martes, 28 de agosto de 2012

Camino de Sangre y Muerte (Parte 6)


Diego caminó por la capilla meditativo y en su rostro se podía ver que no estaba en sus mejores noches, cuando entró a su laboratorio se topó con Rebeca en la entrada. La miró a los ojos y le dijo: lo lamento no estoy de humor, y procedió a cerrar la puerta dejándola con la palabra en la boca. No era muy educado hacer eso, y menos cuando las cosas después del sexo se fueron tranquilizando. Ella golpeo la puerta de nuevo, y Diego la abrió con una actitud parca: por favor, no estoy de humor”, ella le respondió con un “¿siempre eres así de raro?, sólo quería entregarte lo que me prestaste”, y tras decir eso le entrega un  libro. Diego lo recibió y sin disculparse cierra la puerta.

Estaba muy indispuesto, tanto que no quería ni siquiera hablar. Miraba su teléfono celular esperando alguna llamada de Miguel. Se sentía moralmente destrozado, el tres-se estaba pasando también por un mal momento y se sentía responsable. No podía dejar de pensar en lo que acababa de acontecer, no se imaginó lo que su amigo le contara por teléfono. Todo aquello le causaba un gran malestar.

En realidad iban por él, no por el Tres-se. Esa noche  en la que rescató a Miguel sin saberlo se estaba rescatando a sí mismo, y sin embargo, ahora que lo piensa, y  lo que realmente carcome en su mente  es pensar que este asunto viene desde lo ocurrido en Bogotá.

¡Maldita sea!,  siempre regresa al mismo evento. Parece como si su vida siempre retrocediera al mismo punto. ¿Pero quién de su casa quería vengarse de él?, la pregunta parecía un poco necia  ahora que lo pensaba. Por su culpa se  rompieron los hechizos protectores de la capilla de Bogotá y luego del evento,  la capilla de la capital colombiana nunca sería la misma. Según  se había enterado la muerte de Radu fue difícil de afrontar luego de que todos señalaran a los tremere como los responsables de la muerte de la princesa. 

A pesar del ataque del Sabbat, la camarilla retomó el poder y un nuevo antiguo, esta vez brujah asumió el papel de príncipe. 

Los toreador vinieron de otras partes del mundo a ocupar su lugar, pero ya no asumieron un rol principal adentro del Eliseo,  y curiosamente fueron los ventrue quienes se vieron beneficiados con la muerte de los amanerados toreadores  dado que recobraron el poder económico que habían perdido.
Curioso fue que los ventrue asumieran una alianza con los brujah por el control de la ciudad, donde una mezcla extraña de poder, corrupción y violencia solapada, los unió a ambos en un estilo colombianizado.

Para nadie fue extraño que el Piraña (enemigo del tres-se) asumiera el Papel de Senescal, y que el príncipe al parecer un antiguo europeo fuera peor, o más cruel que el segundo al mando. No es gratuito que las posteriores alcaldías en la capital colombiana fueran candidatos de izquierda o con supuestas ínfulas de beneficio social: Socialistas, izquierdistas y ex guerrilleros han sido los gobernantes de  los últimos años.

Viena entregó la capilla a un nuevo Regente, y por un tiempo la misma estuvo bajo control directo de Xavier de  Cincao, recuperando de a poco el terreno perdido tras la muerte masiva de los toreador y negado la participación  tremere en la muerte de los mismos. Pero los rumores siempre establecían a Diego como el responsable.

Ahora bien: ¿qué tremere desearía atacar a Diego?, entendería que los toreador buscaran venganza, hasta los mismos Guiovani, ¿pero porque un tremere?, y la respuesta que se le ocurriría a Diego era un “¿y por qué no?”, si la capilla de Bogotá sufrió tanto daño, alguien seria señalado como responsable aunque no fuera él quien corrompió al clan, sino el falso Radu.

Se sentía terrible, se preguntaba el porqué le habían dicho a Miguel, que le cortarían la lengua y la enviarían a Bogotá. Posible había hablado mucho, posible había dicho cosas frente a personas no confiables y por eso estaba pagando las consecuencias a pesar de los años.

Se había quedado sentado como un zombie rumiando sus pensamientos cuando nuevamente tocan la puerta. Sin gana se levanta y la abre diciendo antes de nada “te dije que no estaba de humor”. Se queda callado de repente, el regente  era quien tocaba. “Señor disculpe, pensé que era alguien más, siga”. El tono de Diego estaba apagado, no se apenó de su error frente al superior.

-          Miguel está bien. Dice de manera cauta. El tren cruzó la frontera y lo llevó a  Montreal, en Canadá. Dudo que ahí lo encuentren, he arreglado para que un conocido le brinde protección en su casa, pueda recuperarse de sus heridas y calmarse. Lo mira. Creo que lo mejor es que se quede ahí un par de días para confundir al enemigo.
-          Nunca debí permitir que usted le convenciera, él es un buen guerrero pero... se calla de repente como si se hubiera apagado la luz... todo es mi culpa.

El regente parecía no comprender nada, y tras pedir explicación Diego le dice su  parecer  de cómo todo se conecta con lo sucedido en Bogotá. Le contó el evento que lo llevó a rescatar a su amigo de un bar de mala muerte en los Ángeles y  las condiciones como lo encontró, incluyendo en su narración    la forma como le confundieron y le drogaron. Le comentó como luego de sus vacaciones habían encontrado un hombre muerto que había entrado a su apartamento y que pertenecía al grupo de atacantes de su hermano, de la misma forma, le narró los inconvenientes que tuvo con el tres-se al señalarlo como el responsable de  los problemas y cómo todo en realidad parecía ser dirigido a dañarlo a él. 

Fue luego de esa descripción que le narró la conversación que Miguel y la mujer tuvieron, las amenazas con referencias a Bogotá, y la seguridad, de que la mujer era una tremere que usaba la taumaturgia de manera ejemplar para defenderse.

El regente se quedó en silencio, sintiendo el desaliento de su hombre de confianza. 

-          La supuesta exoneración que me dieron en Viena sólo fue un papel formal que no oculta los resentimientos. Murmura con pesar

-          Diego, disculpa que te lo diga, pero.... Hace una pausa como pensando que decir.. por nuestra naturaleza solemos generar muchos enemigos por acción u omisión, en tu caso, ocurre lo siguiente, antes de que llegaras a los Ángeles, y antes de que tu recibieras la resolución de traslado se me había consultado sobre el recibirte o no. Dice el regente como pensando cada palabra. No venias con buenas referencias, parecía que en cierta forma te estuvieran tratando de salvar de una muerte mental en el servicio directo de Viena. No entendía el porqué de todas las capillas que existen en el mundo, querían que te recibiera yo, entonces antes de aceptarte, hice una investigación,  y me encontré con algo interesante. La razón por la que te exoneraron fue  por establecer  que tú no eras el directo responsable de la muerte del regente ni  del ataque a la capilla de Bogotá, pero yo me pregunte ¿Por qué no te condenaron?, es decir siempre se busca un responsable, ¡siempre.!
Sin embargo me di cuenta que posiblemente había información que desconocía, datos que  señalan a un directo responsable, y algunas preguntas, para que el falso Radu entrara a la capilla de Bogota, tuvo que existir alguien que le ayudara.
¿Cómo se explica entonces que el falso Radu entrara a la capilla sabiendo donde estaba todo?, ¿cómo sabía que libros buscar?, ¿cómo sabía el nombre de los aprendices?, sabía incluso detalles que no debería porque saber. Eso  se supo luego de la investigación que se hizo gracias a Xavier de Cincao. Se encontraron muchas inconsistencias, y algo que ayudó fue que usted Diego, haya escrito confesando su error, seguramente no se esperaban que escribieras asumiendo  responsabilidad, y fue por ese detalle y otros que se concluyó  que fuiste sólo una ficha dentro de todo ese esquema.
 Lo que los traidores no sabían, o no se esperaban, era que pidieras la muerte de los toreador de la ciudad, porque esa relación les convenía, al parecer el demonio había hecho también convenios con ellos.
En cierta forma Diego, tu resolución fue en contra de los deseos de los traidores.
No es gratis que ahora, que estamos destapando la olla podrida de nuestra casa, salgan a relucir las venganzas en contra tuya.  Les dañaste sus planes, estos traidores tienen lazos con el Sabbat, y aunque no están directamente vinculados al mismo,  les perjudicaste, a tal nivel que han planeado una venganza por años, que incluía a Miguel. Todos los tremere que han caído al lado Sabbat están marcados, y los podemos ver, pero, ciertamente han existido conversaciones fraudulentas entre los traidores y el sabbatt, por motivos aún poco claros.
La venganza hacía ti, viene por el hecho de que les dañaste sus planes y que tuviste suficiente criterio para pensar y no dejarte manipular. Fue por eso que acepté que llegaras a la capilla.

Diego se queda sin palabras. Había cosas que nunca había considerado y que ciertamente eran ciertas. Se había ganado enemigos por hacer las cosas bien, aunque fuera a la vez un gran error. Se había ganado enemigos por ser valiente y  sacrificar su alma frente a un daño peor, en esa situación perdería de todas formas, no había forma de ganar, pero él eligió la cara de la pirinola que decía: Todos pierden.

****
Miguel se encontraba arrodillado en el suelo  tapándose el rostro con las manos en señal de humillación, ante él había una cruz que estaba puesta en el sótano donde se estaba ocultando. Había estado así por horas.  Estaba en  ropa interior, el traje estaba en cama, sin una arruga, sin una gota de sangre. Se lo había quitado tras bañar su cuerpo de la vitae de la mujer que fue su víctima, y sí se podía quitar la cadena que lo amarraba al maletín solo si el regente lo autorizaba. Estaba en un estado de indefensión rogaba a Dios no le abandonara, no le perturbara su alma, hace un tiempo había decidido cambiar, pero el paso radical no lo había dado, había preferido vivir en humildad, esperando que con eso su alma no se perjudicara. Sabía que no había diabolizado a la mujer por cosa de que no se sentía realmente diferente, pero nunca había matado con tal salvajismo.

 Se quedó por un tiempo así, y cuando abrió los ojos se sintió mejor. Había actuado como un tonto al ponerse a llorar de esa forma, no entendía como en ese momento se rompió su careta de hombre de armas, posible también era que había recordado la muerte de su papá, y toda la sangre que había en ese momento.

Tenía que guardar sus problemas, tenía que ser duro como una roca, no podía ser débil. De todos los vampiros inhumanos que hay en el planeta a él le tuvieron que encargar una misión tan peligrosa para su salud mental, pero él la acepto, porque es un hombre de palabra, de merito, de valores. Tenía que recuperarse del impacto, la mujer esa evidentemente merecía morir, merecía que bajo su mano muriera con tanto dolor como ella había matado a sus víctimas. Miguel comprendió que la mano divina lo había ayudado hacer justicia en el caso de ella, que su misión estaba orientada a  dar justicia.

Lo entendió así. Como un mensaje divino que le llego a su mente. Se levantó entonces  y se vistió quedando con la impecable presencia que  ya tenía. Se aseguro la cadena en su brazo luego de eso, y  se dispuso a pensar en qué hacer para que sus enemigos  se confundieran. Miró el mapa entonces y vio los puntos por donde debía pasar, y se dio cuenta que no ser lógicos en este momento sería su mejor posibilidad, las personas estaban esperando que él fuera ordenado como lo había sido en su viaje, pero ahora iba a darle un giro de tuerca al asunto.

Habló con el hombre que le había dado alojamiento y estableció un plan acorde a lo que él le ofreció. Llamó al regente, le consultó su plan y este le pareció brillante. Haría ciertos movimientos para ayudarle.

Llamó a Diego y le comentó lo que pensaba. Estaría unos días algo quieto, pero valía la pena. El hombre ocultó a Miguel en la parte tracera del vehiculo, y lo llevó a un garaje. Adentro de él había un ataúd bueno era un poco extraño, pero Miguel le pareció bien. Se metió al mismo, sintió como lo sellaban a punta de martillo y puntillas. El cajón estaba sellado herméticamente, nada de luz entraría en él. Entonces sintió como entre varios lo metían en el camión, un olor frutal lo invadía. Sintió como encima de él ponían cosas, cajas de alimentos y otras chucherías. Si abrían el camión nadie vería el cargamento oculto debajo de esas cajas, mientras Miguel dormía haría un viaje largo hacia un sitio seguro y de ahí tomaría un avión, o más que lo llevaran al punto más ilógico del recorrido.

1 comentario:

Tana Abbott dijo...

o.o cómo ilógico? cuál es un punto ilógico? un asterisco? xD

ok, al menos miguel ya está bien o.o y diego puede empezar a hacer las paces consigo mismo por lo-que-sea que haya pasado en Bogotá xDDD


besos, syb! espero el siguiente!