La carreteras solitarias esconden soledad dentro de la gran
planicie de pavimento norteamericano. Caminar, correr, entregar, recoger, y
luego volar a tierras más peligrosas.
No sabía sí era noble luchar por una causa ajena, pero ahora
era su lucha, a pesar de no entender nada tampoco podía dejar de hacerlo.
No sabía o no tenía idea en el problema que se había metido.
En el auto alquilado manejo durante la larga noche, cruzó
Nuevo México y entró a Oklahoma a una
hora de amanecer. Durmió encerrado en un closet durante el día evitando el sol,
y despertó nuevamente adolorido del cuello. Una llamada del regente Dieter
inicio su faena.
“Todo bien”. Puso
atención a lo que tenía que decir. “sí
señor”
Miguel solo respondía
de manera automática como un mercenario. La noche de ayer mientras manejaba por
la interestatal recibió una llamada del regente preguntándole sí estaba bien,
pero su tono era algo extraño y hoy a
pesar de su reacción apagada se había enterado del motivo: el último hombre que
firmó había muerto. Mientras escuchaba las explicaciones comenzó a cargar su arma, estaba él solo, y
sí trataban de matarlo se llevaría a varios por delante.
El traje tenía algo que lo hacía sentir seguro. Era como sí
le ayudara a pensar con cabeza fría. Tras colgar saco el mapa. Tenía que seguir
su camino, aunque este en cierto sentido carecía de algún aspecto lógico. Pero
tenía que seguir el plan del jefe de Diego.
Se arreglo el traje,
curiosamente no se había arrugado a pesar de dormir en un armario. Salió
rápidamente del lugar manejando por la carretera hasta que llego a Oklahoma
City.
Edificios tradicionales se veían a lado y lado de su ruta.
Entró al sector de negocios donde las torres del Skirvin Hotel se veían. Estaba
muy cerca.
La ciudad era tranquila era pequeña en comparación a los
Ángeles. Parqueo en un sector público
dejando las llaves dentro del vehículo.
Comenzó a caminar por un sector lleno de hombres con traje y mujeres
elegantes. Miro su reflejo en una de las vidrieras de los almacenes caros, y
por primera vez tuvo una sensación de sentirse “elegante”, por un instante
disfrutó pensar que vivía como alguien con dinero. Levantó el mentón y caminó
orgulloso hacia un edificio de
arquitectura inglesa su traje no lo hacían ver diferente a los demás.
Mientras andaba sintió una reacción en el traje. Esa
sensación de mágica que había sentido antes al lado de Diego la sentía ahora
pero en el mismo. Sus lentes oscuros se iluminaron y mostraban con más claridad
la entrada del edificio. Un hombre le abrió la puerta y se encontró en la
especie de recibidor de un hotel caro.
Nadie lo miraba extraño a pesar de qué Diego sabía el lugar
donde se encontraba.
-
¿se le
ofrece algo señor?
-
Sí, tengo
una cita con la señora Brennan. Y le muestra una tarjeta.
El hombre mira la tarjeta y no hace preguntas. Miguel nota
que el hombre parece reconocer el mensaje, sus ojos se iluminan y le pide que
lo siga.
Cuando se abre la puerta Miguel observa un nuevo salón y
reconoce ahora donde se encuentra.
Símbolos que Diego le explico eran runas,
cubren las paredes. Signos místicos y cuadros que al parecer eran comunes en todas las
capillas. Mientras seguía al criado de manera marcial no pudo dejar de notar
que las gafas oscuras mostraban a ciertas personas de color más brillante. Era
la diferencia entre los magos y los humanos. Pero nadie, nuevamente parecía ver
nada raro en él. Era un brujah, no un mago, pero ninguno lo notaba.
El criado le abre una puerta y le indica con una venia que
pase y es ahí donde se encuentra con una mujer, regente del lugar quien firma y
deja su gota de sangre.
Sale del edificio con total anonimato y toma un taxi al
frente del edificio dejando abandonado el auto en el parqueadero.
Sale de la ciudad alquilando otro vehículo, y en unas horas
llega a Little Rock , Arkanzas, donde realiza la misma operación. Esta vez la
capilla no era tan bonita por fuera pero mantenía casi los mismos contenidos
por dentro, que aunque con distinta decoración, parecían ser muy similares.
“estos tremere son
unos aburridos”. Piensa Miguel mientras camina por los pasillos
El asunto en dicha capilla se repite, un hombre con cara de
pocos amigos firma el documento y le hace una señal displicente para que se
marche.
“no sé cómo me aguanto
esta mierda”
Pensaba con disgusto Miguel. Para peor, tras pasar otra
noche en algún hotel rural le toco parar en la capilla en Fort Smith a una hora de ahí donde
el regente también fue brusco y trató mala su criado de origen latino.
Miguel trataba de no mostrar su disgusto pero la sangre le
ardía de la rabia. “malditos gringos de
porquería, sistema enfermo capitalista, magos hijos de puta... a uno lo ven
latino lo vienen a joder, el sistema tremere es un reinado de imperialistas y
negreros”
Para Miguel, esas actitudes eran gasolina para su incendio
interior. Su malestar lo invadía poco a poco, se repetía mentalmente lo mucho
que odiaba ese país. Mientras pensaba, conducía por la interestatal, y en
ese instante le suena el teléfono móvil.
-
Toy bien.
Contesta como un golpe hacia la persona
que lo llamaba
-
Ehh ave María, ¿y ahora vos porque te pasa?,
deja ese mal genio hombre.
-
¡Estoy
harto de los gran malparidos gringos
de mierda!, capitalistas hijuep...
Diego desde su cuarto en los Ángeles se sorprende de la
cantidad de groserías que dice Miguel en una frase y mira el teléfono como
pensando ¿se enloqueció?. Miguel solía ser muy correcto, pero Diego sabía que
en ciertos temas, asociados a política y fibras sociales le hacían salir todo
un diccionario de malas palabras.
-
Calmate tres-se me haces el favor.
Dice en tono de autoridad sin acentos. Ah carajo, vos no eres un verdulero pa
hablar así. Dice Diego sorprendido y algo alarmado. ¿vos
estas manejando?. Se lo supuso pues escucho un pito de un
automóvil, cuidadito se estrella por andar
enrabonado por la carretera, eh Ave María...Cambia el tono de voz a uno
menos regañon quería evitar un accidente, ¿y cómo va todo?
-
Bien de
momento. Dice Miguel conteniéndose.
“Aguantándome a sus patrones”
-
Miguel... dice en tono cariñoso...
vos sabes que no ganas nada poniéndote
bravo, yo a vos ya te había explicado cómo era la situación, son gente complicada,
vos sólo cuídate, es lo único que me importa, que salgas bien de esto...
-
El
problema está. Dice un poco salido de tema. En esta cultura gringa desde el
presidente monárquico hasta los que le cuidan el culo. Murmura resentido y
cambia de tema. Y sí yo me cuido, no se
preocupe por este ñero. cambia el
tono. ¿cómo sigue?
-
Ehh bien. Contesta con poca
seguridad. Lo mismo desde la última vez que hablamos.
Esa “última vez” fue hace tres horas. El nerviosismo y la
inseguridad lo hacían llamar de manera seguida, se sentía muy nervioso. Miguel
ya había evidenciado que Diego no se encontraba del todo bien, hasta que le
sugirió que disolviera uno de los ansiolíticos que le recetó el psiquiatra en
sangre, a pesar de que Diego no le comentó lo sucedido con Rebeca sentía que
Miguel ya lo sabía.
El tres-se le pide a Diego que trate de descansar, que no
quiere que se enferme. Frase que desde hace un tiempo se había vuelto común en
la conversación de ambos. Diego estaba a un paso de una crisis nerviosa, signo
de eso era su actuar errático.
La conversación se termina cuando Miguel observa su destino.
Unas luces eléctricas de gran potencia
iluminaban el cielo. Saca un papel con la palabra Washington D.C, y
suspira de manera ronca. Odiaba los aviones.
****
Era una nueva noche, Diego se levantó nervioso aspecto que
no era nuevo. Pensó en llamar a Miguel pero pensó que no sería conveniente,
esperaría un poco. Trabajó en sus informes por unas horas, hasta que sintió
algo de hambre. Baja las escaleras de la capilla y llega al banco de sangre
dispuesto a beber. Eran aproximadamente
las 9 de la noche y como es usual a esa hora había varios del clan viendo las
noticias en la T.V. Se sentó en una mesa en silencio mientras bebía de su vaso.
El regente entró en silencio y se sentó al lado de él.
Noticias normales, situaciones políticas, indicadores
económicos, y resumen de las jornadas deportivas.
Una señal de que el noticiero estaba por terminar era
observar la sección de farándula y cosas curiosas.
Una mujer muy hermosa presenta la sección:
“Otra vez nuestra
sección “de todo un poco”, el día de ayer en la madrugada un evento gracioso y
misterioso sucedió al frente de la casa blanca justo antes de amanecer. Un
hombre misterioso logró saltarse la
seguridad e ingresar a la calle cerrada situarse al frente de la puerta de la
casa blanca, y una vez ahí le gritó un mensaje al presidente. (La imagen del hombre era pésima, pero el sonido era
bueno. El grito que se escuchó claramente)
¡PRESIDENTE CAPITALISTA
DE PORQUERIA, PIENSE MAS EN LOS POBRES Y MENOS EN AGRANDAR SU IMPERIO!”
Diego abre la boca
sorprendido, reconocía esa voz. Mira levemente a su derecha y el regente lo
mira fijamente. Mantiene por unos eternos segundos la mirada con su líder mientras
la noticia transcurre normalmente.
“Estos eventos ya habían
ocurrido en la casa blanca, pero esta es la primera vez que la policía no lo han podido capturar al sospechoso.
Curiosamente y para beneficio del hombre las cámaras no muestran con claridad
su rostro. Muchos estadounidenses han manifestado simpatía hacia este pensador
y han formado un grupo en facebook llamado “Yo también opino que la política
del presidente es una porquería”.
En otras noticias un
cerdo en Arkansas...”
Diego preocupado le dice al regente en tono de murmullo: “No debe ser él señor” aunque
mentalmente se decía “Es él, demonios, es
él”, ¿ayer?, ¿en qué momento hizo eso?.
El regente Dieter no responde nada aunque esta serio. Diego
se levanta de la silla evitando el
vergonzoso momento y se sienta en una salilla posterior sacando su celular y
marcándole a Miguel. “!qué demonios le
estaba pasando!”, ¿por qué siempre debía hacer ese tipo de cosas?”
Espera y espera, pero su amigo no responde.
Se asoma levemente al salón donde estaba el regente y de
repente se paraliza, el presentador principal sale en escena.
“Atención, noticia de
última hora. Una explosión ha sacudido el noreste de Washington D.C en el
sector de Florida Ave con Truxton, una estación de servicio de la Esso estalló
en llamas al parecer varios vehículos están implicados. Los bomberos ya están
en el sector donde una gran capa de humo toxico que impide las acciones de
rescate (muestran unas imágenes impactantes). Según nos informan hay un bus
atrapado y algunos vehículos, no se sabe sí ha muerto alguien en este acontecimiento,
nuestro enviado Bill Homes está en el sitio en directo para ampliar la noticia”
Diego sintió que sus piernas perdían fuerza y una sensación
en todo su cuerpo le hizo saber que Miguel estaba relacionado con ese suceso.
Cerró los ojos, podía sentir el miedo de su amigo.
Tres-se corre, corre
parce... corre... escapa...tu puedes, comenzó a pensar Diego quien estaba a
punto de colapsar.

1 comentario:
O_______O ah, no... nada de matar migueles, está prohibido por la ley de sybs y magnus, capítulo 5... vamos, Miguel, corre!!! *en tono forrest gump*
xD se dio el gusto de su vida gritándole a Obama, supongo
Cuida a esos 2 ¬¬ besos!
Publicar un comentario