sábado, 22 de octubre de 2011

Entrenamiento (Parte 2)


¿Por qué será que le dolía tanto el brazo la noche de hoy?. Bueno,  que le doliera era bueno, porque significaba que aun tenía brazo, pero, no era normal que le doliera tanto, estaba muerto al fin y al cabo, el dolor era relativo. Había llamado a la médica para preguntar, cuando le operaría, pero, curiosamente,  no le respondió. ¿Por cuánto tiempo tendría que vivir con ese brazo torcido?. En una acción algo desesperada frente al dolor,  disolvió tres pastillas potentes analgésicas y se las tomo con vitae. Miguel lo miraba  desde su mesa, mientras le decía que “no se le fuera la mano en pastillas”. JA, qué ironía, la persona que menos puede aconsejarle sobre eso, era él, no por nada duro casi dos días dopado por su culpa, y anteriormente, este jovencito brujah,  tras una idiotez, se había tomado  medio tarro de antidepresivos, porque según él no le hacían efecto, la conclusión de eso fue que Miguel se pego la trabada del siglo.  Él tendía a tener problemas con las drogas, no por nada, el lio que tuvieron cuando lo pilló en malos pasos, y que provoco que durara por meses encerrado en el apartamento. La persona con menos autoridad para aconsejarle en ese punto era él.
Sin embargo no tenía ganas de discutir, a pesar de estar adolorido, estaba relativamente  tranquilo. Evitaba pensar en el futuro lo cual ayudaba a manejar su ansiedad, sin embargo, sus miedos siempre lo encontraban.

Nuevamente se encontraba caminando por el pasillo con Miguel hacía la oficina del Regente. Esta vez era el momento de que su líder evaluara el aprendizaje de su amable, pero atolondrado amigo. El regente evidentemente, hizo lo usual, y de una forma esperada puso a prueba a Miguel. Diego rogaba en su interior que lo hiciera bien, sin chistes flojos, ni tonterías, y  sí, así lo hizo, es más, lo hizo mejor que en los entrenamientos.  Ahí estaba pintado este Berraco... era capaz de hacer lo que quisiera cuando se lo proponía, pero cuando no...”

El regente sonrió de manera cauta y dijo.

-          Buen trabajo Garcia. Miro a Miguel. Ha hecho un buen trabajo, ahora, sólo hay que cuadrar los últimos detalles.
-          ¿qué tipo de detalles?
-          Bueno, Miguel no solo será un mensajero Tremere, sino que deberá tener la presencia de uno.

Miguel entonces hace mala cara, sintió que le ofendieron. Diego, quien le conoce, sabe que eso le dolió como sí le hubieran insultado. Le da dos golpecitos con la mano buena en la espalda, estaba comenzando a sentir que  Miguel estaba por  demostrar su defecto de clan.

-          Un cambio parcero no le hace daño a nadie. Sonríe. Vos no te preocupes

Miguel aprieta el puño mientras el regente  habla.

-          Alan Sergunsor se encargará. Sonríe. Tiene buen gusto, así que deseo que se presenten ante él en una hora.
-          Sí señor. Diego se levanta haciéndole una señal a Miguel para que salgan de la oficina lo cual  no es difícil que este haga, pues prácticamente casi atropella la puerta para salir. Diego Garcia se queda mirando como su amigo camina molesto por el pasillo, y se voltea aprovechando que esta solo con el regente. Señor. Se dirige e a él, con un tono humilde. Quería disculparme, yo... no debí gritarle hace un par de noches, ni tampoco ofenderle. Mi comportamiento fue totalmente inapropiado. Cierra los ojos. Espero que comprenda que no me encontraba en mi mejor momento.
-          Lo comprendo Garcia, espero que no vuelva a pasar. Dice el regente con una tranquilidad  única.

Tras decir esto se retira de la oficina. Este regente era un poco distinto a los que había conocido. Otros por su impertinencia le hubieran clavado una daga en el corazón y  le hubieran hecho esperar el amanecer con los ojos abiertos. 

Tras buscar a Miguel lo encontró con cara de puño.

-          Bustedes se creen mejor que los demás porque tan  bien vestidos. Dice con resentimiento. No es la primera vez que me humillan.
-          Parce, le dice claramente, a vos nadie te ha humillado,  le contesta de una forma paternal, lo que pasa es que vos  sientes eso como ofensa cuando no lo es, fijate. Palabra que pronuncia sin acentos.  que lo único que te han dicho es que te van a dar algo de ropa.. se ríe, ¿no es bacano?, así tenes pinta pa conquista...hay parce, vos no te ahogues en un vaso de agua.
  
Comenzó una larga retaila de ánimo y de convencimiento, Diego hablaba mucho, y trataba de convencer a su enfurecido amigo que se calmara, que no era malo aquello. Fue entonces que a la hora exacta fueron al encuentro del fulano en uno de los salones del subsuelo.  Un hombre rubio, con una cara  blanca delicada, ojos verdes,  y una presencia impecable los saluda a ambos. Miguel hace una mueca cuando lo ve. Tras el saludo inicial, y cuando este da la vuelta para buscar algo, el ex brujah le dice a su amigo en tono bajo.

-          Ese man es gay.
-          No, no lo es. Responde Diego de manera rápida, algo sorprendido por la apreciación.

 El hombre quien evidentemente no sabe español saca de repente un ropero movible, con varios trajes en sus forros.

-          Bueno comencemos. Señala los trajes. Aquí hay de todo, desde Oscar de la renta hasta Armani.. camina alrededor de Miguel  mirándolo detalladamente mientras el observado  frunce el seño. Creo que primero le tomare las medidas. Dice sacando un metro. Cualquiera que sea el traje escogido es posible que se deban hacer reformas.
-          No me voy a dejar tocar de ese marica. Murmura Miguel en español.
-          Qué no es marica hombre. Le dice nuevamente Diego. Siempre que se compra un traje a  uno le toman las medidas. Le dice sonriendo apenado dándose cuenta que el rubio no entendía nada por no saber español. 

A regañadientes Miguel acepta, sin embargo era gracioso ver al rubio  midiéndole la espalda, mientras el atendido hacia mala cara, la incomodidad que sentía era única. Diego estaba disfrutando un poco aquello, le parecía gracioso ver como cuando le pedían que alzara el brazo este lo hacía como si fuera un robot.  Miguel  sufría, y Diego se estaba divirtiendo por los gestos que Miguel hacía. “jeje Miguel hoy amaneció de malas pulgas”

Entonces  es el momento en que se midio el primer traje, le quedaba algo grande. Diego estaba algo sorprendido, era extraño  ver a su amigo, cuya ropa era la más informal, usar un traje de ese estilo.

-          Bueno este ya. Dice Miguel señalando que se queda con el primero.
-          No, señor. Dice el hombre de manera elegante, este, ehh no es su estilo,  mídase otro por favor, seguramente este le quede mejor.

Miguel mira al sujeto y luego  a Diego quien acepta la sugerencia. Haciendo mala cara,  hala el traje escogido y vuelve al probador.  Esa misma escena se repite una y otra vez, mientras Diego escucha maldecir y putear a Miguel mientras se cambia.  No podía negar que le parecía divertido.
Es entonces que Miguel sale del probador por octava vez.

-          Este le queda perfecto. Miguel suspira, mientras es rodeado por el rubio,  posible necesite un arreglo pequeño en el pantalón, pero este le queda bien.
-          Ya me puedo quitar esta porquería..
-          ¿porquería?,  sonríe el rubio, debe estar bromeando, este es un Armani colección clásica.
-          Eh. Sonríe Diego apenado. No le ponga atención,  le encanta hacer chistes. Mira a Miguel  con cara de “cuida tus palabras”

Miguel se puso su ropa informal de nuevo, salió del vestidor aliviado. Los disfraces elegantes no le gustaban. Estaba feliz de que por fin terminara aquello.

-          Bueno, sonríe el hombre, ahora el cabello.

Los ojos de Miguel se abren espantado. ¿QUEEE?. El hombre habla con Diego.

-           Ese corte de cabello es totalmente  inadecuado y poco elegante.
-          Ehh, parce  haga caso. Dice Diego dándole la razón, el pobre Miguel tenía un peinado estilo militar y algo trasquilado, que no  se veía  bien. Un cambio le hará bien.

Miguel mira a Diego suplicante, pero no encuentra en su amigo el apoyo que buscaba.

-          Pensé que eras mi amigo.
-          Lo soy, pero creo que es bueno que  vos cambies el corte hermano, dice con paciencia,  piense en esto parce, si se ve mejor, pues la japonesa le tendrá más ganas cuando venga.
-          Ella ya me tiene  ganas
-          Pues le tendrá más ganas.

De  repente  pasan a un cuarto anexo donde hay un espejo y sillas de barbero. El hombre invita a sentar a Miguel  en la silla, pero antes de que lo haga le murmura a Diego.

-          No me voy a dejar tocar de ese marica.
-          Parce, lo mira de frente,  entiende una vaina,  y lo digo en serio, ningún tremere es homosexual, simplemente no existen gays en nuestro clan. Miguel voltea los ojos. Así que tranquilízate.
-          Claaaro... las vainas que hago por ti. refunfuña

Miguel se sienta furioso,  se nota que está tratando de tranquilizarse. Diego teme que entre en frenesí. Así que le dice a Alan Sergunsor que  se tome su tiempo. Él le explica que debe hacer el ritual  del renacimiento de la vanidad mortal, el cual le permite  crecer el cabello, lo que permitirá qué le puedan hacer un corte adecuado. Comenta que ha encontrado la forma para que los efectos del rito sean más duraderos. 

Diego va hacia donde esta Miguel y le explica que deben hacer, y Miguel se opone,  justifica que “él no se dejará tocar por ese marica”. Diego entonces se para al frente de él y le dice, “mírame” le muestra su yeso. “si yo no estuviera así yo mismo lo haría, pero no puedo”. Diego en realidad no había aprendido hacer ese ritual, pero, Miguel eso no lo sabía.

-          Está bien, pero con una condición.
-          ¿Cuál?
-          Me dejo, pero a ti también te lo hacen. Igual, dice repitiendo lo que él le había dicho. Un cambio no le hace daño a nadie.

Diego suspira y acepta. Todo para que Miguel se dejara cortar el pelo.. Tras acordar con Alan el procedimiento, el hombre acepta sin ningún reparo.   Abre una especie de bolsa con mechones de cabello de niño. 

En alguna peluquería infantil deben preguntarse para que dicho hombre les compra los mechones a buen precio, pero eso poco importaba ahora, el par de amigos estaban  sentados frente al espejo esperando el procedimiento.

 El rubio llama a  William, el criado,  y le pide que traiga mas cabello, cuando el lacayo se da vuelta, pasa algo que deja sorprendido a Diego. Alan se le queda mirando  con morbo el trasero al criado.  
Miguel mira a Diego y le dice con alto sarcasmo. 

-          ¿qué no hay  maricones en el clan tremere?
-          Cállate.

Responde  de mal modo Diego  tratándose de reponer frente a lo que vio. De repente él también se sentía incomodo.

Frente al espejo y haciendo el ritual, ambos pueden ver cómo mientras miran el espejo les crece el mismo, en realidad  el cabello creció más de lo que esperaban, a ambos  les llego el cabello sobre los hombros. Por primera vez en su existencia tenían el pelo largo. Miguel estaba impactado, a tal nivel, que a Diego le dio la impresión que comenzaría a llorar como un crio en cualquier momento. Diego se miraba pensando en que sí su padre lo viera, estaría en serios problemas, se tocaba el cabello y definitivamente, ese no era él. Con una camiseta negra, unos jeans y  otro tipo de ropa, tendría el estilo roquero perfecto. Miguel  no podía reponerse frente al cambio, y cuando Alan sugirió cambiarle de color, este, sin  reservas le mando un Madrazo. Comenzarían el corte de cabello primero con él, y luego  sería el turno de Diego.

Poco a poco los mechones de pelo de Miguel van cayendo al piso mientras se realiza el corte, y poco a poco,  se puede ver que el  pelo está tomando  forma. Un corte corto, con algo de volumen,  masculino, pero no estilo militar vulgar.

Diego esperaba a que fuera su turno, cuando de repente,  se abre la puerta. Una mujer ya conocida entra  con algo de  afán.

-          Alan te estaba buscando, necesi.... En ese instante se da cuenta de la presencia de Diego y sonríe. Hola Diego. Lo mira encantada. Te vez MUY bien con el pelo largo. 

Diego se paraliza, los colores se le suben a la cara, su rostro lo dice todo; prácticamente  sintió que la mujer lo desnudo con la mirada. Rebeca se dirige a Alan y le dice, que pasaría más tarde  ya que no sabía que estaba ocupado, y así como entro, y sin dejar de mirar a Diego sale del recinto. Una carcajada se escucha clara desde la silla de corte, Miguel quien  se dio cuenta de todo, no  podía dejar de reír. La risita era tal, que  se le escurrían las lágrimas de sangre mientras se reía. Se tuvo que quitar los lentes para limpiarse los ojos mientras miraba a  su hermano sin poder controlarse, quien al mismo tiempo, lo miraba con desdén y con furia. 

En el momento que era su turno para el corte y al ver que Miguel no paraba de burlarse, le regalo un puño fuerte en el  brazo, hecho que a su hermano, le daba más risa. Se sentó entonces en la silla para cortarse el pelo y dice de modo serio y casi como una orden.

-          Lo quiero tal como estaba, igual de corto.
-          Yo de buste me lo dejaba largo. Le murmura Miguel de manera morbosa.
-          ¡Corto!. Reafirma.  ¡Bien corto!, y mira con disgusto a Miguel. ¡Y vos te callas si no quieres que te patee!

Qué Diego estuviera tan disgustado era estimulo para que El Tres-se se siguiera riendo. Pero esta vez de manera baja, parecía tratar de controlarse sin lograrlo. Por más de que no se reía, las lagrimas brotaban de sus ojos de forma incontrolable. 

Los mechones  comienzan a caer, mientras el peinado  toma forma.  Y minutos más tarde, Diego  tenía su habitual corte de cabello mientras Miguel, se notaba diferente, en realidad, se veía mucho mejor, aunque él no lo sentía así.

La noche terminó así. Diego se calmó, Miguel dejo de reír, pero  había quedado con una sonrisa misteriosa que se apagaba cada vez que se miraba al espejo. Tras dejar a Miguel en el cuarto asignado, Diego caminó hacia la oficina del regente, y le informó que el cambio de imagen se realizó con éxito.

-          Perfecto Diego, dice Dieter calmado, mañana irás a recoger el documento.
-          ¿yo?
-          Sí, a ese lugar, Miguel no puede ir.

La sorpresa se dibuja en el rostro de Diego Garcia.

1 comentario:

Tana Abbott dijo...

Bueno, cuando describste a diego con pelo largo me lo imaginé tipo juanes, so... es normal lo de rebeca.... xDDDDD!!! Miguel se debe ver muy bien tb ahora! pero pobre, me dio la idea de no te lo pongas! (hmmm... ese tipo tom gunn o como se llame del reality de diseñadores tb tiene programa, te inspiraste en eso? o.o)

ah, sí.... es ceño, no seño

Y.... y... aonde tiene que ir dieg? o.o