontería, pero en realidad creo que me sobrepase. Baja la cabeza. Esa noche estuve muy deprimido, y cuando llego el día tuve un recuerdo.
- ¿un recuerdo? Responde empáticamente el tutor.
Alexander con mucha dificultad le comenta ese fragmento de su infancia, y ese fragmento olvidado que explicaba muchas cosas de cómo se sentía.
Fran, su tutor, se sintió interesado y comenzó a explorar un poco acerca de su infancia, y adolescencia. Conversaron al respecto, con tranquilidad.
- ¿sientes que tus padres no te amaban?
- A veces me lo pregunto. Lo mira Rowan. En oportunidades, sentía que definitivamente mi padre no me amaba, y mi madre me confundía. Lo mira de reojo. A veces ella, era cariñosa, pero en oportunidades no. Aclara. Me mandaba mensajes contradictorios todo el tiempo, se preocupaba por mi pero a la vez me rechazaba.
Antes de que naciera Marcus, recuerdo que me mimaban con exceso, ambos, pero luego de su nacimiento las cosas cambiaron, él siempre fue muy débil, sé que no tenía la culpa de eso, pero yo odiaba que a él lo trataran diferente, y claro, ahora que recordé que yo era “el recogido”, entiendo porque lo preferían.
Mis padres me exigían más, y más. Cierra los ojos. Trataba de complacer a mi padre siempre, nunca fue suficiente.
Después de la adolescencia, cuando crecí, y mi cuerpo cambio, se dio cuenta que no era buena idea seguir golpeándome. Yo ya comenzaba a responderle de mal modo y se dio cuenta que podría responderle con un golpe, así que dejo de castigarme físicamente, pero los insultos continuaban. Paro de hablar por un instante y prosiguió. Sin embargo es curioso.
- ¿Qué?
- Cuando ya era un hombre, siempre recurría a mi cuando tenía una dificultad. Baja la cabeza. Con Marcus no contaba para eso, era como si pensara que él no sirviera para esos asuntos, es más, en los últimos años le decía cosas horribles, lo trataba de marica y débil. Mira a su tutor a los ojos. Marcus sufría mucho por su causa. Complementa.
Tuvo una temporada en que no se sentía muy bien, eso fue justo antes de morir, y parecía depender mucho de mi , y yo, sentía una combinación extraña de odio y cariño. Se le llenan de lágrimas los ojos. No es bueno odiar a tus padres, es horrible decir eso. De repente piensa en la mujer que le crio.
Mamá por su parte, vivía por Marcus, no por nada, me dijo cuando murió que hubiera deseado que yo hubiera sido el muerto.
- ¿no te parece curioso cómo respondió tu hermano a todo esto?
- ¿A qué se refiere?
- Muchos niños mimados y malcriados, suelen ser impertinentes, mandones y sobre todo toman ventaja de su situación al ser los predilectos. Alexander sonríe y mira a los ojos a su tutor.
- No, sonríe con pesar y añoranza. Marcus era especial, en realidad, yo sabía que él me quería. Lo mira a los ojos. Él, ¿sabe?, sufría mucho cuando me golpeaban, en parte porque la mayoría de las veces me apaleaban por su causa, pero tenía tanto miedo que nunca pudo enfrentar a mis padres. Sonríe.
Solo se enfrentó a mí, en un par de situaciones, vivíamos peleando. Suspira arrepentido, y complementa. Además a él tampoco le fue muy bien. Mira el techo mientras comenta.
Marcus tenía el permiso en la familia de ser imperfecto, y el trataba de mostrar su valor, de sobresalir en algo, y ¿sabe? , nunca lo logró, eso lo hacía muy infeliz.
En ese momento Rowan recordó el sonido de la máquina de escribir de su hermano y su rostro de frustración.
Fran, se queda en silencio, como si analizara algo. Alexander lo observa con duda.
- Es curioso, estaba pensando en dos coincidencias. Dice el tutor mirándolo de reojo.
- ¿Cuáles?
- ¿Recuerdas que hablamos de tu sire?
Rowan de repente siente su alma explotar de odio. Por ese hombre perdió lo poco que tenía.
- Bueno, estaba comparándolo con tu padre. Lo mira. Parece que ambos eran altamente exigentes y violentos.
- Lo eran, ambos me maltrataron de manera horrenda. Murmura aceptando lo dicho por el sire. La diferencia era que a mi padre le quería a pesar de todo, pero al otro hijo de puta lo detestaba con toda mi alma.
- Pero igual tratabas de complacerlo...
- Todo chiquillo tremere trata de complacer a su sire. Lo dice con monotonía. El podía matarme sí lo deseaba.
- Trató de matar tu alma...
- Lo hizo. Dice Alexander con dolor. Mató lo único que me hacía feliz, se encargo de matar mis ilusiones, le complacía verme sufrir, me quito mi familia, y adicionalmente, me hizo hacer cosas horribles.
Fran se acerca a él y le pregunta.
- ¿Por qué no eres como ellos?. Alexander le mira ofendido.
- ¿Porque no soy así?. Responde de manera hosca sintiéndose agraviado. ¡Yo no podría ser así!.... por eso con Terence la cosa es distinta, trato de, bueno, que logre las cosas que quiere, aunque...
Rowan calla y recuerda a ese niño pequeño rubio con el que hacia tareas, y comienza a negar con la cabeza mientras una lágrima recorre su rostro.
- Con Maurice. Continúa diciendo. Fui muy exigente. Para por un momento. Matilda me recriminaba que le exigua demasiado... y ahora. Baja las manos. Ahora, lo he perdido.
Comenzó a llorar recordando la noticia. Su hijo había arruinado su vida.
- ¿sabes? Agrega Fran. Lo del recuerdo, justo ahora, es parte de tu prueba. Lo mira.
Es parte de tu proceso de sanación. Complementa. Es curioso que lo recuerdes ahora, y eso es significativo.
Esto quiere decir que podrás superarlo, parece un problema enorme, pero nunca nos mandan problemas que no seamos capaces de superar.
Alexander se queda en silencio mientras piensa.
- ¿pero cómo puedo ayudar a mi hijo en esta circunstancia?
El rostro del enfermo se nota preocupado. Esta conversación le había ayudado, aunque no había solucionado el problema.

2 comentarios:
Oye, es tutor espiritual o psicólogo? :P Pobre alexander, parece la historia de una mujer maltratada (eso de caer con un sire igual al padre o.o) pero está sanando, cierto? *^* eso dijo el tutor!
Besos!!!!
Mmmm bueno, los tutores espirituales también hacen eso... jaja
¿mujer maltratada?
!Auch!
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