Miguel se había
quedado estático, se había apeado en el parqueadero de una gasolinera cerrada
en medio de la interestatal en un Angulo difícil de ver por la policía. La
batalla donde se trató de defender de los esqueletos lo dejó agotado y lo peor
de todo hambriento, había usado todas
sus reservas para pelear en forma y escapar de tantos esqueletos que había
quedado con un mínimo de reserva y temía entran en frenesí y cenarse al bueno de Terence Fowles que
temblaba luego del incidente como una hoja y que al parecer luego de ese golpe
se había fracturado varias costillas. Ambos habían sido mordidos, cortados y
golpeados en la batalla, si fuera un cuento de zombis normal seguro
estarían infectados, pero dado que no es así se puede suponer que se trataba de
la orbe de un Guiovanni Nigromante.
El sujeto que cuidaba
su dominio debía ser un vampiro anciano porque de otra forma no se entendía
cómo podía dominar tantos esqueletos, a menos claro que fuera alguna otra cosa
diferente a los vampiros… sea como sea puede que nunca se enteren.
El nivel de energía de Miguel estaba bajo, si los atacaban ahora mismo estarían en
graves problemas, y justo cuando las
cosas no podían empeorar suena el teléfono.
-No debiste contestar esa mierda joder…- dice Miguel desmotivado a Fowles quien sabía lo que significaba esa llamada, la
necesidad de dar explicaciones y recibir reprimendas.
La llamada era de
Diego y lo que no sospechaban es que él estaba en la oficina del Regente con el
mismo al frente, Miguel contesta y lo primero que le dicen lo deja frio.
- Quieren que te
bajes del carro, van hablar conmigo en privado.
El tremere asustado se baja del carro temiendo que
Miguel arrancara y lo dejara en medio de
la carretera, lo que realmente sucedió es que
Diego descargó toda su ira por no responder llamadas y por su actitud de
esconder el asunto de Terence Fowles. Lógicamente no le preguntó qué había
pasado, estaba furioso por poner todo en
riesgo, así que una vez lo hubo regañado le pasó al regente quien más calmado y
menos neurótico le preguntó qué había ocurrido.
El pobre brujah desganado comentó
como se lo encontró en la calle y lo
salvó de que le mataran, y habló de la misión que Rowan le había puesto en
relación a su hijo. Dieter Schaeffer escuchó con atención haciendo una que otra
mueca en el proceso. Como han de imaginarse Rowan tenía un proceso
disciplinario por tener una relación con una humana, y mantener
un contacto con su hijo adoptivo
era realmente una transgresión a las normas.
El regente no regaño a Miguel, solo le pidió que saliera del auto y que
permitiera ahora hablar con Terence.
Miguel voltio los ojos y abre la puerta del auto invitando
al hombre a seguir. Le da el móvil y le
dice en tono muy sarcástico. “Ahora te toca a ti”.
Mientras sale del
auto, Terence le temblaban las manos, la voz y todo su ser. Esta vez no hablo
Diego, sino el regente muy serio, notando su molestia le hace saber que
necesita que le cuente todo y le
advierte que de mentir será castigado. No tuvo más alternativa que contar lo
que Rowan le había encomendado, como contacto al rehabilitador, lo que sucedió
con el hijo de Rowan y como Miguel solucionó el problema para que el chico
fuera a rehabilitación. Diego podía ver un tinte de preocupación en el regente
mientras escuchaba.
Terence recordaba mientras hablaba con la verdad como Fran el guía espiritual de Rowan le había
invitado a ayudar al joven dado que el enfermo
de Alexander estaba tan deprimido que vivía mortificado pensando en su
hijo con problemas, y realmente había razones “graves” para preocuparse,
Maurice estaba realmente perdido en las drogas, a un paso de la indigencia y la
muerte. Era una pena que su condición fuera tan crítica que Miguel hubiera
decidido convencerlo con sangre de que iniciara una rehabilitación, pero en
últimas ¿eso no era acaso cambiar una adicción por otra?, la ansiedad por la
sangre de Miguel podía convertirse en un problema más adelante, pero es de
suponer que todo tiempo tiene su afán, y por ahora lo único que importaba era
esperar que el Regente no fuera a mandarlo a matar.
Luego de escuchar una corta respuesta luego de su larga
y temblorosa explicación cuelga el móvil
y se pone las manos en la cabeza desesperado,
lo había echado a perder, y lo sabía. Al rato entra Miguel al auto de nuevo
y sin muchas ganas Terence le informa
que el regente llamaría de nuevo para decirles que debían de hacer.
Hay un momento de profundo silencio. Miguel estaba además de
cansado, arrepentido por el trato que le dio al tremere quien estaba metido en
un buen lio, y que en últimas le ayudo y evitó que le mataran.
Un “Vamos” salió de
la boca de Miguel quien abandonaba el auto robado y
salía en búsqueda de otro vehículo, la noche no duraría eternamente y
debían buscar refugio, esperar sentados a que llamaran era una pérdida de
tiempo. Así que caminaron y con suerte
encontraron un hotel en medio de la carretera. Justo cuando ya se habían
registrado con un nombre falso y accedido a una habitación el regente llamó de
nuevo.
Miguel escuchó entonces lo que Dieter había decidido en
silencio lo cual no le gustó para nada: “Pero señor, yo no puedo, es un riesgo… yo….
Está bien, pero dejo por sentado que no estoy de acuerdo…. Entiendo… usted eso
lo sabe…sí pero yo decido que es lo mejor”.
Miguel le entrega a
Terence el teléfono y este escucha lo
que el regente tiene que decirle haciendo una mueca también en el proceso. No
replicó como Miguel, simplemente lo aceptó bajando la cabeza.
Básicamente Dieter le comentó a
Fowles que estaban en una misión
importante, delicada, y que regresar a los Ángeles o a la capilla donde estaba
su siré no era una opción, que sin saberlo él había puesto en riesgo la misma y
qué si deseaba seguir con vida la única
opción era involucrarse en la estrategia.
-“Maldita sea, ya
tenía muchos inconvenientes para ahora tener que seguir contigo” – dice
Miguel muy molesto, estaba esperando deshacerse del hijo tonto de Diego lo más
pronto posible pero ahora por lo ocurrido es muy riesgoso para la vida del
pendejo viajar solo a los Ángeles y ahora debía ser acompañado. “Ya sabes qué hacer con las ventanas, a
menos que quieras que durmamos en el closeth
has lo que sabes hacer”
Lo del encantamiento que bloquea la luz del sol era
pertinente, Terence no preguntó cómo sabía Miguel eso porque era obvio, así que
sin más preguntas lo hizo, una de sus órdenes era hacer todo lo que Miguel le
mandara, lo que lo convertía en una especie de criado. El regente Schaeffer
dijo que “hablarían personalmente” sobre la transgresión a las normas y a sus
órdenes cuando volviera a L.A.
En otras palabras estaba en problemas.
Mientras Miguel abrazado al maletín se duerme Terence se
preguntaba que era tan importante para que él no pudiera alejarse de su
contenido. Frustrado y adolorido se quedó dormido pensando en todo lo que
debería de sufrir cuando llegara a los Ángeles y cuando su Sire se enterara
que habían tenido que vincular a su hijo
para que fuera a rehabilitación.
El pobre de Fowles era un desastre, era la hoja de un árbol
que se la llevaba la tormenta, no tenía de donde asirse y solo el viento
determinaba su próximo paso. Se preguntó si no era mejor acaso dejar las ventanas
abiertas al amanecer y terminar con todo. Solo había una motivación que lo mantenía
en pie, y estaba muy lejos de cumplirse. Se quedó dormido sentado en un mueble
mientras podía ver la luz no penetrar en el lugar que estaban… tan cerca y tan
lejos de una vida humana normal.
Tras el atardecer, previo aviso telefónico unas mujeres
entraron a la habitación donde dormían los vampiros y les alimentaron, Miguel no dudo en aprovechar la situación
para manosear y dormitar en el pecho de la desconocida, asunto poco cómodo para
el tremere quien le pidió a la otra chica que se marchara, haciéndose un ovillo
en el suelo, y esperando que la noche
llegara.
Llego el nuevo día y con él una llamada de Diego preguntando
como estaban, Miguel un poco molesto por el regaño de hace poco le contestó un poco parco anunciándole que
estaban bien y que partirían al nuevo punto, pero ese punto no era cualquiera,
en realidad era la última firma que se necesitaba: La última.
Pero la última podía ser la más peligrosa.
Miguel sabía que
estaban en gran peligro, y desgraciadamente algo que facilitó el último ataque del monstruo ese en el tren fue la presencia de Fowles,
seguramente lo detectaron.
Debía poder utilizar la presencia del hombre a su favor y no
en su contra, esperaba que el tonto no muriera en el proceso. Las mujeres se
habían desplazado al lugar utilizando su propio transporte, las líneas del mapa
establecían cercanía, pero no lo suficiente para salir del estado.
Luego de meditar el
próximo paso pidió a las chicas que les llevaran. Las mujeres condujeron y los dejaron al lado de un aeropuerto. No
podían pasar como pasajeros normales
así que
entraron a hurtadillas hacia el avión que los esperaba. Este era un
viejo carguero mal oliente que trasladaba mercancía, y ellos por ese día serian
parte de la misma. Un avión comercial o un helicóptero en esta zona eran muy
vulnerables. Entraron al vuelo encerrándose en una caja enorme llena de paja y
justo ahí Miguel le informó a Terence
que estaban en problemas. Le dijo que una de las cosas por las cuales le habían
escogido a él era porque no era un tremeré y podía ocultarse, pero que ahora
que él estaba era como un anuncio de luces de neón que señalaba su localización.
Terence no podía acompañarlo a recoger
la última firma, pero si podía esperarlo más adelante y brindarle apoyo,
necesitaba alguien que pusiera almohadillas en sus pasos.
Y nuevamente, a pesar de las órdenes de Dieter, las prioridades indicaban que para lograr la última firma tendrían que
separarse y volverse a encontrar más adelante. Miguel le entregó una de las dos
tarjetas de crédito a Terence y le dio indicaciones exactas de lo que quería.
El pobre tremere, involucrado en esta misión de manera accidentada no pudo
hacer algo diferente aceptar, llegarían a una ciudad camarilla, y una vez ahí
cada uno debería actuar de manera independiente pero coordinada, ambos
arriesgando su vida, solo que uno de ellos no sabía bien que era lo que estaba
haciendo.
Ambos iban por distintos caminos y se cruzaron y tuvieron que cambiar el rumbo. Una Intersección en la misión los encontró y deberian verse más adelante.
Ambos iban por distintos caminos y se cruzaron y tuvieron que cambiar el rumbo. Una Intersección en la misión los encontró y deberian verse más adelante.

2 comentarios:
pobres chicos, los tapan a regaños cuando están muertos de hambre u.u
buen capítulo, bajan las revoluciones y nos dejas esperando tensamente lo que viene...
Un abrazo :)
Yo quiero saber como va a hacer Terry para servir de carnada sin morir en el proceso. Y quiero saber si DIego volvio a "encontrarse" a Rebeca
Hasta le cogi cariño, de pronto por lo que es diametralmente opuesta a el
Estoy esperando el proximo capitulo, examenes o no
Publicar un comentario