Dos personas se
miraban por skype en un profundo silencio. Diego bajaba levemente la mirada, le
temblaba un poco la mandibula superior mientras Miguel solo lo miraba con los ojos teñidos de rojo.
Ciertas conversaciones como esta tenían cierto tono de despedida, y si bien
Diego veria lo que él ve, el miedo y la
incertidumbre de enfrentarse nuevamente a la mala sangre de Bogotá los tenia
afectados. Se escucha un toc toc en la puerta y Diego se limpia las lágrimas y
procede decir en perfecto inglés “siga”. El regente Dieter Schaeffer
entra a la oficina llevando unos papeles en una actitud parca y apagada. No
había mucho tiempo y quería explicarle todo lo pertinente a Miguel antes del
viaje, así que fue directo, se le
enviaba todos los documentos sobre su identidad, sus papeles establecían el nombre de Donald J.
Matheson, 32 años. Nacido en NY,
norteamericano de la corporación Ventrue Ascent. Miguel se asustó porque ese
personaje no parecía ningún gringo chicano, y eso significaba que debía cuidar
mejor su inglés. El anillo con el símbolo y que confería el poder de confundir
el aura estaba puesto, y no podía quitárselo. Por otra parte se le entrega 20 mil dólares en efectivo, el 50% lo daría
como donativo al principado de Bogotá por la amabilidad de recibirle, y el otro
50% lo podría gastar a gusto en otros asuntos. La idea del dinero era demostrar
que era un ventrue. Miguel se sentía extraño con tanto billete. Por otra parte
Fowles le había instalado un mecanismo de invisibilidad a la cadena que llevaba en el maletín, lo haría que nadie
viera que estaba unido a él. Además a su Armani se le pusieron ciertos
complementos decorativos de estatus, camisa marca valentino amarilla, mancuernas
de oro, una nueva corbata color amarillo quemado del más fino lino bordado, y
un pañuelo que hacia juego. Un encendedor de oro de 24 quilates con el logo de
Ascent y unos cigarros del más fino tabaco, un bolígrafo con incrustaciones de
diamantes. El regente había pensado hasta en el olor del su perfume, y
claro esta dada la exclusividad en el alimento estableció un lote de 20 bolsas
de sangre de pelirrojas naturales
nacidas en Irlanda. Viajaría con un
ghoul recién entrenado de muy alta educación que desconocería la naturaleza de
su amo y que recibiría grandes beneficios por servirle y callarse la boca, él seria el encargado de
llevar sus maletas y adicional a eso ofrecer un servicio de traducción al
extranjero.
-Bueno eso es todo-
dice Dieter- eh me olvidaba, mientras
este en Colombia no podrá usar el móvil, el criado le proporcionara uno nuevo
con contactos fantasmas y deberá de limitarse a escuchar sin responder los
mensajes que le mandemos por medio de las gafas, por
favor, si no sabe que responder o que contestar solo escuche y repita lo que le
decimos, no dude, puede decir que está tratando de practicar el español y encontrando las palabras correctas, sea
como sea trate de improvisar y recuerde que usted no entiende mucho del
dialecto colombiano, ¿entendido?
-Si señor
-Un avión privado lo
estará esperando en el aeropuerto, trate de no demorarse tanto en Bogotá,
aunque soy consciente que hay ciertos rituales que debes seguir, temo que no sé
nada sobre donde será el encuentro con el regente, los datos los tiene el
Pontifice, solo espere ordenes en cuanto llegue allá.
No había mucho que añadir, Miguel tenía que comenzar su
viaje. Se despidió de Terence con quien
se encontraría después y en la noche con su nuevo y refinado aspecto subiría a
un avión privado con objetivo Bogotá.
Diego debía controlar sus nervios, estaba en medio de una
crisis y no podía permitirse ponerse mal,
afortunadamente el viaje en avión duraba más de día y medio y con el
cambio de día y noche podría decirse que estarían dos días de viaje.
Durante el mismo, básicamente lo mando a la cama a dormir y
a tomar sus medicinas. No sabría qué hacer para tranquilizarle, a veces hacía
falta cuando él estaba así que simplemente lo acompañara mientras dormía y ver
tv, pero ahora simplemente quedaba confiar que no se enloqueciera y tratara de
hacer alguna estupidez.
Pobre Diego, se sentía tan culpable. Mato a tantas personas,
no solo a los toreador de Bogotá sino a la niña. Volver ahí luego de tanto
tiempo sería posiblemente más difícil para él que para Miguel, ahora tener que
mandarle a buscar esa maldita y última firma lo hacía sentir responsable e
impotente. Xavier De Cincao estaba
guardando información para mostrarla en pedazos y eso no le gustaba. No
confiaba en ese pontífice y en sus intenciones.
Luego de dormir con
terribles pesadillas, ignorar a Rebeca y clausurarse en sus habitaciones, procedía
a prepararse para acompañar a Miguel en esta nueva aventura. Rebeca quería
intercambiar fluidos y él lo único que quería era no vomitar. La ansiedad lo estaba matando.
La llegada al Aeropuerto
se dio con mucha pompa, el avión particular estaba siendo escoltado por un
piloto en máxima pulcritud y un hombre bajo de cabello oscuro, ojos saltones y
piel ceniza. En cuanto le vio venir
cargó con sus maletas y le indicó las
comodidades del viaje.
El criado por
contrato era un noble mayordomo inglés
que se presentó con una formalidad única, “Mi nombre es Gustave
London para servirle señor, desea algo que leer, ¿NY Times?, ¿los informes de
la bolsa?, ¿algo de vitae en el viaje?”
Diego le pidió que
actuara también delante del criado por si lo capturaban no pudiera decir mucho.
Así que tomo el NY times e hizo que lo leía por unos
minutos.
Se levantó del
asiento tapizado en cuero y caminó hacia
el baño dentro del avión, se sentía tan putamente extraño
Cuando entro al baño
encontró que este era enorme y que había una parte abierta con un espejo de
cuerpo completo.
Miguel se paró al
frente del espejo, detrás de él estaba el mayordomo llevando unas toallas.
-Se ve esplendido
señor, con permiso alistaré los entremeses, si desea un baño caliente yo le
preparare la tina.
Miguel escuchaba a
ese hombre en perfecto inglés que trabajaba con una eficiencia única, y cuando
se hubo ido volvió a mirarse al espejo. Era otra persona, rubia, con barba,
lentes de diseñador, pañuelo, corbata, camisa y las medias junto con el Armani lo
hacían ver un poco…
-Soy un maricotas – murmuro en
español mientras escuchaba una reprimenda mental:
“Callate hombre y no murmures cosas en voz
alta y menos en español, no te ves marica, solo un poco… delicado”
- si claro, pendejo. Murmura esta vez
bajo…
Camino en círculos
por el salón viendo su imagen una y otra vez, era extraño, era como actuar
alguien más, Donald J. Matheson
fue presentándose un poco ante Miguel, y su “delicadeza” era un asunto que
pensó podía interpretar, si el asunto era ponerle personalidad…
Pensaba un momento sin hablar, Diego no le había comunicado
nada así que esperaba que se hubiera ido a dormir….
“Oh mierda, es que me veo tan… tan… toreador… oh señor,
bueno si vas a ser un maricotas no serás una loca perdida en el espacio, por lo
menos se tendrá algo de dignidad…. Estoy para la marcha del orgullo LGTB… ¡oh
mierda!... por lo menos la camisa no es rosa…”
Mientras decidía como iba actuar su personaje, hace un ejercicio de tratar de pensar, hablar
y comportarse como Donald J. Matheson un ventrue con un criado inglés como el
de Batman, una fortuna inmensa, un esfero con diamante que por sí solos valían
más que el apartamento donde vivian y una profesión de asesor financiero, lo
que fuera que significara comenzó hablar con una voz un poco baja de lo normal.
-¿Mister London?
-Yes my lord
-¿qué tanto habla
usted Español? –dice preguntándole en el idioma trabando la lengua como
había ensayado
-Muy bien señor-
responde- viví en México por 20 años con
mi antiguo empleador, conozco bien el idioma
-Es que, you know, …
my spanish it´s not perfect… Can you help me if I don´t understand
the local people?- pregunta casi de manera dulce.
Diego al otro lado se escucha aplaudir,
“muy bien hermano, eso es… va bien”. El señor London sería un
ayudante genial frente a toda la parafernalia de la llegada a Bogotá, “ahora siéntese y relájese hermano… que
todavía faltan muchas horas de vuelo”
El viaje en avión
fue largo, aburrido y lleno de prácticas una y otra vez de como hablar como un
norteamericano, cuando el piloto anunció su próximo aterrizaje Miguel solo veía
Bogotá desde el aire, asunto que a Diego desde el otro lado lo conmovió y lo
hizo llorar, por un instantes ambos en sitios distintos moquearon emocionados
volver al país. La tierra llama, o eso dicen.
Cuando aterrizaron tuvieron que esperar un momento para prepararse mentalmente. No podía
tener muchas armas en este viaje. Entrego una pistola al criado para que la
reportara en el Eliseo, se miró nuevamente en el espejo y suspiro mientras
escuchaba a Diego decir.
“Tranquilo, recuerda eres un norteamericano muy
culto, párate derecho y camina
sintiéndote superior, la barbilla más alta,
presentas los papeles, recuerda
que te llamas Donald J. Matheson, pasas luego el pasaporte y por internet se
hizo reserva de un auto de lujo que te estará esperando a la salida, recuerda
darle un carta al encargado del Eliseo para que el azote te deje entrar a la
ciudad, son solo formalismos, luego te diriges directo al Eliseo”
Y fue así que este
hombre con un maletín y vestido elegantemente baja del avión seguido por un criado que llevaba una pequeña
y exclusiva maleta de piel de algún animal extinto.
Una vez entrar al Dorado, presenta sus papeles y se dirige a
una ventanilla administrativa donde entrega la carta para el Eliseo, los
empleados humanos entendían que esos pasajeros eran vip y que recibían un trato
especial, por tanto en cosa de nada estaba hablando con un ghoul muy bien
vestido que era parte de seguridad.
Miguel solo con llegar se dio cuenta de algo que sabía: Los
colombianos son unos lame suelas con los gringos, y más si tenían dinero.
Lo atendieron muy bien,
Mister London comentó la
presencia del arma y ellos sonrieron de manera forma dejándolo pasar.
-Mister Matheson,
buena noche, espero haya tenido un buen viaje…¿desea escolta para el Eliseo?
-Ahh ¿escolta?..-
hizo cara de estar perdido -¿quiere
decir ayuda de seguridad o algo así señor?
-Sí, si señor
-Oh excelente, sí… si
la deseo, i want to go quicky… agradezco
su ayuda
Su respuesta tenía un toque de no saber y de agradecer al
estar perdido. Un billete de 100 dolares rodo por la mano del ghoul del azote
quien se apresuró arreglar todo.
“Lame suelas”-
pensaba en su interior, aquí cualquiera con cara de gringo viene y les falta
arrodillarse.
Lógicamente lo de la escolta de seguridad era una forma no
solo de cuidarlo a él sino también de que el azote se asegurara que se
presentaría al Eliseo, cosa que era un plus para su situación. Cuando salió del Aeropuerto lo esperaba un
hombre con un vehículo de alta gama que le ayudo a subir el equipaje y viajar
al lado de London por la calle 26.
Miguel se sentía
internamente feliz, era ese olor en el aire y muchas cosas que extrañaba. Mirar
por la ventanilla mientras Diego al otro lado estaba callado más tratando de
evitar no gritar. Mientras uno estaba contento por pisar su tierra el otro
estaba rígido como una tabla controlando sus emociones.
Miguel deseaba decirle a Diego: “mira hermano, ese es
el hotel del aeropuerto, y por ahí es fontibon.”, pero no podía debía hacerse
el gringo y mirar la ventanilla como si nada le importara. Justo pasando por la
26 ve el sector donde vivía el Piraña,
esa casa vieja donde tenía sus dominios, y más al sur de ahí era el centro donde los pobres desdichados sin clan Vivian….Miguel
se preguntaba si alguno de ellos seguiría vivo, o por lo menos el bacán que le
salvó la vida.
En cierto sector voltean y se ven las montañas y al fondo la
luz de Monserrate, en ese momento Diego no puede con la angustia y exclama: “Hay mi Dios, no pensé volver a ver esa puta
capilla, solo de ver la montaña me causa angustia… malditos hijos de puta…”
Monserrate era el lugar donde estaba la capilla tremeré, en
el sector más alto de Bogotá.
Miguel no sabía qué hacer, no podía hablarle, así que tomo su celular y comenzó a juguetear con el
como lo hace la mayoría de la gente y le escribió, “calma hermano, todo estará bien… recuerde porque estamos acá”
Mientras tanto en la capilla
Diego se desconectó de las gafas
y mientras se secaba las lágrimas apretaba el puño repitiendo
mentalmente una secuencia de apuñalamiento y muerte. Odiaba recordar su primer
asesinato. Había pedido tanto tiempo perdón por su pecado que hasta había hecho una promesa para saldar la muerte
de la pequeña.
Todo está bien.
Recuerda tu promesa. Todo está bien. Todo está bien Diego…
Miguel no escuchaba a Diego pero sentía su dolor, lo único
que se le ocurrió fue orar mentalmente y esperar que se calmara.
Cuando había dejado de llorar fue que habían llegado al
Eliseo.
“Ya llegue (moqueando) estoy bien, no te preocupes, ya sabes que
hacer, calma, entra al Eliseo y habla
con el príncipe, acuérdate te sientes un poco superior al resto, no seas
displicente pero alza el mentón, la mirada, no seas agresivo”
Mentalizarse era lo mejor frente a esta situación, volver
luego de años era confuso pero no podía dar a entender que estaba asustado.
Miguel mentalmente decía, “soy Donald Matheson, ventrue caga dinero y vidas ajenas, Yo soy Matheson, Donald Matheson agente 007 Ventrue al servicio de la reina capitalista y con licencia para hacerme
el gringo”
Entra al Eliseo caminando lentamente con algo de parsimonia.
Lateral al edificio había brujahs disfrazados
pero armados hasta los dientes. ¿Cómo logró su clan siendo tan desorganizado
llegar a controlar la ciudad?
Sintió escalofríos al entrar al edificio, pues era el mismo
lugar donde la desgraciada de la princesa Angelica los humillaba solo que ahora
estaba distinto, la hermosa estructura toreador ahora había sido pintada de
manera parca y simple, retirado los cuadros, las obras de arte, y puestos en su
lugar cuadros de Bolívar y la independencia de Colombia.
El actual príncipe no parecía tener mal gusto pues prefirió
decorar el Eliseo son sencilla madera y estructuras minimalistas.
Miguel caminó con cierta parsimonia viendo todo y siendo
seguido por el criado-traductor. Tras
entrar por una esquina ve dentro un salón enorme, muy cómodo que bordea
una fuente de agua, lejos de ahí estaba el bar del Eliseo.
Miguel entró al lugar
y miró alrededor. Había varios hijos de Cain alrededor conversando (cosa usual
en el eliseo, pero en Bogotá siempre se sentía un ambiente santafereño de
chisme). Seres con distintas ropas, siendo de manera general algunos de tema
agresivo, si el principado era brujah, pues atraía a los de su misma sangre.
Otros un poco más formales evidenciaron interés en el recién llegado.
Seguramente habría arpías entre ellos y muchos de esos lame suelas que
buscarían información… la misma mierda que en todos los Eliseos.
Con paso firme y
mirando todo como conociendo el lugar recuerda que en este mundo el que no pone
límites es devorado por los lobos, así que
camino de manera directa cruzando el salón e ignorando las múltiples
miradas.
Este hombre que entraba con su Armani y ghoul inglés que
denotaba tener mucho dinero, miraba por encima del hombro a todos, y parecía
estar dispuesto a encontrar al encargado para su presentación.
El guardián del Eliseo no se molestó en preguntar sus
intenciones, y una criada con senos
enormes y buen cuerpo recibió su carta. Una mirada fría y poco entusiasmada por
parte de él lo acompaño (realmente tuvo que hacer un esfuerzo enorme para no
excitarse, pero la tensión ayudaba a no prestar atención a esos detalles)
-Señor Matheson, por
favor siga, el senescal Eduardo Coltazar le atenderá en estos momentos.
Miguel se arregla la corbata de manera nerviosa y traga
saliva. Eduardo Coltazar no era otra persona que el Piraña.
En ese momento recordó los alias de sus amigos sin clan, el
Truco y Kiss lover, ambos muertos
por él en las alturas, además del otros…pobres diablos.
Era ahora el momento de pasarse desapercibido, si su disfraz
no confundía al Piraña nada lo haría.
“Ehhh …Tranquilo
parce, el man no sabe que es usted, ni se lo imagina, solo no la cague”, replicaba Diego que curiosamente sonaba muy
nervioso. Vaya asunto con su “pepe grillo” cuyos consejos de tranquilidad eran
totalmente poco tranquilos.
Sea por la razón que
fuera justo hoy el príncipe de la ciudad no estaba y entrar a esa sala era una
sopa de recuerdos.
-“Thanks you so much”-
dijo él con una delicada voz mientras cambiaba a español- me encantará presentarme ante él.. ammm … London please, come with me.
-Yes my lord
Es curioso como mucho de eso
era visto por algunos otros cainitas que le vigilaban con curiosidad, y
como siempre las cosas ocurren por algo su visita despertó el interés de uno en
particular que lo revisaba de manera insistente.
Miguel poco preocupado por “la chusma” sigue a la mujer por
un corredor que ya conocía y que llevaba al salón del principado. La razón por
la cual el mandatario no estaba era un asunto de mala suerte, pues justo cuando
uno no está, el senescal es quien le remplaza…
Vaya mierda…
Las puertas se abren. Miguel ya sabía que estaba ese
desgraciado dentro porque podía sentir su pútrida presencia, sea como sea
habían pasado sus años, y él aún no olvidaba como este desgraciado le arruinó
su vida.
Se mordió el labio y recordó su papel. Con pasos delicados y
cortos entra al salón, mira de lado a lado buscando al encargado. No había
nadie que le esperara pero si una silla enorme que le daba la espalda. Un
minuto más tarde no había respuesta así que Donald Matheson, se rasca la
garganta y dice de manera simple.
-¿Mister Col-Ta-za?
(pregunta pronunciando mal su apellido de aposta)
La silla se da vuelta hacia él, demostrando que se trata
de una giratoria. El hombre estaba revisando su Smartphone y parecía no
preocuparse por la educación ni por mirar a los ojos a quien le hablaba. Miguel
mira al Piraña con frialdad tratando de no demostrar que interiormente deseaba
golpearlo. El piraña estaba vestido con un traje color gris , camisa blanca y muchas adiciones de
oro, parecía en cierta forma cantante de regueton o de rap de Nueva Yord.
-¿A quién tenemos
aquí?- dice un poco frio ante la figura extranjera, cuestionando
posiblemente su apariencia, mientras deja de lado el móvil y hace una mueca
-Señor Col-Ta-Za,
discúlpeme mi español no es muy bueno- Dice de manera lenta – mi traductor me ayudará en cualquier caso.
London hace una venia ante el senescal
“ Vas bien, preséntate y luego alágalo de alguna forma,
eh Ave María vaya hijo de…”, añade
Pepe Grillo Diego bastante indigando. “hermano
mejor no digo más…”
Miguel trata de no
afectarse por Diego y comienza a hablar lento, como si tratara de hablar
español pero no teniendo mucha fluidez.
-Mi nombre es Donald
J Matheson, y he venido a presentarme an-te usted para cum-plir la tradición,
mostrando mis respetos ante ahhh usted y
el príncipe…. (mira a London y le dice) How do you said “privilege”?
- Privilegio, señor
– murmura London
-Ohh sí, sí… es un
privilegio estar aquí en Bo-gotá
El Piraña comienza a sonreír de manera socarrona, parecía
estar burlándose de él mentalmente (cosa que realmente sí estaba haciendo)
-¿Qué lo trae aquí
señor Quiebrason… perdón Matason? (Dice pronunciando mal su apellido con un
doble sentido local)
“Ehhhh Ave María,
salió payaso el señor, hazte el pendejo
y lánzale una frase en inglés para que London traduzca y esperas” le
escribe Diego en la pantalla visual.
Entonces como lo estableció
Miguel hizo cara de confusión…
-Negocios, ahhh I will be in Bogota two to three days…
London
se apresura a contestar
-El señor Matheson le informa qué…
-Entendí
perfectamente, cállese y deje que hable con su amo- dice el cortando al
criado de forma mal educada, mientras que el mismo hace una venia de
aceptación- Según me informan, es usted
Ventrue
Diego indignado desde el otro lado musita: “vaya cabrón… no olvides el dinero, a ver si
eso lo calma”
-Si señor, lo soy…
-Entiendo, ¿y donde
piensa hospedarse?
- ahh… “me” tener una reserva en Tenquen-da-ma Hotel,
ahhh…I forget, London, please give the
briefcase to his asistan.
El criado le entrega un maletín a uno de los guardias que
custodiaban al senescal
-Esto ahh… es una
contribución al Eliseo y su-magestad the
princess. Es un privilegio como le expreso, estar acá en Bo-go-tá, cumpliré
con… the laws… eh las leyes en mi estadía.
El senescal le indica al guardia que le del maletín y se
puede ver como sus ojos se iluminan al ver
los 10 mil dólares en billetes de 50
puestos de manera ordenada en el maletín. Casi de manera automática el
hombre saca uno de los manojos de billetes y lo mira con detenimiento. Se
mostraba complacido.
Y mientras Matheson, miraba como el Piraña disfrutaba del dinero que no era de él,
Miguel en español solo podía insultarle
con una sonrisa en la cara “hijo de la
gran puta regodeate con esos billetes que ya sé que te vas a robar la mitad,
pero a los perros como tu se dejan comprar con cualquier mierda”
-Agradezco su aporte
señor Mateson, espero disfrute su visita a Bogotá, recuerde que debe cumplir
con las normas, el príncipe no duda en quebrar a los traidores.
Matheson y London hacen una venia al ver que se levanta de la silla y se retira mientras los guardias le siguen.
Miguel se siente más tranquilo, parecía que lo había
engañado, un guardia les señala la salida y ambos salen. Entonces de manera
algo confusa le pregunta a London en voz alta qué se refería el senescal con
quebrar y el criado no supo darle una buena repuesta.
“Bravo!!!!... ehhh Ave
María casi me da un ataque al corazón, pero el Piraña no sospecha nada… Muy
bien parce, te la hiciste, ¿vos viste como le brillaron los ojos con la plata?,
seguro se queda con la cantidad, pero mejor, el hijo de puta está haciendo su
propio hueco… ahora al hotel, sal de ese nido de ratas..”
Donald J Matheson, entonces salió del salón arreglándose la
corbata en un espejo, caminaba de manera delicada llevando siempre el maletín
con el documento, su idea era salir pronto cuando de repente una persona lo
aborda justo antes de salir.
-Hello, my name it´s
Tobias Borda, my master, Gregorio Monsalve Jaramillo wants to see you. Do you have a moment to talk to him?
“Mierda
Miguel, es el primogénito Ventrue, te toca seguirlo… !demonios!”
-Oh, yes, sure- dice con una
delicada sonrisa mientras sigue al criado.

1 comentario:
chuuu... pero... pero.... para qué lo quiere ver el ventrue? los de la corporación juegan solos >.< metiche!!!
Por cierto, me gustó el mantra de miguel para recordarse la identidad xDDD
Ah, y por ahí hay un nueva yord en lugar de york, salta a la vista ;)
Mis saludos al piraña, espero no esté emparentado con nuestro ex-presidente (apodado igual por su oposición o.o), y que el robo que va a cometer se descubra pronto :)
Besos!
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