lunes, 11 de enero de 2016

Bogota D,C: Revelaciones.



Corría por los antiguos edificios en dirección contraria huyendo de los disparos, luego recordó que debía esconderse, pues no hay peor  enemigo que el nosferatu que te ve huir en las sombras. 

Desapareció en el techo de uno de los edificios de prostitución del centro. Asegurándose que estaba muy alto para ser filmado camina por los tejados y entra a otro edificio por la azotea especie de local comercial. Consciente de la presencia de algún vigilante entra a uno de los cubículos que para su fortuna vendía ropa de baja calidad perfecta para lo que necesitaba. Toma una camiseta, un chaqueta negra larga y una gorra.  Era momento de disfrazarse como un ñero, y  no había algo tan fácil para lograrlo que esas tres prendas. Encima de la ropa se coloca una camiseta roja, La gorra de beisbol de manera recta baja tapando sus ojos y la chaqueta negra encima de todo usando la capa contra la lluvia sobre la gorra.  

-“Supongo que con eso dejamos al lado las clases de como dejar de ser ñero parce- dice Diego quien había vitoreado que le hubiera destruido el carro a su enemigo- ¿qué vas hacer con los zapatos?”

Y sin pensarlo dos veces se consiguió dos bolsas negras pequeñas y se las coloco encima de  los zapatos. Ahora si con eso parecía un calle habitante. Otra bolsa más grande cubría el maletín y ya disfrazado  salió nuevamente por la azotea hacia el suelo.

-“Huy parce, no sé en qué momento corrió tanto, pero si no estoy mal usted está cerca al voto nacional, no recuerdo porque calle de ahí queda la  calle del  bronx , solo tenga cuidado y vaya directo para Monserrate”

Pero Miguel tenía otras intenciones antes de ir a encontrarse con los tremeré, tenía un asunto pendiente y luego de la actitud montadora de Diego no estaba de buen humor con él.

-Parce, solo se lo diré una vez, o se queda callado o me quito las gafas, tengo cosas que hacer antes de ir como un borrego a donde el regente, ¿entonces se aguanta o se pierde la película?

Diego se sorprendió nuevamente pues como supuso Miguel no seguiría esta vez las reglas al pie de la letra, pero dado que le angustiaba mucho no saber qué estaba haciendo prefirió aceptar sus condiciones. Miguel no estaba de humor para soportarle, y se lo dejo muy claro.

-“Mira Miguel, haz lo que vos quieras pero solo te ruego que te cuides, mirá que ese sector es muy peligroso

El tres-se frente a “la advertencia de madre” del paisa no hizo caso, solo siguió caminando por la noche encontrándose de frente con muchos indigentes apestosos a más no poder. El siguió su camino sin poner atención a nadie. Mala suerte de aquél que tratara de robarlo o darle de baja, a este nivel no le importaba darle una lección de modales a cualquiera.

Camino hacia un sector que él ya conocía, era la casa donde se reunían los sin clan. A unas calles del Bronx, el sector más peligroso de la ciudad.

La mente comenzó a volar recordando como la primera vez que se montó en el carro del Piraña (en ese entonces un Mazda) se bajaron aquí con la disculpa de darle en la genta a los pobres diablos, ¿y qué estaban haciendo esos pobres para merecer semejante paliza?... nada, solo existir. Luego de entrar a las alcantarillas para contactar algún nosferatu pues quería advertirles que había planes de matarlos, Miguel apestoso fue aceptado en este sector donde pudo bañarse y ponerse ropa humilde. Fue entonces que le comentaron que el Piraña un tiempo era un anarquista de parte de ellos, que luchaba por la causa sin clan y  cuando la princesa Angelica vio que era bueno peleando le ofreció el puesto de Sheriff, y de ahí en adelante comenzó a maltratar a los sin clan, renegando de la causa que primero profesó. El dinero cambia a muchas personas. 

Pero Miguel tenía un asunto pendiente, luego de que el Piraña matara a la mayoría de los sin clan en el ataque a la capilla de Bogotá, uno de ellos le salvo la vida. El que llamaban triki traque, él no sabía si estaba vivo, en una alucinación cuando estuvo en Japón el piraña le dijo que también lo había matado. Nunca supo si realmente era verdad y tenía la intención de averiguarlo. El triki traque era el mejor amigo del Kiss Lover, tenía la cara tatuada y  casi todo el cuerpo. Cuando sucedió lo del ataque a la capilla, el viendo que el Piraña estaba a punto de matarlo se lanzó hacia él, lo alzó y lo llevo a un sitio seguro. Estuvo con ellos en la capilla ese día y luego desaparecería en las calles.

 Miguel quería saber que había pasado con los sin clan que habían sobrevivido pues se preocupaba por su bienestar.

Caminó como un indigente hacia el sector saludando a unos hombres que estaban en la puerta custodiando el lugar.

-Buenas noches legales,  vengo en son de paz y de buenas vibras, estoy buscando a un perro que deje aquí hace rato,  ¿bustesitos saben dónde puedo encontrar al Triki Traque?, ¿acabo llegar a Bogotá y hace jurgos no lo veo y quiero parlar con él?, ¿y el Kiss lover su pana?
Los sujetos se miraron entre ellos  con pena y  murmuraron algo que Miguel no entendió muy bien.
-¿Busted como que no ha venido por estas tierras hace rato verdad?, como que ya perdió el año, ¿no se ha enterado de nada?
-Pero como así, ¿qué pasó pelaos?, ¿quebraron al Triki Traque?, ¿tampoco está el kiss lover?
Los hombres se miraron el uno al otro.
-Espere acá pa que hable con El Peruano, no sea que por bandera salgamos trasquilados.

Y en ese momento Miguel se esperó lo peor, si la cosa es de tener que hablar con el líder era porque realmente el hombre había muerto. Así que esperó en la puerta, y luego de diez minutos un hombre con rasgos indígenas le preguntó que qué deseaba. Él  le comentó que venía a visitar a sus amigos el Triki Traque y el Kiss lover, que no había visto hace años y que quería reencontrarse con ellos.
El Peruano, le dijo a Miguel que pasara al edificio para tal sorpresa que en la primera habitación estaba el Triki Traque sentado con la mirada perdida.

-Parce Triki traque, parcero ¿todo bien?. Dice Miguel emocionado al verlo y luego al tocarlo notaba que el hombre no respondía, lo miraba levemente pero era como si no le reconociera o reaccionara. hermano..¿qué le pasa?, ¿acaso no me conoce?
-No le va a responder, lamento ser ave de mal agüero pero el  Triki traque  antes está vivo, si es que “a eso” se le llama vivir…. ahí donde lo ve esta re loco, y tampoco le va a decir nada porque le cortaron la lengua.
Miguel se acerca al peruano con cara de dolor, “¿cómo?, ¿le cortaron la lengua?, no entiendo nada, ¿y el kiss lover?”
-Definitivamente se nota que no sabe nada,  el man era un bacan, al kiss lover lo quebró el Piraña y él al parecer  bueno sobrevivió al ataque, eso fue en la época en que quebraron a la princesa toreador y el sobrevivió a un ataque defendiéndonos del sabbat en Monserrate. La ciudad era un caos, y el man andaba de lo más tranquilo hablando de como el  desgraciado del Piraña había quebrado a varios, y hasta decía que había entrado en la capilla de los tremere. Días después él desapareció y cuando volvió le habían cortado la lengua y  estaba como ido, como si algún malkavian le hubiera jodido el coco, y quedo así… antes no se lo han quebrado porque el Piraña también vino en un tiempo a cascarle y nosotros lo tenemos escondido.
Miguel cuando escuchó eso se le llenaron los ojos de lágrimas, mientras Diego estaba mudo por la sorpresa.

-¿Se sabe quién le hizo eso?
-Ni idea. Algo sabía él  y querían callarlo.
Miguel  evitó mostrar sus sentimientos en ese momento y se acercó al Peruano.
-Vea usted, con el Triki habíamos hecho un negocio, y yo venía a traerle sus lucas, pero dado que él esta así y como pa nada le valen, le dejo el dinero a busted, sé que puede que se lo robe, pero creo que les serviría para comprar jodas que necesiten todos… y pues como pago por cuidar al parcero, yo me voy de aquí pero espero les ayude. Solo tengan los oídos  bien abiertos por si luego ustedes pueden ayudar para que ese tal Piraña  se gane su merecido.

Y tras decir eso le entregó cuatro mil dólares en efectivo saliendo del edificio para perderse en una esquina. Miguel  aprovechó para huir del sector lejos de esa gente, pues sabía que en cuanto se enteraran que tenía dinero irían en tropel a robarlo. Así que caminó rápido y se escondió  en  la entrada de un local comercial, llorando en silencio la mala suerte del hombre que le había salvado la vida.

-“Migue lo siento, yo no me imagine que..” dice Diego sintiéndose muy mal por Miguel pues podía sentir su dolor, en llanto le respondió.
-Tu sabes quién le cortó la lengua y quien lo puso así, oh  Paisa, esto ES  una mierda, y yo trabajando para ustedes…
-“¿Estás diciendo que fuimos los tremeré quienes le hicimos esto?
-A ver Diego, el man era el único que lo podía culparlo a usted como el responsable de lo ocurrido, fue el único que escuchó jodas que no debió escuchar, el man luego se desapareció y por bocón le pasó lo que le pasó…
 
Y mientras los ojos de Miguel se llenaban de lágrimas, Diego se sentía culpable porque a pesar de  no saber quién realmente jodió al hombre, era verdad que eso era algo que los tremere harían para proteger a su casa.

-“Miguel, escúcheme”                                                     
Sabía que se pondría a defenderlos!…- contesta muy mal humorado mientras se seca las lágrimas pues él tenía la ilusión de encontrar aquél que le había salvado la vida bien

-“No hermano, no los defiendo- dice realmente triste- usted sabe que no lo hago, si nos hubiéramos quedado en Bogotá nos hubieran pasado cosas como esas o peor, lo único que digo es que no  se tiene total certeza, aunque la sospecha es viable hermano…Lo siento, lo siento mucho, todo es mi culpa”- y comienza a llorar.

En la capilla realmente Diego estaba llorando bastante.

-Bueno ya, se calma. Dice en tono mandón. No era pa que le diera otra vez la chiripiorca… Ya, no chille, esto es su culpa, no debí molestarme con busted o  usted o como jodas se diga, ya perdóneme,  me voy pa la capilla…así que se calma.

Y a pesar de que Miguel había pedido que se calmara Diego tenía el  presentimiento de que tenía razón. Así que lloro por otro tanto mientras el otro le murmuraba que se calmara, y como ahora el “Tres-se” era un indigente con bolsas en los pies, pues que hablara solo “no era del todo extraño”. Luego repetir muchas veces que deseaba que dejara de llorar, Miguel cambio el tono a uno más humilde y amable (algo que hace rato no mostraba)

-Parce, cálmese, yo hago esto por usted y solo por usted, estoy camino a donde sabemos, pero no se me altere ¿sí?, yo no estoy molesto, yo solo quiero lo mejor para usted, solo eso, nunca he querido joderlo, yo lo siento, no debí enrabonarme, no es su culpa, solo ¿compréndame si?, entiéndame…

Diego se calmó  ya cuando Miguel  se estaba acercando al famoso palacio del colesterol, sitio más cercano para subir a Monserrate. Los sistemas de transporte a esa hora estaban cerrados,  menos, claro está, el transporte privado de los tremeré cuya existencia Miguel desconocía. Cuando Diego le iba  a decir donde ubicarse para usar el transporte privado fue que Miguel utilizando celeridad comenzó a subir el sendero peatonal que había tomado esa fatídica noche del ataque a la capilla.
Diego con pañuelo en mano, no se imaginaba que el asunto del Triki traque no sería lo único que lo haría llorar.  

Saltando barricadas de los cruces peatonales y otros asuntos Miguel llega a Monserrate mirando de manera paranoide.

-Hora no va a chillar cuando entremos a esa capilla por favor, yo sé que le duele el manguito pero ya ha llorado suficiente hoy..

Dice mientras se quita y deja abandonada la ropa de ñero. Nuevamente tenía la presencia de Matheson  y ahora que estaba ahí debía  cumplir con su deber. Debía acercarse a la capilla de Bogotá por segunda vez en su vida. El silencio del lugar era enorme, caminar por el sendero que desconectaba la parte publica turística con el edificio tremere duraba unos minutos, y cuando por fin estuvieron al frente del edificio Diego apretó el puño tratando de calmarse.

Una frase constante de “todo estará bien” se repetía en murmullos hasta que en la puerta del lugar un aprendiz abriera la puerta.

En ese momento Miguel solo dijo que buscaba al regente. Sin hacer preguntas el criado le abre la puerta. Miguel podía ver en detalle ese lugar que había dejado atrás, los mismos cuadros y decoración, todo igual a como estaba con el regente Radu, parecía como si el nuevo regente no se hubiera preocupado por darle una nueva apariencia. Lo único que no estaba era el retrato del antiguo regente, pero todo era de igual forma como lo habían dejado años atrás.

El criado  le hace seguir a una oficina en el segundo piso. El moqueo de Diego se escuchaba en las gafas, y justo cuando entró a la habitación dejó de escuchar  y lo único que podía hacer era ver lo que pasaba dentro de la oficina. Supuso que los hechizos de seguridad estaban actuando, y cuando vió al regente comprendió que el aprendiz al que había acudido esa noche por ayuda, y quien se había sentado al lado De Cincao y El Piraña, era el nuevo regente.

Un hombre con extensa barba y semblante serio, de presencia muy mayor recibe a Miguel en la oficina. 

Lo distinto del asunto fue que el nuevo regente no se apresuró a firmar el documento sino que lo hizo sentar y comenzó hablarle, lo malo era que Diego no sabía que le estaba diciendo.
Mientras tanto  Miguel siguiendo las normas de protocolo se sienta al frente de él.

-Agradezco señor Miguel haya venido a esta capilla, lo recuerdo perfectamente y veo que hicieron un buen trabajo en ocultarlo, espero que el aprendiz Diego García este bien, tengo entendido que aún mantienen contacto.
-Señor he venido para que firme el documento, la verdad el tiempo es oro y no me gustaría quedarme más que lo necesario- replica el brujah
-Entiendo perfectamente pero deseo que antes de firmar me escuche.  Es importante que lo haga, pues siento que debe enterarse de ciertos asuntos. Hace seis años, el día de la gran tragedia para el principado de Bogotá, y el día en que nos enteramos que nuestro regente había sido asesinado. Ese día ocurrieron muchas cosas que  nos afectaron a todos, incluyéndolo a usted e incluyendo al aprendiz Garcia. Tengo acá cierta información que les puede ayudar a entender que ocurrió, solo deseo que me escuche.

Y al decir eso Diego ve como el anciano le entrega a Miguel una carpeta. Se sorprende al ver la foto del comisario, el nosferatu compañero de misión. Pero la carpeta no solo tenía información de él, sino de todos,  la malkavian Catherin,  Marcos Castillo el Ventrue, Leon el toreador, Alder Sneider el gangrel, Miguel  Rivera  el brujah y por último su foto, Diego García (tremere). Era una carpeta con información completa sobre cada cual, sus capacidades, defectos, datos adicionales y recomendaciones.

Del Comisario no se hablaba mucho, era como si hubiera sido escogido al azar (o mala suerte), de la Malkavian Catherin parte del informe estaba en inglés y se podía leer las palabras “manipulable, vengativa, violenta”, Marcos Castillo tenía una nota no firmada de alguien que agradecía la transacción por sus bienes, y sobre Alder Sneider no había casi datos.

Miguel pasó directamente a su información encontrando  su descripción exacta, la dirección de su casa, sus horarios  y  costumbres. Antecedentes  de historia y  hasta asuntos de cuando era humano. Una extraña carta sin firmar pero con una letra conocida citaba:

“Este hombre parece ser lo que busca, le aseguro que su capacidad de combate es totalmente congruente con nuestra fuerte línea sanguínea, sus valores son  anticuados, y sus hábitos necesitan más disciplina. Necesario darle una lección sobre lealtad,  tal como requiere  es “maleable”, una puntilla en el zapato". 

No entendía por qué esa recomendación, pero todos los datos eran contundentes, alguien le pareció que debía pertenecer a ese grupo, y creía suponer de quien se trataba. Las letras establecían una especie de disgusto, y ciertamente el que el  haya sido señalado para esa misión pareció ser una especie de venganza personal… solo que no comprendía bien porqué. 

Miguel pasa la página para ver la información de su hermano.

Diego entonces  lee la primera parte del formato, al igual que el resto estaban todos sus datos, sorprendiéndose con la veracidad sobre sus hábitos cotidianos en la semana. Pero al pasar la hoja leería algo que lo estremecería. Miguel  se detuvo también en esa la carta de recomendación.

Respetado Radu, Regente de la capilla de Bogotá
Apreciado Señor, Me es un honor acorde a lo concretando y  lo conversado personalmente recomendar a mi chiquillo Diego Andrés García  frente a la misión de cuadrilla de la que me habló, estoy seguro que podrá asumir la responsabilidad a cabalidad, el cumple con las características de fidelidad y cero cuestionamiento a nuestras normas, y será una persona que protegerá nuestras tradiciones al máximo. Frente a los dilemas asociados a la misión en sí es una persona flexible que podrá superar los problemas asociados a la falta de  posesiones materiales. Confío en que sea la persona que requiere para esta necesidad.
Alexander Von Stauffen

Diego no podía creerlo, su siré, su querido siré había sido quien lo había entregado a la misión. Con Miguel habían tenido serias peleas en relación a su “papá” dado que él  cuestionó su nula presencia y poca ayuda del mismo frente a sus peticiones de apoyo cuando se encontraba en mala situación. Fue  justo antes de que él se entregaría a la justicia tremere que Von Stauffen volvería a tener presencia en su vida, y fue gracias a él que podían darse el lujo de tener un apartamento en LA.  No entendía porque lo había hecho, lo único cierto era que era doloroso leer esa carta.

Ahora para Diego  muchas cosas tenían sentido, y más cuando releía la frase: “es una persona flexible que podrá superar los problemas asociados a la falta de posesiones materiales”… 
  básicamente gracias a él le habían quitado todas las posiciones que había logrado en años de trabajo, y mucho de su problema personal era también su responsabilidad... no sabía que tanto el estaba involucrado en su desgracia.

Miguel mira al regente y le pregunta

-¿y por qué me entrega esto?
-Necesito que se dé cuenta de mi buena voluntad en relación a lo que debo contarle. Me he tomado muy en serio la investigación de esta situación y quiero decirle que después de tanto tiempo ya sé quién fue el que suplantó a nuestro regente y engaño al aprendiz Garcia. Es decir, el origen de todos los males..

Miguel  hace un gesto de no entender

-No comprendo
-Bueno, supuse que  luego de tantos sufrimientos le importará saber que fue el actual príncipe de Bogotá quien entró a nuestros dominios y se hizo pasar por nuestro regente.
-¿Un príncipe brujah?, pero eso no tiene sentido señor,  somos guerreros, no brujos…
-Hay muchas cosas que un antiguo puede hacer y que nos sorprendería, y más cuando  es muy posible haya diabolizado a uno de los nuestros.
-¿Y quiere que le informe esto a alguien?
-En realidad sí….  si me permite el documento…

Miguel no entendía bien porque se le decía esto,  le pasó el maletín y el regente con la misma llave que tenían los demás abre el mismo, saca el documento y lo firma con una gota de sangre. Una vez ha puesto el documento en su sitio y sellado el mismo procede a decir.

-Es importante comprenda que es necesario hacer justicia frente a lo ocurrido con el doctor Garcia, y con la capilla de Bogotá. Recoge la carpeta con la información del escuadrón de manos de Miguel.
- ¿Así como hizo justicia con el triki traque?
-La lengua de un hombre y su cordura es un precio justo por el bienestar de nuestra casa, ¿o prefiere entonces que todo el clan toreador imponga una caza de sangre hacia su amigo?, hay sacrificios que deben hacerse.

Miguel hace un gesto de repulsión y sale del lugar tratando de no golpear a ese hijo de perra. Como lo había pensado habían sido los tremere aunque matarlo hubiera sido más permanente y humanitario, pero claro, en ese punto “si eran respetuosos de las tradiciones”.

Con el cuento de “los tremere siempre le estaremos agradecidos”, Miguel había hecho todo esto de las firmas dándose cuenta que en este mundo de oscuridad los “buenos” no existen, todos estaban igual de corruptos y como comprendería después nada es nunca lo que parece.

Un criado le acompañaría hacia el tunel secreto que ayudaba a la entrada y salida de los tremere. Diego desde que comenzó a poder a escuchar a Diego comenzó a murmurar.

-“Dilo”
- No sé qué quieres que diga
-“Di que me lo habías dicho y que tenías la razón”- dice con tono llorón
-No te sirve de nada pensar en eso ahora.

Miguel sabía que Diego no había escuchado nada de lo que le dijeron, y se preguntó por qué justo en ese lugar el solo podía ver pero no oír. Le asustaba la respuesta…

Y ciertamente luego de caminar sin sentido encuentra un hombre convenientemente sentado en una esquina del centro vendiendo minutos a celular a pesar de ser las 3 am. Miguel se dio cuenta que las coincidencias en esta misión no existían así que llamo al señor Monsalve sacando los números de  una tarjeta personal, haciéndose el gringo dijo que no sabía dónde estaba, que había encontrado un hombre con un celular y que le había permitido llamar. Inmediatamente a Donald Matheson le recogieron. Miguel se encargó de aflojar su corbata y  ensuciar un poco su cara para que se dieran cuenta que la había pasado mal.

Al llegar a la mansión ventrue Miguel se sentía agobiado, la sensación de que algo iba a salir mal le invadia independientemente de los lloriqueos de Diego.

Tobias Borda y los escoltas habían resultado heridos pero no muertos, y en el momento en que habían llegado a la mansión el mismo estaba en el hospital siendo tratado por una luxación de hombro.
El señor Monsalve le preguntó qué había pasado mostrando confusión solo narró como los brujah los habían sobrepasado en el carro momento antes de que el carro volcara y el saliera disparado por una de las ventanas. Se escondió por un tiempo y luego comenzó a vagar por el sector asustado hasta que encontró a un sujeto que le prestó su móvil para llamar.

Los informes del ataque no eran contundentes, Tobías había perdido el sentido luego de que el carro volcara recordando levemente la explosión del carro del senescal. La ciudad estaba bastante paranoide con la sucedido. Quienes atacaron desaparecieron rápidamente y los cadáveres de los fallecidos por el momento no daban mucha información.

Donald J Matheson le dijo al primogénito que agradecía profundamente su ayuda en esta crisis y como “agradecimiento  por salvarle su vida” su informe descartaría Bogotá como sitio de inversión en los próximos años (muy conveniente la solución que dio el falso ventrue). 

London el criado, parecía realmente emocionado al verlo y más cuando le dijo que mañana partirían. Se presentarían al Eliseo e irían directamente al aeropuerto. Así que espantados por “la extrema violencia colombiana”, Donald J Matheson viaja al Eliseo de Bogotá a pocos minutos de la mansión para presentarle sus respetos al príncipe, ya Miguel no sentía esta como su tierra, y se dio cuenta que Bogotá mantenía la mala sangre de siempre.

Fue entonces que entró al  Eliseo encontrando un grupo de extranjeros esperando a la audiencia con el príncipe para salir del país. Lo del atentado había causado mella en los adinerados e independientes que querían alejarse del sector por un tiempo. El  Eliseo estaba   reforzado, había el doble de Brujahs patrullando.

El atentado al senescal establecía cantidad de rumores. Algunos hasta comentaron que el carro de colección del mismo quedo hecho chatarra explosiva. Las personas decían  también que el atentado pudo ser dirigido también hacia el príncipe que  a escasa una hora del atentado había llegado a la capital. La tensión dentro del grupo de visitantes era contundente, y Miguel solo esperaba su turno para poder salir del país.

“Su majestad el príncipe los atenderá en grupos de  cuatro, no dará más audiencias luego de las  8:30  p.m”

Y fue así como en grupos de  a cuatro fue  atendiendo a los que se despedían y daban sus respetos.
Miguel entró en el tercer grupo. El Piraña estaba cerca de él  parado con algunas quemaduras en la cara y el príncipe se encontraba mirando el libro de visitantes.

Ese instante ocurría algo que acompañaría a Miguel en sus pesadillas. El mandatario  subiría la quijada dejando ver su rostro, y Miguel apretaría fuertemente el maletín, y bajaría por un momento su quijada para ocultar su sorpresa.

Era su sire. El príncipe de Bogotá era su sire.

1 comentario:

Tana Abbott dijo...

pero... pero,... que no se había muerto su sire??? que el príncipe no era un antiguo extranjero?? cómo rayos entró el sire de miguel a la capilla tremeré?? seguro él lo recomendó para la misión, estúpido.... ahhh!!!!!!!


buen capítulo xDDD besos!