viernes, 24 de agosto de 2012

Camino de sangre y muerte (parte 5)


La ciudad de Boston esta al extremo este de los Estados Unidos. Había recibido órdenes de no ir a Nueva York como estaba planeado  sino buscar una salida del extremo este del país como bien estaba planeado. Manejo dos horas por la carretera 95  hasta llegar a Portland en el estado de Maine, y ahí buscar un medio para salir de ese peligroso lugar.

 Miraba la carretera con total desconfianza. Era una sensación extraña, algo dentro de él le decía que debía estar alerta. Había destapado sus botellas de vitae y se las tomaba a pico –botella como si se tratara de gaseosa. La imagen era algo vulgar, la de un hombre elegantemente vestido tomando de forma poca apropiada de una botella. En poco tiempo solo le quedaba una porción de la última, evidentemente tenía hambre.

En la oscuridad en las carreteras interestatales podían matarte fácilmente, la oscuridad era intensa, y ese monstruo podía salir al ataque en cualquier momento.

Era aterrador saber que una criatura así andaba suelta, mientras manejaba había puesto las noticias de la radio lo que produjo un alto nivel de ansiedad. Las noticias sobre el incidente eran constantes, casos desgarradores, personas muertas y cientos de heridos. A este nivel él no sabía sí la mujer que le había ayudado a salir del riesgo había sobrevivido.

No pudo evitar que una lágrima se le escurriera por la mejilla, esa sensación de intranquilidad lo acompañaba, comenzó a pensar que hacer frente a otro ataque. Puso su arma muy cercana a él.
Por su camino vio una de los tantos Mc Donalds que estaban al lado de la carretera. “Maldita cultura capitalista”- pensó- “me cago en los Mc Donalds”. 

De repente recuerda que debe controlar su defecto, por fijarse en esos detalles siempre terminaba en problemas, pero ¿cómo él que era comunista había terminado en un país tan podrido y patético como este?

Las razones las sabía, y las recitaba en su mente, pero lo peor de estar en los Estados Unidos es que su defecto se había vuelto más evidente y riesgoso.

Pasó el restaurante de comidas rápidas y condujo en silencio. Miró el reloj, pensó que era hora de buscar un lugar donde quedarse, fue entonces que entró a uno de los moteles baratos de las esquinas, al lado de este lugar, había un restaurante con algunas motocicletas parqueadas al frente. Al bajar del auto Miguel volvió a tener esa sensación extraña que lo acompaño antes del ataque. Obedeciendo a su instinto se volvió a subir al auto y condujo, y esta vez era evidente que lo estaban siguiendo.

-          Jueputa... hora sí

Aceleró la marcha mientras un carro lo alcanzaba, de  él un hombre  le apuntaba disparándole. Miguel  le responde los disparos, y sienten como le hieren, pero una bala no lo iba a detener. Eso de atacar mientras se conduce no era algo con lo que fuera muy diestro.  Acelera  y empuja al otro carro, mientras observa por el retrovisor que varias motos lo siguen.

Recordó que armas tenía, pero él no se complicó llevando muchas cosas,  armas fáciles de esconder en el traje, un cuchillo y una granada. Siguió  manejando mientras siente que los disparos han impactado a las llantas, pero aun así no iba a parar, aunque... posiblemente podría distraerlos. Aceleró al máximo, se podía oler el caucho quemado. 

Mientras acelera, saca lo único que cree que puede ayudarle, y lo pone cerca del volante. Se quita el cinturón de seguridad, asegura la valija y luego le quita el dispositivo de seguridad a la granada.
Los que lo persiguen, solo pueden ver como el carro explota desde la cabina del conductor y que se estrella en una esquina. ¿Un suicidio?

Sin embargo Miguel corre utilizando celeridad por la pradera, había saltado justo a tiempo y de manera tan rápida que sus enemigos les costaría saber donde estaba. Tras ocultarse en una colina, se tocó el cuello notando la sangre que brotaba de él, se concentró para curarse. Sintió que alguien estaba cerca, y por el olor sabía de quienes se trataban.

 Salió de la esquina y mató al hombre quien no alcanzó a dañarle. Miró sus armas y le robo uno de sus cuchillos.

Corrió entonces hacia lo que al parecer era la vía del tren, pues a lo lejos nota viene el mismo. Corre mientras ráfagas de metralla también lo persiguen. Pega un salto con potencia y llega encima del tren.

 No ha sido muy ágil pues ha salido golpeado hacia uno de los vagones.

-          “Esto parece una mala película” murmura, pero nunca esperó que su comentario en voz baja tuviera respuesta.
-          Es más bien una película de terror y tú eres la víctima- dice una mujer
Miguel de voltea y no puede ver a quien ve. La mujer que trató de seducirlo y que le dio de beber su sangre. El mensajero se sintió realmente extraño, recordó la situación de cómo Diego lo fue a buscar en un bar de mala muerte, como esa noche se drogó y por causa de eso duró meses encerrado en casa. ¿Pero qué hace esa mujer ahí?

-          Vamos  guapo- dice la mujer de manera seductora – entrégame ese maletín y todos contentos.
Miguel siente el efecto de haber bebido de su sangre, y duda. Sin embargo recuerda que aún no esta vinculado, por más fascinación que le cause la mujer.

-          Creo que deberás hacer algo distinto para conseguirlo- dice Miguel apuntándola con el arma.
-          Eso es lo que pienso hacer.

Y tras decir eso la mujer mueve levemente la mano y e impulsa con movimiento mental a Miguel hacía el otro vagon. Miguel se sorprende, nunca pensó que  esa mujer usara mágia. 

  Se aferró a una orilla y del vagón para no caer y recordó entonces las palabras de Diego frente a los ataques de magia. Ciertamente su amigo le había dado unos tips de contra taumaturgia. “Debo distraerla para que no se concentre”- piensa el hombre mientras se abalanza sobre ella en forma de ataque.

-          Eres un tonto Miguel- dice la mujer sosteniéndolo en el aire y parando su ataque- ¿pensaste que era una pobre tonta?, a mi no me matarás,  eres tan tonto, que por eso fuimos por ti primero.

Al decir eso lo lanza  esta vez al frente de la locomotora. Miguel por poco es arrollado pero esquivó utilizando celeridad. Cerca de él hay una gran caída  de tierra, y dado que está oscuro trata de pensar que hacer. La vieja realmente era una guerrera, pero utilizaba magia como su principal arma. Lamentó en ese momento no tener su espada, pero sacó un cuchillo militar y se escondió tras unas rocas. Hacer mucho ruido no era lo ideal. Miguel piensa, “¿Qué más dijo Diego?, carajo cuando necesito una conexión psíquica con él la línea está ocupada”.

“Él había hablado de unos tatuajes que no me quise hacer o algo así....al Diablo, a desconcentrarla...¿y cómo desconcentro a una mujer sin quitarme la ropa?”

Unas ramas  afiladas se dirigieron justo donde  estaba él empalandolo en el estomago, Miguel sintió que se penetraba su carne, pero el traje resistió. Una rama estuvo a punto de atravezarle el corazón.

“que hijuemadres, haré lo que sé hacer”

Sacó la uzzi y comenzó a dispararle, aspecto que fue medianamente positivo porque fue impactada por algunas balas. Ella nuevamente lo  hace retroceder utilizando su poder, pero el salta utilizando su potencia usando el cuchillo militar para caer sobre ella, sin embargo ella es  muy inteligente, gira el cuchillo de Miguel hacia sí mismo y el  tres-se termina terriblemente herido en el cuello. Una vez pensó que terminaría el ataque la mujer le lanza una bola enorme de fuego, que pensó que le quemaría.
Sangrando, envuelto en llamas se encuentra en el suelo. No siente que las llamas lo quemen, aunque el temor lo agobia, trata de levantarse pero no puede.

-jajajajaja, y ahora después de que te mate a ti, iremos a donde esta “tu novio”, casi matamos a Diego una vez, pero esta vez, no solo le quitaremos un brazo, mandaremos la lengua por correo a Bogotá.

Miguel en el suelo al escuchar eso, y a pesar de estar muy herido entra en frenesí. No podían amenazar con matar a su hermano, no lo permitiría. Mataría a esa zorra como sea.

Con sus últimas fuerzas se levanta, ya no era Miguel, era una bestia asesina, su cara se habia puesto roja de la furia, sus ojos castaños se inyectaron en sangre, y su mente sólo pensaba en matar.
 En su frenesí, utilizando la celeridad y la potencia al máximo se lanzó sobre ella y a pesar de que ella lo esquiva, logra, desestabilizar el terreno de un gran golpe.  La tierra tiembla  y una avalancha de tierra y rocas la sepulta.

Miguel no contento con eso, en su irá la busca usando el cuchillo militar, la apuñala muchas veces y por último la degolla. La cabeza salta por el aire y la sangre baña a Miguel a borbotones. Momento en el cual decide alimentarse.

Cuando cae en cuenta de lo que ha hecho Miguel se queda paralizado al lado del cuerpo inerte de la mujer. El celular no dejaba de vibrar, tembloroso él lo contesta.

-          Aló... Parce acabo de matar a una vieja, y no sé si la diabolice.

No se sentía distinto, y no sabía sí se había tragado el alma de la mujer, estaba confundido, no había sufrido un frenesí tan potente en mucho tiempo, y estaba en estado de shock, había prometido nunca hacer algo así.  Se levantó bañado en sangre, y comenzó a vagar por el sector como si estuviera ebrio.
Al otro lado de los Estados Unidos, en los Ángeles, Diego se sentía totalmente impotente frente a la situación.

-          Espera, parce por favor, vos estas confundido. Repite. Coméntame exactamente como la mataste.... aja... aja...(escucha a Miguel llorar), parce  calmate, escuchame (dice sin acentos), no creo que la hayas diabolizado hermano, la mataste primero me dijiste y luego te la bebiste...confía en mí,... porque lo sé carajo... confía en mi...  hermano no llore, más bien salga de ese lugar que el resto de gente debe estarlo buscando.... ¿un tren?... dale, trata de tomar el próximo tren que pase y te ocultas pa que no te vayan a pillar... ¿que qué?.... ¿cómo  vos sabes que era tremere?, ¿ y vos estas seguro que era la misma vieja?

En ese momento ambos amigos se dieron cuenta que el  presunto ataque a Miguel hace ya algunos meses, no iba dirigido hacia él, sino hacia Diego.

1 comentario:

Tana Abbott dijo...

eu, ya estás maltratando a Miguel de nuevo!! eso no se hace >-< encima esa tipa trata de controlarlo y seducirlo!! y... y... está atrapante el chap xD al menos el pobre sació el hambre (y diego dice que no vale como diablerie :P viva! yo tampoco tuve sire que me enseñara eso xD)

Besos! y cuida a miguel y diego!