lunes, 11 de julio de 2016

La gota que rebasó el vaso



Después de una noche llena de llantos y de muchas tristezas Diego se quedó dormido en la silla al lado del enfermo. Desde que había llegado a cuidarle no había usado para nada la habitación que le asignaron.  Pesadillas sin contenido, sensaciones incomodas y oscuridad lo acompañaron durante su inconciencia.

Miguel no era una persona fácil y ahora se había convertido en un gran problema, un dolor de cabeza bastante desagradable. Diego se veía reflejado en él de tantas maneras. Si bien él nunca estuvo infectado sí que estuvo enfermo y deshumanizado. Realmente se podía pensar que la situación actual era una contra prestación por todo ese sufrimiento que le causó. 

Es posible que pocos sepan que “el tres-se”  se enfermó de depresión y estuvo mucho tiempo sin dormir cuando su amigo El Paisa estaba jodido. Casi nadie se enteró de lo mal que lo pasaba cuidándolo, y lo mucho que Diego le lastimó. Es como cuando quieres a una persona pero acumulas malos momentos y con el tiempo, a pesar del cariño se siente cansancio emocional. Diego en sus momentos más oscuros le decía cosas bastante hirientes que le marcaron mucho. En momentos de rabia no podía resaltar  su frustración porqué Miguel no aprendía Inglés, y le costaba mucho los asuntos intelectuales, así que en momentos de ira y desesperación (que eran muchos) con sus usuales regaños le hacía resaltar su incapacidad.  El brujah nunca le mostró rencor, pero su autoestima se fue aminorando y su fortaleza mental debilitando. 

 Diego  sabía que él le hizo más daño que bien durante años, y ahora parece ser que es él quien le debe cuidar y evitar que se hunda. No sabía que iba a pasar si se moría, trataba de no pensar en eso, pero todo se lo recordaba. Se sentía hundido y no sabía que más hacer para sacarlo de ahí. Comenzó a pensar nuevamente en morir como alternativa. Comenzó a pensar nuevamente en pendejadas usando una doble cara para no evidenciarlo.

Despertó deprimido y  pensando en eso se miró al espejo. Su presencia pálida era más evidente, y las risas por el chisme habían perdido efecto. 

Tuvo una reunión con el cirujano quien planeaba operarle mañana lo que podía indicar las últimas horas de vida de Miguel. La advertencia de los altos riesgos de muerte era repetida por el profesional como un campanario a la hora de misa.

Sentía un leve temblor en sus manos que trataba de controlar apretándolas hacia si fuertemente. Se dirigió pensativo nuevamente a donde Miguel deseando por un momento que el parásito lo hubiera atacado a él y no a Miguel.

*****

Alexander Rowan estaba un poco emotivo. Se había arreglado a pesar de las críticas de Arlene y miraba cierto borde en el piso como un límite invisible. Detrás de él estaba Fowles quien esperaba sus intensiones. Fue entonces que lo hizo. Su manos impulsaron la silla de ruedas y cruzaron el umbral  de la puerta y llegaron al pasillo. Había salido de la habitación donde estaba prisionero por más de dos años.

Era libre, realmente lo era!, y cuando estuviera mejor se largaría de ahí… ya tenía planes al respecto. Fowles tomó entonces el control de la silla de ruedas y lo llevó por el pasillo. Los criados, enfermeros y sanadores que se encontraban con ellos los saludaban y por primera vez Rowan pudo ver un poco más de la capilla.

Se sentía tan tranquilo, estaba realmente animado. Le pidió a su chiquillo le llevara a donde estaba Diego, y justo cuando iban llegando le ven entrando a una habitación. Alexander Rowan por un momento sintió como si hubiera visto un fantasma. Aquél que venían a visitar estaba con la energía tan baja  y su aura tan pálida que no pudo evitar pensar en la muerte.

Continuo por el pasillo encontrando advertencias en la puerta sobre la peligrosidad del paciente, estaba justo por golpear cuando al interior escucha una voz conocida hablando de una manera muy severa “No!..., así no!, ehh Ave María, pero que maña la de ustedes,  Largo de aquí carajo”, casi al mismo momento que dos enfermeros salían por la puerta con expresión incomoda. Diego al parecer no estaba del mejor humor.

Rowan que no sabía español pero supo interpretar el tono de bronca  y se preguntó si era un buen momento para visitarles o si  mejor era dar media vuelta e irse, sin embargo  Fowles  que iba  pensando en las “huevas del gallo” y no se había dado cuenta de nada (como buen enamorado)  y le arrastra hasta la puerta  entrando de repente.

La figura de Diego quitándole unas cadenas muy pesadas del pecho de Miguel fue lo primero que vieron al entrar, él médico se giro sorprendido al ver la visita y tuvo unos segundos en los que se tuvo que comer la rabia que lo carcomía. No era necesario que lo inmovilizaran así pues le maltrataban, además Miguel no estaba en especial agitado para que le  pusieran cadenas sobre el pecho además de las de los pies y manos.

-Alexanderr  eh- dice con una sonrisa nerviosa-  sigue por favor- se corrije al ver a Terence-   perdón sigan,  denme un momento debo quitar esto…

-Espero que no seamos inoportunos…- añade Rowan incomodo

-No, claro que no- dice  Diego  tragando saliva mientras Miguel parece emocionarse…

-Tú  jajajajajaj “mosquita muerta” (dice eso en español)– dice en inglés hacia Fowles soltando una gran carcajada que hace sentir incomodo al señalado cambiando a inglés -  ¡Sigan! me están liberando de las cadenas, piensan que los voy a matar… son la primera visita que recibo, vengan acérquense que no muerdo… bueno, sí… pero igual…

Diego sonríe nervioso. Miguel estaba actuando de repente con mucha alegría y algo maniaco y temía  que lo hiciera quedar mal…

-¿Cómo sigues Miguel?, veo que te tienen bastante arropado- dice  Rowan

-Jajaja sí- dice riéndose como si le pareciera divertido- desde que golpee al regente me tienen miedo.. jajajaj….- y añade en español- ¡!!Pendejos brujos de mierda!!- dice en español

-¡Miguel!- dice Diego regañandolo con un grito

De repente el enfermo reacciona como si entendiera lo que acababa de pasar y se mostraba apenado bajando la cabeza y mirando a Diego con arrepentimiento

-Discúlpenlo,  eh – dice Diego de manera triste mientras termina de quitarle las cadenas de las manos – no es él el que habla

-No te preocupes Diego, además para ser honesto comprendo cómo se siente- sonríe con algo de esperanza- hoy es el primer día en mucho tiempo que salgo de esa habitación, y muchas veces me provocaba golpear a más de uno, solo que no tenía fuerzas para hacerlo…

Mientras el enfermo murmuraba disculpas, Diego procedía acariciarle la cabeza de manera leve y sentarse a su lado.

-Me alegra verte por fuera de la habitación, además estas mejorando…creo que es justo

En ese momento Miguel comienza a reírse  como un niño y señala al chiquillo de Rowan.

-¿Entonces qué Hombre?, ¿Ya?

Terence no entendía nada de lo que le decía pues esa frase la dijo en español

-¡!Miguel!!!- Le recrimina inmediatamente Diego
-No  se quede callado- dice él divertido esta vez en inglés- ¿Ya estuvo con la mujer o no?

Terence abrió los ojos sorprendido mostrando una expresión entre estar nervioso y ofendido. Mientras Diego  se tocaba la frente estresado por la falta de prudencia.  Alexander  Rowan estaba impresionado por la pregunta pero no hizo nada por evitar que él respondiera

-No sé de-de que habla- responde tardamudeando

-No se haga el bobo Terence, conteste mi pregunta- dice muy serio Miguel como exigiendo una respuesta- Ya estuvo con la mujer, ¿Sí o No?...

Miguel lo miraba directamente a los ojos intimidándolo. Terence traga saliva y responde

-Si- dice de manera áspera a regañadientes

Alexander alza una ceja sorprendido y Diego no podía dejar de mirar a su hermano mal. En parte había utilizado sus habilidades para tener una respuesta.

- UHHHHHHH…. Genial!!!!! – dice aplaudiendo-  Excelente, ¡Muy bien!, ¡Así se hace!, ¡Como un varón!... ¡Diego saque el aguardiente que debemos celebrarlo!

-¿Vos estas loco?, y no tenemos aguardiente,  ¡tres-se compórtate!- dice molesto en español por su imprudencia y remata diciendo en inglés al afectado- Discúlpalo Terry, no es él el que habla…

-¿No tenemos?...– dice para terminar de rematar en inglés- ¡hermano es que hay que celebrarlo!, ¡además no diga que no soy yo, cuando si soy yo!!.

Diego suspira largamente furioso mientras su hermano  continua hablando. 

-Lo felicito “brother”, cuando salga de acá celebramos cómo  con las stripers de Viena…

-¿Stripers?- Dice Rowan sorprendido abriendo los ojos- ¿de qué hablan?

Diego en ese momento sintió que se mareaba, ¡esto era el colmo!, tuvo que controlarse para no regañarlo delante de las visitas. Se le había subido la presión arterial (que no tenía) de solo pensar en la reacción de Rowan.

-Nada importante por el momento- responde Diego bastante molesto- luego con más calma le explico Alexander - dice realmente estresado mirando a Miguel y añadiendo en español muy bajo para que él solo escuchara-  ¡vos te calmas y dejas de hablar más de la cuenta o no respondo carajo!.

El asunto fue que, a pesar del incomodo momento, Miguel que estaba un poco maniaco se calmó, y superando lo anterior poco a poco el asunto fue mejorando.

 La conversación poco a poco fue fluyendo a distintos temas más agradables, y en parte era de agradecer el intercambio de palabras dado que ayudó a relajarles a ambos, y también ayudó a Rowan que necesitaba hablar con alguien distinto. El único que no conversaba y que se sentía un poco mal era Terence quien no le gustaba que su sire se  hubiera enterado de asuntos que él debió comentar antes. 

Sea como sea, el asunto estaba bastante agradable hasta que por la puerta entró un hombre muy elegante preguntando por Diego, luego de que Rowan le dijera que no se preocupara que él se quedaría con Miguel,  fue  atender al misterioso hombre y pasando cosa de cinco minutos volvió a entrar con la cara larga y llevando un papel en la mano.

Puso en su regazo el papel  mientras seguía conversando, esta vez con un poco menos de energía. Fue entonces que  Miguel  usando celeridad dijo  un “muestre a ver” y le quito el papel  sin que Diego pudiera hacer nada. El semblante del tremere se puso pálido  mientrasel enfermo leía y reaccionaba primero serio y luego con una gran carcajada  mientras de manera jocosa decía a todos

-Pues una oportunidad como esta no se da todos los días! -  Diego trata de lanzarse para tomar lo que le habia robado pero el enfermo era más rápido-  aquí tengo un folleto  para mi sepelio, ¿flores Blancas o rojas?, jajaja, ¿qué demonios es música de cámara?

-Miguel no por favor -dice Diego angustiado tratando de raparle el papel con los ojos a punto de llorar, pero a pesar de su sentimiento de tristeza, Alexander Rowan  lejos de quedarse callado comienza a reírse también como si no le importara la muerte

-¿Te entregaron ese maldito papel?-   dice divertido- ese a mí me lo dieron hace un tiempo también, ¿qué tal lo de la serenata?

- ¿Ataud de abedul o cedro?,  caray nunca había tenido que pensar en eso, 

- El cedro es mejor, más fuerte… aunque no sé para que lo quisiera después de muerto…- añade Rowan

-¿No tienen ataúdes temáticos?, de Batman por ejemplo, o en forma de balón de futbol

-Posible se pueda pedir uno con televisión e internet integrado- añade divertido Rowan

-No es gracioso- murmura Diego a punto de una crisis mientras Terence  se mostraba igual de indignado que él frente a la conversación.

-Lo del gaitero escoces ¿es en serio?

-Claro, aunque si no lo deseas pueden contratar unos perros que hacen piruetas

- ¡!DIJE QUE NO ES GRACIOSO! – dice de un grito Diego rapándole el papel a Miguel y saliendo del cuarto en plena crisis.

Todos se quedaron en silencio, Miguel sonrió apenado y bajando la cabeza dijo: “Talvez los perros es algo excesivo” mientras sentía un gran dolor en el pecho. 

-Lo lamento- dice Roman incomodo-eh.. creo que debemos irnos…

Miguel cierra los ojos llenos de dolor mientras musita

-Señor Fowles, ¿podría encadenarme de nuevo?,  si no lo hace Diego se meterá en problemas, él regresará cuando se haya calmado….- dice triste en forma de despedida- fue un gusto conocerlos a ambos.

El indicador de estado de ánimo bajó dramáticamente en ese momento, si antes estaba maniaco ahora estaba deprimido.

Rowan se acercó a él y le dio la mano despidiéndose, momento en el cual tiene una sensación realmente extraña, hace una expresión dura y se marcha, dejando a su chiquillo encadenando al Brujah y tratando de analizar lo que era exactamente lo que había sentido con esa despedida.

*****

Diego se sentía terrible, Miguel se enteró de la peor forma posible. No se imaginó de la existencia del servicio funerario de la capilla y tampoco,  que llegara ese IDIOTA  en el peor momento  posible hablarle de los económicos planes post morten. 

¿Porqué no se le dio por esconder el dichoso papel?. Igual nunca se imaginó que Miguel se lo raparía.
¡Dios que manera de que él se enterara!

El paisa se escondió en la habitación que le asignaron para llorar. Estaba pensando en cómo suicidarse, pero lo detenía el hecho de que aún él estaba con vida. Por unos momentos lo único que podía era llorar y sentía que Miguel estaba haciendo lo mismo. Estaba agotado emocionalmente y no pudo moverse en un tiempo.

Al otro lado un hombre encadenado simplemente trataba de pensar con claridad, sentía tanta tristeza y podía oler a Fredy acercándose, y lo único que él deseaba era acordarse de ella.
¿cómo era su rostro?

Dios, la había olvidado, había olvidado a Olga, tenía el pelo oscuro pero…¿y su cara?
Trataba de acordarse de ella, porque quería quedarse con su recuerdo antes de partir, pero no lograba recordarla…

La risa del hombre obeso se hizo evidente.

“Te lo dije, te dije que serias mío… jajaja”

Miguel apretó el puño y trato de liberarse de las cadenas, tiraba de las mismas mientras  algunos enfermeros lo miraban bastante asustados, pero por más que halo, no logró liberarse, la rabia que sentía iba en aumento, no era un buen momento para nada.

Estuvo agitado  todo el resto de lo que quedaba de la noche, a pesar de que Diego volvió a su lado tiempo después.

La despedida parecía más difícil de lo que se pensaba.

****

Rowan estaba en su cuarto pensativo. Había despertado recién después de una noche algo intranquila. Tenía muchas cosas en su cabeza y algunas otras preguntas.  Lo que sintió cuando le dio la mano a Miguel lo confundía. Mientras estaba pensando y organizando ideas ve que entra Terence y Arlene le da un mimo casual que no evitó que él sonriera. Su chiquillo se puso a su lado leyendo un periódico notando que  a ratos su sire le sonreía de manera picara pero sin decirle nada. Asunto que ya había pasado antes y qué  le molestaba mucho.

El le miraba y cuando notaba que su chiquillo le volteaba a mirar le evadía.  Terence que se sentía en una situación social complicada  porqué él no le había dicho nada  a su siré a pesar de que él ya sabía, y además el estúpido hermano de Diego le había puesto entre la espada y la pared, y respondió en parte por hastió de la situación, parecía que todo el mundo se divirtiera que él tuviera pareja y que les gustara que mejor estuviera solo ( o por lo menos eso era lo que él en su antisocial forma de verlo  sentía que pensaban) 

Cuando Arlene salió de la habitación el aprovecho para demostrar su molestia.

-¿qué?- dijo un poco de mala gana a su sire (nota: responder “What” en  inglés es de interpretación agresiva)

-Nada, nada- dice el tranquilo- no sé de qué hablas. 

La respuesta evasiva era lógica, porque a pesar de que se moría de ganas de hablar con él no sentía que él fuera a responderle bien, no olvidaba cuando le dijo que no era su asunto, y dado que Alexander sentía que su chiquillo no lo consideraba su amigo entonces simplemente prefería aguantarse las ganas de preguntar, pero eso no estaba tampoco ayudando a que Terence se sintiera incómodo.

-Pregunte lo que vaya a preguntar- dice Terence molesto

Rowan se sintió muy incomodo no quería que él le respondiera mal, así que se quedo callado.

-Pregunte- insiste Terry

-Tú vida personal es tu vida personal Terence, ya hemos discutido que yo no debo meterme en tus asuntos así que  es mejor que

-Pregunte, porqué si va a estar mirándome así todo el tiempo prefiero que lo haga- dijo esta vez sin tartamudear

Rowan suspiró largamente un poco melancólico

-Eh.. yo me preguntaba si…- dice apenadísimo pero Terence se le adelanto a la pregunta en parte porque sentía que “eso” era lo que estaba preguntando a raíz del comentario imprudente de Miguel.

-Sí estuvo bien señor, me fue bien.

-O genial… pues estoy feliz y orgulloso de que por fin se dieran las cosas- Dice algo apenado- Y…gracias por contármelo.

Terence se quedó en silencio por un instante, pensaba que él lo iba a llenar de preguntas pero no fue así. En parte sabía que a él le dolía tremendamente que no le tuviera confianza, había razones de sobra para ello, pero… bueno Rowan desde la enfermedad se había vuelto muy sentimental.

****

Esta noche era especial. Era la noche donde se planeaba operar a Miguel. Diego estaba  realmente triste, y  ambos cruzaban pocas palabras. Miguel estaba asustado y también agresivo. El miedo y la agresividad muchas veces van de la mano, y en su caso estaba más maniaco que de costumbre. Diego estaba asustado, tanto, que no podía esconder su angustia. Miró su reloj y en teoría el entraría a cirugía en tres horas, y el tiempo estaba pasando escabrosamente lento.

****
Roman seguía pensando en aquello que le había atormentado en la noche, así que dejando los asuntos de Terence de lado, justo después de que hablaran de ello él le dice algo de manera muy sería.
-No me has comentado lo que sucedió con Maurice- dice de manera severa- ¿podrías explicarme cómo está él y porqué sentí su energía cuando le di la mano a Miguel?

El cambio de tema sorprendió al hombre de mala manera. Terence se puso pálido y comenzó a tartamudear lo que alertó inmediatamente a Rowan. La orden inmediata de decir todo lo que había pasado fue contundente, y el atolondrado tremere le tuvo que contar  todo, como lo encontró, lo del  rehabilitador y por último lo de Miguel, asunto que Rowan no tomó nada bien. Un grito de furia se escuchó en la habitación que asustó tanto a su chiquillo que comenzó a pedirle disculpas.

-¿quieres decir que lo vinculó?- grita furioso- ¿cómo permitiste eso?
-Se-se-señor, él no me dijo que lo iba hacer, yo- yo…

Rowan estaba realmente fuera de sí Que su hijo fuera vinculado era lo  último que deseaba dado que deseaba tenerlo lo más lejos posible del contexto de la noche, pero el asunto ya estaba hecho y  tenía que hablar con Miguel.

La rabia que tenía Rowan era justificada, pero en ese instante estaba tan molesto que su bestia interior no le permitía ser racional o justo. Para él, Miguel en ese momento era un maldito desgraciado que había hecho algo horrible.

A pesar de que Terence trataba de explicar la situación, por su tartamudeo y miedo no pudo decirle todo de manera completa, lo que hacía que él se sintiera más molesto, así que en caliente decide ir a visitar a Miguel. 

Mientras andaba en su silla de ruedas por el pasillo nota que Diego sale en ese momento de la habitación siguiendo a uno de los sanadores en dirección contraria, lo que interpretó como una oportunidad para poder hablar con Miguel a solas. Cuando entró a la habitación encontró a enfermo encadenado en los pies y manos en una silla de ruedas, le estaban preparando para llevarlo a la operación y  su semblante era bastante extraño. El indicador de estado de ánimo estaba en niveles altos lo que indicaba que se encontraba agitado y su mirada mostraba una furia interna enorme. No parecía ser él mismo.

-Podría darme un momento con él a solas, quiero hablarle- dice Rowan en tono de orden a un criado el cual  acepta retirarse pues en parte el ya estaba inmovilizado.

Miguel lo miró de manera extraña, se reia de manera algo macabra

-Creí que ya me había despedido de usted…

-Pero no hablado de todo lo necesario- dice Alexander Rowan  mostrándose seco y firme- me acaban de comentar que usted vinculo a mi hijo, y quiero explicaciones.

Una risa salió de Miguel, mientras Fredy  parecía disfrutar el momento

-¿explicaciones?, ¿papi quiere explicaciones?, yo no le debo explicaciones Hombre- dice  sonriendo con ironía- pude matarlo, matar a ese apestoso malviviente  y hacerle un favor al mundo hombre,  un vendedor de drogas menos, pero se fue a rehabilitación ¿acaso no es lo que le importa?, igual ya está, es mío, es mi criado….

Rowan se sorprende. Miguel estaba hablando con un acento distinto propio a la gente de color de los barrios bajos.

-Mi hijo no debe estar vinculado a nadie, no es un esclavo- replica Rowan-  debemos pensar en una solución Miguel, mi hijo se merece algo mejor, usted cometió un error al vincularlo, ¿acaso no lo comprende?... amo a mi hijo y usted no debió hacer eso.

-¿qué te pasa men??...Jajaja ¿y las drogas duras no es un vínculo?- dice  él de manera algo siniestra con el acento distinto- igual ya tengo planes para él- se ríe de manera psicótica- el Sabbat necesita empleados, adictos de mierda que  hagan cualquier cosa por una gota de sangre, deberías estar contento, le hice un favor- se rie fuertemente- en cuanto me una con mi amo, Maurice será parte también de nosotros… y cuando no nos sirva le enviaré su cabeza por correo, un hermoso trofeo de recuerdo…

-No te atreverás - dice Rowan furioso mostrándole los dientes mientras sentía como una energía de rabia se acumulaba en su interior.

 La respuesta del hombre no pudo ser mas siniestra

-No puedes evitarlo jajajajaja, Miguel es historia y también….Maurice… ¡!!queda poco tiempo!!!
-Pues ahora te queda menos!, ¡mal nacido!!

Rowan entonces furioso   se abalanza hacia Miguel con su puño y lo golpea con una fuerza sobrehumana. Justo en el momento en que Diego entraba en la habitación sorprendido y pegando un chillido al ver como  Miguel  caiga  al suelo con la silla de ruedas e inundaba  el piso con sangre. El golpe fue tan fuerte que se podía ver como una mucosidad blanquecina salía de su nariz.

Miguel mira a Diego que va hacia él en un ataque de pánico y lo  abraza en el suelo mientras pierde el sentido entre los gritos de su hermano pidiendo que no se muriera, y la sombra de una tercera persona que se acercaba hacia él.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Acabo de leerlo! O-O se vale un vampiro enojado en vez de un cazavampiros xa matar al idiota de freddy sin lastimar a miguel? U.u

Tana